Biomecánica de la lengua del gato

Cualquiera de vosotros que tenga un gato se habrá quedado alguna vez anodadado mirando cómo y sube y baja la lengua y consigue llevar agua hasta la boca. Un equipo de cuatro ingenieros del MIT, la Universidad de Princeton y Virginia Tech ha decidido llevar su curosidad más allá y ha realizado un estudio biomecánico de la forma de beber del gato, mediante fotografía de alta velocidad.

El estudio, que publica la revista Science, concluye que el método se basa en un delicado equilibrio entre dos fuerzas opuestas, la gravedad y la inercia. La punta de la lengua del gato se curva ligeramente hasta rozar la superficie del líquido y es entonces cuando se pliega a toda velocidad arrastrando una buena cantidad de líquido hacia arriba.

Los ingenieros, que se hicieron con una especie de robot para simular el movimiento de la lengua de gato y la columna de agua que levanta, han comprobado que los lametones se producen cuatro veces por segundo (demasiado rápido, dicen en TNYT, para que el ojo humano distinga nada) y a una velocidad de 1 metros por segundo.

La idea se le ocurrió al doctor Stocker hace tres años, en el MIT, mientras veía beber a su gato Cutta Cutta. Acostumbrado a aplicar la física al mundo biológico, Stocker se preguntó qué problemas hidrodinámicos estaba resolviendo la lengua del gato. Así que consultó a su amigo Pedro Reis, experto en mecánica de fluidos, y se pusieron manos a la obra.

Enredando enredando, decidieron comparar la frecuencia de lametones de Cutta Cutta con la de los grandes felinos y concluyeron que la frecuencia depende de la masa del animal. De esta forma, han creado una fórmula que han puesto a prueba y dicen que funciona: la frecuencia de lametón debe ser el peso del animal elevada a 1- 1/6 y multiplicado por 4’6. Los que tengáis calculadora, gato, y tiempo libre, poneos a comprobarlo y nos contáis.

Enlace: For Cats, a Big Gulp With a Tiny Touch of the Tongue (The New York Times)



Por aberron
Publicado el ⌚ 11 noviembre, 2010
Categoría(s): ✓ Curiosidades • Física