
“La Ciencia está ahora tan avanzada que realmente muchas personas tienen que hacer una especie de acto de fe, porque la tecnología parece como una caja negra para la gente. En los años 50 sabías cómo funcionaba un motor y podías arreglar el coche de la familia, hasta podías abrir tu aparato de radio y entender cómo funcionaba. Hoy en día, la tecnología que estamos usando tú y yo para hablar (Skype), o el teléfono móvil que la gente usa para comunicarse, es todo tan completamente avanzado que se convierte en opaco y de ahí pasa a convertirse en siniestro y en una amenaza intelectual, porque no lo entiendes. No entiendes el cacharro que tienes en tu bolsillo y hay otra gente que parece capaz de entenderlo. Y eso es intelectualmente amenazante, influye en el resto de tu visión sobre la ciencia y produce una sensación de extrañeza en las personas”.
Seguir leyendo en: Ben Goldacre: “Pagar por píldoras mágicas es una especie de impuesto voluntario a la ignorancia científica” (lainformacion.com)


















Me ha recordado a aquel “Sigue fumando, gracias por pagar mis impuestos”
Es curioso como esto ocurre incluso dentro de un mismo campo científico. Me explico: trabajo (por poco tiempo, que la cosa está bastante fea) como investigador en genética humana. Se trata de un área que se ha desarrollado de forma espectacular en estos últimos 20 años. A mayores de lo que es la genética y la genómica, cualquiera que trabaje en este campo debe conocer algo de medicina, proteómica, funcionamiento celular, rutas, etc… Pues bien, siendo doctor, he de confesar que me pierdo en las charlas que se alejan ligeramente de mi área de conocimiento más cercana (que es la farmacogenética). Lo entiendo, conozco muchos de los términos, pero se me escapa la gran mayoría. Y es que el avance científico actual, se basa en conocimientos muy, muy profundos de áreas muy limitadas de la ciencia. Y es que lejos queda la figura del científico renacentista…
Conferencias y artículos. La pregunta por la técnica.
link:
http://www.google.es/url?sa=t&s...s5U-gXvmwNg
Me recordó una columna de Cory Doctorow en The Guardian, en la que se refiere a la lotería como “un impuesto voluntario al anumerismo” [voluntary tax on innumeracy].
Aquí: http://craphound.com/?p=3078
Hace veinte años en informática podías conocer los entresijos del sistema operativo, interactuar con el mapa de memoria, crear tus propios comandos. Ahora, salvo los que están metidos en el ajo, a ver quién es capaz de hacer algo.
Es la confianza en los sistemas expertos de la que nos habla Anthony Giddens.