La magia es una disciplina con cientos de años de antiguedad. Detrás de ella existe una larga tradición de investigación nacida de la necesidad de los magos de determinar el límite de la percepción humana y cuánto se puede manipular. A este interés en jugar con nuestra atención y con los errores de nuestro cerebro se han unido ahora los neurocientíficos también interesados en saber por qué los trucos funcionan, son los científicos que escudriñan el cerebro humano. ¿Por qué caemos en la trampa?
Ya ha salido la Revista Quo de este mes con nuestro artículo: Tu cerebro hace magia.



















Hay muchos tipos de formas en que la mente nos engaña.
Pero lo que me desconcierta de algunas personas, es que algunas, cuando se dan cuenta que han sido engañados, se hacen “los tontos” y continúan en el engaño inventando escusas para validarlo.
Y es que hay personas que les gusta vivir engañadas.
Como curiosidad, cuando se va conduciendo de noche, si uno fija la vista en la carretera pero trata de -sin desviar la mirada- fijarse en el velocímetro este se pasa todo el rato saltando del salpicadero, de un lado para otro, como si flotase y estuviera sujeto a la nada mediante muelles.
PD.: Evidentemente eso sólo se puede hacer en carreteras desiertas y a baja velocidad