¿Te parece rara la relatividad? Prueba sin ella

Es bien sabido que el sonoro fracaso del célebre experimento de Michelson y Morley, llevado a cabo en 1887, constituyó uno de los hechos que condujeron a Albert Einstein a prescindir del hipotético éter, un medio material extraordinariamente poco denso que ocupaba todo el espacio y en cuyo seno tenía lugar el movimiento de todas las entidades físicas (incluida la luz). La mecánica clásica (también denominada newtoniana, por estar regida por las leyes de Newton), que había explicado el movimiento de los cuerpos durante más de 200 años, sufrió una convulsión total con los postulados de la teoría especial de la relatividad, publicada en 1905, y, posteriormente, con las leyes de la relatividad general. Las nociones de espacio y tiempo absolutos e independientes del estado de movimiento del observador de la mecánica newtoniana se vinieron abajo completamente.

Ahora la velocidad de la luz en el vacío era una constante universal y su valor finito (tomaremos como número redondo la cifra de 300.000 km/s) no dependía en absoluto del estado de movimiento del observador. Esto significa que si yo me alejo de la costa a bordo de un barco, digamos a 150.000 km/s, y mido la velocidad de un rayo de luz procedente del faro y que lleva mi misma dirección, no obtendré 150.000 km/s, como parecería lógico según las leyes clásicas, sino que el resultado de mi medida será de 300.000 km/s; análogamente sucedería en el caso de que mi barco se desplazase hacia la costa, pues en este caso mi medida tampoco sería igual a 450.000 km/s, sino 300.000 km/s nuevamente. Obviamente, todos tenemos la experiencia de que cuando se consideran velocidades cotidianas, como las de las personas o los coches, por ejemplo, lo anterior no sucede, pues dichas velocidades suelen ser despreciables en comparación con la de la luz.

En la actualidad, cuando ya han pasado más de 100 años desde que Einstein enunciase las leyes de la relatividad, aún seguimos pensando que la mayoría de sus predicciones resultan, cuando menos, extrañas y, en muchas ocasiones, alejadas del sentido común. Así, podemos citar fenómenos ya tan conocidos como la contracción de la longitud de los cuerpos en la dirección de su movimiento, la distinta marcha de los relojes cuando se mueven a grandes velocidades o en presencia de campos gravitatorios muy intensos, el incremento de la masa con la velocidad, etc.

Pero en lo que no pensamos habitualmente es que las leyes clásicas o newtonianas pueden resultar igualmente extrañas en el hipotético caso de que el observador se encontrase inmerso o sujeto a un sistema de referencia animado de una enorme velocidad. ¿Qué sucedería si de repente admitiésemos que el éter existe y que la velocidad de la luz depende de la dirección y del estado de movimiento del observador, tal y como se pensaba que así era antes del experimento de Michelson y Morley? Plantearemos, a continuación, algunas cuestiones curiosas.

Juguemos, por ejemplo, al béisbol en un hipotético planeta que denominaremos Raticulí y que se desplaza por el éter con una velocidad muy cercana a la de la luz en el vacío, en un universo regido por las leyes clásicas de Newton. Nuestro planeta viaja por el éter a 1 km/h justo por debajo de c (en adelante, el valor de la velocidad de la luz en el vacío). Llamaremos N (norte) a la dirección en la que se mueve Raticulí con respecto al éter. Por tanto, mediríamos una velocidad de la luz en la dirección N de 1 km/h pero casi de 2c en la dirección opuesta, sur (S). Os recuerdo que ahora rigen las leyes de composición de velocidades clásicas, las mismas que aplicáis a los coches, por ejemplo, o cuando decidís caminar por una escalera mecánica en la estación del metro y la velocidad de vuestro paso se suma a la de la propia cinta.

Imaginemos ahora el campo de béisbol en forma de círculo con 100 metros de radio. ¿Qué veríamos? Pues algo tan curioso como lo siguiente: si nos encontrásemos en el extremo N de las gradas, primero escucharíamos el ruido del bate al golpear la bola y un tiempo después (unos seis minutos, que es el tiempo que tarda la luz en recorrer los 100 metros del radio de la pista, a una velocidad de 1 km/h) veríamos el bate entrar en contacto con la misma. Esto se debe a que la luz se mueve a tan sólo 1 km/h y el sonido, en cambio, a unos 1.200 km/h. Además, durante esos seis minutos estaríamos condenados a oír toda la serie de bateos previos que han tenido lugar y, lo que es peor, no seríamos capaces de asignar cada uno con su bateador correspondiente, ya que la luz aún no habría tenido tiempo de llegar a nuestros ojos.

Más aún, la bola volaría por el aire y permanecería completamente invisible hasta que nos impactase en la cabeza o en algún otro sitio más doloroso, pongamos por caso. A partir de ahí contemplaríamos una imagen de la bola tal como si hubiésemos reproducido una película en sentido inverso: primero la veríamos cerca de nosotros, a punto de golpearnos, después, alejándose hacia atrás y, por último, partiendo del bate. Por otro lado, el público sentado en el extremo S de las gradas contemplaría el juego de una forma mucho más “normal”, pues entonces la luz les alcanzaría a una velocidad de casi 2c, mientras el sonido sigue haciéndolo a su velocidad habitual.

¿Qué pasaría si mirásemos hacia el S a través de un telescopio mientras enfocamos un objeto situado a 25 km? Veríamos, obviamente, lo que pasó el día anterior. Si estuviéramos manteniendo una conversación con alguien y éste nos llevara la contraria sobre algún argumento expuesto por nosotros podríamos tomar la decisión de caminar hacia el N a 5 km/h (cinco veces más rápido que la luz) hasta alcanzar la luz procedente de nuestra propia conversación, dar entonces media vuelta, enfocar el telescopio en nuestros propios labios, grabar el diálogo y mostrárselo a nuestro colega, para que pudiera comerse sus propias palabras.

Viajando, por contra, en la dirección S la luz se propagaría a casi 2c, un poco demasiado rápido para ver el pasado. Si el conflicto con nuestro necio interlocutor acabase en las manos (¡Ay madre! Dios no lo quiera), no tendríamos más que situarnos al sur de nuestro amigo porque de esta manera le veríamos “normalmente” y, en cambio, él vería nuestros puños después de que éstos ya le hubiesen golpeado.

Otro curioso fenómenos que tendría lugar es el siguiente. Imagina que ahora, al mismo tiempo que caminas hacia el N a 5 km/h, girases sobre tus pasos y mirases hacia atrás mientras continúas caminando. Justo en ese mismo instante el mundo se desvanecería ante ti. Todo el hemisferio sur, antes a tu espalda, sería un inmenso agujero negro óptico (¡Miedo, miedo, miedo!). Podrías oler (Mmmm), gustar (¡Slurp!) y sentir (Ahhh, ¡que gustirrinín!) el mundo normalmente pero, en cambio, el hemisferio sur desaparecería por completo de tu vista (Bye, bye, love; bye, bye, happiness). Ningún rayo de luz que partiese de objeto alguno sería capaz de alcanzarte. La única posibilidad sería detenerse y esperar el tiempo necesario hasta que la luz llegase a tus ojos finalmente y comenzases a ver de nuevo los sucesos ocurrir, eso sí, de forma inversa a la habitual, tal como os expliqué más arriba.

Consideremos ahora el caso en que nuestro planeta se desplazase por el éter más rápido que la luz.

¿Qué sucedería, por ejemplo, si la velocidad de Raticulí fuese 1,5c? Ahora, si mirásemos al S, incluso estando quietos, veríamos negro todo el hemisferio. Mirando al N el panorama sería el habitual.

La única forma de poder observar un objeto del hemisferio sur consistiría en caminar en esta dirección, sobrepasarlo, dar la vuelta y mirar hacia el norte para verlo (esto es, únicamente su mitad sur). La mitad norte no sería posible de ninguna manera y permanecería siempre invisible.

Finalmente, con la temperatura pasaría algo muy llamativo. La radiación IR (infrarroja, es decir, el calor) no nos alcanzaría desde el sur, mientras que nuestro propio cuerpo sí emitiría radiación térmica en esa misma dirección, perdiendo continuamente energía calorífica. Así, la mitad sur de nuestro cuerpo estaría frío, mientras que la mitad norte se calentaría más o menos de forma normal.

Deberíamos, pues, tener que darnos la vuelta constantemente de forma similar a como hacemos con un pollo en la barra de asar. Es más, todo lo anterior sería inevitable incluso aunque decidiésemos sellar por completo el planeta, encerrándolo en una cubierta perfectamente reflectora, sin la posibilidad de que entrase radiación procedente del exterior ni hubiese fugas o fuentes de energía generadas desde el interior (Cerrado por radiaciones. Volvemos en septiembre).

Todo lo expuesto en los párrafos anteriores y muchos más ejemplos que se nos pudiesen ocurrir (os propongo que penséis en los desconcertantes fenómenos que tendrían lugar al observar un objeto en rotación alrededor de un eje vertical) justifican una visión del mundo clásico newtoniano, al menos tan extraña o más que la relativista. Antes de que los físicos pre-einsteinianos se preguntasen por la cuestión de cómo se comportaría el mundo en un sistema de referencia a gran velocidad (como nuestro querido Raticulí), un individuo llamado Albert Einstein se encargaría de proporcionarles una elegante solución…

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Green, David. The Strange World of Classical Physics. The Physics Teacher 48, Feb. 2010, 101-105.


50 Comentarios

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MiguelMiguel

¿Esto sería así seguro? ¿La luz no se “generaría” de nuevo en el planeta al incidir en él? Es decir. Todos estos efectos serían así cuando observemos a través de un telescopio al espacio exterior, a objetos que se mueven con relación a nuestro planeta a 2c o 0.9999c, pero no al bateador que absorve la luz y refleja parte de ella. ¿Esta luz reflejada no se “generaría” a nuestra misma velocidad relativa?

DavidKBD

Yo me imagino un solo fotón yendo hacia N a la velocidad de la luz y a raticulín a casi la misma velocidad. Desde el planeta “veríamos” la luz avanzar 1km/s en la misma dirección que nosotros.

Entonces, si me imagino la trayectoria de ése fotón rebotando sobre el planeta como si fuese una bola de billar que roza otra bola, veo el fotón yendo con un ángulo y velocidad similares a los que tenía antes…
Lo que no me imagino es que sucedería si ése fotón rebotara con otro ángulo al chocar por ejemplo en una piedra. Rebotaría a 2c hacia el sur? o haría (siguiendo con el ejemplo del billar) como una bola chocando contra otra frontalmente? Según lo explicado en el artículo entiendo que sería la primera opción, pero yo no lo veo tan claro…

MiguelMiguel

Yo me refería a que cada uno de los átomos/enlaces absorven el fotón, los átomos/enlaces se excitan y vuelven a emitir otro fotón de distinta energía (longitud de onda) y esto es lo que vemos. Al ser emitidos de nuevo llevarían la velocidad del objeto en el que ha incidido el rayo de luz.

DarkSapiens

Eh, ¿cómo que fotones? La velocidad es una onda, que aquí estamos viendo los efectos de la física clásica XDDD 😀

MalonezMalonez

Mmmm creo que era Newton el que abogaba por una teoría corpuscular de la luz 😉 Y si tenemos en cuenta que los fotones tienen cantidad de movimiento…

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DarkSapiens

Sí, pero su teoría corpuscular era errónea, no se trata de “física clásica” en cuanto a que sería válida en un rango de aplicación como puede ser la mecánica newtoniana 😉

En la época de Newton no podían explicarse muchos fenómenos de la óptica si uno consideraba que la luz era corpuscular, como por ejemplo la difracción, las interferencias, etc…

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DarkSapiens

Miguel, aquí se está suponiendo que la luz, como onda que es, y como se pensaba antes de la relatividad, se propaga en un medio que es el éter, y que permearía todo el espacio. De modo que si el planeta se desplaza respecto al éter, en una dirección la velocidad de la luz respecto al planeta será una, y en sentido contrario será distinta.

Sergio, esta entrada es alucinante, jajaja. Genial 😀

Un saludo!

MiguelMiguel

Vale. Entonces todo depende del éter y el planeta no influye para nada en su velocidad. Ahora sí está claro.

hbhb

Visto que todas estas dudas vienen de no entender el éter en su papel de medio sobre el que se desplaza la luz (como marco de referencia absoluto), quizá ayudaría introducir la idea de “viento de éter” y su analogía con la corriente de un río, para hacer más compresible el escenario que propone Ondasolitaria. De hecho el experimento de Michelson y Morley buscaba precisamente medir los efectos de ese viento sobre las ondas de la luz.

AbrahamAbraham

Yo creo que lo que está produciendo dudas es el hecho de que la hipótesis propuesta supone, además, que la velocidad de la luz es constante dentro del medio en el que se desplaza, en este caso el éter.

Si no fuese constante, el viento del éter, es decir, la velocidad del éter respecto a nuestro sistema de referencia, no sería relevante y la onda de luz se desplazaría como un objeto móvil en mecánica clásica.

Simplificándolo, si la onda de luz se moviese como una pelota, que se lanza desde la antorcha que estamos mirando en nuestro sistema de referencia no percibiríamos ninguna variación yendo a velocidad c o estando en reposo con respecto al éter.

En realidad, lo que plantea este artículo es lo que ocurre en realidad con el sonido, y todas esas situaciones ‘extrañas’ se producen cuando, por ejemplo, viajamos en un avión a velocidades cercanas a la del sonido y emitimos ondas sonoras. Continuando con el paralelismo uno podría preguntarse qué ocurriría cuando el planeta acelera y alcanza la velocidad c. Teóricamente se produciría la rotura de la ‘barrera de la luz’ y se acumularían ondas lumínicas en una especie de explosión luminosa entorno al planeta.

hbhb

El escenario propuesto supone que la velocidad de la luz es constante sobre el éter, pero no como un “además” añadido sino como implícito en la concepción de la luz como una onda que se propaga sobre un medio. Concepción de la que parte el experimento Michelson y Morley.

“¿Qué sucedería si de repente admitiésemos que el éter existe y que la velocidad de la luz depende de la dirección y del estado de movimiento del observador, tal y como se pensaba que así era antes del experimento de Michelson y Morley?”

Como comentas, la velocidad es constante como la de las ondas del sonido sobre el medio del que se trate. En el mismo artículo se aprecia que el sonido sigue “funcionando” con normalidad en el escenario dado que el aire que envuelve al planeta se desplaza con éste, a diferencia del éter que de tan sutil es traspasado sin más.

En el escenario propuesto es la velocidad del observador sobre el medio lo que hace que la velocidad de la luz sea relativa. La velocidad de la luz es relativa al observador, mientras que en un escenario relativista la velocidad de la luz es constante para cualquier observador, a costa de hacer relativos el tiempo y el espacio al observador.

AbrahamAbraham

Gracias por considerar mi comentario. Me gustaría exponer algunos puntos de todos modos:
– la velocidad de transmisión de una onda en un medio no es constante, si acaso independiente de la velocidad del punto emisor.
– La búsqueda de un paralelismo entre el fenómeno de movimiento de ondas de luz con el de ondas no electromagnéticas es evidente en el experimento de MyM. Sin embargo, teniendo en cuenta el tipo suposiciones que era necesario hacer para justificar el éter como ‘medio sutil’ en el que viaja la luz, parece muy razonable dudar de cualquier propiedad ‘implícita’ (seguro que hasta a los mismísimos Michelson y Morley no lo veían claro). Más aún hoy en día sabiendo que la hipótesis era falsa (pero tampoco vamos a hacer leña del árbol caído).
– Para apoyar esas supuestas dudas previas yo propongo una: una onda es la variación de una propiedad de un medio, la luz sería por tanto una perturbación de alguna propiedad (conocida o no) del éter, el viento del éter impone un sistema de referencia absoluto e imperturbable para la propagación de estas perturbaciones sin embargo, un espejo (por ejemplo) cambia la dirección de esa perturbación, por tanto modifica el éter, al menos a las partículas que en ese momento están perturbadas por esa onda de luz. Esto ocurriría del mismo modo que una pared refleja una onda sonora y por tanto también modifica la velocidad y presión del aire.
– Finalmente, independientemente de matices en ‘ademáses’ me reitero en que el quid para explicar por qué suposiciones como la del primer post de esta columna de comentarios no se cumplirían es la velocidad invariante de la luz en el supuesto éter.

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SalvaSalva

Tampoco me acaban de cuadrar los ejemplos que describen. Eso seria así, me parece, si el planeta (y por tanto el campo de beisbol) se moviera a esa velocidad relativa respecto a la fuente de luz. Por tanto, no sucederían esas cosas siempre que hubiera algo de luz formada en el planeta, y supongo que eso incluye como dice el comentario anterior incluso a parte de la luz reflejada. Además, dudo que un planeta pueda mantener una órbita alejándose a casi la velocidad de la luz de su sol!

nihikos

Bueno, este Raticulí es un poco raro. Sobretodo porque la hipótesis es que la luz viene de algún punto infinitamente distante en el Universo, y no de un Sol en el centro de su órbita (lo que cambiaría de dónde viene la luz; sin hablar de la rotación del planeta). Además, al parecer, tampoco hay forma de emitir luz desde fuentes dentro del planeta… si tuviéramos aunque sea una antorcha, la velocidad de su luz se sumaría a la de Raticulí y funcionaría igual que la luz que tenemos en la vida real.

ZashelZashel

No creo que se sume la luz de la antorcha a la de la velocidad de Raticulí debido más que nada a que la luz se propaga por el éter y Raticulí ya se mueve por este, con lo que el éter “se lleva” la luz de la antorcha mientras se emite, con lo que da igual de donde venga la luz: si del sol (un punto infinitamente distante en el universo si lo mides de forma local ya que los rayos de este caerían paralelos unos a otros sobre la superficie cercana a ti) o si de una bombilla (puesto que el éter sería como el viento que se lleva las cenizas de una hoguera). Ahora bien, Sergio no ha tenido en cuenta el movimiento rotatorio del planeta y la cosa se vuelve realmente psicodélica en un escenario como el de la tierra (movimiento hacia el este) y cambia radicalmente en uno inverso (movimiento hacia el oeste).
Juas, Juas, Juas.

Profesor Frink

Me has decepcionado Sergio, yo estoy acostumbrado a tus entradas kilométricas, de esas que no caben ni en una pantalla de trescientas pulgadas y me pones esto… oh wait, creo que sí es larga pero se me ha pasado volando 😛

Muy al estilo de los “What if…?” de las sagas de superhéroes, me ha encantado.

jcsjcs

Divertido…pero le veo una pega a tu ejemplo. Es que te planteas un mundo en el cual “el sol” esta al sur y el planeta se desplaza hacia en norte. Bien. Por eso tenemos la idea “a priori” de que la velocidad relativa de la luz -emitida por el sol- no sería la misma en las dos caras del planeta. Lo que Einstein demostró ser falso. Vale.
Después nos planteas acontecimientos que pasan en este planeta, pero lo haces cómo si la luz fuera unidireccional, y que su única fuente fuera el sol. Pero esto es falso, una evidente manifestación de esto es que cuando dos personas se ponen cara a cara (en nuestro mundo) se ven los dos, es decir que la luz va en ambas direcciones.

Tu articulo no explica porque no se puede aplicar la “ley de los desplazamientos de los coches” al desplazamiento de la luz…¡y entenderlo me gustaría mucho!
Gracias por el intento.

DarkSapiens

No, en el artículo el planeta orbita su sol, y en este movimiento orbital se desplaza 1km/h por debajo de c sobre el éter. Y dado que la luz se propaga por el éter, se dan todos estos fenómenos, venga de donde venga.

Saludos!

manumanu

En el primer supuesto, en el que Raticulín va a (c-1) km/s. Si miramos hacia el norte una cosa, y despues nos desplazamos para mirar la misma cosa desde el sur, la veriamos con colores distintos por eso del efecto Doppler?

César

Tres cuestiones absolutamente marginales y, por lo tanto, despreciables, pero que señalo en aras del rigor histórico:

1. “Es bien sabido que el sonoro fracaso del célebre experimento de Michelson y Morley, llevado a cabo en 1887, constituyó uno de los hechos que condujeron a Albert Einstein a prescindir del hipotético éter, un medio material extraordinariamente poco denso que ocupaba todo el espacio y en cuyo seno tenía lugar el movimiento de todas las entidades físicas (incluida la luz).”

La verdad es que el único que lo tenía así de claro fue Robert Millikan en un artículo que escribió para el 70 cumpleaños de Einstein. No hay una base sólida para afirmar tal cosa. A este respecto puede leerse:

http://francisthemulenews.wordpress....-su-teoria/

http://www.experientiadocet.com/2009...helson.html

2. “En la actualidad, cuando ya han pasado más de 100 años desde que Einstein enunciase las leyes de la relatividad, aún seguimos pensando que la mayoría de sus predicciones resultan, cuando menos, extrañas y, en muchas ocasiones, alejadas del sentido común.”

La relatividad espacial se enunció en 1905, la general en 1916.

3. “Antes de que los físicos pre-einsteinianos se preguntasen por la cuestión de cómo se comportaría el mundo en un sistema de referencia a gran velocidad (como nuestro querido Raticulí), un individuo llamado Albert Einstein se encargaría de proporcionarles una elegante solución…”

Se podrían decir varias cosas sobre este párrafo, pero nos limitaremos a señalar que desprecia como mínimo las contribuciones de Henri Poincaré (aunque Einstein no lo tragase y nunca lo citase) y sobre todo de Hendrik Lorentz (del que Einstein dijo que era un precursor; hubo quien sugirió que debería haber compartido el Nobel con Einstein si se le hubiese dado por la TER). Este párrafo refuerza el mito del genio aislado y autosuficiente. Me permito autocitarme para ilustrar lo equivocada que está esta idea:

“Einstein admiraba el trabajo de Lorentz desde su época de estudiante y fue a través de él como Einstein se enteró de que había una crisis en la ciencia de la luz. Einstein siempre atribuyó su temprana fascinación por el electromagnetismo a la lectura de Lorentz; sin embargo, Einstein fue capaz de llevar el trabajo de Lorentz un paso más allá. En qué consistía este paso lo explicó admirablemente Lorentz en su Teoría de los electrones de 1915: “Mi principal fallo [para descubrir la teoría de la relatividad] fue aferrarme a la idea de que sólo la variable t puede ser considerada como el verdadero tiempo, y que mi tiempo local…debe ser considerado sólo como una cantidad matemática auxiliar”. En otras palabras, Lorentz incluía en sus ecuaciones dos conceptos de tiempo (uno para un observador externo y otro para el marco de referencia en el que la luz estaba viajando), pero asumía que esto era sólo un artificio matemático, no que el tiempo mismo era realmente diferente para ambos marcos de referencia. Einstein se atrevió a afirmar que las matemáticas no es que funcionasen “en principio”, sino que eran la representación precisa de lo que ocurría en realidad. El tiempo y el espacio eran de hecho diferentes para observadores diferentes. Esta idea es lo que permitió a Einstein dar el salto a la teoría especial de la relatividad, un salto que Lorentz no dio.”

Tomado de http://www.experientiadocet.com/2009...orentz.html
Sobre Poincaré y Einstein: http://cesartomelopez.blogspot.com/2...incare.html

Sergio L. Palacios

En primer lugar, César, darte las gracias por las puntualizaciones. Sin embargo, me gustaría defenderme un poquito:

1.- Reconozco mi ignorancia sobre este punto.

2.- Obviamente me refería a la relatividad “especial”. Sé que la general es posterior (de hecho, lo afirmo en el primer párrafo del post), de 1916 y, por tanto, sólo tiene 95 años.

3.- Al decir que Einstein proporcionaría una elegante solución no quería decir en absoluto que fuese el único que contribuyó a la teoría de la relatividad. Digamos que entre “profesionales” no es riguroso mi párrafo y así lo reconozco, pero también has de admitir que entre el público en general la relatividad es atributo personal e intransferible del tío Albert, sobre todo la general.

Por supuesto, el objetivo primordial del post no es la historia, sino la física y va dirigido preferentemente al profano. Pero repito que estoy de acuerdo con tus puntualizaciones y te reitero mi agradecimiento por hacerlas constar aquí.

Un saludo.

César

No quiero polemizar ni desviar la atención de lo principal, pero me vas a permitir otra puntualización. En el camino a la TGR hubo más participación y colaboración de lo que habitualmente se cree, siendo las ideas principales y los riesgos de tito Alberto, ojo.

En 1913 publicaba con Grossmann, por el que llevan su nombre los Encuentros Grossmann sobre TGR (http://www.icra.it/MG/) un trabajo preliminar sobre la combinación de la TR y la gravitación: Einstein, A, & Grossmann, M (1913). “Entwurf einer verallgemeinerten Relativitätstheorie und einer Theorie der Gravitation” Zeitschrift für Mathematik und Physik, 62, 225-265

Por otra parte, tras la publicación de la TER en 1905, Minkowski, que había sido profesor de Einstein, desarrolla unas matemáticas del espaciotiempo, que son las que usa Einstein en la TGR.

Finalmente, ¿sabías que hubo una disputa sobre quien tenía prioridad sobre la TGR con David Hilbert? Y todo porque se carteaban sobre ella. [Quien quiera enlaces, ya sabe donde buscarlos].

Y ya me callo, que no estoy más guapo, pero sí mas tolerable.

unomasunomas

El señor César ha puntualizado muy bien (y Sergio ha aceptado bien las puntualizaciones). Recomiendo encarecidamente la serie documental “El universo mecánico y más allá…”; concretamente en el episodio 41 (sí, son muchos, pero solo duran 20 minutos cada uno) se trata el tema del folclore creado entorno al experimento de Michelson-Morley y la creación de la teoría de la relatividad por el tito Alberto. Un saludo y muy buena entrada.

+1 (0 Votos)
@Tetesays@Tetesays

El Cesar este, es Cesar… Vidal? xD por que estaba esperando leer.. “Corría el año de nuestro señor de…” Ay señor, puntualiza hijo, puntualiza… 😛

Mort_Adela

De aquí el famoso dicho de “no confundir la velocidad con el tocino”, o el también famosísimo “existen otros mundos para-lelos pero están en éste”.

Creo que sólo he entendido un 5% del post, pero me he reido tontamente un buen rato.

Gracias.

Xavier Terri

“…que condujeron a Albert Einstein a prescindir del hipotético éter,” Einstein hizo bien en este punto, pero para explicar la constancia de la velocidad de la luz acudió a las transformaciones de Lorentz (transformaciones de Lorentz = relatividad especial, pues a partir de ellas se construye la relatividad especial por mero cálculo matemático). En el presente artículo, excelente, se describe lo extraño que sería el mundo si la velocidad de la luz no fuese constante y, en efecto, es así como lo explica. Pero esto no significa que la relatividad tenga que ser necesariamente cierta. De hecho no lo es, pues da lugar a un mundo todavía más extraño del que aquí se describe. Si la dilatación del tiempo relativista fuese cierta, en rigor sería imposible, por citar un ejemplo, elaborar las tablas horarias de los trenes (paradoja de los gemelos).
Existe otra forma de explicar, a la vez que se elimina el éter, la constancia de la velocidad de la luz sin recurrir a las transformaciones de Lorentz. Las transformaciones relacionales, que además presentan el fundamento para eliminar el espacio absoluto de Newton y resuelven definitivamente la paradoja de los gemelos: http://vixra.org/abs/0909.0022

ObligatorioObligatorio

Es un post muy exagerado. Todo esto sólo ocurriría si el planeta fuera muy rápido. Son los mismos efectos que si te subieras a un avión supersónico abierto al aire.

ShaSha

Una pequeña duda: todo tu análisis se fundamenta sobre el valor finito de la velocidad de la luz en el vacío. No soy físico, pero tengo entendido (o al menos eso pone en las páginas 1 y 2 de la versión española de “Teoría clásica de campos”, de Landau y Lifshitz) que la mecánica newtoniana partía del supuesto de una velocidad de propagación de las interacciones infinita. En tal caso, si la luz se propagara de forma instantánea, ¿no se esfumarían todas esas paradojas?
Un saludo.

josechu2037josechu2037

Joer, primera vez que paso por el foro, mola.
Ni idea de física, ni de historia, pero con la mente mu abierta.
Molaría pisar ese planeta para comprobar muchas incoherencias, como los coches, que serían solo utiles en dirección al norte, en direccion al sur solo tendríamos una pequeñisimatrillonesima parte de una centesima de un milisegundo para tomar decisiones, es mas, creo que ni siquiera eso, si condujeramos hacia el sur, no lo veriamos negro, creo, veriamos el pasado, en principio veriamos el pasado, ¿no?, exactamente el pasado del resultado de la fraccion de segundo antes mencionada,
a mas velocidad del coche, digamos un formula uno de unos 3 millones de caballos capaz de ponerse a 300.000 km/s, lo que veriamos sería el pasado de nuestro futuro, ¿no?. ¿me repite la pregunta?

EscalibrurEscalibrur

Respecto a este parrafo:
“Otro curioso fenómenos que tendría lugar es el siguiente. Imagina que ahora, al mismo tiempo que caminas hacia el N a 5 km/h, girases sobre tus pasos y mirases hacia atrás mientras continúas caminando. Justo en ese mismo instante el mundo se desvanecería ante ti. Todo el hemisferio sur, antes a tu espalda, sería un inmenso agujero negro óptico (¡Miedo, miedo, miedo!). Podrías oler (Mmmm), gustar (¡Slurp!) y sentir (Ahhh, ¡que gustirrinín!) el mundo normalmente pero, en cambio, el hemisferio sur desaparecería por completo de tu vista (Bye, bye, love; bye, bye, happiness). Ningún rayo de luz que partiese de objeto alguno sería capaz de alcanzarte. La única posibilidad sería detenerse y esperar el tiempo necesario hasta que la luz llegase a tus ojos finalmente y comenzases a ver de nuevo los sucesos ocurrir, eso sí, de forma inversa a la habitual, tal como os expliqué más arriba.”

Creo que no sucederia asi, mas bien irias “adelantando” a los rayos reflejados anteriormente por el hemisferio sur, lo que harias mientras caminas de espaldas, seria ver el pasado, pero no todo negro, ¿No?

DarkSapiens

Pero esos rayos de luz a los que adelantas te llegarían desde el Norte y no el Sur, porque les alcanzarías “desde detrás”, por lo tanto estaríamos en las mismas respecto a lo que se ve en dirección Sur cuando te das la vuelta :)

EscalibrurEscalibrur

Vale, no habia pensado que tu con tu propio cuerpo te estas tapando la luz a ti mismo, joer, es que es complicado

Mr Leo

Dejo este comentario y me guardo las conclusiones cuando termine de leerlo, demasiado denso y hay que dedicarle su tiempo, sin distracciones

ManuelManuel

Gracias por este Blog, la verdad es que nunca había pensado en la relatividad de esta manera. Ha sido muy divertido y didáctico.

marcelomarcelo

pones ” en muchas ocasiones, alejadas del sentido común. ” alejarse del sentido común es la única forma, cuando se creía en el geocentrismo, era lo que el sentido común decía, y cualquier otra teoría era absurda y fuera del sentido común.
Un poco de filosofía hermano

NoelilloNoelillo

Muy gracioso este articulo!

Molaba haber incluido lo del “viento de eter” porque estamos dogmatizados (LOL) un poco por la onda-corpusculo y es lo mas dificil de hacerse a la idea creo del texto!!.

+2

Milú el Bárbaro

No tiene nada que ver con la entrada, pero alguien se ha dedicado a votar todos los comentarios negativamente, en un alarde de gamberrismo 😛
(Tampoco es que me importe…)

KenshinKenshin

Una duda, segun la teoria esta ¿Que sucederia si vamos corriendo y detras nuestro viene alquien corriendo “mas rapido”? ¿La luz seria “bateada” por la otra persona y llegaria mas rapido?, por lo que, al voltearnos, podriamos ver solo oscuridad y a la otra persona corriendo somergido en la nada?.

Che, creo que acabo de descubrir algo… viaje a las estrellas se baso en esta teoria… sino de que otra forma se podria ver “hacia atras” cuando la nave viaja cerca de 5.000 veces mas rapido que la luz…

ZeekZeek

Lo más curioso de este artículo es lo que se entiende por sentido común, porque ahora para nosotros la idea de que existe ese medio llamado éter es bastante absurda. Todos “sabemos” que la velocidad de la luz es constante y que el espacio es bastante vacío. Igual que todos sabemos perfectamente que la Tierra gira en vuelta del Sol.
Mientras que en otras épocas estas ideas eran impensables, sencillamente por una cuestión de “sentido común”, no?

Ana M SánchezAna M Sánchez

Velocidad constante, espacio?, tiempo relativo => realidad relativa.
(¡Qué mal miramos!)

EndimionEndimion

Hay algo ahi cuando el sonido se mueve a 1200 km por hora sea cual sea la direccion. Sera que el sonido al salir disparado del objeto… no tiene relevancia la velocidad del objeto. Sin embargo aunque parece que no, los 300.000 km por segundo de la luz… tienen algo de absoluto.en este articulo. No me cuadra la cosa. Lancen un objeto a la velocidad de la luz y veamos que pasa con el sonido.

El MandaoEl Mandao

Hasta donde yo sé, en el artículo original sobre la relatividad especial, Einstein decía que lo que le movió a elaborarla fue la radical e irresoluble incompatibilidad entre las leyes del electromagnetismo de Maxwell y las de Galileo, y esa es la clave del asunto… Si ya es raro lo que pasa en Raticulí con la luz, no os quiero contar qué ocurriría con los imanes ni con los circuitos y máquinas eléctricas…. Imaginaos un motor eléctrico en Raticulí e intentad aplicar las leyes de Faraday y Ampére para describir su movimiento… Simplemente no se puede, porque el campo magnético no es más que una consecuencia relativista del campo eléctrico.

VanessaVanessa

Por favor, un alma caritativa que me explique este párrafo: ¿cómo puedo verlo hacia atrás? Si estoy en el norte primero me llegarán los rayos de lo que haya pasado antes, aunque vaya más lento que el sonido, no?

Gracias!
Más aún, la bola volaría por el aire y permanecería completamente invisible hasta que nos impactase en la cabeza o en algún otro sitio más doloroso, pongamos por caso. A partir de ahí contemplaríamos una imagen de la bola tal como si hubiésemos reproducido una película en sentido inverso: primero la veríamos cerca de nosotros, a punto de golpearnos, después, alejándose hacia atrás y, por último, partiendo del bate. Por otro lado, el público sentado en el extremo S de las gradas contemplaría el juego de una forma mucho más “normal”, pues entonces la luz les alcanzaría a una velocidad de casi 2c, mientras el sonido sigue haciéndolo a su velocidad habitual.

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Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Es bien sabido que el sonoro fracaso del célebre experimento de Michelson y Morley, llevado a cabo en 1887, constituyó uno de los hechos que condujeron a Albert Einstein a prescindir del hipotético éter, un medio material ext…..

[…] probando amazings.es/2011/07/11/si-te-parece-extrana-la-relativida…  por adrianmugnoz hace 2 segundos […]

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