Dymaxion, un mapa para entender las migraciones humanas

Por Milhaud, el 7 diciembre, 2011. Categoría(s): Divulgación

Ya hace mucho tiempo que superamos el hecho de que la Tierra no es plana. Pero irónicamente, desde que descubrimos que la Tierra es esférica hemos intentado representarla en el plano. Así fue como encontramos un gran problema de la geometría: es imposible representar de forma fiel una esfera en un plano.

Fra Mauro map (1460)

A lo largo de los años se han creado cientos de proyecciones de la Tierra en el plano con los fines más dispares. La más conocida históricamente ha sido y sigue siendo la Proyección de Mercator, una proyección cilíndrica creada en 1569 para navegantes, pero usada durante siglos para la docencia e incluso a día de hoy aún la usa Google Maps.

Las aberraciones de la Proyección de Mercator, sobretodo en cálculo de distancias y áreas en zonas alejadas del ecuador, ha llevado a la proposición de muchas alternativas. La más famosa de estas alternativas quizá sea la populista Proyección de Peters. En un intento de acercamiento solidario, los mapas creados a partir de esta proyección ayudan a conservar el área de los distintos países, pero más allá de esto, la Proyección de Peters carece de cualquier tipo de valor geográfico o de navegación.

Hoy en día existen multitud de proyecciones mucho más correctas que se utilizan en función de los beneficios y la finalidad del mapa creado. Por eso, a la hora de elegir una proyección, lo mejor que podemos hacer es plantearnos para qué lo necesitamos: preservar los ángulos, preservar las áreas, preservar las distancias o preservar las simetrías radiales.

Ahora, os quiero presentar la Proyección de Fuller, más conocido como Mapa Dymaxión. Este mapa fue creado por Buckminster Fuller en la década de los 40 y patentado en 1946. A diferencia de las proyecciones cilíndricas o pseudocilíndicas (las más populares) la Proyección Fuller lo que hace es convertir la esfera terrestre en un icosaedro ligeramente modificado. Después, en función del objetivo del mapa, el icosaedro se puede desplegar de multitud de formas distintas, incluso dividiendo las caras límite en dos o tres según sea necesario.

Las ventajas del Dymaxion son múltiples respecto a otras proyecciones. Al consistir en 20 proyecciones distintas de la esfera en los 20 triángulos del icosaedro, el tamaño de las regiones se conserva mucho mejor que en la Proyección de Mercator, pero en vez de sacrificar las distancias (como hace la Proyección de Peters), estas se mantienen mucho más fieles a la realidad.

Pensando en el politicorrectismo, el Dymaxion también tiene una gran ventaja: No diferencia entre norte y sur o este y oeste. El histórico sesgo cultura que sitúa a Europa en el centro y en la parte superior de todos los mapas, queda relegada a una posición mucho menos diferenciada de otras regiones de la Tierra.

De las muchas maneras de desplegar el icosaedro, ahora voy a quedarme con una que mantiene todas las masas terrestres unidas y cercanas, para explicar de forma visual cómo el hombre se expandió desde el África subsahariana a todo el mundo.

Este mapa, centrado en el Polo Norte, muestra las migraciones del ser humano desde la cuna de su existencia. Las flechas muestran cual fue el modo de la expansión, mientras que los distintos colores muestran cuantos miles de años atrás llegó el ser humano a cada una de las zonas.

Las líneas azules dentadas muestran la extensión del hielo y la tundra en el momento de la última glaciación, a modo de intentar explicar la razón por la que algunos caminos, a priori más directos y sencillos, no fueron utilizados en la expansión.

Las letras que se observan en todo el mapa identifican los halogrupos de ADN mitocondrial humano. Estos grupos trazan la ascendencia matrilineal (sólo por la vía materna) hasta los orígenes de la especie humana en África y desde allí su dispersión por todo el planeta.



Por Milhaud, publicado el 7 diciembre, 2011
Categoría(s): Divulgación

 

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