Los errores de Gaia: Cuando la biosfera metió la pata

Cuando en 1969 el siempre genial Lovelock propuso la idea de que nuestro Planeta se comporta como un superorganismo al que podría calificarse de vivo, poco imaginaba el buen hombre la que iba a liar. O quizás sí, pues en el transcurso de los años ha demostrado ser persona en extremo perspicaz y, como veremos, con denostado regusto por la polémica.

La idea hoy formalmente conocida como “Hipótesis Gaia” basa sus planteamientos en la existencia a escala planetaria de numerosos mecanismos de autorregulación que afectarían a la temperatura global, composición atmosférica, salinidad de los océanos, y decenas de variables más.

Considerados en conjunto, todos estos mecanismos otorgarían a la biosfera una especie de capacidad de regulación de la “habitabilidad” del planeta que en nada se diferencia de la homeostasis que para sí exhibe cualquier ser vivo. Esto es; la capacidad de responder a cambios en el medio ambiente para mantener estables nuestras constantes vitales (temperatura corporal, composición interna, presión arterial, etc) y que es considerada una de las propiedades distintivas de lo que denominamos “vida”. Por tanto de alguna forma el Planeta podría considerarse un gigantesco organismo, del que animales y plantas serían sus células y mares y atmósfera sus sistemas circulatorios. Su por entonces vecino el escritor Willian Golding (autor de El Señor de las Moscas) sugirió a  Lovelock bautizara a tal ser con el nombre de la diosa griega de la tierra GAIA.Según relata en su primer libro Gaia: una nueva visión de la vida en la Tierra (1979) la idea de ese tipo de propiedades se le ocurrió cuando el Jet Propulsion Laboratory le solicitó asesoramiento para establecer criterios que permitieran la detección de vida en Marte dentro del programa de sondas viking de la NASA (1965).

Lovelock cayó en la cuenta de que ni tan siquiera era preciso enviar una sonda, pues la existencia de vida se manifiesta a escala planetaria alterando profundamente su estado de equilibrio físico-químico. Un ejemplo: en la atmósfera terrestre coexisten gases como el oxígeno y metano, este último se oxida en presencia del primero y, a las concentraciones terrestres, tiene una esperanza de vida inferior a los diez años. Su elevada presencia en la atmósfera (0.000179%) es consecuencia inequívoca de su constante emisión por parte de la biosfera.

Por tanto bastaría con buscar atmósferas químicamente inestables para asegurar la presencia de vida. Según Lovelock, como Marte y el resto de planetas del Sistema Solar presentan atmósferas en completo equilibrio químico, deben tratarse de planetas biológicamente muertos. Afirmó que continuar lanzando sondas y más sondas en busca de vida en el Sistema Solar, esterilizadas además, es una pérdida de tiempo y dinero.

No obstante hoy día con el descubrimiento de numerosos organismos extremófilos se piensa que, si bien ese criterio es un valioso indicador, la vida no necesariamente debe ser global, o como dicen los abogados “la ausencia de evidencia, no es evidencia de ausencia”. La vida extraterrestre puediera subsistir restringida a microambientes especialmente adecuados (fumarolas, subsuelo, capas fluidas internas, etc.).

Es importante entender que la hipótesis de GAIA fue planteada como una propiedad emergente de un sistema complejo sometido a múltiples mecanismos de autoregulación en el seno de un proceso de coevolución constante.

Pero la idea de poder considerar al planeta como un ser vivo tal cual, caló rápidamente en las hordas de la New Age. Éstos vieron la oportunidad perfecta para resucitar la ancestral creencia animista de una “madre tierra“, contra la que ya me he posicionado en alguna ocasión. De esta forma el superorganismo Tierra fue elevado a los altares con el rango de deidad a la que además un científico ya había bautizado con nombre apropiado. Hoy dia el Gaianismo cuenta por miles los creyentes de esta especie de secta neopagana de la New Age y por millones los que apoyan sus creencias animistas aprovechando estos supuestos.

Representación artística de Gaia curando a la Tierra | Fuente Devianart

Sin embargo ocurre que como todo sistema sometido a un proceso evolutivo al azar, esto es, sin una dirección preestablecida, y por dejarlo claro, sin un “diseño inteligente”, las posibilidades de “meter la pata” son grandes.

En 2005 Paul Davies sugirió que la vida, o mejor dicho “otras vidas”, pudieron surgir anteriormente en nuestro mismísimo planeta, y desaparecer exterminadas fruto del intenso bombardeo meteorítico del periodo Hadeense. Hasta podría darse el caso de que alguna de esas biogénesis subsistiera aún en las entrañas de la Tierra. De igual forma es posible que algunas de estas vidas se “autoextinguiera” fruto de un mal paso evolutivo. Desgraciadamente esto nunca lo sabremos, y es mera especulación, lo que sí sabemos a ciencia cierta es que esta nuestra “vida” (la del ADN y un extraño regusto por las moléculas quirales), ha estado varias veces a punto de irse al garete por uno de estos traspiés evolutivos.

Como lo oyen, por si no tuviéramos suficiente con tanta extinción por un meteorito, supervolcán, megatsunami, llamaradas solares, supernovas, agujeros negros, y todas esas cosas que los científicos gustan de inventar para reventarnos nuestra plácida siesta a la hora del documental de sobremesa, ahora nos llegan con que el Planeta puede suicidarse en un mero descuido. Si es que, es que….en fin, ya puestos veamos algunos ejemplos a los que voy a denominar… (léase con voz trémula y grave):  los “CUANDOCASIS” .

Los cuandocasis, además de demostrar la falta de un rumbo preconcebido en el devenir del sistema GAIA, de paso van a permitir comentar varios de estos mecanismos de homeostasis que decíamos.

CUANDO CASI NOS ASFIXIAMOS:

Nuestra actual biosfera está basada en la fotosíntesis oxigénica, un invento de las cianobacterias en el que el agua, al recibir los fotones solares, actúa de donante primario de electrones para la síntesis de  la molécula energética por excelencia, el ATP, liberando oxígeno (O2) como subproducto. Posteriormente el ATP es aprovechado para la síntesis de todo tipo de compuestos orgánicos.

Sin embargo son posibles otros tipos de fotosíntesis como la anoxigénica, propia  de  sulfobacterias en las que el agua no actúa como dador primario de electrones sino el sulfuro de hidrógeno (SH2) y en lugar de liberar oxígeno acumulan azufre. Las variaciones son grandes  y  algunas sulfobacterias sustituyen a su vez el SH2  por  materia orgánica, como el ácido láctico. Existen también las que no usan la luz y emplean la energía  derivada de reacciones de oxidación de compuestos inorgánicos reducidos para la síntesis de ATP (quimiosíntesis).

Tampoco es necesario respirar oxígeno y muchos organismos como los metanógenos, un tipo de arqueobacterias,  respiran CO2 y exhalan metano (CH4), otros respiran  ácido acético, formiato, metanol, metilamina, sulfuro de dimetilo, etc.  Todo este rollo es para dejar claras dos cosas; que la “curiosidad” por experimentar los efectos de todo tipo de sustancias no es exclusiva del género humano, y dos, que son posibles múltiples biosferas.  De hecho, durante los primeros 1000 m.a. de existencia triunfaba la fotosíntesis anoxigénica y la metanogénesis. La consecuencia directa fue una atmósfera muy distinta de la actual, con casi total ausencia de oxígeno y abundancia de metano.

En aquellos tiempos la vida, enteramente unicelular, transcurría plácidamente en el seno de mares y océanos, la tierra firme y sus radiaciones era zona prohibida. Pero he aquí que hace entre 3500-2700 m.a. surgió la fotosíntesis oxigénica y el oxígeno, hasta entonces ausente, comenzó a liberarse de forma masiva. Al principio toda la producción era consumida en la oxidación de minerales como el hierro, muy abundante en rocas silicatadas. Pero al cabo de unos cientos de millones de años, a principios del Proterozoico (2400 m.a.), este sumidero se quedó pequeño y la Tierra recibió su primer aliento de aire fresco; el oxígeno comenzó a acumularse en atmósfera y mares. Este crucial momento recibe nombre propio y es conocido como el Gran Evento de Oxigenación, la crisis del oxígeno o la catástrofe del oxígeno pues ocurrió lo inevitable.

El oxígeno resultó ser un potente veneno para los organismos anaerobios, toda la biosfera anaerobia con las múltiples formas de vida a que mil millones de años de evolución dieron lugar, sus increíbles rutas metabólicas, sus adaptaciones a ambientes singulares, todas fueron extinguidas, “gaseadas” para ser precisos. Por contra, los organismos tolerantes al oxígeno proliferaron y se adueñaron del mundo; una nueva biosfera, la oxigénica, se instauró. Los escasos supervivientes del antiguo orden quedaron relegados a microambientes como sedimentos inundados, lagos anóxicos y, hoy día, el estómago de rumiantes. Ciertamente esto del oxígeno no fue un buen invento, al menos a ojos de los millones de especies que se extinguieron.

CUANDO CASI NOS HELAMOS (I):

Llenar la atmósfera de un planeta de oxígeno tuvo no obstante sus ventajas, por un lado se hizo posible su respiración, mucho más eficiente en términos energéticos que la fermentación. Y por otro, conforme su concentración atmosférica aumentaba, el oxígeno reaccionó en la alta atmósfera generando moléculas de O3. Se había creado la capa de ozono. Ésta, tenía la propiedad insospechada de actuar como cubierta protectora contra la radiación ultravioleta procedente del espacio, con lo que se producían menos mutaciones y radicales libres, el metabolismo era más estable. Los organismos podían ser más longevos y aspirar o locuras tales como tomar el sol en la superficie del mar, pensar en tener un núcleo (que ya tenían edad), ser pluricelulares y, en fin, cosas de esas que a los procariotas les da por hacer si se les concede el tiempo y medios adecuados.

Pero el oxígeno es un ávido oxidante del metano, hasta entonces el principal gas de efecto invernadero. Conforme disminuía el metano en la atmósfera, la temperatura global descendía y aumentaban las cubiertas de hielo y nieve, las cuales reflejaban la luz solar enfriando a su vez más el planeta. Superado un porcentaje de cubierta helada, se generó un efecto de albedo descontrolado y los mantos polares crecieron hasta encontrarse en los polos. Es posible que en aquella época nuestro planeta surcara el espacio como una inmensa bola blanca cubierta por una gruesa capa de hielo y temperaturas medias de -50ºC. Hipótesis popularmente conocida como “Tierra bola de nieve” (Snowball Earth), y más técnicamente como glaciaciones huronianas. Se cree que fue el mayor impacto que jamás soportó la Tierra, la vida misma estuvo muy cerca de desaparecer por completo. Con esas condiciones tan sólo pudo subsistir en mínimos reductos como fuentes termales y fumarolas negras oceánicas.

Afortunadamente, con el tiempo las emisiones volcánicas de CO2 generaron un nuevo efecto invernadero que sacó al planeta de esa “blanca era” y GAIA retomó el mando del planeta. Había surgido una nueva era, la del clima gobernado por el dióxido de carbono. Controlar este tipo de ambientes no debió resultar sencillo pues que se sepa durante el Huroniense se dieron al menos tres episodios más de Tierra Bola de Nieve.

Posteriormente hace unos 750 m.a. se sucedieron otros cuatro eventos de glaciación global, aunque con dispar intensidad y muy influidos por otros factores como la particular disposición ecuatorial de lo continentes en aquella época. Está claro que esto de dar con la combinación adecuada de organismos y gases para generar una atmósfera térmicamente adecuada fue por tanteo y error, y no por un buen diseño original.

CUANDO CASI NOS HELAMOS II:

Cuando las concentraciones de oxígeno alcanzaron niveles cercanos al 20%, cosa que pudo suceder hace unos 500 m.a., los organismos pudieron pensar en ser más grandes. A tales concentraciones el oxígeno difundía hasta su interior sin problemas. Con el tamaño se hicieron necesarias estructuras de sostén o esqueletos. Los primeros esqueletos fueron calcáreos, tipo conchas, y aprovechaban para su síntesis parte del carbono procedente del CO2. Al morir, sus esqueletos carbonatados caían al fondo oceánico donde se acumulaban generando importantes capas de sedimentos que con el tiempo eran subducidas en la corteza terrestre, fundidas en profundidad y al alcanzar las dorsales oceánicas, el carbono era devuelto a la atmósfera con las emisiones volcánicas. Conformando así un ciclo de captura-liberación de CO2 de unos 100.000 años de duración, que permitía un control aceptable del clima a escalas temporales largas. La cosa esta del clima parecía por fin controlada. Sin embargo, como sin duda ya habrá descubierto el lector, GAIA es una inquieta alquimista, y hace unos 420 millones de años ideó un nuevo tipo de esqueleto.

Esta vez su base era una sustancia revolucionaria denominada lignina, en esencia un polímero resistente y longevo, que actuaba como cubierta externa a la membrana celular de las plantas. Surgieron así las plantas leñosas, capaces de crecer en vertical en tierra firme.

Fue todo un éxito, por fin la zona emergida pudo ser conquistada de forma masiva, y las plantas vasculares evolucionaron en una explosión de vida sin precedentes. Esto supuso la acumulación de ingentes cantidades de madera, para la que, por otra parte, no existían todavía organismos capaces de degradarla. La consecuencia práctica es que el ciclo del CO2 quedó desbalanceado, pues gran parte del CO2 atmosférico acabó secuestrado en forma de enormes depósitos de carbón (de ahí el nombre del periodo Carbonífero). Una vez más la Tierra experimentó las consecuencias de carecer de un efecto invernadero adecuado y nueva edad de hielo y extinción se cernió sobre la vida.

CUANDO CASI NOS AHOGAMOS:

Ya sé que en esto de las extinciones masivas todos las asociamos de inmediato a la de hace 65 m.a. con el dichoso meteorito y los desprevenidos dinosaurios. Pero si le preguntan a un paleontólogo por una gran extinción éste les referirá casi con seguridad al episodio del Permo-Triásico de hace 251 m.a. durante el cual desaparecieron el 95% de las especies marinas y aproximadamente el 70% de las terrestres. El impacto sobre la vida fue tan brutal que tardó cuatro millones de años en recuperarse. Se han postulado diversas causas pero recientemente una ha tomado ventaja, se trataría de un venganza…la venganza del lado oscuro. Como ya he mencionado tras la catástrofe del oxígeno las hordas de organismos anaerobios quedaron relegadas a determinados microambientes, parecían definitivamente desterrados pero como diría un viejo conocido:

“…frios y calculadores…observaban la tierra con ojos envidiosos mientras formaban con lentitud sus planes contra nuestra raza..”

H.G: Wells; “La guerra de los mundos”

Citas aparte, desde los sedimentos marinos los organismos anaerobios liberan importantes cantidades de SH2, que difunde hacia arriba donde se encuentra con el oxigeno que difunde hacia abajo, estableciéndose una frontera o quimioclina que separa ambos reinos. En aguas someras dicha quimioclina se sitúa al alcance de la luz solar y la fotosíntesis anoxigénica de sulfobacterias verdes y purpúreas resulta posible. Si por causas diversas la concentración de oxígeno disuelto disminuye, los bacterias anaerobias resultan favorecidas y comienzan a acumularse importantes cantidades de SH2  bajo la quimioclina, cuyo límite tiende a ascender. Superado cierto umbral crítico la quimioclina puede romperse y el sulfuro de hidrogeno almacenado largos años ascender de forma repentina y liberarse a la atmósfera. Escapes puntuales de este tipo resultan habituales hoy día en diversas regiones como en las costas de Namibia donde los remolinos verde-pálidos de sulfobacterias son visibles desde los satélites.

Sin embargo hace 250 m.a. una potente actividad volcánica pudo generar un efecto invernadero, con el aumento de temperatura la solubilidad del oxígeno en la columna de agua disminuyó y se crearon la condiciones precisas para la rotura de la quimioclina a gran escala. Se estima que se liberó a la atmósfera una cantidad de SH2  2000 veces superior a la habitual.

Las consecuencias fueron fulminantes, los océanos se volvieorn anóxicos, los seres terrestres se envenenaron con el gas y la capa de ozono destruida. La venganza fue pues completa.

Este tipo de extinciones han ocurrido de forma reiterada a lo largo de la historia, reciben el nombre eventos de anoxia oceánica. Son relativamente frecuentes y quedan perfectamente marcadas en los sedimentos por la huella del azufre producido por sulfobacterias, por lo que los geólogos las usan para la datación de estratos de forma análogas al paleomagnetismo. No estamos hablando por tanto de un evento inusual.

CUANDO CASI NOS DESTROZAMOS:

Con el tiempo, hace sólo cuatro millones de años, GAIA ve surgir un nuevo tipo de organismo que exhibe otra vez una propiedad original con potencial suficiente para cambiar de nuevo el equilibrio de toda la biosfera. Esta vez no se trata de una nueva ruta metabólica,ni de un compuesto químico, ni de una estructura de sostén. La propiedad en cuestión no interacciona directamente con las cubiertas líquidas ni gaseosas, pero pronto comienza a repetirse la vieja historia. La composición atmosférica y salina de los océanos se modifica, toda la biosfera comienza a sufrir una nueva reestructuración, los diferentes ecosistemas que la integran sufren recesiones o proliferaciones en función de su adaptación al nuevo orden. En general los sistemas simples, más pobres en especies y con alta capacidad de regeneración resultan favorecidos. Esta vez se trata de una propiedad emergente de la red neuronal: la inteligencia autoconsciente. Surgida en el seno de un grupo de tetrápodos, los homínidos experimentan una pronta diversificación y un importante boom demográfico análogo al que en su momento ocurrió con las cianofíceas y plantas vasculares aunque, mucho más modesto en términos de biomasa. Nuestra especie ya ha iniciado “de facto” la eliminación del viejo orden.

Se está convirtiendo en costumbre terminar este tipo de escritos con una especie de apología del desastre, con lo que ahora tocaría el repaso a los males mundiales de la humanidad, que si contaminación, efecto invernadero, etc. Con lo que dejaría un cierto regusto mesiánico que en nada va con el objetivo del escrito y que recuerden, no era otro, que desmitificar GAIA.

Bastaría con darnos cuenta que esto de la inteligencia supone meramente un mecanismo regulador más, en una larga serie de ajustes por prueba y error, y que si el sistema GAIA,  tiene alguna consciencia es meramente la nuestra. Por tanto si a alguien compete hacer un “diseño inteligente” es a nosotros. Ale, nos ha tocado.

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Este artículo participa en los Premios Nikola Tesla de divulgación científica y nos lo envía Alberto Perán, biólogo especialista en ecología acuática. Presta sus servicios como consultor ambiental en la empresa privada. Es editor y redactor del blog El capitán malaspina

ResearchBlogging.orgDavies, P., & Lineweaver, C. (2005). Finding a Second Sample of Life on Earth Astrobiology, 5 (2), 154-163 DOI: 10.1089/ast.2005.5.154

63 Comentarios

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jubetejubete

Muy buen articulo.

Solo he conocido a un tipo que creyera en lo de GAIA. Tambien creia que el Mosad y Bush tiraron las torres gemelas…

DavidDavid

¡Excelente Artículo!
Uno de los mejores que he leído. Espero que tengas mucha suerte.
Un saludo.

Raven

Esto es como con la física cuántica. Qué los magufos la nombren sin descanso no hace que sea más o menos falsa.

Ponerle Gaia a su teoría quizás fue un error, por eso de la comparación con dioses y la atracción de lo new-age, pero el objetivo de demostrar que el planeta tiene propiedades emergentes (daisyworld, lluvias) yo pienso que quedó demostrado.
No tiene sentido estudiar sistemas aislados, pues todo influyen entre si. En ese aspecto, el pensamiento holista que pretende integrar aspectos muy distantes no me parece “del todo” erróneo.

Respecto a la homeostasis, el equilibrio o la autorregulación… Se puede mirar a niveles más reduccionistas. ¿Se autorregulan los ecosistemas?, ¿son estables?

Diríamos que no, sólo hay que mirar el modelo de estados para el ecosistema mediterráneo de montes. Procesos de sucesión manchados de fuertes regresiones. El clímax NO es estable. La estabilidad es la capacidad de tamponar cambios, las perturbaciones son inevitables (y necesarias)

Con esto no quiero decir que el planeta sea un super-organismo que se autorregula. Digo que la existencia de perturbaciones y regresiones no es excusa para desmentir la omeostasis o autorregulación de la tierra como un sistema complejo, ni la existencia de propiedades emergentes.

Un saludo.

AbraxasAbraxas

La ecología no es lo mío, pero cuando veo lo que pasa con los ecosistemas no se me ocurriría jamás decir que se autoregulan. Los ecosistemas compiten y llegan a un punto de equilibrio, que es muy diferente.

Explico mi perspectiva. Dos especies, A y B, compiten por dominar un hábitat (ciertos recursos, en un sentido amplio) hasta que una extingue a la otra o llegan a un punto de equilibrio en el que cierta cantidad A y cierta cantidad de B conviven de manera estable. Pero luego una de las dos especies desarrolla un veneno más potente y la otra desaparece, y aquí paz y después gloría, se morirán las especies que vivían de la A y proliferarán las especies de las que B vivía, hasta que se alcance un nuevo equilibrio (que puede ser la desaparición de la vida en la zona).

Que los ecosistemas lleguen a un punto de equilibrio (ya sea monoestable, biestable, triestable o lo que sea) no es lo mismo que que exista una autoregulación. En cualquier momento algo cambia y el ecosistema entero desaparece sin capacidad de reacción. La razón obvia que me viene a la cabeza por la que nos encontremos tantos ecosistemas equilibrados es que los que no llegan a un punto de equilibrio desaparecen en poco tiempo.

Raven

“Los ecosistemas compiten”

¡¿Cómo?! Compiten especies que ocupan un mismo nicho, no los ecosistemas :S Vamos…digo yo…

Lo que dices en el segundo párrafo, tiene un problema, los ecosistemas no tienen visión evolutiva a no ser que tiremos de biogeografia y fósiles, nunca veras a una especie desarrollar un veneno y acabar con otro. Los ecosistemas son “sistemas” que sufren ciclos, sucesión-regresión. Y son tan estables como rápido toleren un cambio y vuelvan a ese ciclo. La estabilidad no es inactividad, vamos quizás en química pero no en ecología. En ecología la estabilidad es dinámica.

Respecto al tercer párrafo, el equilibrio en un ecosistema (climax, puede haber varios climax…edáfico, pirófito…) no es un estado de equilibrio, quiero decir…esto no es una reacción química, la estabilidad del ecosistema que sea se basa en la destrucción periódica de ese climax y su retorno. Yo no conozco ningún ecosistema en equilibrio, todos sufren procesos de regresión, ya sean los inviernos, las sequias o plagas… Y procesos de sucesión, ya sean nuevas especies u otras cosas…

Quizás el concepto que tenemos de equilibrio es distinto, pero bueno, vuelvo a lo mismo. El ecosistema se autoregula pues no necesita que nadie lo mantenga (excepción de ecosistemas domesticados)

De todas formas, la hipótesis Gaia no es demostrable, ni desmentible por ahora. Los sistemas tipo mundo de las margaritas funcionan y hay cosas que cuadran. Los cataclismos puntuales no son prueba de ausencia de autoregulación. Igual que el que tu un día tengas fiebre no es prueba de que seas incapaz de controlar tu temperatura corporal.

barbarabarbara

Aparentemente, los sistemas complejos pasan por ciclos de inestabilidad dinámica, una aparente paradoja que se explica por el hecho de que existen ciclos biogeoquímicos que pueden explicarse con modelos matemáticos llamados bucles de retroalimentación negativa. Estos ciclos se caracterizan por el hecho de que a partir de determinada concentración de un producto, se inhibe la síntesis de el o los reactivos que lo sintetizan es decir, un proceso autonómico (teleonómico) donde el efecto inhibe la causa. Llama la atención que este mecanismo de transformación de la materia sirva para explicar transformaciones en sistemas vivos y no vivos lo cual sugiere que la Tierra podría considerarse también como un ser vivo.Pero la autorregulación no es la única propiedad de los seres vivos además de esa, los seres vivos poseemos la función de la reproducción y hasta lo que se sabe, la Tierra no tienen otra igual, se trata de un “ejemplar único en su especie”.

AbraxasAbraxas

“¿Cómo?! Compiten especies que ocupan un mismo nicho, no los ecosistemas :S Vamos…digo yo…”

Sí, es obvio que me ha patinado una neurona ¿no?

“nunca veras a una especie desarrollar un veneno y acabar con otro”

No te tomes los ejemplos fáciles de forma literal. Puede ser simplemente un cambio en el clima que favorezca que una acabe con la otra. La idea es que el equilibrio es “ilusorio”.

“la estabilidad del ecosistema que sea se basa en la destrucción periódica de ese climax y su retorno”

Me parece muy bien, yo no he dicho lo contrario. De hecho, he hecho específica esa situación de equilibrio (biestabilidad, triestabilidad o lo que sea; significa justo eso).

“El ecosistema se autoregula pues no necesita que nadie lo mantenga”

El ecosistema se regulará, digo yo, si dispone de mecanismos para defenderse de los cambios y perdurar. Como por ejemplo, la temperatura de nuestros cuerpos. Si hace mucho calor se activan unos mecanismos para que no nos hierva la sangre, y si la temperatura baja se activan otros para evitar que se congele. Eso es autoregulación. Sin embargo, en un ecosistema, el equilibrio es aparente. El ecosistema no se defiende de los cambios, cambia. Eso puede suponer que desaparezca el ecosistema o que cambie su composición radicalmente (como los ejemplos expuestos en el artículo).

“Igual que el que tu un día tengas fiebre no es prueba de que seas incapaz de controlar tu temperatura corporal.”

La fiebre es el resultado de otro mecanismo de autoregulación de nuestro cuerpo, no es el mejor ejemplo.

inlandinland

En realidad el artículo no cuestiona la existencia de mecanismos de autorregulación, sino que dichos mecanismos tengan una dirección establecida o obedezcan a un especie de consciencia planetaria. En general una trayectoria azarosa y llena de desastres podría considerarse contraria a tal tendencia.

César

Dudo mucho, de hecho, muchísimo, que el pentagrama que se presenta como símbolo de los gaianos sea el que aparece en “La Clef de la Magie Noire” de Stanislas de Guaita (1897), que es el que aquí se presenta. Ese pentagrama es símbolo del satanismo del siglo XX (el pentagrama invertido no tenía ese significado antes de finales del XIX), en sus diferentes vertientes. Es mucho más probable que, como neopaganismo sincrético, el símbolo de los gaianos sea un pentagrama recto circunscrito.

inlandinland

Gracias a ambos, a uno por la “duda” y otro por la pronta corrección. Aunque he de decir que en diversas páginas, incluida la wikipedia, y alguna página social de facebok, sí se cita el pentagrama invertido como simbolo del gaianismo. En esta página en concreto (http://adaro.blogspot.es/1250659080/) dicen:

“Para los Gaianos, el Pentagrama invertido representa el orden real de equilibrio en el planeta Tierra. No existe ni un dios ni un “satán” o adversario.
…Las cuatro puntas superiores son los cuatro Elementos fundamentales: Aire, Fuego, Tierra, Agua… y la punta inferior, el humano; PUNTO PRINCIPAL DE EQUILIBRIO Y LA RACIONALIZACIÓN DE ESTE GRAN ORGANISMO….”

Aunque no parece una fuente muy fiable, he revisado las páginas oficiales de alguna de estas “iglesias” y me decanto ciertamente por la imagen una diosa mujer protectora de la Tierra. Así que nuevamente gracias por la correción y perdón por el malentendido.

ZeekZeek

A ver, poner que el pentagrama invertido es símbolo del gaianismo es absurdo. Encima con la cabra y las letras hebreas.
Ya que criticáis los magufos por coger datos científicos científicos y distorsionarlos para justificar lo que digan, deberíais no hacer lo mismo.

Esto me recuerda a los grupos cristianos con el Dungeons&Dragons y el satanismo 😛

Evil Preacher

Excelente artículo, me ha encantado.
Por otro lado, tengo problemas con la frase «con denostado regusto por la polémica» ¿Lovelock tiene gusto por la polémica que él mismo denuesta? (es decir, él mismo injuria o insulta su propio gusto por la polémica) ¿o son otros los que injurian esta afición de Lovelock? Es decir ¿la frase significaría «La afición por la polémica de Lovelock ha sido injuriada»? Tal vez es una errata y se pretendía escribir «con un marcado gusto por la polémica» o algo similar.

inlandinland

Bueno, hoy dia Lovelock casi figura en la lista negra del ecologismo. La hipótesis fue bien recibida pero de inmediato comenzó con declaraciones a favor de la energia nuclear, ofreció su jardin para almacenar desechos radiactivos, propuso tambien almacenar de éstos en bosques para evitar cualquier desarrollo, y otras afirmaciónes que le han valido una lluvia de críticas. Así que diría que si tiene gusto por la polémica y que este gusto ha sido muy criticado. Quizás esta última palabra (criticado) hubiera sido menos confusa.

César G. Herrerías

“Según Lovelock, como Marte y el resto de planetas del Sistema Solar presentan atmósferas en completo equilibrio químico, deben tratarse de planetas biológicamente muertos”.

Aún no está claro que las atmósferas de Venus, Marte o Titán estén en completo equilibrio químico.
En la atmósfera de Venus, existe sulfuro de hidrógeno y dióxido de azufre. Ambos compuestos reaccionan entre sí de forma espontánea para dar azufre y agua, por lo que su coexistencia en la atmósfera superior supone un desequilibrio químico que aún debe ser explicado.
Así mismo, en los análisis espectrográficos de la atmósfera de Venus aparece una línea de absorción en la longitud de onda 1356 Å que podría deberse a la presencia de clorina, cuyo origen no está del todo claro.
También se ha detectado sulfuro de carbonilo (COS), siendo propuesto como posible biomarcador, dada la dificultad de su síntesis abiótica.
Otro aspecto aun pendiente de aclarar es la presencia de monóxido de carbono, el cual es destruido facilmente por acción de la fotolisis y sin embargo aparece en cantidades significativas en la atmósfera de Venus.

En Marte queda por explicar el origen y el tiempo de vida del metano presente en su atmósfera , cuyas emisiones se producen en forma de grandes penachos en localizaciones muy concretas y con un carácter marcadamente estacional. Como tu mismo indicas en el artículo, el metano se considera un biomarcador en la Tierra.

En Titán, también parecen estar fuera del equilibrio los niveles de hidrógeno y acetileno.

Saludos cordiales y enhorabuena por el artículo.

Camino a Gaia

En mi opinión, es necesario caracterizar termodinámicamente la autoregulación de los sistemas vivos. Para mantener una temperatura media constante cualquier sistema cerrado, como puede ser un planeta, necesita que el flujo de energía recibida y el de emitida sea igual a cero. Sin embargo, se generan retardos y a su vez estos retardos generan gradientes de energía, que pueden manifestarse como huracanes o gradientes electroquímicos. Por tanto, difícilmente podrían encontrarse atmósferas completamente muertas.
Lo que caracteriza a nuestro planeta es la magnitud de esos gradientes.
Un saludo

PerePere

Tal como ha comentado muy bien raven, los cuandocasis no demuestran la invalidez de la hipótesis ya que todo ser vivo ha sufrido cuandocasis durante su vida:
cuandocasi me descalabro escalando, cuandocasi me muero intoxicado, cuandocasi me muero de enfermedad, … por no hablar del cuando casi se consuma en muerte o suicidio.

AbraxasAbraxas

Gran artículo, realmente chulo :-)

PD: Cada vez que leo un artículo sobre temas de biología con este nivel de detalle, no puedo evitar que la vida me parezca una guarrada ;-P Primero llegan unos y lo manchan todo con sus marranadas biológicas, luego llegan otros que se alimentan de eso y sus marranadas biológicas se cargan a los primeros, luego una gran marranada biológica lo pringa todo y… en fin, eso xD

MiguelMiguel

Me ha gustado el artículo, pero hay parrafos que, en mi opinion estan demás:

“Es importante entender que la hipótesis de GAIA fue planteada como una propiedad emergente de un sistema complejo sometido a múltiples mecanismos de autoregulación en el seno de un proceso de coevolución constante.”

Creo que este tipo de terminología que parece explicarlo todo, pero que no dice nada, en un articulo de divulgación está de más.

ManuelodáctiloManuelodáctilo

La verdad, no se de que va el artículo ni me apetece leermelo XD.

Pero de lo que estoy seguro es de que la raza humana ha “infectado el planeta”.

Me siento microbio.

Carlos M.N.Carlos M.N.

Muy buen artículo, enhorabuena. Solo una peguita: quizá la imagen de la “bola de nieve” induzca a engaño ya que la configuración de los continentes aparenta ser la actual, no la que tendrían en aquellos momentos.

Carlos M.N.Carlos M.N.

Por cierto: la transformación que “la especie inteligente” está haciendo de la biosfera tiene que ver en un 1% con la modificación climático y en un 99% con la destrucción directa por simple arrasamiento. Un proceso infinitamente más rápido y fulminante que todas las subidas de temperatura que nos podamos imaginar. Convendría reflexionar sobre esto.

inlandinland

Completamente de acuerdo!! A veces alarmados por un desastre menospreciamos injustamente el riesgo de otros.

alvaro

Excelente, me parece difícilmente superable. Nos lo vas a poner difícil a los demás para los premios con escritos como este.

FranciscoFrancisco

Buah, no sé como serán los otros artículos que se presentan al premio, pero esto está muy bien hecho :))))))))))

KvyKvy

Muy entrenido. Un buen resumen de los distintas extinciones masivas que ha atravesado la tierra enlazando el tema con la desmitificación de gaia. Casi parece un relato corto.

Odiseo BlablaOdiseo Blabla

te felicito:un exelente artículo… espero algún día poder escribir algo asi…..

PapriviPaprivi

Aún sin que sea cierta la hipótesis de Gaia, sí es verdad que hay una cierta cantidad de autoregulación en el planeta ya que si no sería muy improbable que la vida se hubiera mantenido durante tanto tiempo, aunque esta sea de variadas formas y en variadas condiciones.
Aunque este tipo de autoregulación a mí me recuerda más a una especie de equilibrio metaestable, en el que una vez se pasa cierto umbral en las condiciones, el sistema cambia rapidamente hasta llegar a otra zona de estabilidad, eso sí, siempre y cuando las situciones por las que pase el planeta no sean demasiado catastróficas para que la vida se de en esa nueva zona de equilibrio.
Saludos.

inlandinland

Si, en realidad está bastante aceptada la existencia de esos mecanismos de autorregulación planetaria, como cuatro congresos científicos sobre el tópico dan fe de ello.
Otra cosa es dar el salto de “sistema autorregulado” a “organismo vivo” y no te digo a “deidad”. Bien pensado hubiera sido menos perturbador hablar de fenómenos de autopoiesis (más genérico) que de homeostasis, pero ya te digo, a mí me da que Lovelock sabía lo que se hacía.

En cuanto al equilibrio metaestable difiero, no creo que se trate del salto entre alguno de los varios puntos posibles de equilibrio, como ocurre en algunos ecosistemas, pues en este caso el salto implica la destrucción del “ecosistema” en cuestión y la sustitución por otro.

PapriviPaprivi

Cierto es que a nivel de ecosistemas, los grandes cambios que se han producido en el planeta han provocado que éstos hallan sido sustituidos la mayoría de las veces por otros nuevos.
Al hablar de equilibrio metaestable me refería más bien a la propiedad que parece tener la vida, no una especie o ecosistema en concreto, de adaptarse a esos cambios y llegar a una nueva etapa de estabilidad, aún a costa de que los que lo formen se parezcan poco a los que hubiera previamente.
Quizás esto indique que una vez que aparece la vida en un planeta esta es más tenaz y persistente de lo que en principio pudiera parecer.

RataRata

Me gustó mucho el artículo. Me recordó un poco a la “Hipótesis Medea” de Peter Ward.

JesusablJesusabl

Muy, muy bueno, como divulgación para que exista una conciencia mas global y menos antropocéntrica de nuestro mundo. Muchísimas gracias

RALRAL

Enhorabuena! Muy buen artículo!!!
Vale, desmitifiquemos la hipótesis GAIA, aunque creo que su valor divulgativo es innegable.
En cualquier caso, si GAIA es un superorganismo, ¿Crees que esos cuandocasis podrían ser accidentes o enfermedades que todos los organismos vivos pasamos a lo largo de nuestra vida? ¿Supondría eso que el planeta va degradándose y finalmente acaba muriendo al no poder superar un último accidente o enfermedad?

inlandinland

Esto de las analogías fisiológicas puede ser confuso a la postre, pero de todas forma creo que los “cuandocasís” son en gran parte de origen endógeno, un meteorito sí podría ser un accidente, una infección. Quizás un cáncer sea algo más parecido, pero yo preferiría asimilarlos con eso una metedura e pata en el laboratorio que lo revienta casi todo.

inlandinland

Respecto a la segunda pregunta de la autodegradación del planeta, justo ese es el planteamiento de la Hipótesis Medea” que comentaba Rata y que resumo:.

“La habitabilidad de la Tierra ha sido afectada por la presencia de la vida, pero el efecto global de la vida ha sido y será el de reducir la longevidad de la Tierra como planeta habitable. La vida misma, al ser inherentemente darwiniana, es biocida, suicida y crea una serie de retroalimentaciones positivas a los sistemas de la Tierra (como la temperatura global y el contenido de dióxido de carbono y metano) que dañan a las generaciones posteriores. Así que es la vida la que causará su propio final, en este planeta o en cualquier otro habitado por vida darwiniana, a través de perturbaciones y cambios de temperatura, de composición atmosférica de los gases o de ciclos elementales que los vuelvan insostenibles para la vida”.

Particularmente la veo bastante antropocéntrica, pues no se desprende tal dirección de análisis de los sistema autorregulación planetaria que se han descrito.

maxxcan

Un pequeño apunto. El hecho de que la homeostasis es necesaria para la vida es completamente falso, de hecho solo se da en mamíferos y aves por eso diferenciamos entre organismos homeotermos y poiquilotermos.

RALRAL

Bueno, maxxcan, yo creo que no es incompatible ser poiquilotermo con ser homeostático. Por eso los reptiles se ponen al sol, para buscar la homeostasis. ¿No lo crees?

inlandinland

Plantéatelo a nivel celular, las células compensan continuamente cambios en la presión osmótica, pH, concentraciones de electrolito….incvienten mucha materia y energia en ello. Todo para que el ambiente intracelular y que su maquinaria metabólica pueda seguir funcionando

yack

Muy buen artículo en cuanto que pone en perspectiva científica el tema del cambio climático despojándole de su carga moral, en la que los malvados humanos violan y destruyen a la idílica y virginal Gaia.

Al margen de esto, creo que la especie humana sí está en condiciones de convertirse en una especie de “termostato” planetario que garantice la habitabilidad del planeta, tal como la entienden los seres humanos, poniendo a contribución su cada vez más poderosa tecnología.

Aunque nuestro incipiente metabolismo tecnológico está desequilibrando la composición atmosférica y el clima, ya estamos implementando los primeros intentos serios de regulación consciente.

Por la cuenta que nos trae, acabaremos desarrollando una tecnología de estabilización automática de la atmosfera y del clima del planeta. Y finalmente Gaia será realidad gracias a los buenos oficios de esa especie malvada y depredadora, poseedora de inteligencia y consciencia llamada homo sapiens sapiens.

Paradojas de la vida.

Saludos.

AguafiestasAguafiestas

Sobre la hipótesis Gaia merece la pena leer el capítulo dedicado a ella por Ignacio Martínez y Juan Luis Arsuaga en su libro de divulgación “Amalur: del átomo a la mente”.
Buen post, aunque el “cuandocasi de la asfixia” más que estar a punto de mandarlo todo al garete lo que hizo fue favorecer ciertas formas de vida, al tiempo que exterminaba muchas, por supuesto. Lo mismo con casitodosloscuandocasis.
Un saludo.

inlandinland

Bueno, es cuestión de perspectiva personal e histórica. Haciendo un ejercicio de actualismo biológico, si un “cuandocasi” de esos nos eliminara mañana del mapa a nosotros y nuestra actual biosfera ¿lo definirias como una nueva oportunidad ?
Está claro que ningún “cuandocasi” fue total (de ahí lo de casi), y que la evolución aprovecha los nichos desocupados tras cada catástrofe sea endógena o exógena (meteoritos y cía) para una nueva explosión de vida y una oportunidad para otro tipo de organismo que de otra manera quizá nunca hubieran proliferado. Pero yo no describiría esos eventos de extinción en términos de la oportunidad , que mediado el tiempo supondrían, sino de desastre sistema establecido contra él mismo.

De todas formas como dije al principio entiendo tu apreciación y me parece válida.

AguafiestasAguafiestas

Por el post entiendo que los cuandocasis re refieren a la casi-extinción de la vida, no de los seres humanos. Así que mi respuesta a tu pregunta es sí: si mañana desapareciéramos de la faz de la Tierra (Gaia no lo quiera, jeje) sería una gran oportunidad para otros seres vivos. A la vez que una pérdida para otros.
En cualquier caso, y a pesar de que soy lo que dice mi nick, enhorabuena por el post. Me ha gustado mucho.

Camino a Gaia

Puestos a creer en algo por lo menos que sea verdad o al menos que se acerque bastante.
De todas formas si tengo que elegir entre gaianos, fundamentalistas cristianos, católicos o musulmanes, me quedo con los que adoran o aman la Tierra.
Creo que las palabras del Génesis “Creced y multiplicaos, dominad la Tierra y someted a todas sus criaturas” son las instrucciones para tener un bonito Apocalipsis.
Muy buen post. Sin embargo parece lógico que tal y como vamos nos preocupemos por ESTA Gaia de la que formamos parte. Pensar en términos de millones de años, da perspectiva, pero no parece un buen acicate para que nos tomemos en serio nuestra propia supervivencia como especie.

PacoJuanPacoJuan

Precioso artículo, más allá de la controversia que pueda surgir a algunos para mí representa una manera de soprenderme más de la vida, de estar aquí escribiendo esto… como si fuera lo más normal.

Camino a Gaia

Una cosa mas. El post no tiene en cuenta el hilo conductor que Lovelock plantea en “Las edades de Gaia” y lo convierte en ciertos aspectos en una crítica sesgada con cierta intención burlesca.
Pero lo cierto es que Lovelock nos relata la historia de Gaia tomando como referencia la evolución del sistema Tierra – Sol, teniendo en cuenta que el Sol ha ido aumentando paulatinamente la cantidad de radiación que incide sobre la Tierra. De hecho se supone que dentro de 1000 millones de años Gaia habrá sido arrasada por un Sol camino de convertirse en una gigante roja y cuyo diámetro alcanzará al menos la órbita de Marte y puede que la órbita de la misma Tierra. Por tanto Gaia tiene fecha de caducidad y su capacidad de autoregulación está bastante mermada. Cierto que con un Sol “frío” una atmósfera rica en metano y CO2 creaba un efecto invernadero muy acogedor, pero con la radiación de nuestro sol actual, sería un verdadero infierno. De hecho apenas contamos con un margen de unos cientos de partes por millón de CO2 en nuestra atmósfera para poder mantener una temperatura apta para la vida en la Tierra tal y como la conocemos ahora.
Si a eso sumamos perturbaciones como bombardeos de meteoritos, desplazamiento de continentes y consiguientes alteraciones de las corrientes atmosféricas y oceánicas, explosión catastrófica de volcanes, alteraciones orbitales, etc, etc pues la verdad es que Gaia se ha defendido bastante bien.

inland

Gracias por el interesante comentario. Aunque he dotado al artículo de un cierto “humor” desde luego que espero no haber tergivesado nada y mucho menos haberme burlado del buen Lovelock. Entre otras cosas porque admiro su trabajo y estoy de acuerdo con él en bastantes cosas. El post no intenta desmontar su teoria, ni invalidar la existencia de mecanismos de autorregulación, ni homeostasis, simplemente señala la falta de dirección preconcebida en la forma en que éstos se fueron adquiriendo a lo largo de su historia.

En relación al final de la Tierra, desde luego que eso no es un “cuandocasi” sino un final absoluto (salvo que hayamos tenido el buen gusto de emigrar a otros sistemas) pero esto ocurrirá dentro no de mil sino de cinco mil millones de años y si alcanza a Marte seguro que también a la Tierra que esta más cerca. En cualquier caso el interesantísimo dato previo que aportas sobre la caducidad de la actual biosfera por congelación es de hecho una observación muy sagaz de Lovelock, que interpreta el continuo descenso de CO2 desde el Carbonífero como un mecanismo de compensación de Gaia frente al aumento de potencia del Sol. El estimó que tenemos un margen de sólo unos cientos de millones de años para segir compensando con descenso de CO2, y parece que nosotros no estamos ayudando a eso. En cualquier caso hay muchas incertidumbres, para entonces la distribución de los continentes habrá variado, la circulación oceánica también, la meteorización de carbonatos, las mismas plantas habrán podido mutar, son muchas variables… da para otro post.

Jorge HernándezJorge Hernández

Ya te has ganado otro seguidor de tu blog. Magnífico y soberbiamente redactado. Mucha suerte en los premios.

morianomoriano

Un detalle, el sulfuro de hidrogeno (o acido sulfidrico) que yo sepa es H2S.

Asi consta en wikipedia de todos modos.

Perdon por las faltas de ortografia, esoty en un teclado ingles.

Ah! y muy bueno el articulo, francamente lo he disfrutado

morianomoriano

Me gustaria saber quien me voto negativo y porque…

De nuevo, disculpas por la ortografia… este teclado ingles…

Un saludo a todos.

KppadoRKppadoR

El nuevo orden es el nuestro, ya substituimos DE FACTO al viejo… ¡chorra! defiende al medio ambiente, no tenemos otro, creo que no eres consciente de que estamos aquí, vivos, escribiendo y opinando, gracias a que se respetan una serie de directivas medioambientales, que costó dios y ayuda sacarlas adelante, pese a ser absolutamente básicas, y que muy a duras penas ahora y en el futuro se acatarán.

alfonsoalfonso

mmm….osea que la especie humana tenemos fecha de caducidad?…..y lo peor es que lo hacemos a conciencia, como quién dice a sabiendas, somos la única especie dotada de inteligencia que se suicida sin mas ni mas?……me pregunto, GAIA estara orgullosa de haber dado paso a una super especie como la nuestra capaz de destruir o para que suene mas cientificamente hablando la palabra ¨modificar¨ la atmosfera y con ello dar paso a otras formas de vida basadas en otra clase de atmosfera respirable por unos y toxico, mortifero para otros, en un proceso que dura generalmente millones de años y llegamos los homosapiens osea nosotros y nos bamos a cargar esta hermosa biosfera en menos de 1000 años WAUUUU! Somos lo peor de lo peor….. parecemos un virus dentro de GAIA. Por cierto buen post felicitaciones! me agrado leerlo.

Camino a Gaia

Es curioso que no se hable de hordas de judios, de cristianos o de musulmanes, pero si de hordas de la New Age. Para captar la hipocresía en el artículo es mas importante analizar lo que se calla que lo que se dice. Si la mayor parte de los habitantes del planeta creen en algún dios macho, la ciencia se cuida de no molestar. La ciencia es hoy misógina y capitalista, los cerebros de nuestros científicos no son hoy mas avanzados que los de hace mil años y de vez en cuando lo demuestran.

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Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Cuando en 1969 el siempre genial Lovelock propuso la idea de que nuestro Planeta se comporta como un superorganismo al que podría calificarse de vivo, poco imaginaba el buen hombre la que iba a liar. O quizás sí, pues en e……

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