Se autorizan los primeros “medicamentos” homeopáticos en España

Si están ustedes atentos a la prensa puede que se tropiecen con la noticia de que la Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios acaba de autorizar la venta de doce productos homeopáticos. Que sí, es una noticia, porque a pesar de que la AEMPS autoriza la venta de medicamentos cada dos por tres, en este caso se trata, como han reflejado los medios, de los doce primeros productos homeopáticos autorizados en España.

Claro, cualquiera que haya ido a una farmacia habrá visto que en sus estantes, por regla general (y salvo las honrosas excepciones que no venden estos placebos con ínfulas), hay bastantes más que una docena de productos homeopáticos. Seguramente no tantos como los 19.000 de los que habla la propia industria homeopática (pdf), y desde lueno no los ocho millones, ocho, que dice también, ejem, la industria homeopática. Y para que vean que no me invento esta cifra, además del correspondiente enlace les dejo esta bonita captura de pantalla:

Y ahora viene la gran pregunta:

¿Cómo es posible que con 19.000 productos en el mercado, o más de ocho millones, o los que sean pero, en cualquier caso, muchos más que una docena, se produzca ahora la autorización para la venta de esos doce?

Para entender esto… bueno, no, para conocerlo; entenderlo no lo entiende nadie. Para conocer esto hay que remontarse nada menos que a 1994, año en que España decide trasponer la Directiva Europea 92/73/CE, que regulaba la autorización de los productos homeopáticos a nivel europeo.

Hasta entonces, para obtener su autorización de venta estos productos debían someterse al régimen general de autorización de los medicamentos, pero este régimen contenía un obstáculo insalvable para ellos: exigía que el fabricante del producto acreditara, mediante pruebas farmacológicas, preclínicas y clínicas, la eficacia del producto.

Naturalmente, la industria homeopática europea presionó todo lo posible para cambiar esta situación, y fruto de estas presiones nació la Directiva 92/73/CE que introducía una excepción al régimen general: los productos homeopáticos podrían acogerse a un procedimiento simplificado de registro que permitía autorizarlos sin necesidad de demostrar su eficacia.

Este sistema, que en la práctica permitía vender bajo la etiqueta de “medicamentos” a productos que no hayan demostrado servir para nada más que llenar los bolsillos de sus fabricantes, fue incorporado a nuestro Derecho mediante el Real Decreto 2208/1994.

En 1994 ya había productos homeopáticos en el mercado, así que el propio Decreto, en su Disposición Transitoria Segunda, establecía que los medicamentos homeopáticos que a la entrada en vigor del presente Real Decreto se encuentren disponibles en el mercado, podrán mantener su situación provisionalmente, siempre que dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigor de este Real Decreto se dirija al Ministerio de Sanidad y Consumo la documentación de solicitud de autorización y registro correspondiente.

Esto ocurría, insisto, en 1994, y desde ese momento los fabricantes se dedicaron a solicitar la autorización y registro de sus productos.

Pero la cosa no cuajó.

Según los laboratorios, el Ministerio les exigía unas condiciones inasumibles para legalizar sus productos, pero la realidad probablemente iba por otro lado: la misma normativa (europea y española) que permitía autorizarlos como si fueran medicamentos pero sin tener que demostrar su eficacia contenía una serie de limitaciones en cuanto a su forma de administración (oral o externa) o grado de dilución (al menos una parte por 10.000 de tintura madre) que muchos de esos productos no cumplían. Y, peor aún, el procedimiento simplificado suponía que los productos serían autorizados “sin indicaciones terapéuticas aprobadas“, prohibiéndose que se mencionara indicación terapéutica alguna en los envases o prospectos.

Sea como sea pasaron los meses y hasta los años, y las solicitudes siguieron sin resolverse.

De hecho, pasó incluso el plazo máximo previsto en la normativa entonces vigente (210 días desde la presentación de la solicitud, según el Real Decreto 767/1993), por lo que las solicitudes deberían haberse considerado denegadas (según la Disposición Adicional Segunda del propio Decreto 2208/1994), pero los productos seguían vendiéndose sin autorización, y las pocas ocasiones en las que las autoridades sanitarias abrieron el cajón para sacar alguno de los expedientes fue para resolver alertas sanitarias por la puerta falsa: en vez de investigar el caso se limitaron a denegar, más de una década después, las autorizaciones de los productos.

Así, con todo el morro.

De hecho pasaron tantos meses y tantos años que dio tiempo a que apareciera una nueva Directiva Europea (la 2001/83 CE), fuera modificada varias veces (en relación con los productos homeopáticos por la Directiva 2004/27/CE), y se promulgasen en España una nueva Ley de medicamentos (la Ley 29/2006) y un nuevo Reglamento de autorización y registro (mediante el Real Decreto 1345/2007).

Pero la cosa siguió igual. De hecho, cuando el Ministerio tuvo la ocurrencia de poner en marcha un nuevo proceso de regularización del sector, la industria homeopática reaccionó con una fuerte campaña que acabó frustrando el intento.

Así que así estamos: más de tres lustros después de que entrase en vigor la primera normativa reguladora de los productos homeopáticos, con cientos (vale, o miles o millones) de ellos en el mercado, y leyendo como una gran noticia que se autoriza por primera vez la venta de una docena de ellos. ¿Es o no como para incluir al Ministerio y la Agencia en esta lista?

Y también es como para plantearse una segunda pregunta:

¿Qué pasa con todos los demás productos?

Bueno, si nos preguntamos qué pasará, la nota que recogen los medios es considerablemente optimista:

Desde la compañía señalan que “estos primeros registros podrían representar el patrón estándar más apropiado para la futura regulación de los medicamentos homeopáticos acogidos actualmente a una disposición transitoria desde 1995″. (…) “Que esta estrecha colaboración entre la AEMPS y los Laboratorios DHU signifique un punto de partida para iniciar una necesaria regulación total del sector y garantizar un pleno reconocimiento de todos los medicamentos homeopáticos existentes en el mercado español“, concluye.

O, más bien, demasiado optimista. La normativa (esta vez en su versión actual, la del Real Decreto 1345/2007) establece que los productos homeopáticos pueden acogerse al procedimiento simplificado de autorización si cumplen estas tres condiciones:

a) Que su vía de administración sea oral o externa.
b) Ausencia de indicación terapéutica particular en la etiqueta o en cualquier información relativa al medicamento.
c) Que su grado de dilución garantice la inocuidad del medicamento, en particular, el preparado no deberá contener más de una parte por 10.000 de tintura madre ni más de una centésima parte de la dosis mas baja que eventualmente se emplee en medicina alopática de aquellos principios activos cuya presencia en un medicamento alopático implique la obligatoriedad de presentar receta médica.

Y el problema es que buena parte de los productos homeopáticos no las cumplen.

Sin ir más lejos, en el catálogo de DHU aparecen productos compuestos de tintura madre sin diluir o en concentraciones mayores de una parte por diez mil, y otros en los que mezclan diluciones homeopáticas con principios activos. Otra de las grandes multinacionales del sector, Welleda, ofrece sin el menor disimulo decenas de “remedios” inyectables:

Y esos son solo unos pocos ejemplos de entre los muchos que abundan entre los 19.000 o los ocho millones de marras.

Evidentemente, ninguno de ellos es legalizable mediante el procedimiento simplificado de registro, y parece bastante difícil que los fabricantes opten por el sistema ordinario: teniendo en cuenta que, recordemos, exige entre otras cosas que demuestren que sus productos sirven para algo, parece poco probable que les autoricen a venderlos para otra cosa que no sea endulzar el café.

Además, el procedimiento simplificado exige que no se contenga ninguna “indicación terapéutica particular en la etiqueta o en cualquier información relativa al medicamento”, y habrá que ver si los fabricantes están dispuestos a pasar por el trago de tener que poner en el prospecto cosas como esta:

En lugar de estas otras tan chulas:

No es lo mismo, ¿verdad?

De hecho hasta DHU lo sabe, como muestra el hecho de que su “Lycopodium” no aparezca por parte alguna de su web y, en cambio, no tenga el más mínimo reparo en contarnos con pelos y señales para qué sirven (supuestamente) el resto de sus productos:

Claro que esos productos cuentan con la ventaja de que no han sido autorizados para su venta, así que los publicitan como les viene en gana, ¿verdad? Y es que la gran cuestión, la vergonzosa cuestión, no es qué pasará, sino qué pasa ahora con los productos que están en el mercado.

Si uno es lo suficientemente ingenuo puede pensar que las autoridades sanitarias, en estricto cumplimiento de lo que dispone la legislación vigente, habrá procedido de inmediato a ordenar su retirada. Al fin y al cabo el artículo 9.1 de la Ley 29/2006 es muy, muy clarito:

Ningún medicamento elaborado industrialmente podrá ser puesto en el mercado sin la previa autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios e inscripción en el Registro de Medicamentos o sin haber obtenido la autorización de conformidad con lo dispuesto en las normas europeas que establecen los procedimientos comunitarios para la autorización y control de los medicamentos de uso humano y veterinario y que regula la Agencia Europea de Medicamentos.

No tan claro es, en cambio, lo que establece la Disposición Transitoria Sexta del Real Decreto 1345/2007, que dice que:

1. Los medicamentos homeopáticos acogidos a la disposición transitoria segunda del Real Decreto 2208/1994, de 16 de noviembre, por el que se regulan los medicamentos homeopáticos de uso humano de fabricación industrial, deberán adecuarse a las previsiones de este Real Decreto, conforme a lo previsto en los apartados siguientes.

2. Los titulares de medicamentos afectados por la disposición transitoria segunda del Real Decreto 2208/1994, de 16 de noviembre, deberán comunicar a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios su intención de adecuarse al presente Real Decreto.

La comunicación deberá producirse en el plazo de tres meses desde la entrada en vigor de la orden por la que el Ministerio de Sanidad y Consumo determinará los requisitos mínimos y procedimiento para la comunicación, debiéndose abonar la tasa prevista en el apartado 3.7 del artículo 111 de la Ley 29/2006, de 26 de julio. Transcurrido dicho plazo, los medicamentos acogidos a la Disposición transitoria segunda del Real Decreto 2208/1994, de 16 de noviembre, para los que no se hubiera comunicado su intención de adecuarse, conforme a lo establecido en este apartado, no podrán ser comercializados, debiendo ser retirados del mercado.

3. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios fijará un calendario para que los titulares de los medicamentos homeopáticos que hubieran realizado la comunicación prevista en el apartado anterior presenten las solicitudes y documentación necesaria para adecuar su situación provisional y evaluar la relación beneficio/riesgo del producto. Dicha solicitud habrá de acompañarse del abono de la tasa del punto 3.5 ó 3.6 del artículo 111 de la Ley 29/2006, de 26 de julio, según corresponda.

4. En todo caso, respecto de los medicamentos homeopáticos que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios considere de revisión prioritaria para garantizar la adecuada relación beneficio/riesgo, el procedimiento de adecuación previsto en esta disposición transitoria deberá finalizar en el plazo de un año a contar desde la entrada en vigor de la orden mencionada en el apartado 2.

Y es que, en primer lugar, parece bastante difícil que un Decreto permita la comercialización de unos productos cuyas solicitudes, con arreglo a la legislación entonces vigente, deberían haber sido consideradas como denegadas tras transcurrir el correspondiente plazo.

Por no hablar de que el Decreto establece una excepción que la Ley (norma de rango superior) no ha previsto. Pero es que, además, han transcurrido ya más de cuatro años desde que entró en vigor el Decreto sin que el Ministerio haya dictado la dichosa Orden Ministerial (salvo el intento que, como contábamos más arriba, la industria homeopática logró sabotear), fijado el calendario o realizado acción alguna. Bueno, excepto aprobar los doce productos de marras, aunque teniendo en cuenta que ni la Orden ni el calendario parecen existir cabe preguntarse razonablemente si la aprobación es o no jurídicamente correcta.

Por otra parte esto se aplicaría, en todo caso, a los productos para los que se solicitó autorización en 1994-95, pero, ¿qué pasa con los demás? ¿Se dignará la Agencia a echar un vistazo a las farmacias para ver qué están vendiendo y en qué condiciones? ¿O, como hasta ahora, bastará con colocar la etiqueta de “medicamento homeopático” para que cualquiera pueda vender en las farmacias lo que le venga en gana, con la garantía de que las autoridades sanitarias mirarán hacia otro lado?

Ah, y a todo esto sólo hemos hablado de la bochornosa actuación del Ministerio y su Agencia de Medicamentos respecto a la situación legal de estos productos. Al fin y al cabo, la vergüenza de permitir que bajo la etiqueta de “medicamentos” se vendan productos de acción “biológicamente implausible” y efecto “potencialmente peligroso” no es culpa suya. O no del todo.

40 Comentarios

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dalamardalamar

Soy farmacéutico con oficina de farmacia abierta al público y siento vergüenza cada vez que leo una noticia de este tipo. 5 años en la universidad y aún hay “profesionales” que creen en estos productos milagro. En mi opinión habría que retirarles el título de licenciados y hacerles volver a primero de carrera, porque no se han enterado de nada.

PoldetePoldete

Totalmente de acuerdo.
y por cierto… ¿dónde está tu farmacia?

Suso

Hola Dalamar. Soy de tu opinión y práctica y estoy buscando más compañeros que tengan criterio frente a pseudoterapias. Me gustaría contactar contigo porque quiero hacer algo al respecto.
Gracias y un saludo.

juanfrasagajuanfrasaga

¿y no se podría sacar una Ley Sinde de Farmacias que vendan estos productos?…Farmacia que venda homeopatía se cierra…

ismaelismael

Hay que salir de la crisis, aun a consta de los ignorantes (sin ofender).

MartinMartin

Buen trabajo! Genial! Muchas gracias! Estaría francamente bien que le llegara esta entrada a Jordi Évole (vía twitter o como sea) a ver si se anima con un “Salvados por la homeopatía” o más bien “Condenados por la homeopatía”. Le interesaría seguro dado que, a parte de la crítica a la homeopatía en términos científicos, ofreces un análisis concreto de los mecanismos de putrefacción político-económicos. ¿Qué creéis?

astroastro

Anda, pues no lo había pensado pero sería fantástico. Aunque no sé si se mojarían con un tema tan espinoso.

JoseJose

Qué triste. Entre esto y lo de los recortes… I+D -25%, Casa Real -2%. Creo que buscan despoblar este país mediante la emigración.

NaNNaN

Genial articulo no tengo mucho que aportar , solo comentar que aqui en Holanda, los productos homeopaticos se venden en droguerias(junto a aspirinas, y medicamentos mas “suaves”) y en farmacias, ni rastro.

Aldo MannAldo Mann

Ojalá esto fuera una broma de April Fools’ Day…
Una lástima que esté pasando esto en España.

jo_mateixjo_mateix

Ya era hora, es que no hacen mas que putear a las pobres empresas homeopaticas. Mira que hacerles demostrar que sus productos son eficaces! Es como si a los trileros les obligaran a demostrar que los pardillos que pican siempre van a ganar algo.

Es que ya no se puede ni estafar honradamente a la gente!

miquelmiquel

Creo q están muy claras dos cosas:

1. Tienen todo el derecho del mundo a venderlos y q halla gente q los compre (XD).
2. Deberían tener la indicación de q no están demostrados sus efectos cientificamente.

……fin

PepePepe

Como dice NaN, los productos homeopáticos no deberían venderse como medicamentos, sino en las droguerías o en los supermercados, como las infusiones.

Que se tengan que vender como medicamentos, por lo que sé, es una imposición de las farmacéuticas “normales”. Boiron y demás preferirían no tener que pasar por la burocracia de los medicamentos: ellos son las primeras víctimas de este sindios.

Los medicamentos se venden en farmacias porque son peligrosos, no porque funcionen. Los productos homeopáticos no son peligrosos, así que no tiene sentido obligar a que se vendan en farmacias.

FerFrias

Al contrario, quienes presionaron para lograr este régimen excepcional fueron los laboratorios homeopáticos. Es mucho más fácil hacer pasar unas bolitas de azúcar por medicamentos si en el envase pone eso, “medicamento”, y se venden en farmacias.

M.AyeM.Aye

lo peligroso de los medicamentos homeopaticos es la ignorancia de la gente que gasta su dinero en trucos de mago barato… por mas que no tengan otra accion mas que la de placebo la categoria de “medicamento” le da autoridad que no deberia tener

César_MarcasCésar_Marcas

Pero con lo de indicar que “sus efectos no están demostrados científicamente” lo tienen muy fácil. Con recurrir a la ignorancia científica popular, y al argumento de “la ciencia dogmática se opone o no lo entiende” ya se han ganado el apoyo del público.

AnaAna

Bueno, yo reconozco que probé un medicamento de este tipo pero para animales en mi gato. El gato no explotó ni nada, de hecho fue eso, nada, siguió con el mismo problema. En mi caso sabía que no tenía base científica ninguna, fue por el “a ver qué pasa”. Y no creo que haya que preocuparse demasiado, cuando la gente vea que son un timo dejará de comprarlos. Ahora parece que están un poco de subidón pero acabarán cayendo por su propio peso.

asdfadfasdfadf

Ahí está el problema, que la gente los sigue comprando porque a veces “parece que se tienten mejor” y otras falacias así. Encima con los millones que ganan pagan publicidad, pagan por mostradores o estanterías más a la vista en farmacias, etc.
¿O vamos a permitir que los trileros estén actuando legalmente en la calle? Total, cuando la gente se dé cuenta de que no ganan dejarán de jugar…

Razonamiento incorrecto. No se puede dejar campar a sus anchas, igual que las sectas.

edelmiroedelmiro

He comenzado un curso de agroecologia organizado por un sindicato y financiado con fondos públicos.
Los pocos dias que llevo me ha parecido muy interesante ya que estaba interesado en introducirme en esta área de la agricultura que no usa pesticidas ni fertilizantes químicos… lo malo es que el profesor tambien está aprovechando para colarnos de paso las vondades de la homeopatia, biodinamismo y demas peudociencias :( aun peor, he descubierto que la normativa europea de productos ecologicos cita a la homeopatia para el cuidado de los animales!!! CE 834/2007

Me podeis recomendar algún diptico/pdf que desmonte los principales mitos de la homeopatía para repartir entre mis compañeros??

AmavisentAmavisent

Chico, el día que alguien pueda demostrar los mitos de la homeopatía, ese día, continuaríamos por los mitos de los daños renales que causan algunos medicamentos y lo poco eficaces que son otros (más droga que medicamento).

Estás en un sitio donde si no puedes dormir bien, POR DIOS ni se te ocurra leerte un libro, tómate una pastilla muy buena. Si te sientes nervioso, nunca practiques relajación y tómate un ansiolítico.

Si te duele la espalda, que nadie te de un masaje, tómate otra pastilla.

Y por cierto, ni se te ocurra tomar productos ecológicos, pues no son buenos, lo bueno (que está de moda ahora) son los productos sintetizados al igual que los transgénicos (eso sí que es sano). Si un producto no lleva conservantes y aditivos, no lo consumas…. y por último, intenta consumir carne de animales alimentados por piensos artificiales y hormonados.

Ah, y no está demostrado que consumir pesticida sea malo para la salud. ¿Alguien tiene por ahí algún pdf para demostrar que los alimentos ecológicos no son saludables? Lo digo porque de consumir todos productos ecológicos, muchos químicos se irían al paro…

AmavisentAmavisent

Seguramente muchos de los que criticáis los medicamentos homeopáticos no seréis de los que piensan que la Jalea Real aumenta el rendimiento, verdad? es solo por curiosidad.

donisdonis

medicamento y homeopatico, son terminos contradictorios en si mismos o me he perdido yo algo! ,alguien mas piensa que el termino medicina homeopatica es un sofisma teleologico,la homeopatia puede considerarse como cualquier cosa pero nunca una medicina por favor

LauraLaura

medicina.
(Del lat. medicīna).
1. f. Ciencia y arte de precaver y curar las enfermedades del cuerpo humano.

medicamento.
(Del lat. medicamentum).
1. m. Sustancia que, administrada interior o exteriormente a un organismo animal, sirve para prevenir, curar o aliviar la enfermedad y corregir o reparar las secuelas de esta.

Personalmente prefiero llamarlos remedios homeopáticos, pero no porque no se ajusten a la definición de la palabra, sino porque esa palabra se asocia, por costumbre a otro tipo de sustancias con las que la homeopatía tiene poco que ver.

Y sí, la medicina es una medicina según esa definición, no me parece una estafa, ni una “extraña fe”. En España llevamos 40 años de retraso porque el franquismo la prohibió, cerrando, por ejemplo uno de los hospitales madrileños donde se empleaba. Esta de moda? No exactamente, es sólo que estamos llegando ahora a dónde países como Alemania, Francia (donde la seguridad social te paga esos remedios igual que los medicamentos de otro tipo), Holanda, etc… ya llegaron hace tiempo.

pasaba por aquípasaba por aquí

¿Y no se puede ir por las bravas y denunciar a la agencia del medicamento por negligencia y a las farmacias que venden hoemopatía por mala praxis?

locaaaaaaaalocaaaaaaaa

Haceis un buen trabajoo gracias por venir a mi insti graaaaaaaaaaaaaaaaaaciiiiiiiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaasssssssss

AnaAna

hola, no soy farmacéutica, soy bióloga y estoy haciendo un estudio sobre la homeopatía y sus fármacos, veo que en este foro no es muy bien recibida 😉 pero yo necesito información, me gustaría saber si hay un listado, vademécum o similar de estos fármacos. Se que no os gustan mucho pero ya hay varios estudios publicados ( ensayos clínicos ) en PUBMED sobre la eficacia de ellos sobre algunas patologías . No se si es un fraude ya os lo diré si consigo descubrir algo.

asdfadfasdfadf

Gracias por tu interés, Ana. Cuáles son los estudios de PubMed? Ay, disculpa!!! Si resulta que la gente como tú nunca dais las fuentes!! Os limitais a decir “buscadlas vosotros” y tal. Te recuerdo que escribir aquí es gratis. Por si te apeteciera romper con el tópico, claro.

LauraLaura

Hola Ana, hay varios libros que contienen la mayoría de los remedios homeopáticos (hablo de remedios, no de compuestos o preparados que se fabrican mezclando ciertos remedios concretos y se venden también en farmacias), se llaman en general Materia Médica y hay de Vannier, Vijnovsky o Kent, por ejemplo.
La eficacia de la homeopatía no se basa en experimentos en laboratorio, ni en mediciones tradicionales porque en sí, su base es diferente. Se comprueba con la aplicación real y la observación y, efectivamente, hay muchísimas publicaciones de esto publicadas. Espero que, como yo, descubras por tí misma sus beneficios.

escursoescurso

No es por añadir más leña al fuego…pero si las farmacias dispensan homeopatía, alguien sabe si una parafarmacia está autorizada?. Llevo una parafarmacia y un elevado número de clientes me pide que tenga. Y claro está, ya que las farmacias llevan años dispensando según dicta el stock que hay que sacarse de las bonificaciones obtenidas de laboratorios, pudiendo cambiar la marca que aparece en la receta, porque no entrar una parafarmacia en la homeopatia??

Jesús Fernández

En nuestra farmacia no recomendamos la homeopatía y entregamos un pequeño folleto informativo sobre lo que es. La mayoría de los clientes te mira raro (se lo ha prescrito un médico en el 60% de las ocasiones) y además se vende en TODAS LAS FARMCIAS y, como me dijo hoy uno “hasta Carlos de Inglaterra la toma”.
Hay muchos clientes (y médicos y científicos) que son católicos practicantes, con la misma irracionalidad en sus vidas que los que usan homeopatía.
El 72% de los españolitos se declara católico y se cree eso de dios uno y trino, la virginidad de María y sin rechistar.
Y no hablemos de la afición al fútbol…
La humanidad es esencialmente tonta. Luego hay personas estupendas.

El UsurpadorEl Usurpador

Muchas felicidades a FerFrias por el artículo. Llevo buscando información acerca de los medicamentos pseudo-homeopáticos de DHU bastante tiempo. La sorpresa me la lleve con el Colikind. Me encantaría saber si tienen algún efecto ya que tienen alguna cantidad de ciertas sustancias.

SI la homeopatía me parece una estafa el juego entre dos aguas con la fitoterapia me lo parece más. Me da la impresión que intentan validar una estafa con otra medio-estafa para decir que si, que tienen principios activos.

P.D.: Soy consciente de que el artículo es de abril pero he llegado vía un artículo de Enchufa2.

pitusapitusa

Si es tanta estafa………. porque os sumáis al carro los tan dignos farmacéuticos
y vendéis los productos en vuestras farmacias? Al final tanto criticar y lo único
que os interesa es la caja a final del día, no si hacen bien o mal los tratamientos.

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