Cuando escribí mi artículo sobre la resonancia y el puente de Tacoma Narrows, me quedé bastante satisfecho. Hice un trabajo que creí ayudaría a la gente a entender el concepto de resonancia, al tiempo que ponía las cosas en su sitio con relación al caso de resonancia destructiva más conocido de la Historia. Incluso me valió una nominación a los Premios Tesla, lo cual no está nada mal.
Creo que no hice bien mi trabajo. Los profes de Física tendríamos que descartar el caso del puente de Tacoma como ejemplo de resonancia destructiva, pero como mínimo podríamos decir a los alumnos que, desde entonces, todas las grandes estructuras son sometidas a tests de túnel de viento para descartar efectos resonantes.
¡Ingenuo de mí! No solamente no es así, sino que un lector me envió un comentario con un caso reciente, y además en España. Nada menos que un puente de cuatrocientos metros de longitud, inaugurado en 2006, y que sufre efectos resonantes extremos en pleno proceso de construcción. ¡Y encima le dan un premio a la innovación tecnológica! Lean ustedes mismos:
“por sus dimensiones, la dificultad de su emplazamiento y el novedoso procedimiento constructivo, propio de una empresa española.”
Cuando me enteré, hice el equivalente mental de cargar la escopeta. Si esta es la innovación y la excelencia de las empresas constructoras en España, no sé por qué nos sorprende lo que nos está pasando, esto es una monarquía bananera, viva Españistán y etcétera. Me dediqué a buscar un blanco para mis iras. El problema es que, cuando lo encontré, me desarmó completamente y me evitó el gasto de los látigos. Y es que algunas cosas no son lo que parecen, y lo que se presentaba a primera vista como una chapuza acabó siendo una labor bien hecha, digna de los mejores del mundo.
Como de costumbre, vamos con las presentaciones. En un intento por vertebrar las comunicaciones por carretera sin pasar por Madrid (lo que, como andaluz periférico, aplaudo sin reservas), se financió y construyó una larga autovía que atraviesa la Península desde Sevilla hasta Gijón: es la A-66, conocida como Autovía de la Plata.
Para atravesar el Tajo (a la altura del embalse de Alcántara), se diseñó el que hoy llamamos puente Arcos de Alconétar, estructura basada en un par de arcos metálicos de 220 metros de luz, sobre el que iría un tablero de hasta 400 metros de longitud. El sistema de arcos fue construido mediante un ingenioso método que ahorra tiempo: los arcos se construyen en un taller, se llevan a su emplazamiento y se montan allí. En su momento, fue el mayor puente del mundo construido mediante este sistema.

Todo iba bien hasta el 10 de enero de 2006. Los dos semiarcos del primer arco de soporte habían sido unidos entre sí y estaban ya empotrados en sus arranques. El viento soplaba suave, a una velocidad constante de unos 20-30 km/h.
Imagínense la cara que se les pondría a todos cuando el arco comenzó a marcarse una samba:
Las mediciones hechas posteriormente indican que el arco se desplazaba hasta 80 centímetros respecto a su posición ideal, con un período de 1,4 segundos, fenómeno que duró aproximadamente una hora. Tras dos semanas de tregua, los días 24, 25 y 29 de enero de 2006 fueron testigos de nuevos episodios de “samba.” Afortunadamente, la elección de la estructura del arco evitó una caída catastrófica.
De hecho, durante uno de los episodios de samba, se detectó una fisura en la parte inferior del arco, que rápidamente se trasladó a la parte superior. Afortunadamente, el arco estaba formado por dos sub-arcos paralelos, unidos entre sí mediante un sistema de unión (arriostramientos) en forma de X. Fue dicha estructura la que mantuvo la integridad estructural del arco.

Un segundo elemento de éxito fue la investigación de las causas. Tras el primer episodio de samba, los ingenieros no perdieron ni un momento en buscar a un experto.
El escogido fue el catedrático Miguel Ángel Astiz Suárez, de la Universidad Politécnica de Madrid, un experto de primera fila en la materia según me cuentan. Sus estudios confirmaron que se trataba de un fenómeno de resonancia originado por la presencia de vórtices de von Karman, iguales por tanto a los del puente de Tacoma Narrows. La combinación de vientos uniformes de baja velocidad y una geometría uniforme del obstáculo propiciaron un efecto resonante en el segundo modo de vibración del arco.

En tercer lugar, intervención rápida y eficaz. Las posibles soluciones fueron puestas a prueba en los túneles de viento de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de la UPM, bajo la supervisión del profesor Meseguer. Tras analizar los resultados, se propusieron tres tipos de soluciones: incrementar la rigidez de la estructura, añadir sistemas de amortiguación, o introducir dispositivos aerodinámicos.
La solución escogida fue la tercera, ya que no solamente resultaba la más económica, sino, y esto era lo esencial, la más rápida de instalar. Dicho y hecho, se diseñó e instaló un sistema de deflectores, una especie de alerones horizontales, soldados en la parte superior del arco, que canalizaban la trayectoria del aire y evitaba la formación de remolinos. No era la solución perfecta, pero redujo en gran medida la amplitud de las vibraciones (de 80 a 3 centímetros) durante los trabajos de construcción.
Esa combinación de rigidez estructural, análisis correcto e intervención rápida evitó que el puente acabase en el fondo del Tajo antes incluso de haber sido terminado, algo que dice mucho a favor de la habilidad de los ingenieros españoles. La estructura de arcos fue reforzada y modificada con los deflectores, el tablero fue situado en su lugar, y cuando el puente fue terminado su estructura ya no era resonante, lo que acabó con cualquier temor de que se convirtiese en otro “Gertrudis galopante.”
Por supuesto, nos queda la gran pregunta pendiente: si los diseñadores eran tan listos, ¿por qué el puente casi se les cae apenas comenzar la construcción? Llega así la hora del análisis forense. En estos casos, soy de la opinión de que, si quieres el agua pura, has de ir a la fuente, así que no se me ocurrió nada mejor que preguntarle a los ingenieros.
La empresa encargada de la construcción del puente Arcos de Alconétar es la española OHL, pero el proyecto en sí corrió a cargo de EIPSA (Estudio de Ingeniería y Proyectos S.A.). Ni corto ni perezoso, llamé y pedí que me pusieran con el director de proyectos. No se encuentra disponible, me dicen. Entonces se me ocurrió pedir que me pasasen con el presidente. Nada menos, menuda moral tengo. “Un momento, voy a ver si está,” unos pasos por el pasillo … y el presidente se pone al aparato.
Ese fue mi primer contacto con José Antonio Llombart Juques, presidente de EIPSA, y una de las personas más agradables que he tenido el placer de conocer. Durante más de una hora me explicó mil detalles del puente de Alconétar en particular y de la ingeniería en general, respondió a todas mis preguntas y prometió enviarme artículos sobre el tema del puente, los cuales me han servido de gran ayuda. Por supuesto, sabe de ingeniería mucho más que yo, así que los fallos de este artículo son míos y solamente míos.
La pregunta que me rondaba por la cabeza, y de hecho la que me impulsó a coger el teléfono, fue ¿cómo es posible que, ya en pleno siglo XXI, no se hagan pruebas de túnel de viento en las grandes estructuras para evitar problemas? ¿Es que seguimos en la era pre-Tacoma? Bien, según parece sí que se hacen estudios dinámicos y pruebas de viento con maquetas, pero solamente para estructuras de cierto tamaño, digamos unos 200 metros. En el caso de Alconétar, el puente era algo más largo, pero la innovadora técnica de construcción que utilizaron se había ensayado ya en otros puentes con éxito, y nada hacía presentir que podría haber problemas en este caso. En cualquier caso, debo reconocer que a mí nunca se me hubiese ocurrido probar en el túnel un solitario arco. Por lo general, se evalúan estructuras terminadas, no en proceso de construcción.
Por supuesto, se hacen estudios de comportamiento estático, y a veces también dinámico, pero los detalles son difíciles de determinar en un proyecto previo. En ocasiones, ni los más grandes proyectos de ingeniería se libran. Como ejemplo, Llombart me habló de un puente gigante en Dinamarca, parte de una combinación de puentes y túneles denominados Storebaelt, y que con una longitud total de 18 kilómetros unen las principales islas danesas con el continente. Las cifras son impresionantes: mil seiscientos metros de luz, años de estudios, lo construyen … y comienzan a aparecer vibraciones antes de su inauguración. Tras mil pruebas y ensayos, finalmente detectan unos vórtices que producían un efecto resonante en el quinto modo vertical de vibración.
En el extremo opuesto de tamaño, un artículo de la revista Structural Engineering International que tuvo la amabilidad de enviarme mostraba cómo un pequeño puente peatonal en Copenhague fue analizado en busca de vibraciones inducidas por los peatones, incluso en el caso de vandalismo (varias personas saltando); la respuesta fue la adopción de un sistema de amortiguadores. Inevitablemente saqué el tema del puente del Milenio de Londres (que yo ya comenté al final de mi anterior artículo), y me dijo bien claro que “se veía venir.” No sé si lo dijo porque el diseño de ese puente lo hacía proclive a resonancias, o porque lo construyó un arquitecto y no un ingeniero; yo tengo mi hipótesis particular, pero me la guardo.
Me quedó una duda no despejada. Verán ustedes, la instalación de los deflectores era necesaria solamente mientras se construía el puente. Una vez construido, la nueva estructura tendría unas frecuencias de resonancia distintas, lo que convertiría a los deflectores en innecesarios. Sin embargo, no los retiraron. ¿Por qué? El señor Llombart me dijo que los dejaron en su sitio por el coste extra que hubiese supuesto su retirada. Me lo creo. Pero yo creo que hay un motivo adicional oculto: no los quitan porque están encantados con el apodo que le han puesto al puente los lugareños.
Y es que, gracias al fenómeno de la resonancia, al puente le surgió un curioso apodo. Ya sabéis lo aficionados que somos a poner motes de todo tipo. En estos días se cumplen treinta años de una construcción llamada que lleva el nombre oficial de Torrespaña, pero que es mucho más conocida con el nombre de “el pirulí.” En Sevilla, el Puente del V Centenario, que recuerda al Golden Gate de San Francisco, es apodado “paquito.” Otro puente es conocido como “el de Lepe” porque cuentan que primero hicieron el puente, y después el río.
¿Y el puente de Arcos de Alconétar?
Cuando se comenzaron a instalar los deflectores para darle estabilidad a los arcos, alguien dijo que básicamente lo que estaban haciendo era “tunear” el puente. Ese nombre ha cuajado, y en la actualidad a ese puente se le conoce como el puente tuneado. Me parece un apodo tan bueno que me he resistido a ponerlo en el título por no estropearles la sorpresa. Me he tenido que morder la lengua y todo.
No solamente forma parte distintiva de su pasado, sino que en la actualidad puede verse claramente el “tuneo” incluso en Google Maps, donde se aprecia claramente la sombra de los alerones deflectores como una serie de pestañas colocadas en la parte superior de los arcos, bajo el tablero principal:

Como pueden ver, setenta años de progreso en ingeniería de puentes han dado mucho de sí. Un problema grave, que ni la normativa española ni la europea recogían en sus protocolos, fue identificado, evaluado y corregido en tiempo récord. Lo más cercano que tuvimos a un Tacoma Narrows está intacto y cumpliendo su misión en la A-66. Si fuese un ente inteligente, yo diría que cumple con orgullo, y la samba es ya un recuerdo de loca juventud.
Irónicamente, tenemos más imágenes de la caída del puente de Tacoma Narrows que del bailoteo loco de nuestro puente tuneado. Apenas un minuto de grabación de mala calidad en YouTube, y eso es todo. Así no hay forma de poner buenos ejemplos en clase. Si alguien pasó por allí con una cámara durante las sesiones de samba, sea bueno y comparta su suerte con nosotros.
Referencias:
(1) José Antonio Llombart Jacques, Jordi Revoltós Fort, Sergio Couto Wörner: “Puente sobre el río Tajo, en el embalse de Alcántara (‘Arcos de Alconétar’)” Hormigón y Acero, nº 242, 4º trimestre 2006, pp. 5-38. Disponible online en
http://e-ache.com/uploads/pd-downloads/242central.pdf
(2) J. M. Terrés-Nícoli, Gregory A Kopp: “Mechanisms of the vertical vortex induced vibration of the Storebaelt bridge” 11th American Conference on Wind Engineering – San Juan, Puerto Rico, 22-26 junio 2009
(3) Miguel Ángel Astiz, “Wind-induced vibrations of the Alconétar Bridge, Spain” Structural Engineering International Vol.20 nº2, pp. 195-199 (2010)
(4) José Antonio Llombart, Jordi Revoltós, “Alconétar bridge over the river Tagus at Alcántara reservoir, Cáceres, Spain” Structural Engineering International Vol.20 nº2, pp. 200-205 (2010)

















El puente al que llaman en Sevilla “de los leperos” es el puente del cristo de la expiración, o puente del cachorro. En efecto, durante las obras para la exposición universal, se retiró un taponamiento de ese brazo del río que había en la zona una vez ya construido el puente. El humor de la zona hizo el resto.
Como nota curiosa, es tan popular el mote del puente del V centenario que incluso en Google Maps aparece como “puente del paquito”. No sabemos si es otro ejemplo más de la afición de Google a los huevos de pascua, o fueron víctimas de los bromistas sevillanos.
Muy buena entrada.
Hay una leyenda urbana que dice que el empleado que grabó el vídeo del arco bailando la samba fue despedido. ¿Sabes si es cierta?
Recuerdo la historia de ese puente cada vez que paso por el. En cuanto vi la entrada tenia pensado añadir el comentario … Los deflectores no solo mantenían el punte en píe sino que le dan el nombre del “El puente tuneao” , pero también lo has contado.
Un gran articulo de ingeniería a la española y la gracia extremeña.
Genial entrada, gracias!
es un post interesante
la ingeniería se ve que no es una ciencia exacta y queda mucho por hacer
Un post muy interesante y con un análisis muy completo.
Yo tuve la oportunidad de asistir a una charla que dieron varios ingenieros del proyecto del puente “Arcos del Alcónectar” y alguno de ellos como respuesta al resultado estético final del puente lo calificó como “PUENTE PELUDO”.
Muchas gracias por compartir tus conocimientos.
Vaya, me alegro mucho de haber provocado este magnifico articulo.
En esta foto de Panoramio se ven muy bien los deflectores:
http://www.panoramio.com/photo/8758640
He tenido la suerte de ser alumno del señor Astiz (soy ingeniero aeronáutico) y puedo confirmar que el tío es un genio.
El tema de las vibraciones de origen aerodinámico se menciona durante la carrera, obviamente, pero a grandes líneas la conclusión es que calcular el comportamiento durante una resonancia es terriblemente complicado. Los esfuerzos suelen centrarse en calcular las vibraciones de las estructuras terminadas, ya que es el “estado natural” en el que van a permanecer la mayor parte del tiempo. Aunque, visto lo visto, no vendría mal calcularlas para distintas fases de construcción.
Un saludo.
En mi blog http://lascarreterasdeextremadura.blogspot.com.es/ he dedicado un post a este puente y su problemática http://lascarreterasdeextremadura.bl...lmonte.html en el que incluyo dos vídeos que he editado: uno sobre el proceso constructivo y otro con imágenes, más largo y de mayor calidad, de la fase de movimiento en resonancia del puente durante su construcción por si te pueden interesar.
Enhorabuena por tu post y saludos.
El vídeo es estupendo. Y el sonido es aterrorizante. Gracias por el aporte.
Fantástico artículo. Lamentablemente, esto sí es un reinado bananero. Ya está censurado el vídeo de la resonancia…
El vídeo no está censurado, sólo estaba coartada la distribución en dispositivos móviles como teléfonos e iPads. Ya está cambiado y disponible. Espero que puedas verlo. Saludos.
Cierto, está disponible y es ciertamente espectacular. Por favor acepta mis disculpas por el prejuicio tan desaforunado.
Me ha gustado mucho el vídeo y el post. Muchas gracias
Me a encantado el articulo, en si todo excepto la introducción, colocas a los ingenieros españoles de umpalumpas, una cosa es que surja un error(que no había surgido en ninguna otra construccion) y se solucione de una forma novedosa, y otra es que los políticos aprovechen eso como bum mediático… la culpa de lo que dices “república bananera” no es de los diseñadores y el error no previsto… sino de los politicuchos.
Es mi forma de ver el primer párrafo, corregidme si lo he malinterpretado… por lo demás como siempre un articulo de 10.
http://www.youtube.com/watch?v=vTH6CP-eeWk
Trabajo en una empresa de diseño para ingenierias en 3D e hicimos un video sobre el proceso constructivo de dicho puente. Aqui se pueden apreciar claramente los “alerones”
Muy, muy interesante el vídeo. Gracias por el aporte.
Joder qué video tan claro e informativo O_o
Me ha encantado. Gracias.
Me uno a las felicitaciones, Arturo. Estupenda e interesantísima entrada. ¡Enhorabuena!
Coincido con César, la entrada está muy bien y como bien dices Arturo, junto a todos los vídeos, es un gran aporte para los profesores de física que disfrutar junto a sus alumnos de este maravilloso fenómeno que es la resonancia.
Enhorabuena, Arturo.
Y luego los arquitectos se preguntan porqué les hacen estudiar dinámica y no solo estática :p
·En el Maremagnum de Barcelona hay un pequeño puente movil que cuando se llena de gente y se ralentiza el paso por la congestion peatonal, empieza a dar unos botes de aupa.
http://3.bp.blogspot.com/_JMlJafsVuo...1000826.JPG
Al ir la gente apelotonada, los pasos tienden a sincronizarse, y empiezas a notar que el suelo del puente sube y baja.
Me ha encantado el artículo. Me gustaría que publicaseis mas artículos ingenieriles en amazings.
Cuidaros
En Zaragoza tenemos la Pasarela del Voluntariado que normalmente no se mueve, y eso que en el río el cierzo sopla con fuerza. Sin embargo el último día de la Expo 2008, después de la ceremonia de clausura, el puente se llenó de gente, todos yendo en la misma dirección. Aquello se movía cosa mala, o al menos desde dentro lo parecía.
Aquí un vídeo del puente
http://www.youtube.com/watch?v=cvRJcjqqbww
En el vídeo no se aprecia mucho movimiento, solo el de los cables, pero se puede ver que la gente se tambalea al caminar.
No sé si es lo mismo o no, o si en realidad la vibración era mínima.
Muy buen artículo, excelente.
Aquí os dejo un par de vídeos donde explican con detalle la construcción del puente:
http://youtu.be/4LwbAYXAzbs
http://youtu.be/vTH6CP-eeWk
Muy interesante, aquí más artículos de la revista Hormigón y Acero: http://e-ache.com/modules/pd-downloa...t.php?cid=1
Muy interesante, aquí más artículos de la revista Hormigón y Acero: http://e-ache.com/modules/pd-downloa...t.php?cid=1
Un saludo
Pertenezco a la empresa que construyó el tablero metálico del puente, empresa que es sevillana (bueno, de Utrera). Tuve el placer de asistir a la conferencia que el Sr. Lloombart pronunció en Sevilla una vez quedó inaugurado el puente y donde pudimos contrastar opiniones sobre tan singular fenómeno. Algunos soldadores nuestros se encontraban trabajando en el cierre de la clave del arco cuando comenzaron las oscilaciones y la evacuación fue, digamos, tempestuosa. Después costó Dios y ayuda convencerlos de que subieran de nuevo para reparar los daños antes de que las fisuras se propagaran. Todavía hay tres máquinas de soldadura en el fondo del Tajo.
El profesor Quirantes no decepciona, ni en fenómenos físicos, ni en criptográficos. Enhorabuena por ambos artículos y la investigación realizada.
Sobre este caso, estuve en una conferencia de dos de los ingenieros que participaron en esta obra, y una parte de la culpa la achacaban a que se consideró en el momento del diseño, que la probabilidad de que se produjera un movimiento de flujo laminar del aire era baja. A posteriori se comprobó que la orografía y la climatología de la zona eran propicias para que el fenómeno se produjera. Por otra parte, quizás una sección diferente en los arcos (por ejemplo, una sección circular) hubiera evitado el “susto”.
También quisiera resaltar una lección importantísima, más allá de la física del problema, algo en lo que varios profesores míos hacían mucho énfasis: las cargas más perjudiciales para la estructura pueden producirse durante el proceso constructivo, y no en servicio.
Para finalizar mi comentario, quiero marcar las diferencias entre Tacoma, Arcos de Alconétar y el puente Millenium de Londres. En el primero no creo que podamos decir que haya habido fallo humano, más bien ignorancia sobre el fenómeno de flameo y su efecto en ciertos tipos de estructuras (puentes y alas de avión). Desde Tacoma hasta el siguiente puente colgante pasaron bastantes años y hubo un salto importante en los métodos de cálculo (por ejemplo, se avanzó mucho en el método de los elementos finitos, gracias al desarrollo de la aeronáutica). En el segundo caso, el del artículo, sí que se conocían todos los fenómenos intervinientes, y, sin saber todos los extremos de por qué, se calibraron mal los riesgos. El tercer caso es un poco de tontos: no es porque Foster sea arquitecto, es porque quiso “reinventar” la tipología rebajando drásticamente la altura de las torres. Coñe, cuando un ingeniero se empeña en construir torres o pilonos no es por capricho estético, es porque estructuralmente ayudan a estabilizar los movimientos del tablero. En el caso londinense, hubo una clara negligencia IMHO.
En Valencia en la ciudad de las artes, hay un puente en frente del centro comercial El Saler, que cuando paran los coches en el semáforo que tiene en medio (a nadie más que a Calatrava se le puede ocurrir poner un semáforo en medio de un puente) salta que da gusto! Nada de mambo, el de Valencia baila electro-latino!
Aquí os dejo un set de fotos que hice durante la construcción del puente y ya finalizado. Se pueden apreciar los deflectores y las enormes soldaduras:
http://www.flickr.com/photos/9823535...0348608989/
En este vídeo se pueden apreciar correctamente los deflectores:
http://www.youtube.com/watch?v=QwmV-DQumHw
Felicidades. Buen artículo.
Buen articulo, pero he de reconocer que me ha dado cierto mal rollo… ¬¬
En relación al artículo/post que ha escrito usted, creo que hay algunas frases desafortunadas o estúpidas, y personalmente me sorprenden de un Licenciado en Físicias. Una de las frases es la siguiente: ‘Si esta es la innovación y la excelencia de las empresas constructoras en España, no sé por qué nos sorprende lo que nos está pasando’. ¿Qué nos está pasando? No se si se refiere a la mayor crisis de la historia de la Ingeniería Civil en España causada por la burbuja inmobiliaria, de la que nada tenemos que ver, como nada tiene que ver la Ingeniería con la Arquitectura. Y sobre la innovación y excelencia de las constructoras españolas, ahora mismo el know-how de las empresas de ingeniería españolas está permitiendo la internacionalización de los trabajos, y siendo una referencia mundial (las empresas españolas) en la Ingeniería Civil, avalada, por poner un único ejemplo, en los trabajos de ampliación del Canal de Panamá.
Un saludo.
Pues me da la sensación de que si alguien ha escrito algunas frases desafortunadas o estúpidas, ese ha sido usted, porque, al parecer, no ha terminado ni siquiera de leer el párrafo, donde el mismo autor del artículo rectifica su sorpresa inicial concluyendo:
“Y es que algunas cosas no son lo que parecen, y lo que se presentaba a
primera vista como una chapuza acabó siendo una labor bien hecha, digna de los mejores del mundo”
Un saludo.