Luces en los cielos, 65 años del mito OVNI

De entre todas las pseudociencias hay algunas que sobresalen por la popularidad que han llegado a alcanzar, posiblemente, el más claro ejemplo es la ufología. La base de la ufología es la creencia de que seres extraterrestres nos están visitando a bordo de sus portentosas naves espaciales.

Todos hemos oído hablar de los ovni. Cuando oímos esta palabra automáticamente pensamos en naves espaciales que provienen de otras civilizaciones. Lo cierto es que los ovni existen, siempre y cuando seamos rigurosos y nos atengamos a lo que significan esas siglas, es decir, Objeto Volador No Identificado. Un ovni simplemente es algo que vemos en el cielo y no sabemos lo qué es.

La cuestión que se nos plantea es si alguno de esos ovni son naves de otras civilizaciones. Pero la verdad es que después de más de medio siglo de fenómeno ovni, seguimos sin tener pruebas que lo demuestren. Que los ovni sean naves espaciales de civilizaciones extraterrestres no es más que una creencia ampliamente extendida, pero que por desgracia no está sustentada en pruebas, en el mejor de los casos, lo único que hay, son testimonios. Más adelante veremos por qué los testimonios no son pruebas válidas. Es por esto por lo que no pueden ser usados para sustentar afirmaciones sorprendentes, como lo es la de que estamos siendo visitados por extraterrestres.

Toda creencia, todo mito, tiene un origen y el mito de las visitas extraterrestres no es una excepción. Para encontrar su origen tenemos que remontarnos a finales de los años cuarenta del siglo XX. El 24 de junio de 1947, un piloto, Kenneth Arnold, estaba volando por la zona de las montañas Cascadas en el estado de Washington. Durante ese vuelo Arnold vio nueve ovnis, es decir, vio nueve objetos que no supo identificar.

Cuando Arnold explicó a la prensa lo que había visto, dijo que aquellos ovni, “se movían como platos saltando en el agua“. Y esto es importante, porque Arnold nunca dijo que tuvieran forma de platillo volante. El mito de que hay platillos volantes se lo debemos al periodista que entrevistó a Arnold. Dicho periodista cometió el error de decir que los objetos vistos por Arnold tenían forma de platillos volantes, algo que Arnold nunca dijo.

El origen del mito de las visitas de los extraterrestres a este pequeño planeta no es más que el error cometido por un periodista. A partir de este momento la gente empezó a declarar que veía platillos volantes por doquier, lo cual pone en entredicho la fiabilidad de esos testimonios. Dado que los objetos que vio Arnold no tenían forma de platillo volante, ¿cómo es posible que de pronto todos los avistamientos hablen de platillos volantes? De ser naves de verdad, ¿estuvieron los extraterrestres esperando para ver que se decía de ellos en la prensa para así rediseñar la forma de sus naves? Ridículo, se mire por donde se mire.

El ejército estadounidense entra en escena

Estamos en la década de los cincuenta. La fiebre de avistamientos de platillos volantes coincide con la era McCarthy y su paranoia conspiracionista y anticomunista. La fuerza aérea de EEUU muestra interés por las observaciones de platillos volantes. Para el ejército la cuestión puede ser muy seria. ¿Y si esos supuestos platillos volantes son dispositivos desarrollados por la Unión Soviética? ¿Estarían los soviéticos violando el espacio aéreo norteamericano? Una pregunta inquietante y que de ser cierta necesitaría una respuesta por parte de los EEUU. Así pues, no resulta extraño que el ejército de EEUU ponga en marcha distintas investigaciones para tratar de averiguar que hay detrás de todos esos avistamientos.

Una de dichas investigaciones fue puesta en marcha por la fuerza aérea estadounidense, su nombre, el Proyecto Libro Azul. En este proyecto se estudian oficialmente los avistamientos ovni. Esta investigación llegó a las siguientes conclusiones:

1. Los ovni, investigados y evaluados por la fuerza aérea no dieron nunca indicio alguno de ser una amenaza para la seguridad nacional.

2. No ha habido ninguna prueba presentada ante la fuerza aérea, o descubierta por la misma, que indique que los avistamientos clasificados como no identificados representen adelantos, o principios tecnológicos, que estén más allá del conocimiento científico actual.

3. No ha habido ninguna prueba que indique que los avistamientos clasificados como no identificados correspondan a vehículos extraterrestres.

La conclusión es clara, los extraterrestres no nos están visitando. En el proyecto Libro Azul, se realizó una clasificación de la naturaleza de los distintos avistamientos de los que se habían tenido noticia hasta la fecha. El resultado es el que se muestra a continuación:

27,6% acontecimientos astronómicos 23,7% aviones 17,1% satélites 14,2% fraudes 4,1% globos meteorológicos 9,6% insuficiente información 1,9% información en proceso 1,8% no identificados

Es decir, el 86,7% de los avistamientos tenían explicación, el resto, o no se sabe que fueron, o no se tenía la suficiente información, o todavía se estaba analizando. Es a este 13,3% restante a lo que se suelen agarrar los creyentes en las visitas extraterrestres.

Como esos casos restantes no se puede explicar, entonces deben haber sido naves extraterrestres, obviamente, este tipo de razonamiento no es más que una falacia lógica. Del hecho de que no sabemos que fue lo qué provocó esos avistamientos no se sigue que fueran naves extraterrestres, lo único que se sigue es que no tenemos la información suficiente para saber que era aquello que se observó, nada más.

A la luz de los resultados del Proyecto Libro Azul lo más lógico es concluir que de haber tenido la información necesaria habríamos explicado esos casos restantes. Pongamos una analogía. Imaginemos que tenemos una bolsa que contiene 200 bolas, entonces usted empieza a extraer bolas de la bolsa y observa que todas son de color rojo. Continúa hasta que ha extraído 173 bolas de la bolsa. Por lo que en el interior quedan 27 bolas, bien, ahora supongamos que usted está obligado a apostar sobre el color de las bolas que quedan en el interior de la bolsa, antes de apostar miramos a las 173 bolas que hemos extraído, y confirmamos una vez más que son todas rojas. Yo no sé usted, pero me parece que lo más sensato será apostar a que las bolas que quedan en la bolsa son rojas. Llegados a este punto, cambiemos “bolas en la bolsa” por “avistamientos de ovni”, y bolas rojas por “casos explicados”, y observaremos que nuestra apuesta final es que los casos que quedan son explicables.

Tras los resultados del Proyecto Libro Azul, la fuerza aérea decidió, ya en 1966, dar por zanjado el asunto de los ovni. Como hemos visto llegó a la conclusión de que no eran una amenaza para la seguridad nacional y ni mucho menos naves extraterrestres. No obstante, y para cerrar el tema por completo, las fuerzas aéreas contrataron a un grupo de científicos independientes dirigidos por el Dr. Edward U. Condon, de la Universidad de Colorado, para que se estudiara todos los aspectos del fenómeno ovni. A este grupo se le conoció como el Comité Condon. Los resultados fueron demoledores. No es que sólo se concluyera que los ovni no eran naves extraterrestres, es que además se reconocía que el estudio de los ovni no había aportado nada a la ciencia, e incluso se recomendaba a los profesores que tenían alumnos con intereses en estos temas, que intentaran reorientar las miras de dichos alumnos hacia la astronomía y la meteorología.

La supervivencia del fenómeno ovni

Como sabemos, los resultados arrojados por las investigaciones del Proyecto Libro Azul y del Comité Condon no pusieron fin a la creencia de que nos están visitando seres extraterrestres. Buena parte de la culpa la tiene la prensa sensacionalista y todos los que se han acercado a estudiar este fenómeno abandonando todo rigor y pensamiento crítico.

Uno de los argumentos más usados para contrarrestar los resultados de las investigaciones ha sido el argumento de la conspiración, es decir, los extraterrestres han llegado a nuestro planeta y han pactado con los gobiernos del mundo para ocultar su presencia. Pero con este tipo de argumentos las cosas no hacen más que complicarse. Por ejemplo, ¿cómo es que esta gente conoce dicho secreto? Este no es el único contratiempo al que tienen que hacer frente los creyentes en conspiraciones. Pensemos un poco, los extraterrestres viajan miles de años luz para llegar a la Tierra y una vez aquí pactan con los gobiernos para ocultar su presencia. Pero luego, por la noche, salen a pasearse en sus flamantes naves con todas las luces encendidas. Un comportamiento un poco tonto para unos seres que se supone que son inteligentes.

La falta de rigor y pensamiento crítico en todas esas supuestas investigaciones que concluyen que estamos siendo visitados por ETs, ha sido y sigue siendo, una buena fuente para que el mito no acabe por desaparecer nunca. No resulta muy difícil encontrar revistas, libros, programas de televisión, etc. donde se realizan afirmaciones tremendamente extraordinarias sin aportar las debidas pruebas que apoyen dichas afirmaciones. Un claro ejemplo lo tenemos en la creencia de que los astronautas vieron ovni. Esta creencia se la debemos a George Fawcett. Fawcett compiló una lista de los supuestos avistamientos de ovni por parte de astronautas, el problema, claro está, es que dichos avistamientos no apoyan la tesis extraterrestre. Algunas conclusiones que se incluían en la lista de Fawcett simplemente no se sostenían, es más, en algunos de los casos la información en la que se basan ha sido adulterada. El Dr. J. Allen Hynek, del Center for UFO Studies, llegó a la conclusión de que ninguno de los auténticos casos de avistamientos por parte de distintos astronautas tenían nada que ver con el fenómeno ovni.

En resumen, las ganas de creer y la desinformación es lo que ha mantenido el mito más o menos vivo hasta nuestros días.

Los testimonios no son una fuente de información fiable

Podemos preguntarnos ¿qué es lo que separa a creyentes y escépticos en el fenómeno ovni? La respuesta es que lo que los creyentes consideran pruebas para los escépticos no lo son.

Los defensores de las visitas extraterrestres suelen basarse en testimonios, ese es hasta la fecha el único tipo de pruebas de las que disponen. Pero estos testimonios no suelen ser aceptados como algo fidedigno por parte de los escépticos ¿por qué? ¿No será que los escépticos en lugar de escépticos son simplemente unos negacionistas? La respuesta es no. El problema es que los defensores de las visitas extraterrestres no han sabido aceptar lo que nos dice la investigación científica sobre lo falible que somos los humanos. La investigación psicológica ha puesto de relieve, y más allá de toda duda razonable, que no nos podemos fiar de los testimonios a la hora de intentar establecer que es lo que realmente sucedió. Nuestra memoria no es fiable, podemos recordar cosas que en realidad no sucedieron o que simplemente no eran así. El mero hecho de cómo se realicen las preguntas al testigo puede dar como resultado un testimonio, que poco, o nada, tiene que ver con lo que sucedió en realidad.

Hay multitud de estudios psicológicos que demuestran lo limitados y poco fiables que somos los humanos a la hora de recordar lo que hemos vivido. De entre todos ellos, el estudio realizado en 1974 por Elizabeth Loftus es todo un clásico.

Loftus realizó su investigación usando como objetos de estudio sus propios estudiantes. Para ello les mostró una película donde se ve un accidente de coches en un cruce.

Después de que hubieran visto la película Loftus les entrega dos tipos de cuestionarios. Ambos cuestionarios son idénticos salvo por un pequeño detalle. En la pregunta referente a cómo iban de rápido los coches que tienen el accidente, Loftus cambia una única palabra. En unos cuestionarios la cuestión era ¿cómo iban de rápido los coches que se estrellaron? Y en los otros, la cuestión queda como sigue ¿cómo iban de rápido los coches que se golpearon? Aquí es donde viene lo sorprendente. El simple y sencillo hecho de preguntar de una manera u otra cambia la respuesta que se obtiene. Los estudiantes que en su formulario se les preguntaba por los coches que se “estrellaron” realizaron una estimación de la velocidad mayor que la realizada en el otro grupo de estudiantes.

Pero el estudio todavía no había llegado a su fin. Semanas después Loftus les pregunta si había cristales rotos en la escena del accidente. Los estudiantes a los que previamente se les había preguntando por los coches que se habían “estrellado”, contestaron afirmativamente, pero la realidad era bien distinta, en la película no había ningún cristal roto.

Semanas más tarde Loftus vuelve a repetir la estrategia. En esta ocasión formula una pregunta sobre la velocidad a la que iba el coche que se saltó la señal de stop. Tiempo después Loftus les muestra dos fotografías del cruce donde se había producido el accidente, en una de ellas hay una señal de stop y en la otra no. Una vez visionadas dichas fotografías, Loftus procede a preguntar qué fotografía es la autentica. Una abrumadora mayoría selecciona la del stop como la foto verdadera. Pero la realidad es bien distinta, en el cruce no había ninguna señal de stop.

El estudio de Loftus pone sobre la mesa la falibilidad humana y el por qué los testimonios no tienen porque ser un retrato fiel de los hechos. No somos videocámaras digitales que graben todo lo que acontece delante de ellas. Y mucho menos podemos recordar con total fidelidad sucesos pasados.

Los testimonios no son fiables independientemente de quien sea la persona que da el testimonio. Hay una creencia muy extendida según la cual, el testimonio de un piloto es más fiable que el que puede dar cualquier otra persona, pero un piloto sigue siendo un ser humano, por lo tanto, sigue estando sometido a las limitaciones de nuestra memoria y de nuestra psicología, un piloto no lo habría hecho mejor que el resto en el estudio de Loftus. El caso más famoso de la mitología ovni

Si ha habido un caso dentro de la fenomenología ovni que ha hecho correr ríos de tinta, ese, sin lugar a dudas, es el caso de Rosswell. Una vez más tenemos que remontarnos hasta mediados de junio de 1947. El ranchero Brazel encuentra unos extraños restos, a unos 13 kilómetros de la población de Rosswell, de lo que parece haber sido un accidente aéreo.

El descubrimiento de Brazel sucede varios días antes de que Kenneth Arnold tuviera su famoso avistamiento. Brazel vivía sin radio y sin acceso a medios de comunicación por lo que el incidente de Arnold le paso en principio completamente desapercibido.

Días después del incidente de Arnold, Brazel acude a un pueblo cercano. Allí se entera del asunto, y oye rumores de que el ejército pagará una suma de dinero a quien pueda suministrar los restos de algún ovni. Por aquel entonces, como ya he comentado, se asumía que los ovni podían ser artefactos de la URSS, de ahí el interés del ejército en recuperar y poder examinar los restos de algunos de estos artefactos, en el caso de que esto fuera posible.

La noticia de que un ranchero ha entregado los restos de un ovni al ejército no tarda en llegar a los medios de comunicación. En ellos se recoge que el ejército ha recuperado los restos de un platillo volante. Empieza a montarse cierto revuelo y el general Ramey se ve obligado a hacer una declaración a los medios para aclarar la situación y calmar los ánimos. El general Ramey declara que los restos que encontró Brazel y que ahora posee el ejército pertenecían a un globo meteorológico de gran altura. Con este desmentido del ejército estadounidense, el caso pasó al olvido, al menos, durante los treinta años siguientes.

Ya en los años noventa, el caso de Rosswell vuelve con fuerza, está vez trae incluso un montaje donde parece que se está haciendo una autopsia a un extraterrestre. Los programas de misterio y las revistas esotéricas hacen su agosto. Este nuevo giro en los acontecimientos se basan en el testimonio de un hombre que aseguró haber visto los restos de cuerpos en lo que parecía ser otro accidente aéreo, según este testimonio, los cuerpos se hallaban a unos 150 kilómetros de donde Brazel había encontrado los restos del primer accidente.

Entre 1994 y 1997, el ejercito estadounidense hace público sus informes sobre el caso Roswell. Ahí descubrimos que el general Ramey había mentido en sus declaraciones, los restos que había encontrado Brazel en 1947 no pertenecían a un globo meteorológico. Dichos restos pertenecían a un artefacto del proyecto Mogul. La finalidad de este proyecto era espiar las pruebas nucleares que pudieran estar llevando acabo los soviéticos. Mirado en retrospectiva la mentira del general Ramey hace un flaco favor ya que fomenta el pensamiento conspiracionista. De todos modos resulta comprensible que por aquel entonces el general Ramey mintiera. Recordemos que estamos en plena guerra fría, que un general de los EEUU salga en los medios de comunicación reconociendo que tienen un proyecto para espiar el programa nuclear soviético, no parece buena idea.

En cuanto a los supuestos cuerpos de extraterrestres todo parece indicar que en realidad eran dummies que se utilizaron durante el proyecto Excelsior, el cual se llevó acabo entre 1954 y 1959. La finalidad de dicho proyecto era realizar saltos de gran altura para estudiar un nuevo sistema de paracaídas.

Si no lo veo, no lo creo

No es del todo difícil encontrar en los cielos cosas que no sabemos identificar. Pero si no sabemos que es ese “algo” que estamos viendo, no deberíamos concluir que es alguna clase de nave espacial extraterrestre.

El objeto que más alertas ovni (en el sentido de nave espacial ET) ha desatado a lo largo de la historia es sin lugar a dudas el planeta Venus. Quizás esté pensando que eso no es posible, que nadie va a confundir un planeta con una nave extraterrestre, pero lo cierto es que así ha sucedido. No deberíamos subestimar a Venus, después del Sol y la Luna es el objeto más brillante de nuestros cielos y si lo observamos cuando está más o menos cerca del horizonte, entonces, pensar que estamos ante algo extraño no es tan difícil. Esto es algo que he vivido en mis propias carnes.

Hace unos cuantos años estaba empezando a disfrutar de mi primer telescopio. El reto era observar Venus, planeta que nunca había observado. Lo tenía todo planeado, sabía por donde y a que hora de la madrugada Venus se alzaría por encima del horizonte. Preparé el telescopio y lo único que quedaba era tener paciencia y combatir un poco el frío, para eso nada mejor que una buena taza de chocolate caliente. De pronto miro hacia la zona por la que debería estar Venus y veo un objeto tremendamente brillante y grande ¿qué es eso? ¿Quizá un avión? Posiblemente no, no se oía ningún ruido y el objeto parecía no moverse, era como si estuviera levitando. ¿Entonces qué? Antes de usar el telescopio seguí haciendo conjeturas sobre el extraño objeto, lo que tenía claro es que no podía ser Venus. Cómo iba Venus a verse tan brillante y tan grande, imposible. Al final usé el telescopio para averiguar que era aquel objeto. Y sí, como ya habrá deducido, el objeto era en realidad Venus. Tras esta experiencia no me extraña que multitud de gente vea Venus y no sepa lo que está viendo. Me sorprende que la mayoría de los que afirman que no se puede confundir un planeta con un ovni (una vez más lo uso en el sentido de nave ET) no son astrónomos, ni profesionales ni aficionados, es más, a lo largo de su vida nunca han prestado la más mínima atención al firmamento.

Otros objetos que pueden producir avistamientos de ovni son los satélites artificiales. Los satélites pueden producir un efecto ciertamente sorprendente. Imagine que está en el campo observando tranquilamente el cielo estrellado. De pronto se da cuenta de que hay algo que es como una estrella, pero que se está moviendo, no oye ningún ruido y tampoco se ve que esa pequeña luz tenga otras a los lados como debería ser en el caso de los aviones. Tampoco es una estrella fugaz, eso está claro. Mientras sigue intentando dar con la naturaleza de aquello que está viendo, entonces, sucede algo aun más sorprendente, la “estrella” que se movía simplemente se ha desvanecido, ha desaparecido, le resulta imposible localizarla. Esto es algo que pueden hacer los satélites. Los satélites no tienen luz propia, si los vemos es porque reflejan la luz del Sol. Dado su reducido tamaño, desde la Tierra aparecen como si fueran una estrella más, sólo que se mueven. Ahora bien, durante su órbita el satélite puede entrar en la sombra que proyecta la Tierra, cuando esto sucede, como es lógico, la luz del Sol deja de incidir en el mismo. Visto desde la Tierra lo que vemos es que esa “estrella que se mueve” ha desaparecido. Pero la realidad es que el satélite ha entrado en la sombra de la Tierra, eso es todo.

En el sitio web Life Little Mysteries han hecho una recopilación de los siete objetos que comúnmente se confunden con ovni. De todos los mostrados, mi preferido, es sin lugar a dudas el vídeo de una peculiar nube que se observó sobre Moscú. Este tipo de fenómenos ocurre principalmente en las nubes conocidas como cirros. Estas nubes están compuestas por cristales de hielo y gotas de agua super-congelada. El agua super-congelada está a una temperatura por debajo del punto de congelación pero aun así se mantiene líquida. Cuando una de estas nubes es distorsionada, por el paso de un avión, o por una ráfaga de viento, o etc. el agua superfría puede evaporarse creando una extraña forma como si fuera un agujero. Aquí está el vídeo, la verdad es que es ciertamente impresionante:

Conclusiones

Ha pasado más de medio siglo desde que la fiebre por los ovni iniciara su andadura. Tras todo este periodo de tiempo lo único que tenemos son confusiones de fenómenos naturales con naves extraterrestres, mucho fraude, y una apabullante ausencia de pruebas. La ufología no ha aportada absolutamente nada al saber de la humanidad, es más, actualmente se parece y mucho, a una religión. En resumidas cuentas, no es que el escepticismo esté más que justificado, que lo está, sino que hay razones para sostener la más dura de las incredulidades.

Bibliografía: ResearchBlogging.orgLOFTUS, E., and J. Palmer.”Reconstruction of Automobile Destruction: An Example of the Interation between Language and Memory”. Journal of Verbal Learning and Verbal Behaivor 13:585-89

-HINES, Terence. “Pseudoscience and the paranormal”. New York: Prometheus Books, 2003

Project Blue Book

Condon Committee

-GOODE, Erich. “The paranormal. Who believes, why they believe and why it matters”. New York: Prometheus Books, 2011

-RANDI, James. “Fraudes paranormales”. Madrid: Tikal Ediciones.

-OBERG, James. “Astronaut “UFO” Sightings”. The Skeptical Inquierer, Volume III, No.1, Fall 1978


63 Comentarios

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PB

Gran artículo, Ismael. Hace unos días yo mismo ayudé a desenmascarar un presunto ovni:

http://danikxt.blogspot.com.es/2012/...-ovnis.html

Un apunte talibán: en español no se añade “s” al plural de las siglas, por otra parte “ovni” es una palabra admitida por la RAE, incluso aparece en el últimas ediciones del DRAE, por tanto es preferible utilizar “ovnis”. El acrónimo OVNIs con la “s” de plural al final es incorrecto.

Ismael

Ok, en cuanto llegue a casa lo cambio que ahora no puedo. Y muy bueno el desenmascaramiento del ovni.

calprinocalprino

tengo claro que la mayor parte de los casos son fraudes o fenómenos naturales que los que estamos poco formados desconocemos, pero como me imagino que sabrás esto no viene de dos días atrás desde cuevas con dibujos intrigantes, pirámides antiguas con grabados asombrosos, cuadros , escritos etc se puede observar que esto viene de la antigüedad

te dejo un pequeño link de fácil visionado,2 minutos, para ver que explicacion tiene esto.

http://www.youtube.com/watch?v=SpZAi12WUic.

un saludo

KvyKvy

Es que veras. La gente del mundo antiguo tenía tantas posibilidades como una persona de hoy en día de ver algo incomprensible en el cielo y quedarse impactado. De hecho, ellos tienen menos delito porque vivían en un mar de ignorancia mucho mayor que el nuestro. Ahora si uno de esos personajes es pintor o artista ¿por qué no pintar /plasmar lo que creyó ver? Yo me imagino a un tipo temeroso de dios (del dios que sea) que vio algo en el cielo que no supo comprender y que lo reprodujo como buenamente pudo en uno de sus obras por lo impresionado que se quedo. Eso por poner una de las miles de razones que puede haber más plausibles que un platillo volante extraterrestre o similar.

calprinocalprino

gracias por la respuesta, aunque es una hipótesis como otra cualquiera esta bien tener varios puntos de vista, un saludo

Ismael

Este tipo de argumentación,es otra falacia lógica comúnmente usada por la mayoría de los defensores de lo paranormal. La falacia consiste en pedir las pruebas al que niega y no al que afirma. La carga de la prueba recae en quien afirma, no en quien niega, por la sencilla razón de que no es lo mismo la existencia de pruebas a favor que la ausencia de pruebas en contra.

Aclarado esto, se está dando por sentado que lo que se muestra en ese vídeo es auténtico. Dado que somos conscientes de la cantidad de fraudes que abundan en estos terrenos, no estaría de más, ser escéptico y poner la autenticidad en duda hasta que se haya podido comprobar.

Ahora imaginemos que todo lo que se ve en el vídeo es autentico, ¿qué demuestra esto? Poca cosa, lo único que demuestra es lo fácil que nos resulta interpretar partes de obras de arte bajo un contexto socio-cultural distinto en el que fueron creadas. Aquí se razona por analogía, es decir, veo algo en un cuadro antiguo que se parece a lo que en mi contexto sociocultural se entiende por ovni(nave et) y por lo tanto, eso que hay en el cuadro, tiene que ser una nave et. Pero esto es un non sequitur como una casa.

Antes de sacar ese tipo de conclusiones habría que estudiar esas obras, o acudir a los estudios que se hayan hecho sobre ellas, muy probablemente se encontrarán explicaciones muy prosaicas.

calprinocalprino

buena respuesta, gracias

solo decirte que igual que me gusta informarme de una parte me gusta informarme de la otra y por ahora no tengo claro si existen o no estos fenómenos y menos que si existieran estuvieran tripulados por seres de otros mundos.

por lo que pueda pasar no cierro puertas, un saludo

AlbertAlbert

Calprino, te aconsejo que leas las 7 entradas:
“Los OVNIs en el arte”
del Blog “La mentira está ahí fuera”

AmazingaoAmazingao

Muy buen resumen.

Una vez vi un ovni (entendámonos, hablo estrictamente de ver algo en el cielo que no sé lo que era, no de una nave extraterrestre 😉 ), a lo mejor por aquí alguien sabe decirme de qué podría tratarse.

Fue durante la noche, en una zona poblada, estaba algo nublado. Vi una luz puntual, bastante intensa, como una estrella grande, que se movía cambiando bruscamente de dirección (como hacen las moscas). Al cabo de unos segundos desapareció como apagándose, no de golpe pero sí muy rápido.

Lo primero que pensé fue que podía tratarse de un insecto iluminado por alguna fuente de luz de la calle, y que había apreciado mal la profundidad, creyendo verlo en el cielo. ¿A alguien se le ocurre otra explicación mejor?

Ismael

Pues la verdad no tengo ni idea, pero la hipotesis del insecto parece buena. ¿Quizás una luciernaga?

MarcoMarco

Yo no creo k la familia de Alf siga buscandolo por estas tierras, pero…

han visto la espiral que aparecio en el cielo? las luces multicolores? hay un monton de espectaculos en el cielo que me gustaria me digan k son.

jamesjames

sieee…todos los cohetes dejan esa espirales….tampoco demos explicaiones simples, por lo menos se que no es eso que pueda ser aun no lo sabemos….cuando hayan mas cohetes lanzados que presenten esa forma ya creere propiamente…

TheTouristTheTourist

Hace unos días ocurrió esto en mi país

->http://www.emol.com/noticias/naciona...viones.html

En medios informátivos y programas de TV comenzaron a desfilar un sin numero de personajes “ufologos” e “investigadores paranormales” tratando de explicar el fenómeno. Todos comentaban en las calles sobre el OVNI y los visitantes extraterrestres.

¡Cuando a todas luces era un SIMPLE METEORITO! (pero bastante espectacular)

No se, creo que la gente esta cada vez mas loca.

Antonio Galan

Hay probabilidad de que exista vida extraterrestre, muchos científicos creen en la existencia de vida extraterrestre, pero… visitas de ovnis? los que creen suelen ser los mismos que creen en fantasmas o en supersticiones, nos podemos fiar de esta gente? llegan incluso a negar pruebas científicas que demuestran que lo que han visto no es un ovni, y lo mas curioso es que todos los ovnis son iguales, platillos, alguna vez leí que el primer platillo volante salió en una película e inventado, sin criterio. Es decir, los extraterrestres vienen en naves inventadas para una película. Y lo mejor de las declaraciones de contacto extraterrestre es que son humanoides, que poca imaginación tiene la gente. ¿¿¿Cual es la probabilidad de que una vida formada en un entorno diferente al nuestro y en otras condiciones a miles de años luz tenga apariencia humana????

AbraxasAbraxas

“¿¿¿Cual es la probabilidad de que una vida formada en un entorno diferente al nuestro y en otras condiciones a miles de años luz tenga apariencia humana????”

Lo que me parece curioso de esta pregunta es que realmente no es imposible saberlo. Podrían ser desde tan tan bajas hasta ser casi cero, a ser 1 o prácticamente 1. A día de hoy, el 100% de las especies “inteligentes” que conocemos son humanoides xD

AbraxasAbraxas

Se me han cruzado las palabras, quería decir que “realmente es imposible saberlo”.

Bosco Urruty

Si bien estoy de acuerdo con el artículo en general y hasta con sus conclusiones. Me rechina el ejemplo de la bolsa de las bolas rojas. Es inadecuado. Varios de los casos del 17 por ciento restante fueron estudiados sin encontrarles explicación, lo que por cierto no los transforma en naves extraterrestres, pero tampoco pueden ser asimilados a “bolas rojas”, porque estas no fueron vistas todavía. Bolas rojas son los casos que fueron desestimados por ser aviones, satélites o fenómenos atmosféricos, fraudes, etc. Hay algunos casos que no pudieron ser clasificados como ninguna cosa,
Bosco

TheTouristTheTourist

Yo no estoy de acuerdo con la categoría “sin explicación”.
Si no tiene explicación es porque no había suficiente información, o la información estaba “corrupta” por así decirlo.

Ismael

No has entendido la analogía. Yo no digo que las bolas que quedan en la bolsa sean rojas, digo qu elo lógico es apostar a que lo son, que no es lo mismo.

AlbertAlbert

Ismael, perdona que sea un poco tiquismiquis, pero en la tabla que adjuntas has debido olvidarte algún concepto, pues suma 95,9% en vez de 100%
(Es decir falta alguna clasificación que soporte el otro 4,1% de los casos que no aparece en la tabla)

IsmaelIsmael

Pues es verdad. Ahora mismo no tengo la fuente a mano, en cuanto pueda lo reviso.

Ismael

Ok, ya está solucionado. El 4,1% faltante son globos meteorológicos. Un fallo al transcribir la tabla.

FredoFredo

Me ha gustado el artículo por varias razones, pero por otro lado creo que se nota demasiado el énfasis del autor en rechazar la hipótesis de las “visitas alienígenas”.

Si el informe del proyecto Libro Azul afirma que “no ha habido ninguna prueba que indique que los avistamientos clasificados como no identificados correspondan a vehículos extraterrestres”, la conclusión no es que no estemos siendo visitados, como afirma el autor del artículo, sino que no hay pruebas.

Se está cayendo en la misma falacia del argumento de ignorancia, pero a la inversa, al afirmar que como no se ha podido probar, entonces es falso.

Estoy convencido de que todos los casos de ovnis aún por explicar tienen explicaciones plausibles no relacionadas con seres de un planeta lejano, pero siendo estríctamente científicos no podemos afirmar esto sin pruebas contrarias, por mucho que los indicios que tenemos apunten a ello. Cualquier opinión más allá de eso entra en la creencia personal de cada uno.

Ismael

Siguiendo el mismo tipo de razonamiento no podemos decir que no existen los unicornios, o que no existen los gnomos, ni los elfos, ni los reyes magos. Sólo podríamos decir que no hay pruebas de su existencia.

Si no hay pruebas es normal asumir que no existen(los unicornio, o las visitas extraterrestre, etc.) y cuando aparezcan nuevas pruebas se examinan, y si hay que cambiar de opinión se cambia.

Esta postura que describes se puede resumir en un adagio que seguramente hayáis escuchado o leído en más de una ocasión, dice así:

“La ausencia de evidencia no es evidencia de la ausencia”

Este adagio se puede completar con la reformulación que hace el físico Victor Stenger y que comparto:

“La ausencia de evidencia es evidencia de la ausencia, cuando la evidencia debería estar ahí, y no lo está”

AbraxasAbraxas

“La ausencia de evidencia es evidencia de la ausencia, cuando la evidencia debería estar ahí, y no lo está”

¡Ja! ¡Brillante! Me la guardo xD

FredoFredo

Estoy de acuerdo en que muchas veces es prudente asumir tal cosa, pero simplemente quería decir que no es lo más “correcto” científicamente hablando.

Y esa “parcialidad”, por decirlo de alguna forma, me chirría en artículos de divulgación porque se supone que están dirigidos a gente de la calle, que luego se quedan con la idea de que los científicos son unos negacionistas y unos ateos y blabla.

En este tipo de escritos creo que habría que esforzarse más en separar la ciencia del juicio personal. Sé que la mayoría consideramos fundadamente erróneo el creer en visitas alienígenas, poderes mentales o fantasmas, pero no debemos excedernos y caer en el debate paternalista despreciando la opinión de quien probablemente nos esté leyendo.

De resto, se nota que hay una buena labor de investigación destrás y es un tema interesante y bien descrito. Pero opino que, además, con un sesgo más suave habría sido perfecto.

Soren Vargas

Me gustó mucho el artículo, especialmente lo del Proyecto Libro Azul. Tengo un pedido y una observación, si no es mucha molestia. Verás. Hace tiempo andaba buscando en la web algún artículo específico sobre las leyes del movimiento que todo cuerpo, en este universo, bajo las leyes de este universo, debe respetar. Pero no lo he encontrado. Esto es para refutar esos supuestos avistamientos de máquinas voladoras que, de repente, hacen un “triángulo” en la atmósfera y desaparecen. Tal cosa sólo puede ser una ilusión óptica o una vulgar mentira. Si supieras algo al respecto, o si pudieras escribir algo al respecto, nos sería muy útil como referencia para muchas personas. Y mi observación, para concluir, es en general sobre Amazings.es. Muchas veces los artículos están muy, como decirte, sobrepedagógicamente redactados. Por lo demás, 100% recomendable. Muchas gracias.

Ismael

Hola Soren, me temo que no puedo ayudarte. Las leyes del movimietno son las leyes de Newton. Pero para saber lo que se puede hacer o no, eso se me escapa, además que en buena parte dependerá de la aeronautica, por ejemplo los aviones del a segunda guerra mundial no podían realizar las mismas maniobras que los actuales cazas.

MiguelMiguel

Interesante artículo; soy escéptico. Aclarado ello, veo que se apela a la falacia de autoridad para intentar rebatir argumentos en contra (los casos del 17,4% u otros). Que los sostenedores del proyecto blue o condon, digan tal o cual cosa, no la hace cierta, ni mucho menos; también se apela a estudios de otras seudociencias para fundamentar posturas (me refiero a la psicología), sabemos de la endeblez de esos estudios, que a partir de un número finito de caso, pretenden crear leyes universales (razonamiento inductivo inválido). El gráfico ejemplo de las bolas, es también inválido, del hecho de haber extraído 100 bolas rojas no se sigue ni remotamente, que ocurrirá lo mismo con las restantes. La polémica y la creencia subsisten, por la simple y sencilla razón de que los detractores (escépticos) tampoco podemos aportar elementos contundentes (científicos no falsables) para negar su existencia. “Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser descartado sin pruebas”

TheTouristTheTourist

El problema es que no hay ninguna prueba que se pueda analizar, por lo tanto, cualquier intento de abordar el tema pasa a ser solo una conversación llena de divagaciones.

En este caso, la frase de Christopher Hitchens que citas viene de perlas “Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser descartado sin pruebas”.

TheTouristTheTourist

Podemos también juntar la frase, con una memorable de Carl Sagan, y nos quedamos con esto:

“explicaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias y lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser rechazado sin pruebas”

Ismael

Todas las leyes que deducimos, suponemos que son universales y lo hacemos a partir de un número finito de casos. ¿O acaso hemos comprobado la ley de Ohm en la galaxia de Andrómeda? Es más, pedir que se haga con un número infinito, es un absurdo, es simplemente irrealizable.

Por otro lado, el ejemplo de las bolas ya lo he aclarado en un comentario anterior, pero volveré hacerlo. En la analogía no afirmo que las bolas restantes son rojas, afirmo que lo lógico es apostar a que lo son, que no es lo mismo. No he caído en un non sequitur afirmas.

MiguelMiguel

Sería interesante que nos expliques, con argumentos sólidos, porqué la psicología no es una seudociencia.

NandoNando

No comparto en totalidad lo que el autor expresa, ya se que la mayoría de las historias que podemos encontrar sobre platillos volantes o naves de otras dimensiones carecen de pruebas y están llenas de adornos “muy humanos” y mucha fantasía.

El artículo nos relata los hechos desde 1947, tirando todo con el escepticismo de frente. En mi opinión, si realmente se quiere esclarecer un poco lo que ya es un tema discutido hasta el cansancio, se debería mantener un punto más neutral, esto es “ni muy muy, ni tan tan”.

No todo lo que vemos en el cielo y no comprendemos es necesariamente alguna nave de otro planeta, pero definitivamente tampoco podemos afirmar que por falta de una prueba definitiva no existe vida allá afuera. Y lo de la prueba definitiva debería estar entre comillas, ya que pruebas hay. No podemos caer en el error de afirmar que todo el fenómeno OVNI no es más que parte de la insensata imaginación de los humanos, quienes carecemos de una mente clara…es que somos estúpidos acaso?, eso sería como decir que no tenemos la capacidad de discernir, ni de notar la diferencia entre lo que consideramos tecnología nuestra a algo que parece romper con nuestra capacidad y entendimiento mental.

El autor afirma que todo el asunto de los OVNIs comenzó el 24 de junio de 1947, con el caso del piloto Kenneth Arnold. Pero la verdad es que el fenómeno de OVNIs y/o vida extraterrestre comenzó mucho antes, y de eso hay pruebas por montones en todas la civilizaciones antiguas, aunque en el caso particular de los “platillos voladores” también se le podría atribuir a los avances tecnológicos de la Alemania Nazi, y de eso también hay pruebas.

Podemos decir que la posibilidad de que exista vida fuera de la tierra es más que suficiente, aunque no tengamos la “prueba definitiva” eso lo dicta la lógica, y este razonamiento está apoyado por la “posibilidad científica” de que en un universo (o multiuniverso) no seamos los únicos, en un espacio tan basto, tan grande solo nosotros seamos los privilegiados….eso si sería estúpido de pensar. No podemos tirar a un lado todos los testimonios de millones de personas al rededor del mundo solo porque CNN no hay dicho “Tenemos a un OVNI”, seamos sensatos, vivimos en un mundo gobernado por intereses muy variados, ¿qué esperan que nos digan…que hay diferentes formas de vida en el universo, que los marcianitos entran y salen a su antojo de nuestro espacio aéreo, que somos el resultado genético de alguna raza superior….?

Hay que tener en cuenta que “afirmar” públicamente que no somos los únicos tendría repercusiones a nivel mundial, y ni que hablar del colapso de las bases sociales y religiosas… como ya dije vivimos en un mundo gobernado por intereses muy variados.

Pero tampoco caigamos en el error de afirmar que todo lo que se mueve en el cielo es alguna nave piloteada por marcianitos verdes; hay historias que están muy adornadas y rayan en lo ridículo y en conspiraciones demasiado rebuscadas.

Comparto el pensar de Fredo, “se nota demasiado el énfasis del autor en rechazar la hipótesis de las “visitas alienígenas”….Se está cayendo en la misma falacia del argumento de ignorancia, pero a la inversa, al afirmar que como no se ha podido probar, entonces es falso”

AbraxasAbraxas

Léete todos los comentarios. Tu razonamiento es tan sólido como unas natillas. No hay pruebas de ningún tipo, de NINGÚN TIPO, de visitas extraterrestres. No tenemos ni un mísero resto de tecnología alienígena en nuestras manos, ni siquiera observaciones de ningún tipo (fotografías, rádar, imágenes en telescopios o radioteslescopis, etc). Todo lo que se ha presentado en ese sentido es basura. A estas alturas, y con cámaras en los bolsillos de la mitad de la población mundial, si los extraterrestres nos visitaran tendríamos una pila de imágenes claras e incontestables: no es así.

Tampoco hay pruebas de vida en otros planetas, pero a diferencia de las visitas, la vida en otros planetas es más que plausible. Por lo pronto, ya tenemos un planeta con vida: el nuestro. Además hemos visto que hay otros planetas similares al nuestro y que son relativamente comunes, así que tenemos motivos (NO PRUEBAS) para pensar que sí hay vida en otros planetas. ¿Visitas extraterrestres? Pues mira, el 100% de las especies inteligentes que conocemos no son capaces de realizar viajes interestelares, así que en realidad lo que tenemos es motivos para pensar que, de haber más vida inteligente por ahí fuera, o no serán capaces de encontrarnos o no serán capaces de realizar viajes interestelares.

FredoFredo

El problema está en que son eso, motivos, en cualquier caso, lo que nos hacen pensar que pueda haber vida en otros planetas o que puedan estar visitándonos.

Yo soy un firme creyente de que debe existir vida en algún otro lugar del universo, pero desde luego no creo que estén visitando la Tierra.

Y en un debate utilizaría los mismos argumentos que se han expuesto aquí para defender mi opinión. Pero, de todas formas, respetaría las opiniones contrarias porque, como ya se ha dicho, no tengo más pruebas que ellos y a la hora de la verdad son todo elucubraciones por ambas partes.

Eso es lo que echo en falta en algunos artículos supuestamente divulgativos: El respeto por opiniones que, a pesar de diferir de la del autor, sean igual de válidas a la luz de las pruebas.

AbraxasAbraxas

“Pero, de todas formas, respetaría las opiniones contrarias porque, como ya se ha dicho, no tengo más pruebas que ellos y a la hora de la verdad son todo elucubraciones por ambas partes.”

No, no lo son. Por un lado son indicios y por el otro chorradas (no voy a entrar ni a señalar cuál es cuál).

Te pongo un ejemplo reciente: el bosón de Higgs. ¿Lo llamarías elucubración? A día de hoy, sigue sin haber ni una sola prueba de su existencia, pero se ha hecho un esfuerzo de 30 años y 2200 millones de euros para averiguar si existe. Y digo yo, ¿dónde está la diferencia con las visitas alienígenas, de las que tampoco hay prueba alguna?

La cosa es simple, en el fondo. Es muy probable que, de haber vida en otros planetas, aún no hayamos dado con ella. Por el contrario, es muy poco probable que, de estar visitándonos extraterrestres, no tengamos ni una sola prueba.

Es decir, como han dicho por ahí: si bien en general la ausencia de prueba no es prueba de ausencia; la ausencia de pruebas sí es prueba de ausencia cuando las pruebas deberían estar ahí.

No todo en esta vida son “pruebas o GTFO”. El peso de la prueba que debes presentar depende directamente de la fuerza de tu afirmación. Por ejemplo, “creemos que es posible la existencia de esta partícula por esto esto y esto, y queremos averiguar si es así” hace que nos gastemos más de 2000 millones en 30 años para ver si la dichosa partícula está ahí. Otra: “seguramente haya vida en otros planetas porque hemos visto que hay vida en este y que hay otros planetas como este, además de haber visto vida desarrollarse en entornos mucho más hostiles de los que probablemente haya en otros planetas” es suficiente para pensar que hay vida en otros planetas y buscarla activamente. Sin embargo, una afirmación como: “extraterrestres mucho más inteligentes y tecnológicamente avanzados que los humanos, nos han estado visitando en naves espaciales durante toda nuestra historia”, acompañada de “pruebas” como: “a pesar de toda la tecnología de observación de la que disponemos y de la ubicuidad de las cámaras, no tenemos ni una sola prueba de su existencia”. Súmale a eso que la gente que afirma su existencia es, en casi todos los casos, gente ignorante o con serios trastornos mentales más que evidentes. Y ya no nos metemos con temas como motivaciones y demás…

“Eso es lo que echo en falta en algunos artículos supuestamente divulgativos: El respeto por opiniones que, a pesar de diferir de la del autor, sean igual de válidas a la luz de las pruebas.”

Primero, que las opiniones no son dignas de respeto solo por ser opiniones. Segundo, que a la luz de las pruebas NO son igual de válidas, ya te he explicado por qué.

LonarLonar

Discrepo:
La mayoría de la gente que habla de naves extraterrestres no tienen problemas mentales (otra cosa son lo que consumen el producto): son personas que ganan mucho dinero con ello…

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AbraxasAbraxas

Los que más hablan, sí, me creo que estén forrados. Pero la mayoría (los típicos pobrecillos que vemos hablando de experiencias de lo más… curiosas), o son paletos o enfermos. Creo, vamos… tampoco tengo cifras… xD

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FredoFredo

Yo no he dicho que tengan que ser respetadas sólo por ser opiniones, eso para empezar.

Pero llegados a ese punto, si no se van a respetar opiniones contrarias, entonces no escribamos artículos de divulgación científica.

Igual es que me equivoco y esto es un blog de científicos para científicos, en plan onanista, sin pretensiones de divulgar nada.

Pero como no lo es, o al menos eso se supone, no creo que sea muy didáctico llamar a potenciales lectores “ignorantes” o “gente con serios trastornos mentales”, o como dice el autor del artículo, “ridículos”, sólo porque no estuviesen bien informados y viniesen aquí a leer sobre el tema.

Pero bueno, visto el tono de algunos artículos y comentarios, es normal que no se asome por aquí nadie que no esté familiarizado ya con la ciencia. De ahi viene mi crítica, no de si X tiene más razón que Y, o si los ovnis son platillos o pirulos.

Así que nada, que os aproveche, que veo que aquí las opiniones discordantes no gustan, en general.

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AbraxasAbraxas

“si no se van a respetar opiniones contrarias, entonces no escribamos artículos de divulgación científica”

¿Por qué? Las opiniones se respetan cuando son respetables, y no hay que confundir no respetar una opinión con no respetar a una persona.

“no creo que sea muy didáctico llamar a potenciales lectores “ignorantes” o “gente con serios trastornos mentales””

Lo que no tiene sentido es tomárselo a mal. Veamos ambos casos:

Una persona con serios trastornos mentales, como el famoso “Carlos Jesus” u otros del palo, es una persona con trastornos mentales. Lo siento si ofendo a alguien, pero los trastornados existen y esa gente lo está, o esa es mi sincera percepción. Viven en un mundo propio aislado de la realidad.

Respecto a los ignorantes no lo digo como insulto, sino como constatación de los hechos. Una persona que ve una nube, un globo meteorológico o un meteorito y automáticamente dice: “es una nave alienígena”, solo puede sacar esa conclusión en base a la ignorancia. Lo mismo para los que ven en el Sol y la Luna de las pinturas de la crucifixión, o el espíritu santo en las del bautismo de Cristo, piensan automáticamente en alienígenas. No les llamo tontos, les llamo ignorantes porque no saben lo que están viendo. Y todo el mundo es ignorante de un tema u otro. No digo que esté mal o que sean menos por no saber diferenciar una sonda meteorológica de una nave espacial, faltaría más, no es un conocimiento básico ni mucho menos. De nuevo, si alguien se siente ofendido por ser un ignorante, tiene un problema serio: es imposible saberlo todo.

“o como dice el autor del artículo, “ridículos””

Deberías leer con más cuidado. ¿Quién es ridículo? ¿La persona que dice que ha visto una nave alienígena o las afirmaciones y las pruebas? Una cosa es decir que estás diciendo tonterías y otra es decirte que eres tonto. Del mismo modo, no es lo mismo decir que la historia de los alienígenas es ridícula que decirte que tú eres ridículo por creértela.

Lo que se pretende con este tipo de post, precisamente, es que tú mismo veas lo ridículas que son las afirmaciones. Porque lo son, aunque aún no te hayas dado cuenta (lo cual es totalmente respetable).

“Así que nada, que os aproveche, que veo que aquí las opiniones discordantes no gustan, en general.”

¿? Nosotros (yo, al menos) nos hemos limitado a discutir todas esas “opiniones”. Si a ti te ofende que te respondamos y que nos neguemos a dejarlo en tablas, en plan: “bueno, tú tienes tu opinión y yo la mía, y ambas son respetables y aquí todos amigos”, pues lo siento mucho pero te jodes. Eso no es discutir, eso es estar encantado de escucharte. Discutir es cuando vas con tus argumentos y con la intención de cambiar de opinión si los argumentos del contrario pasan por encima de los tuyos.

Lo que tú propones (o me da la impresión que propones) es un “debate” político estilo EEUU, donde cada uno va, suelta su parrafada independientemente de lo que diga el resto (o pregunte el presentador) y al final todos se van a casa contentísimos de ser ellos mismos.

NO es lo mismo admitir la posibilidad de la existencia de vida en otros planetas que admitir la posibilidad de que una de esas formas de vida nos lleve visitando toda nuestra historia. No es lo mismo por mil motivos que ya te hemos expuesto. Asúmelo o no lo asumas, yo no pienso dejar, en la medida de lo posible, ni un solo error argumental en ese sentido sin discutir. Fundametalmente porque esto queda registrado y si alguien lo ve dentro de 5 años quiero que también vea la respuesta, señalando los errores.

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PapriviPaprivi

Muy interesante el artículo y completamente deacuerdo en las conclusiones. Creo que si se dispusiera de más información sobre cada uno de los avistamientos de ovnis se podría llegar a una conclusión lógica sin necesidad de recurrir a las naves extraterrestres.

Por ponerle una pega, el ejemplo de las bolas rojas no me cuadra a mí tampoco, tal y como he leido en otros comentarios. Estadísticamente, no es lo mismo el sacar 173 bolas de forma consecutiva y que todas estas sean rojas y decir que el resto que queda en la bolsa es de otro color, cosa que es muy poco probable, que el que se saquen las 200 bolas y las 27 de las que se desconoce el color estén distribuidas en orden aleatorio al haberlas ido sacando.

Saludos.

Diana

Muy interesante resumen y de acuerdo con las conclusiones. Este tipo de temas siempre interesan y se refleja en la cantidad de comentarios que ha tenido.

MiguelMiguel

Ismael, has generado un debate positivo, que es lo que vale la pena resaltar. Mi comentario no quiso ser ni mucho menos un ataque al artículo, tan sólo pretendió proyectar un enfoque crítico diferente. Si aseguras que los objetos no identificados (17,4%) no son vehículos de otras civilizaciones debes probarlo; quién alega un hecho debe probarlo. Si utilizamos argumentos científicos para intentar demostrar la falsedad de una posición contraria a la nuestra, debemos también hacer uso de ese método para cimentar la nuestra. Del artículo se desprende que no existe la rigurosidad que el método científico exige para cimentar la posición propia. “…En la analogía no afirmo que las bolas restantes son rojas, afirmo que lo lógico es apostar a que lo son, que no es lo mismo. ..”. En todo caso es lógico para vos, no para todos. El “apostar” vinculado con el “alea” JAMÁS puede servir como elemento para pretender llegar a una conclusión definitiva, la ciencia y su método no apuestan, demuestran. Dicho sea de paso, el apostar deja la puerta abierta después de todo a la posibilidad contraria. “…Todas las leyes que deducimos, suponemos que son universales y lo hacemos a partir de un número finito de casos…”, que de mil nacimientos de padres blancos nazcan hijos blancos, no se sigue que los padres mil uno tendrán hijos blancos, a partir de allí la posibilidad de crear una ley universal respecto de ese hecho se desmorona, que de mil avistamientos de ovni se haya podido comprobar que son tecnología humana, no se sigue que el objeto mil uno no pueda pertenecer a una civilización no humana. De todas maneras se corrió un poco el eje de la discusión, el artículo es claro, hasta el día de la fecha no se han podido comprobar de manera indubitable que los ovni estén vinculados con vida extraterrestre, no se ha dicho que no existe vida más allá de nosotros. Que conste, critiqué los medios que –según mi parecer- no se apegan a los requerimientos que el método científico exige (falacia de autoridad con el proyecto blue y condon y el sustento en una seudociencia como la psicología). Saludos.

AbraxasAbraxas

“Si aseguras que los objetos no identificados (17,4%) no son vehículos de otras civilizaciones debes probarlo”

No. Es justo al contrario. Si tú afirmas que lo son, tú tienes que aportar pruebas. Él ha hecho todo lo que es posible dada la información: demostrar lo altamente improbable que es.

“En todo caso es lógico para vos, no para todos.”

Por especificar, cuando dice que es lógico lo que quiere decir es que es razonable. Y no lo es solo para él, puesto que ahí están las razones. ¿Razones para pensar que son naves alienígenas en realidad? Ninguna. Por eso no es una postura razonable.

FredoFredo

Creo que nadie duda sobre qué es más razonable, Abraxas.

Pareces no querer entender que nadie aquí está diciendo que la postura de los que creen en visitas alienígenas tenga el mismo fundamento que la de los que no.

Simplemente se está diciendo que el afirmar una cosa u otra sobrepasa lo estríctamente científico y puede llegar a ser una falta de rigor, y que un artículo como este tal vez debería quedarse en exponer los datos, razonarlos y hacer pensar al lector, no en venderle una conclusión como la correcta.

Repito, de resto el artículo es muy interesante, y está claro que lo más razonable y coherente, vistas las pruebas, es pensar que esos fenómenos no son nada del otro mundo (je).

Pero la gracia de todo esto está en dejar que la gente piense por si misma, valiéndose de las herramientas que nos da la cienca, ¿no? Los que van por ahi comiéndoles la cabeza y anulando el criterio propio son los “magufos” (término peyorativo que no me gusta nada) con sus oscuros intereses, ¿cierto?

Y aún así, si queremos defender una postura se puede hacer de muchas formas, pero en algunos artículos (y sobre todo en algunos comentarios) de esta web se deja entrever una cierta superioridad moral que hace flaco favor a la labor divulgativa y pedagógica que podrían tener estos temas.

AbraxasAbraxas

“Simplemente se está diciendo que el afirmar una cosa u otra sobrepasa lo estríctamente científico y puede llegar a ser una falta de rigor”

Pero es que no. Vamos a ver, no va contra la ciencia. ¿Es anticientífico afirmar que existe un bosón alrededor de los 126GeV? Según tú, podría pensarse que sí. A pesar de que las probabilidades de error sean de 1 entre 2 millones. La certeza 1, en ciencias experimentales, no existe. Así que no tiene nada de malo afirmar algo si es, a todas luces y más allá de la duda razonable, lo más probable. Nadie puede descartar al 100% la existencia de unicornios rosa voladores pero lo hacemos, y no somos menos científicos por eso.

“debería quedarse en exponer los datos, razonarlos y hacer pensar al lector, no en venderle una conclusión como la correcta.”

Los artículos de divulgación son también artículos de opinión, en cierto sentido. Estarían cojos si no se aportase una conclusión, y quedarse justo antes de la conclusión cuando ya has dejado todo apuntando a ella, me parece un poco estúpido (¿Qué ganas? ¿Neutralidad aparente?). Así que no hay nada de malo en exponer los datos y luego las conclusiones, razonadas con esos datos, a las que llegamos. En los artículos científicos se hace también esto, ¿por qué no íbamos a hacerlo en la divulgación?

“Y aún así, si queremos defender una postura se puede hacer de muchas formas, pero en algunos artículos (y sobre todo en algunos comentarios) de esta web se deja entrever una cierta superioridad moral”

La verás tú. Yo no me creo moralmente superior a nadie, pero discutiré mientras tenga argumentos; y yo discuto porque aprendo cosas de los razonamientos y argumentos de los demás, no porque me sienta especialmente bien si demuestro que llevo razón. De eso se trata.

Sí es verdad que mucha gente se siente humillada cuando se queda sin argumentos, no es una situación agradable para nadie (sin duda). Cuando discutes te expones a eso, nos pasa a todos, y como algo inevitable es, lo que hay que hacer es asumir que ocurrirá en lugar de tratar de evitar lo inevitable. El caso es que si cuando te ocurra te vas a hacer la víctima, estás haciendo trampas. No vale meterse en una discusión y cuando te rebatan decir: “es que sois unos arrogantes”. Piénsalo.

Tampoco es lo mismo señalar los errores argumentales de otra persona que llamarle tonto, estúpido, o cosas peores. Ya te digo por adelantado que si algún comentarista me parece estúpido o demasiado tonto para discutir con él (soy humano y juzgo a las personas, qué le voy a hacer), no me pongo a discutir con él. Discuto cuando veo que hay algo que discutir, si presiento que va a caer en saco roto ni me molesto, es una pérdida de tiempo.

AmazingaoAmazingao

Se están mezclando muchas cosas en este debate.

Fredo, yo también me he encontrado con una actitud arrogante en bastantes comentarios de esta web, e incluso, por suerte muy puntualmente, en algunos artículos. Me parece que no es el caso de esta entrada, pero entiendo que cada uno tiene una tolerancia distinta.

También me ha dado la impresión contraria otras veces, de gente que entra aquí “a debatir” pero si alguien le discute algo se lleva las manos a la cabeza. Esto también son impresiones… así que no lleva a ninguna parte, creo que es mejor, en la medida de lo posible, que nos centremos en el tema de fondo y punto.

En cuanto al ejemplo de las pelotitas rojas, a mí también me parece que sobra. Pero no por falaz.

Analizar el posible carácter falaz de ese razonamiento, lo confieso, me supera un poco: si bien es lo más intuitivo esperar que si podemos explicar de forma satisfactoria una inmensa mayoría de casos, los que no podemos explicar se deban a causas similares, entiendo también que en un tema así cada caso es muy independiente, pues entran factores muy diversos (mala fe, errores de observación, ignorancia del observador en determinados campos…) y si en una minoría no encontramos explicación tras estudiarlos, puede que las causas sean otras (no digo alienígenas, digo que a lo mejor no son las mismas causas que en el resto).

Pero insisto, no entro a debatir ese punto, porque no me veo capacitado, mi opinión no es muy sólida.

Si me parece un mal ejemplo es porque, la verdad, viene a ilustrar algo bastante intuitivo y obvio, dejando un poco de lado la cuestión clave, que sí se ha tratado mejor en los comentarios: que una de las dos hipótesis, aún en los casos en que no hay pruebas en ninguna dirección, es infinitamente más razonable que la otra. Que no, no son igual de válidas ni respetables.

Por ahí entiendo que el artículo, que como ya he dicho antes está muy bien como está, tal vez podría llegar a excelente si analizase ese punto con más calma, llegando a la misma conclusión pero dando también más pie al lector a que piense por sí mismo, descartándo el tema de visitas ET (que SÍ, es descartable, en eso no hay debate posible) pero no con un simple ejemplo de bolitas rojas que parece un poco, si me lo permitís, de parvulario.

¿Por qué? Pues porque, creo, en una web como ésta el lector clave no es el que ya está convencido en un sentido o el otro, y que no va a cambiar de opinión (el magufo militante porque tiene una manera de razonar absurda, el escéptico porque tiene ya las pruebas de su parte), el lector clave es ese adolescente mal informado que se está formando una opinión y que puede ser especialmente susceptible de rebote si le dan las cosas tan mascadas.

Entiendo que la intención del artículo es la correcta, lejos de ese onanismo científico que comenta Fredo (y que sí he notado en otros artículos, en cierta medida), pero quizá sea algo mejorable en ese punto.

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FredoFredo

No creo que sea yo el único que ve esa superioridad moral, porque he visto opiniones similares en algunos otros comentarios.

El caso es que en un debate como el nuestro obviamente espero réplica, y como bien dices para eso me he metido en el fregao. En ese sentido no tengo nada que rebatir, y si en mi otro mensaje dije que notaba que aquí las opiniones contrarias no gustaban era por una apreciación personal general y porque me enerva que me voten en negativo cuando simplemente estoy exponiendo mis argumentos, en vez de responderme como haces tú.

Pero notar ese tono en un artículo me chirría más. Porque un artículo no es un debate. Su función es otra y generalmente ni siquiera admite réplica (aunque en este caso sí, hasta cierto punto).

No es un debate y tampoco creo que deba ser un artículo de opinión, como dices tú. Se pueden exponer conclusiones sin ser categórico o, como dijiste en otro mensaje, sin ridiculizar otras opiniones, por muy equivocadas que las consideremos.

Tal vez no sea el más formado en ciencias ni el mayor adversario dialéctico, pero sí que llevo leyendo divulgación científica desde que era un enano, y mi intención es simplemente hacer una crítica constructiva en base a mi experiencia en ese sentido: se llega a más público y se convence mejor si no se impone un razonamiento.

Para nosotros (Ismael, tú y yo) el argumento científico y la duda razonable son definitivas, y por eso compartimos la misma conclusión de esta lectura. Pero es que a nosotros no hacía falta convencernos, para empezar.

Hay otra gente, mucha, que se basará en otras cosas para llegar a su conclusión, y que incluso después de leer todo el artículo pueden no ver tan obvia la opinión de Ismael. Hacer sentir a esas personas que se menosprecia su opinión o su razonamiento no es la mejor forma de llegar a ellos, igual que un profesor que incide continuamente en la ignorancia de sus alumnos sólo conseguirá desmotivarles.

El objetivo de estos artículos, como ya he dicho, debería ser informar, despertar y saciar la curiosidad, hacer pensar… Pero a nadie le gusta que le aleccionen.

Tú dirás “pues tienen un problema”, y tal vez sea cierto, pero es un problema muy común y sería una pena perder el interés de tanta gente simplemente por no meter un poco de esa “neutralidad aparente”.

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MiguelMiguel

La lógica permite estudiar los métodos que nos ayudan a distinguir los razonamientos correctos de los incorrectos, si el razonamiento es incorrecto no es lógico (el de las bolas no es lógico). De esa “supuesta razonabilidad” no se sigue en forma concluyente que del remanante de casos, no pueda surgir una variante distinta. Pareciera ser cierto lo que han manifiestado algunos preopinantes, una visión distinta es sinónimo de ataque y amerita de inmediato el voto negativo. No creo que tener una opinión contraria, siempre que sea fundada, seria y respetuosa implique sin más la repulsa.

TheTouristTheTourist

Este tema tiene mucho en común con otros, por nombrar uno, con la existencia o no de un dios por ejemplo.

No hemos visto razones o evidencias que hagan suponer la existencia de un dios.

En este caso es lo mismo, no hemos visto evidencias que nos hagan suponer que nos están visitando civilizaciones extraterrestres,

Mientras solo se utilicen divagaciones este es un debate muerto.
Sin tener evidencias, habrá algunos que creen y otros que no.

Al no haber evidencias, ningún creyente va a lograr convencer a un escéptico y al revés, ningún escéptico va a lograr convencer a un creyente.

Debate muerto.

Mejor posponerlo hasta que exista alguna evidencia que analizar.

Carla

De los avistamientos no creo nada, ni un poquito, ni tampoco es un tema que me interese demasiado. Lo que estoy segura es que de descubrirse algo jamás lo van a notificar y los gobiernos lo van a manejar como secreto de estado.

ZeekZeek

Puede ser, pero me parece muy difícil que lo consiguieran.

Si hubiese naves alienígenas visitándonos, no serían ellos los únicos en verlas, eso seguro. Hay una muchísimos astrónomos aficionados siempre con los ojos puestos en el cielo.
Además somos ya 7.000.000.000 personas aquí abajo, de entre los que no estén enchufados a una tele había mucha gente que vería algo en el cielo, si algo suficientemente grande se acerca demasiado.

Pero más importante: los gobiernos no miran al cielo. Son los científicos, y la mayoría son independientes.

masterfiguemasterfigue

leí todo tu articulo,interesante… emmh, no quiero sonar a historychanel, pero hay unas luces que no solo yo he visto por las noches estrelladas; es una luz que avanza por los cielos, pero que va esquivando alas estrellas,has sabio algo de esto??? te voy pasar tambien las fotos de unas nubes con forma de cono que he captado por aqui en mi ciudad. saludos!

ionion

¿Desenmascaramiento ovni? ¿Donde? ¿Quien?.. Yo, lo único que leo aquí, es lo mismo que llevo leyendo hace años en todos los “informes” que se hacen, en los círculos de los que se las van dando de Científicos. No veo ni una sola prueba que pueda confirmar la NO EXISTENCIA de estas “Naves” y sin embargo, si veo pruebas de su posible existencia: Nosotros mismos, nuestra civilización…Creo que os aburrís mucho al llegar el verano y claro, en algo hay que perder el tiempo…Venga cerrar un tiempo y disfrutar del Sol

ZeekZeek

Nuestra civilización?
Sabes dónde es lo más lejos que hemos podido llegar? Al borde de nuestro sistema solar. Después de 34 años, 10 meses y 12 días. Y para salir del sistema solar todavía le queda.

MaríaMaría

Yo insisto porque tanta negación a la idea de existencia de otro tipo de vida allá afuera, si nosotros existimos no es la mayor prueba de que hay una posibilidad infinita de otras especies, es una estupidez pensar que somos los únicos que existimos en este universo tan basto. Ahora que el que visiten nuestro planeta pues eso si nunca se han tenido pruebas suficientes digan lo que digan y miren que yo si he visto a lo largo de mi vida muchos objetos voladores no identificados pero son solo eso ni siquiera podemos asegurar que sean de otro planeta .

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Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: De entre todas las pseudociencias hay algunas que sobresalen por la popularidad que han llegado a alcanzar, posiblemente, el más claro ejemplo es la ufología. La base de la ufología es la creencia de que seres extraterrest……

[…] Todos hemos oído hablar de los OVNI. Cuando oímos esta palabra automáticamente pensamos en naves espaciales que provienen de otras civilizaciones. Lo cierto es que los OVNI existen, siempre y cuando seamos rigurosos y nos atengamos a lo que significan esas siglas, es decir, Objeto Volador No Identificado. Un OVNI simplemente es algo que vemos en el cielo y no sabemos lo qué es. La cuestión que se nos plantea es si alguno de esos OVNI son naves de otras civilizaciones. Pero la verdad es que después de más de medio siglo de fenómeno OVNI, seguimos sin tener pruebas que lo demuestren. Que los OVNI sean naves espaciales de civilizaciones extraterrestres no es más que una creencia ampliamente extendida, pero que por desgracia no está sustentada en pruebas, en el mejor de los casos, lo único que hay, son testimonios. Más adelante veremos por qué los testimonios no son pruebas validas. Es por esto por lo que no pueden ser usados para sustentar afirmaciones sorprendentes, como lo es la de que estamos siendo visitados por extraterrestres. Continuar en Amazings.es… […]

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