La madre de todos los prejuicios

La evolución de la visión del mundo de un adolescente es un tema apasionante. En mi caso, atribuyo a la idealización de la figura del médico que tenía mi madre el querer ser médico desde que tenía uso de razón (existen fotografías y restos de libros que demuestran la seriedad de mi compromiso). Entonces, con 14 años ocurrió Cosmos de Carl Sagan, la serie primero y el libro para Reyes después. Y quise ser físico/astrónomo/científico.

Un efecto colateral de Cosmos fue mi descubrimiento de la figura de Einstein. La fascinación, común a muchos, fue inmediata. Leía todo lo que encontraba en bibliotecas sobre él. De entre todo lo que leía había un punto, sin embargo, que solía pasar sin pena ni gloria, como un dato más, que a mi me llamó poderosamente la atención: su admiración por Baruch Spinoza. Dispuesto a explorar por mi mismo el origen de esa admiración, a los 16 compraba mi primera Ética (una no demasiado buena edición de Bachiller, como me hizo notar mi primo Pedro, estudiante por aquel entonces de filosofía en Salamanca). A esta primera copia han seguido otras cuantas.

¿Imagináis ese momento en que la lectura y meditación de sólo un párrafo supone una revolución en tu forma de ver el mundo? ¿Algo que hace que todo encaje de cierta forma? ¿Una idea que hará que digieras la información de determinada manera el resto de tu vida? A mi me ocurrió con 16 años con el Apéndice del libro I de la Ética. Si sólo tuvieses que leer en tu vida unas páginas de filosofía yo te recomendaría ese apéndice que se lee en menos de 10 minutos; lo puedes encontrar aquí en la obra completa (Ver PDF) . Una de las ideas principales de ese apéndice y la revolucionaria, según mi punto de vista, cuando se medita, es esta:

[...]Todos los prejuicios que intento indicar aquí dependen de uno solo, a saber: el hecho de que los hombres supongan, comúnmente, que todas las cosas de la naturaleza actúan, al igual que ellos mismos, por razón de un fin […]

Spinoza, escribiendo este texto en la soledad de su habitación en los primeros años 70 del siglo XVII describe lo que la psicología y la sociología constatan hoy día. De hecho si se lee el Apéndice completo comprobaremos que, salvo la sintaxis y el léxico, estamos ante un texto de una actualidad manifiesta. El ser conscientes de la existencia de este prejuicio de forma activa cambia tu visión del universo. Ahora podía empezar a comprender la admiración de Einstein.

Para una persona con cultura científica pensar que el universo no tiene fin ni propósito alguno es algo que debería darse por descontado; algo que no es así para la inmensa mayoría de los humanos. Y, sin embargo, el prejuicio sigue ahí, acechante, incluso entre los científicos de primer nivel.

Un estudio reciente publicado en el Journal of Experimental Psychology: General por un equipo de investigadores encabezado por Deborah Kelemen, de la Universidad de Boston (EE.UU.), ilustra perfectamente este hecho. Han encontrado que, a pesar de años de formación científica, químicos, geólogos y físicos de universidades de primer nivel mundial (Harvard, MIT, Yale entre otras) también sucumben al prejuicio de pensar que los fenómenos naturales tienen un propósito. Veamos el resultado con un poco más de detalle.

Cuando los científicos tienen tiempo de reflexionar acerca de por qué pasan las cosas, rechazan explícitamente las explicaciones teleológicas, que es como se llama a las explicaciones que se basan en la existencia de un fin o propósito y que son las que permean todas las religiones de una u otra forma. Sin embargo, según el estudio que nos ocupa, cuando se pide a los científicos que piensen muy rápido, aparece una tendencia subyacente a encontrar un propósito en la naturaleza. Estos resultados serían una prueba bastante sólida de que la mente humana tiene una posición por defecto, bien implantada, para favorecer las explicaciones basadas en fines.

Para comprobar la hipótesis de que existe una preferencia natural a las explicaciones teleológicas, los investigadores pidieron a un grupo de científicos de universidades estadounidenses de alto nivel que juzgasen afirmaciones del tipo “Los árboles producen oxígeno para que los animales puedan respirar” o “La Tierra tiene una capa de ozono para protegerla de la radiación ultravioleta” presentadas de tal manera que no tenían prácticamente tiempo para pensar sus respuestas. Otro grupo de científicos, equivalente al anterior, pudo dar sus respuestas sin límites de tiempo. Los investigadores encontraron que, a pesar de tener una gran precisión en los ítems de control (expresiones falsas más allá de la componente teleológica), los científicos bajo presión mostraban una mayor aceptación de explicaciones finalistas sin base científica que sus colegas sin presión de tiempo, que consistentemente las rechazaban.

La misma pauta de mayor orientación al fin se presentó en dos grupos de control, estudiantes (que en psicología viene a ser equivalente a población en general) y graduados de la zona de la misma edad que los científicos, si bien los científicos aceptaban menos las explicaciones teleológicas comparativamente. ¿Sería esto así por la formación científica, o por la capacidad intelectual de éstos últimos?

En un segundo ensayo los investigadores encontraron que, a pesar de los años de formación científica, los químicos, geólogos y físicos no tenían un prejuicio cognitivo menor que profesores de historia o de inglés de las mismas universidades. Esto es, la actividad  intelectual de alto nivel aminora el sesgo teleológico (posiblemente por la capacidad intelectiva asociada), pero no así la formación científica. Un resultado sorprendente. E ilustrativo de la fortaleza de los prejuicios cognitivos.

Parece, por tanto, que nuestras mentes tienen una disposición natural hacia la religión, más que a la ciencia. Y que conseguir comprender las cosas como son en vez de como aparentan ser lleva un esfuerzo asociado que no todo el mundo está dispuesto a hacer. Pero de esto ya se dio cuenta Spinoza hace 335 años de la misma forma que Feynman arreglaba radios. Pensando.

Referencia:

Professional Physical Scientists Display Tenacious Teleological Tendencies: Purpose-Based Reasoning as a Cognitive Default.

Kelemen, Deborah; Rottman, Joshua; Seston, Rebecca

Journal of Experimental Psychology: General, Oct 15 , 2012 doi: 10.1037/a0030399

 

50 Comentarios

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ChusoChuso

Esta entrada y sus conclusiones sobre nuestra tendencia a buscarle finalidad a las cosas vienen planteados y descritos, junto con otros “defectos” de nuestro sistema rápido de decisión, en el libro Thinking Fast and Slow de Daniel Kahneman. Recomiendo encarecidamente su lectura.

sargentopezsargentopez

No lo veo concluyente, ni mucho menos.
Sometidos a presión todos podemos dar por buenas afirmaciones sabiendo que no son del todo correctas, con el único objetivo de no entorpecer el desarrollo de la prueba.
-Es cierto que las nubes son vapor de agua?, vamos, conteste inmediatamente!
-coño, vale, pues si.
Y sabes que no son vapor de agua, pero tragas.

Milú el BárbaroMilú el Bárbaro

Qué interesante. Es la entrada que más me ha gustado en mucho tiempo.

Peio Garcia

Las moléculas de agua de un río, si tuvieran autoconsciencia, también creerían que su tránsito por la tierra, puesto que tiene dirección, debe también tener sentido… y es que es más fácil, más satisfactorio y más esperanzador creer que nuestra existencia es trascendente que saber que no es así; al menos, para la mayoría. Para unos pocos, saber siempre será más satisfactorio y esperanzador que creer; para los demás, la religión, la acupuntura, la homeopatía y la psicología constituyen un atractivo refugio para sus miedos.

quarkquark

Ni toda la Psicología, ni una parte siquiera… La Psicología es hoy en día una disciplina que se rige por el método científico y la experimentación. Otra cosa es que haya quien estudie la mente desde perspectivas no-científicas (véase el psicoanálisis) del mismo modo que hay quien estudia el universo desde perspectivas no-científicas (véase la astrología).

DavidDavid

¿De verdad acabas de meter a la psicología en el mismo saco que a la religión, acupuntura y homeopatía?

Juan MartínezJuan Martínez

A mí mi epifanía científica también me llegó a traves de Cosmos, a la tierna edad de 11 años. Antes, en vez de médico, quería ser arquitecto. Me pregunto si hubiera acabado en la facultad de física de no ser por Sagan. Probablemente sí, pero quién sabe.

Respecto al experimento propuesto, debo decir que tampoco me convence. Para estar seguros de que lo que influye no es la escasez de tiempo sino los prejucios, debería haberse establecido otro grupo de control expuesto a frases que fueran sutilmente incorrectas, pero por motivos distintos de los que se quieren medir.

Saludos.

César

Te refieres, quizás, a “ítems de control (expresiones falsas más allá de la componente teleológica)”.

¿?¿?

aparte de los ya mencionados que libros sugieren para combatir prejuicios? o que otros libros estilo cosmos sugieren? (si tienen direcicón pdf mejor)

José Manuel

Un tema en el cual me quedo en tierra de nadie, en el mejor sentido. ¿Cómo no íbamos a tener prejuicios? Si para juzgar una cosa hay que pre-juzgar. Empezar por algo y luego ir afinando. Resumiendo: el cerebro de cada persona no se ha seleccionado para buscar la verdad científica, sino para supervivir. La ciencia, por otro lado, es un producto de la colectividad, es decir, de la intersubjetividad de cerebros; no de ningún cerebro genial y aislado.

Una entrada que da que pensar. Gracias, César.

Milú el BárbaroMilú el Bárbaro

Claro. Tener prejucios en sí no es malo, pero es importante ser consciente de que uno tiene dichos prejuicios, para poder actuar en consecuencia.

josep mariajosep maria

Los prejuicios surgen del conocimiento adquirido , de la capacidad de su análisis, de la humildad que tengamos ante las dudas y de lo que nos han dado como cierto cuando aún no teníamos criterio.
Tenerlos no es malo, ser consciente de ello es básico para encontrar la verdad.
Precioso resumen el tuyo!

Mi dieta cojea

Muy buena entrada, me ha dejado cierto amargor el final, porque me estaba encantando como se desencadenaban los párrafos.

Lo de “Parece, por tanto, que nuestras mentes tienen una disposición natural hacia la religión, más que a la ciencia” no me ha gustado como conclusión, y más con el enfoque sociológico que le estabas dando.

Optaría más por un “Nuestra sociedad/cultura/educación nos predispone a buscar explicaciones mediante el finalismo”

Enhorabuena por la referencia y por el texto.

César

Mi enfoque no es sociológico en ningún momento, siempre es psicológico evolutivo en la descripción del estudio. Spinoza tiene un tratamiento metafísico/psicológico del problema: el libro I de la Ética se titula “De Dios” [entendido tal y como él lo define y no de otra manera; la clave para entender a Spinoza es darse cuenta de que redefine el lenguaje común].

La conclusión es la que se deriva del hecho de tener el prejuicio teleológico, que es independiente de sociedad, cultura y educación. Es un instinto.

Milhaud

Una pregunta al hilo.

¿Se ha hecho algún estudio entre individuos que hayan estado aislados de todo tipo de prejuicio teológico a nivel social, cultural o educativo?

Si no se ha hecho, ¿cómo se puede afirmar que es un instinto?

César

Toda la antropología cultural confirma que el humano es mágico/mítico/religioso: incluso tribus muy aisladas desarrollan una explicación finalista de los fenómenos naturales en relación a ellos, sus antepasados, etc.

DavidDavid

En este experimento no solo se trataban temas teológicos, sino que las preguntas eran mas bien de carácter científico pero atribuyendo algún tipo de propósito a todo suceso natural (no es lo mismo “teológico” que “teleológico”).

FranciscoFrancisco

Pues aunque no soy creyente en un fin del universo, no estoy de acuerdo con la afirmación “Para una persona con cultura científica pensar que el universo no tiene fin ni propósito alguno es algo que debería darse por descontado”. Creo que el autor actua con prejuicio y se mete, como decimos en mi tierra, en un “berenjenal”. La discusión sobre ciencia vs. creencia es antigua y no tendrá fin. Por la naturaleza humana. Por creer que la ciencia está desvinculada de las creencias. ¿Qué ciencia está desvinculada del contexto humano? Pocas, desde luego. O ninguna. Según se mire y si no se tienen prejuicios.
Pero el post es muy bueno y me ha gustado. Por cierto. A mí, la serie Cosmos me abrió las puertas a un pensamiento más allá de nuestros ojos. Todavía sigo leyengo de vez en cuando el libro.

César

No es ningún berenjenal. La actitud científica es básicamente escéptica, el propósito del universo es una hipótesis no necesaria para entenderlo tal y como hace la ciencia. Por tanto sólo si la observación atestiguase la existencia de un fin podría especularse sobre cuál podría ser. Sin embargo, toda la evidencia acumulada apunta a que la evolución del universo no tiene propósito alguno.

No es cuestión de creencias, esa dicotomía sólo la admiten los que tienen creencias. Son modelos contrastados con el experimento y la observación. Es método, no creencia. El método objetiviza el conocimiento científico, librándola con el tiempo de la componente subjetiva, a diferencia de filosofías y religiones y misticismos varios.

alekkosalekkos

La “actitud cientifica” es el metodo cientifico ; nada mas, ni nada menos. No propone, no postula o argumenta ningun fin. La ciencia, describe, experimenta y realiza hipotesis; sintetizando los datos obtenidos y extrapolandolos a traves de una teoria.
Los fines y causas utimas pertenecen al terreno de la humanistica.
PD. Excelente post!!!

Mostrenco

El cerebro incorpora funciones gregario-sociales desde hace mucho, mucho tiempo. En cambio, sus funciones racionales son una novedad… casi una versión beta.

Visto así, resulta bastante lógico.

ManuelusManuelus

Y utilizar el método sin ponerlo en cuestión y defender a capa y espada su perfección no es creer un poquito en el mismo?

A ver si me van a mandar a Magufolandia por creer que mi mujer es guapa sin hacer un doble ciego…

Aparte valorar la posibilidad del finalismo por desconocimiento no te hace necesariamente finalista, y si no que se lo digan a los equipos españoles de la pasad champions…

César

El método se cuestiona permanentemente. Sus resultados tienen un contraste externo que es el universo. Las creencias raramente se cuestionan y pocas veces tienen un contraste externo, son subjetivas (siempre).

Roberto CondeRoberto Conde

Así debería ser.
Desgraciadamente, como ocurre con todas las estructuras sociales, la comunidad científica se aleja cada vez más del origen puro y bien intencionado del método, que le dio el prestigio que tiene dicha comunidad.
Actualmente lo que importa es publicar.
Para ello si lo que se publica son confirmaciones de los modelos actuales es más fácil conseguirlo.
Si acaso añadiendo pequeñas mejoras al modelo, o nuevos modelos que no contradigan lo ya publicado
El método se está dejando tristemente de lado en favor de cuestiones más mundanas como seguir cobrando.
Es una generalización, por supuesto, y como tal hay excepciones, pero como no se le ponga freno a esto, la comunidad científica acabará consigo misma.
Toda la comunidad científica, desde las anquilosadas estructuras universitarias hasta los sistemas de obtención de subvenciones para la investigación, están corrompidas hasta la médula.
Especial mención a las grandes beneficiarias del sistema de publicación científica, las editoriales.
Con las posibilidades que nos brinda internet, es una vergüenza.
Lo siento si parezco pesimista, pero creo que lo que soy es escéptico. No me creo que la comunidad científica tenga como fin aplicar el método y mejorar el conocimiento de la humanidad hasta que no me lo demuestren, y las evidencias van francamente en contra actualmente.

ExcelsoExcelso

Lo del doble ciego a tu mujer creo que se puede malentender… No es por nada…

PapriviPaprivi

Tal vez la cuestión no sea el plantearse la respuesta a ciertas preguntas, si no si las preguntas planteadas tienen algún sentido científicamente hablando. Creo que el lenguaje hablado o escrito permite expresar ciertas ideas muy humanas y subjetivas que no permiten los enunciados matemáticos, y al revés, las fórmulas matemáticas permiten expresar de manera exacta lo que las palabras no harían.

Por eso, el plantearse si el universo tiene un fin o propósito es quizás una pregunta que podría tener sentido más en términos filosóficos, su sentido podría ser simplemente el existir, pero no en términos científicos ya que sería imposible de traducir a un lenguaje matemático.

Saludos.

asdfasdf

conclusiones adelantadas! que tuvieran tendencia a responder “teleologicamente” no quiere decir q tengamos naturaleza a la religion, es lo que no me gusta de la psicologia moderna, los “test” manejan muy pocas variables como para poder decir q tienen un significado especifico o concluyente. Muestran unos datos pero concluir “naturaleza a la religion” es muy adelantado. Todo parte de las preguntas, las preguntas llevan implicita la necesidad a responder teleologicamente mas por su estructura. “los arboles liberan oxigeno para q los animales puedan respirar” es facil confundir el “para” q no deberia ir, para lleva inplicito todos las fucniones y se vuelve facil decir “si” pq estamos muy familiarizados con 1 de la funcionesde q el arbol libere oxigeno.

La pregnta del MillónLa pregnta del Millón

Disiento: En realidad la clave de todo el andamiaje mental no es si actuamos inducidos por la causalidad y finalidad de las cosas. La respuesta a la pregunta, afirmativa o no, es gratuida. No deja de ser una perífrasis

La pregunta del millón para ir al meollo del asunto es si cualquier pregunta que hagamos tiene algún sentido, propósito o fin, o dicho de otra forma, si algpún conocimiento lo tiene (ahí reside la esencia del finalismo).

Obviamente ese eslabón nos conduce a la pregunta definitiva que realmente vale la pena: quién Qué propósito tiene la pregunta. Quién está detrás de la pregunta….. Solo al final de esa búsqueda se detiene la rueda de preguntas y respuestas o, dicho de otra forma, el verdadero motor de la causa y fin.

Imago MundisImago Mundis

Imago Mundis: Quiere decir que todo en el universo sería reflejo o réplica del cielo o paraíso y por tanto es obra de la misma mano y la misma lógica en todas sus escalas. Quiere decir que negar proposito y fin del universo es una forma eficiente de negarle el sentido. Y negarle el propósito o sentido al universo es negarle el propósito a la vida. Negarle el propósito a la vida es anular el conocimiento, que trata de esclarecerlo y pertenece al mundo. Negarle el sentido al conocimiento es vaciar de sentido cualquier pregunta. Visto así, es perfectamente lógico que los científicos sean debotos (de una manera u otra) y que crean en la causalidad y finalidad de las cosas. Es más, lo contrario sería un profundo contrasentido.

JoseJose

Ni el método científico es perfecto, ni está exento de subjetividad. Ya el formular una pregunta científica refleja la visión humana que tenemos de las cosas. ¿Creéis que un todo se puede explicar estudiandolo por partes? La ciencia, a pesar de darnos luz sobre el mundo, no deja de ser el reflejo de nuestra percepción humana y se sirve de algo arbitrario, el lenguaje. ¿Por qué no puede tener el mundo o el universo un objetivo? Pensar que sí o que no, no deja de ser una creencia. No abarcamos tanto por mucha ciencia que usemos. Aceptemos que estamos limitados.

ZascaZasca

Heidegger escribió un gran libro de ontología donde explica como la mundanidad y la temporalidad que definen al Existir determinan nuestro modo de ser. Básicamente nuestro ser (el ser humano) consiste en estar, es decir, conducirse respecto a un mundo simbólico al que hemos sido arrojados y del que seremos despojados. Y no hay más manera de relacionarse con ese mundo que dándole sentido (un para qué). Las teorías científicas no son más que una clase de sentido subordinado a una finalidad técnica (de posesión de la naturaleza), como también lo es la religión cristiana (cuya finalidad principal es la salvación de la muerte) o la mitología griega.

Xoco

Hombre, el estudio está bien, pero las preguntas son tendenciosas e inducen a una respuesta rápida previsible, ya que inducen a confirmar la afirmación genérica más que a matizar cada una de las afirmaciones que se le formulan al sujeto.

alexalex

“Para una persona con cultura científica pensar que el universo no tiene fin ni propósito alguno es algo que debería darse por descontado”

Pues me parece que esa afirmación es demasiado presuponer sobretodo para un argumentario “científico”.

El verdadero sentido científico da por hecho, que al menos hasta hoy, la existencia de un fin o propósito del universo es desconocida.

Afirmar taxativamente que el universo tiene fin o propósito es tan desacertado como afirmar lo contrario.

pensativopensativo

Para mi este prejuicio forma parte de uno mayor: El suponer que el universo funciona como nosotros, o como nos gusta pensar que funcionamos nosotros: moviendonos hacia algo por algún motivo más o menos claro. Proyección antropomórfica.

Carlos BeltranCarlos Beltran

Primero quiero felicitarte por el excelente articulo de el cual e tenido el placer de leer, es gratificante, el hecho de que las mismas experiencias reveladoras le ocurren a un gran numero de personas, con la decepción que genera también la generalidad en gente que prefiere hacer caso omiso.

Imago MundisImago Mundis

La ciencia es el arte de la pregunta. Toda pregunta persigue un fin: saber. Desde esa lógica, es imposible hacer ciencia sin introducir el princio de propósito e interpretar la realidad desde ese paradigma, aunque sea de manera implicita e inconsciente. Otra cosa es que el universo en sí o la realidad tenga o no sentido y propósito, pero eso no importa, porque nosotros como serés humanos estaremos categóricamente impedidos de acercarnos a ella sin contaminarla (bién sea por el lenguaje o por los arquetipos). Aquello que le da sentido al ser humano como tal es indisociable de todo a lo que el hombre pueda acceder, pero ese debate es muuuuuuuuuuuuuy viejo, Los universales y el Nominalismo dan fe de ello.

Quien soyQuien soy

Lo curioso de todo es el compulsivo interés por el universo, por el verdad, por el lenguaje, por la ciencia y otra serie de cuestiones y preguntas “trascendentes” sin preguntarse previamente sobre la condición de posibilidad que hace verosimil todo ese juego: la efectiva existencia y realidad del que pregunta. El “Quién soy” . Cuando todas las preguntas dejan de tener sentido, uno debe empezar a plantearse por el sentido y certidumbre del preguntador. Ahí empieza el conocimiento que la ciencia no alcanza.

JaviairJaviair

No hay que olvidar que una parte importante de lo que respondemos, en especial sin tiempo para pensar, será alterada por argumentos que se nos han metido en la cabeza en las primeras fases de aprendizaje, posiblemente los padres o profesores de los cientificos que respondieron rápidamente les inculcaron alguna religión, si se hubieran criado en un ambiente neutral sus respuestas serían diferentes, su forma de razonar se ha basado en esos cimientos y la respuesta automática será muy difícil de cambiar.

pedrojuanpedrojuan

El rigor científico exige precisamente que no se de nada por descontado, y no es más que un prejuicio el asumir que el universo no tiene fin (teleológico).
Nuestro conocimiento del mundo, en la medida que se deriva principalmente de experimentos repetibles con resultados predecibles sólo nos permite tener acceso a la parte del mundo que se ajusta a esa lógica “física”, la de la continuidad.
Los científicos más excépticos suelen creer que no creen en nada, pero casi sin excepción tienen una fe ciega en la continuidad, es decir, en que las leyes fundamentales de la física (sea conservación del momento, de la energía…. tomadas con todos los refinammientos que la relatividad y la cuántica consideran imprescindibles para el mantenimiento de su edificio lógico) se van a conservar dentro de un instante.
El hecho, sin embargo, es que tenemos FE en la continuidad de las leyes físicas en vez de tener fe en que hay algo que las puede romper (a lo que nos referiríamos como sobrenatural). Vale que sea una FE que se basa en una amplia gama de experiencias contrastadas, pero un conocimiento realmente agnóstico del mundo, y por lo tanto científico, nos exige la apertura de mente suficiente como para considerar que lo que hasta ahora aparentemente siempre ha sido así, puede dejar de serlo en cualquier instante.
¿Podemos probar acaso que un fenómeno “anormal” puntual, aislado, y por lo tanto irrepetible no fue verdad, si en el momento en que se produjo no estaban los instrumentos de medición en el lugar de los hechos? No, pero sistemáticamente lo impugnamos porque no se ajusta a las leyes de la física en las que tenemos FE científica , que no es del todo ciega, pero si bastante tuerta.

Toda afirmación categórica es un prejuicio, incluso que el Universo no tiene propósito ni fin.

¿Existe la libertad? ¿Eres libre? ¿Eres una máquina? Si la consciencia, y por lo tanto la consciencia de la propia libertad son posteriores a la disposición material que la produce, entonces somos realmente máquinas. ¿eres una máquina o eres libre. eres consecuencia o actor. ¿De donde surge tu libertad? Por mucho que asumas un determinismo infinito no puedes renunicar a la sensación de libertad, a la fe en que la posees en que existes como ente . Fe , al fin y al cabo en que lo intelectual, lo espiritual, modifica lo material.

Vale. QUe nada es tan sencillo. No se trata de creer cualqueir patraña que nos cuenten. Que puedes objetar de mil maneras a mis comentarios o a la forma de exponer mis ideas, pero que creer ciegamente en la ciencia también es una forma de ignorancia, creo.

Perdón por extenderme.

daviddavid

“Negarle el propósito a la vida es anular el conocimiento”

Patética frase. No sé como has logrado relacionar una cosa con la otra, pero no veo qué tiene que ver. Que las cosas sucedan con un fin o no no está reñido con conocer el funcionamiento de las cosas.

Imago MundisImago Mundis

Convengamos que las leyes científicas hablan de cómo son las cosas o cómo deberían ser en unas circunstancias concretas y pre-determinadas. Por ejemplo, “La larva debe convertirse en mosca” “El agua hierve y se evapora a los xx grados”….en tales circunstancias.

Es esa determinación causa-efecto que la ciencia persigue es una forma eufemística y profamana (no religiosa) de decir “propósito”. ¿Por qué? porque decir y pensar son intencionales.

No hay forma alguna de conocer las cosas si no es con un propósito. Eso no quiere decir que las cosas mismas no puedan existir sin propósito alguno. Pero suponiendo que así fuera, nada significativo podría decirse de las cosas que no pueden ser conocidas (ni siquiera que existan o no).

¿existe el universo fuera de nuestro pensamiento?

¿Pensamiento y ser (realidad) son cosas distintas?

La respuesta siempre será otro pensamiento.

LegoLego

¿Se puede conocer el funcionamiento de algo que no tiene finalidad?

Por ejemplo, caminando por la playa nos encontramos, por primera vez, con un Dispersador de Fluzo Gallifántico, y de alguna manera, sabemos que este artilugio no tiene ninguna finalidad.. ¿ podríamos llegar a conocer su funcionamiento?
Ese supuesto conocimiento del funcionamiento ¿no sería ilusorio?

En todo caso, lo único no ilusorio seria la experiencia del hallazgo, de la interacción con el artilugio y del proceso de discurrir su funcionamiento.

¿No es entonces la vida sino una experiencia de consciencia, a distintos niveles, para hacerla cada vez menos ilusioria y mas real (desde una mayor implicacion con los hechos hasta una mayor observacion pura, sin prejuicios)?

AntonioAntonio

Las máquinas se diseñan con un propósito, los objetos naturales (sean animales o piedras) surgen sin nadie que los diseñe. Tu ejemplo es irrelevante.

SapManSapMan

Tengo muy poca idea de física y menos aun de filosofía y psicología (que ya me gustaría la verdad) pero si que sé algo de biología. En mi opinión, el trabajo de un biólogo debe ser siempre guiado por una búsqueda de la finalidad. Si eres creyente acérrimo de la teoría evolucionista sabrás que todo mecanismo biológico ha sido seleccionado positivamente gracias a su capacidad para ejecutar una función determinada de la forma mas óptima. De ahí la celebre frase de Dobzhansky “Nada tiene sentido en biología si no es a la luz de la evolución”, en la cual yo creo a pies puntillas.
Creo que me he salido un poco del tema pero quería tratar de explicar que pensar que las cosas tienen un fin no siempre es un tipo de creencia.

Gracias por esta gran entrada y por la cantidad de comentarios tan elaborados como interesantes.

Un saludo.

SapManSapMan

Ouch! Quise decir “a pies juntillas”. Tendré que culpar a la pantalla táctil… Saludos!

DemianDemian

Finalidad=Destino?
Destino=Voluntad divina?

¿A eso se refiere el artículo? Porque muy claro no lo veo.

Además no todas las religiones tienden a tener una dios personalista.

ScilaScila

El más claro ejemplo de lo dificil que es librarse de estos prejuicios es que tanto el propio Spinoza como Einstein creían en la existencia de Dios aunque criticasen las religiones formales.
El primero, adalid de la razón, intentó hacer encaje de bolillos para encajar la idea de Dios y de pensamiento en un monismo determinista y el segundo llegó a afirmar que “Dios no juega a los dados” también para salvaguardar el determinismo en oposición a Bohr.

AntonioAntonio

Yo tampoco veo por qué deba ser innato. Que sea común a todos los niveles y especializaciones educativos también es compatible con que simplemente se adquiera el prejuicio a edad temprana y todos los padres tengan ese prejuicio.

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