Se los conoce como peces de hielo, porque viven en las aguas de la Antártida en temperaturas que alcanzan los -2ºC y que matarían a cualquier otro pez. Estas criaturas, denominadas Notothenioidei, sobreviven gracias a la presencia de glucoproteínas en sangre que actúan como anticongelantes. El científico Bill Detrich, de la Universidad de Boston, ha…

Se los conoce como peces de hielo, porque viven en las aguas de la Antártida en temperaturas que alcanzan los -2ºC y que matarían a cualquier otro pez. Estas criaturas, denominadas Notothenioidei, sobreviven gracias a la presencia de glucoproteínas en sangre que actúan como anticongelantes. El científico Bill Detrich, de la Universidad de Boston, ha desentrañado los factores genéticos que llevan a estas características tan peculiares, y está obteniendo datos que podrían servir para conocer mejor cómo se generan los glóbulos rojos y combatir enfermedades relacionadas con la anemia.
Estos peces son solo una de las especies que albergan alguna propiedad fisiológica que intriga a los científicos. Osos, peces y serpientes tienen el secreto para regenerar miembros amputados, evitar la trombosis y hasta ayudar en los viajes espaciales. Puedes leer otros 9 ejemplos en nuestra colaboración mensual con Quo: Soluciones animales a problemas humanos (Quo)






