Sin ciencia somos peces especulando…

E O Wilson

Sin los instrumentos y el saber acumulado de las ciencias naturales, los seres humanos están atrapados en una prisión cognitiva. Son como peces inteligentes que nacen en un estanque profundo y oscuro. Curiosos e inquietos, deseando salir, piensan en el mundo exterior. Inventan ingeniosas especulaciones y mitos sobre el origen de las aguas que los confinan, del sol y las estrellas que hay arriba, y del significado de su propia existencia. Pero se equivocan, siempre se equivocan, porque el mundo es demasiado ajeno a la experiencia ordinaria para ser siquiera imaginado.

Consilience. Edward O. Wilson | Vía @Uhandrea y @Milhaud

8 Comentarios

Participa Suscríbete

boltzmannboltzmann

Un filosofo que no dominie ciencia de vanguardia (que son la mayoria) nunca tendra absolutamente nada que decir. Sus palabras siempre valdran cero.

pedropedro

“El mito de la caverna” ….
La filosofía es el principio de la ciencia: “La navaja de Ockham”.
Salud

busgosubusgosu

Efectivamente la filosofía fue la madre de la ciencia. Una hija que cogió todos las compresiones del mundo regalados por su madre, para emanciparse no solo de su madre sino también de la realidad.

Tal vez los filósofos no tengan un conocimiento amplio sobre las científicas de vanguardia, pero si tienen conocimiento de ciencia porque es de hecho, la ciencia, las más divulgada, publicitada y promocionada en la actualidad.
En estas condiciones los filósofos saben de ciencia a poco que se interesen por conocer el mundo humano que les rodea. Sin embargo los científicos en su gran mayoría, relegan a la filosofía a pura especulación, ya tienen sus leyes deterministas sustentadas en una objetividad que es pragmatismo funcional de su entendimiento de la realidad, pero parece ser que la realidad no es así, se retuerce de ser anclada en fijeza de un marco de estudio.
Asunto que se convierte en relativismo entorno a su empirismo determinista, y de esta forma trastear con el relativismo sin acometer la pregunta, que no se sabe de donde procede el propio relativismo de asiento empirista.

Los filósofos si saben de ciencia, pero los científicos no saben de filosofía, les resulta demasiado angosto volver a cuestionarse que es esto de realidad, cuando se han auto-iluminado con la luz de la materia.

No me cabe duda que esta sociedad materialista se nutra del pensamiento que es el método de la ciencia, son afines y complementarios.

A veces siento esa percepción de que la ciencia se vende como un producto. Quizá venga de su postulado de atribuir valores intrínsecos en los elementos.

Patricio

Me parece muy acertado lo que comentas. En la misma línea, diría yo que a menudo la ciencia peca de cierta mopia, de cierta estrechez en la comprensión de la realidad. No cabe duda que la religión, y cualquier doctrina con evocaciones trascendentes (como han habido bastantes a lo largo de la historia de la filosofía), excede los límites de lo que es pertinente confiar a la razón. No por nada, Kant marca un antes y un después (y sin querer decir con esto, tampoco, que Kant sea la respuesta).
Más aún, no parece razonable que cualquiera, científico o no, pueda permitirse declarar que está más cercano a la verdad que cualquier otro tipo de discurso. El científico de hecho actúa y piensa desde ciertos compromisos filosóficos. Es de manual de filosofía que la suposición de que nuestro intelecto puede de hecho conocer, enunciar verdad acerca de la realidad, o que la realidad está gobernada por un orden, por un marco de reglas y principios objetivos e independientes del sujeto, constituyen todas ellas afirmaciones que no se obtienen como conclusión de una indagación científica. Todo lo que podemos admitir razonablemente, es que la ciencia, el físico por ejemplo, puede hacer aseveraciones acerca de hechos concretos, locales, acotados. El comportamiento de un átomo de hidrógeno en determinadas condiciones por ejemplo. Podemos conceder que pueden articularse muchos de esos enunciados, y generar una teoría, aunque ya en ello se proyecta una imagen, un determinado modo de reunir esos enunciados. Que a menudo se busque, a la hora de generar teorías, la elegancia en la formulación de los enunciados, exhibe que una teoría es algo más que “p” entonces “q”.
Pero por sobre todo, resulta que aún si ese discurso, esa teoría logra efectivamente describir una parcela de la realidad, quedan pendientes dos grandes “misterios” (pues asumiré aquí que son insolubles, aunque es cuestión debatible). Primero, comprender el modo en que esos distintos discursos, esas distintas parcelas de la realidad descritas por físicos, químicos y biólogos, se articulan, qué clase de imagen obtenemos al reunir todas aquellas piezas. La visión del todo más que el examen de la parte es lo que motiva a muchos filósofos. Y dentro de aquello, el sentido de nuestra existencia. Pues he aquí el misterio más grande: qué demonios es esta consciencia que enuncia discursos (con pretensión de verdad) acerca de la realidad de la que ella misma proviene, y de la que es, de hecho, continuidad. Cómo es que esos distintos dominios de realidad, que coexisten de forma simultánea, dan como resultado el conocimiento que los describe.
En esa línea, sería errado esperar que la filosofía responda a ese misterio. Pero si es cierto que sólo la filosofía (que no consiste en otra cosa que en la actitud persistemente inquisidora en relación con ese misterio), es capaz de constatar ese misterio, y aunque no resuelva el problema, lo mantiene en alto como un enigma que nos convoca y nos interpela

busgosubusgosu

Unicamente tengo unas cuestiones que posiblemente pocos hayan considerado.

Partiendo del postulado de atribuir valores intrínsecos en los elementos, que ya de por si es una cuestión a tener en consideración. El meollo no es éste, sino la cognición de la singularidad de “elementos” que incluye en si misma, el propio escenario científico del “espacio” y la extrapolación de medidas de éste, que son cualidad contendida en la segregación que confiere la conciencia de “elemento”.
Para terminar con la cognición del “tiempo”, que es un valor de movimiento sobre la regularidad subjetiva de un movimiento constante en un elemento con respecto a otro en un entrono-espacio inocuo, que determina el reloj cósmico que mueve la realidad.

Éste es el enunciado básico de todo lo demás que llamamos ciencia.

¿Que les sugiere tal reflexión?

Javier G. C.Javier G. C.

Dices: “Más aún, no parece razonable que cualquiera, científico o no, pueda permitirse declarar que está más cercano a la verdad que cualquier otro tipo de discurso.”

¿Por qué no? ¿Cómo mides tu la “distancia” a la verdad?

busgosubusgosu

El saber acumulado es cada granito de arena cristalizado que da forma a la pecera

1 Trackback

Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Sin los instrumentos y el saber acumulado de las ciencias naturales, los seres humanos están atrapados en una prisión cognitiva. Son como peces inteligentes que nacen en un estanque profundo y oscuro. Curiosos e inquietos, ……

Deja un comentario

Tu email nunca será mostrado o compartido. No olvides rellenar los campos obligatorios.

Obligatorio
Obligatorio

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>