¿Enseñamos Ciencia o predicamos Ciencia?

profesor ciencia

La ciencia se hace basándose en la experiencia, es un saber empírico. Es el experimento el que decide qué es cierto y qué no, qué ocurre y cómo ocurre, más allá de lo que pudiéramos pensar, creer o desear. No puedo dejar de recordar que ni se dice por qué ocurre (sólo cómo), y que las explicaciones que preparamos son sólo provisionales y pueden ser (y son) retocadas o desechadas si no son compatibles con lo que “ocurre”, con el experimento o con nuevos experimentos que se conozcan.

Bien, chupi, esto ya es bien sabido. Lo que aquí nos preguntamos es: ¿cómo enseñamos la ciencia los profesores o cómo se la comunicamos a la sociedad? Nos plantamos delante de ellos y les decimos qué ocurre y cómo ocurre. Se lo decimos. Punto.

A veces les hacemos un dibujo, o les ponemos una animación. A veces, les hacemos una demostración, no diría experimento por las condiciones en las que las hacemos. ¿Es esto la transmisión de un saber empírico?

Echamos bicarbonato sobre vinagre y les decimos que las burbujitas son CO2. ¿Alguna diferencia formal con decirles que son burbujas de felicidad o de metano o de…? ¿Qué base empírica tienen para saber que componente del vinagre es el que reacciona, por ejemplo?

Aquí el único aprendizaje empírico que se ha hecho es que se salen burbujas. Lo demás es pura aceptación por argumento de autoridad, “El profe dice”. Por esto ocurre y sigue ocurriendo que les contamos cosas mal, errores de la ciencia de nuestro tiempo, o bien cosas incorrectas que nos contaron y que contamos como aprendimos, sin más refrendo que la fuente de quien vino.

Y llega el día en que nos enteramos de que algo que les contamos ayer está mal y llegamos hoy y les decimos: ¿Os acordáis de que ayer os dije que la cosa era por tal y por cual? Pues no, era por esto y por lo otro.

No sé muy bien qué pensarán, no sé qué confianza tendrán sobre la nueva explicación, sobre la autoridad que nos concedían hace un rato, sobre cómo se construye la ciencia y si es un buen acercamiento a la comprensión del mundo. Es probable que llevéis un rato pensando en que ellos pueden replicar los experimentos cuidadosamente y tomar todas las medidas, al fin y al cabo los hechos científicos son reproducibles.

Ya, ya. Si no critico cómo se construye la ciencia, estoy hablando de cómo se enseña y se aprende. ¿Realmente pueden replicar los experimentos? ¿Todos? ¿Quieren hacerlo? ¿Van a hacerlo? Si todas las respuestas son “no”, entonces sea cual sea la naturaleza de lo que están aprendiendo, en este caso empírica, ellos lo están aprendiendo como una verdad revelada.

Ya, ya… sí, pueden contrastar. ¿A qué os referís? ¿Qué pregunten a otras autoridades? ¿De más prestigio? ¿Otros profetas más conectados con la fuente del saber? ¿Qué miren en Internet? Y una vez allí, ¿cuál es el criterio? ¿Popularidad del sitio? ¿Prestigio del sitio? Magister dixit. No tengo una solución para esto. Tirarme un curso entero para que analicen el bicarbonato, el vinagre, los productos de reacción, etc. sólo para esa demostración no es posible, no hay tiempo. ¿Pensáis que eso es lo deseable? ¿Nos eternizamos con algo para ser realmente científicos? ¿Y el resto? Sólo quería compartir esto con vosotros, profesores, comunicadores, divulgadores. Estamos “vendiendo” un saber empírico a base de argumento de autoridad. ¿Es esto deseable, honesto, “funciona”…? ¿Somos como esos conferenciantes que convencen a las masas que lo que mola es el aprendizaje colaborativo y no las conferencias?

Y, ahora, podríamos empezar el debate en los comentarios.


50 Comentarios

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Iñaki Úcar

Eso pasa a todos los niveles: empezando desde la divulgación y acabando por el escalón más alto del sistema educativo. Es así y no puede ser de otra manera. Y tú mismo te respondes: cada persona no puede andar el camino de toda la humanidad para formarse. Solo te puedes leer el abstract (y a veces ni eso) y las conclusiones. Eso es la transmisión de conocimientos. Lo otro es (re)generación de conocimientos, y no hay tiempo material.

Pero esto en sí no es malo. Lo malo viene cuando no se inculca la debida dosis de escepticismo al mismo tiempo. Ese es el único y verdadero dilema, a mi modo de ver: ¿esto se hace?

astrolfoastrolfo

Yo creo que la inquietud del autor del artículo es la siguiente: ¿cómo inculcar escepticismo a los alumnos si les decimos lo que tienen que pensar? Es decir, nosotros les decimos: tenéis que ser escépticos. ¿Cómo pueden ser escépticos y a la vez creerse que tienen que ser escépticos sin pruebas?

Javier

El problema estriba en “la debida dosis de escepticismo”. Dicho así sólo se puede estar de acuerdo, pero, cuánto es esa dosis y cómo se transmite? Ese es el problema, si no es de manera experimental, es autoridad y entonces, dónde está el escepticismo, en la comparación de autoridades?

Iñaki Úcar

Completamente en desacuerdo. Se puede transmitir buen escepticismo dando perspectiva histórica. La “debida dosis de escepticismo” viene de hacer ver que el conjunto de conocimientos que reciben no es una “foto”, sino más bien un álbum de recortes que está por completar. Algún experimento ayuda, en la medida en que los medios materiales y temporales den de sí, pero no es indispensable.

EsLupus

¿Acaso un científico sabe de todo, o tiene los medios y las capacidades para reproducir cualquier experimento?

El error es pretender dar las lecciones masticadas. La labor del docente debería ser la de dar las herramientas suficientes (conocimientos, estrategias, etc) para que el alumno se haga las preguntas correctas. Incentivar el pensamiento propio. Pero claro, eso es difícil, y no todos los alumnos lo conseguirán… Cosa que pone al docente en un aprieto.

Miguel EspinosaMiguel Espinosa

Sin mencionar que a muchos les dará pereza porque el pensamiento propio conlleva un esfuerzo mayor. Es más fácil aceptar las cosas “por magia” que analizar cada una de las evidencias y reproducir cada uno de los experimentos.

astrolfoastrolfo

Yo creo que a los alumnos de ciencia hay que transmitirles que lo que hace de la ciencia algo no basado en creencias es el método científico. Éste, a diferencia de lo que se transmite cuando se adoctrina a alguien en algo místico, tiene una estructura lógica fácil de entender. También se pueden dar ejemplos históricos en los que se han cambiado los paradigmas del momento debido a descubrimientos científicos. Pero hacer ciencia de verdad en el colegio, o incluso en la universidad, es muy difícil por lo que dices: cualquier experimento exitoso, por pequeño que sea, requiere de mucho conocimiento, más que el que se pueda adquirir en un curso. Pero se me ocurren dos posibilidades que podrían hacer sentir a los alumnos lo que es hacer ciencia. La primera es usar las matemáticas: se pueden idear experimentos matemáticos sencillos que sean realizables por los alumnos. Al desligar el experimento de la realidad el número de variables disminuye drásticamente y los conocimientos necesarios para realizar dicho “experimento” con éxito son más manejables (experimentos numéricos o geométricos parecen adecuados para esto). La otra opción que se me ocurre es hacer experimentos simulados, es decir, el profesor plantea un problema y los alumnos formulan hipótesis y experimentos que, lógicamente, no van a hacer. El profesor tendría que hacer de comunidad científica, diciéndoles cuál es el resultado de los experimentos planteados para que ellos puedan continuar con el método científico. Esta última opción, aunque difícil (requiere una gran preparación por parte del profesor) creo que podría ser inspiradora para los alumnos.

Clara

Claro que se pueden hacer experimentos de verdad en clase. No sobre todo el temario pero si de vez en cuando: el docente plantea la pregunta, los chavales en grupos diseñan el experimento, lo llevan a cabo y lo “publican”. En este caso el profesor ha dehacer de “director de tesis” guiando, poniendo pegas sin dar la solución. Y lo que salga, ha salido! Luego se pueden debatir los resultados con toda la clase ( comunidad científica) y decidir si se acepta el saber generado o no. Pero sin que el conocimiento del docente acabe diciendo ” os ha salido esto…. Pero es esto otro”. Se pueden hacer cosas muy simples y bonitas.

astrolfoastrolfo

Estaría bien que pusieras algún ejemplo en concreto, para que nos hiciéramos una idea de qué tipo de experimentos hablas.

Clara

A ver. Un ejemplo muy resumido y muy simple que hago yo en clase con los pequeños. Yo planteo la pregunta “¿cómo se hace el yogur?”. Trabajan en parejas. Escriben su hipótesis, inventada por ellos, siempre precedida de ” creemos que….”, ” podría ser por que….”, etc. La siguiente consiga es ” haz un dibujo del experimento que harías para demostrarlo”. Algunos dicen que hay que calentar la leche, otros dicen que hay que ponerla a la luz, etc. Cada grupo diseña pues su propio experimento para comprobar su propia hipótesis. El docente pasa por los grupos explicando la necesidad del control o de aislar el parametro de estudio pues si no, no se puede concluir. Pero en ningún momento les dice el protocolo a seguir, sólo les guía para que el experimento sea riguroso. Lo suelen entender rápido cuando se trata de una critica a su propio experimento. Una vez que los experimentos parecen ser bastante rigurosos ( depende de la edad se les va exigiendo más o menos, también si es al principio o al final del curso), los llevan a cabo, anotan los resultados, validan o invalidan su propia hipótesis. Finalmente presentan sus resultados a los demás ( la publicación) que ” critican” el trabajo. En este caso, ninguno consigue hacer yogur por lo que el docente les propone leer los ingredientes de un yogur natural y descubren que hay fermentos lácteos. Entonces volvemos a formular hipotesis, expetimentar…Lo interesante es cuando varios grupos, sin saberlo han investigado la misma hipótesis y no han diseñado el mismo experimento y/ o no han encontrado lo mismo. También es interesante cuando sí han encontrado lo mismo. Al terminar el docente anima un debate sobre la comunidad científica, la reproducibilidad, etc.
Lo he resumido mucho. Se pueden hacer millones de experimentos!!!!

Miguel EspinosaMiguel Espinosa

Eso estaría muy bien que se implementara en alguna institución educativa.

Ya que los creyentes quieren volver a meter religión en las escuelas por fuerza del imperio de la ley, sería una excelente respuesta hacer esta clase de dinámicas con los alumnos.

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astrolfoastrolfo

Está muy bien hacer experimentos como el que has comentado. Pero el ejemplo que te pedía iba más por cómo integras estos experimentos en el curso, pues si sólo haces eso, aunque sea muy enriquecedor para los estudiantes, éstos no van a estar preparados para abordar una carrera científica. También es necesario que sepan resolver ecuaciones, derivadas, integrales, ecuaciones de Newton, etc. La idea de la discusión no es, creo yo, cómo hacer algún experimento que se pueda realizar en clase, sino cómo integrarlo en el curso de forma que no se renuncie a que los alumnos sigan el temario. Esto es importante, porque aunque los alumnos tengan muy metido el método científico, si no saben resolver problemas de matemáticas, física y química, no van a ir, en promedio, preparados para una carrera científica.

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Clara

¡¡¡¡Claro que estarán listos para cualquier carrera científica!!!

Yo misma, cuando llegué a la universidad venía con un 50% menos de conocimientos (fui al liceo francés) pero muchísimo más método, estructura, capacidad de análisis. En 6 meses me puse a nivel de conocimientos. Mis compañeros nunca pudieran aprender lo que yo sabía de método.

El método y el análisis son más difíciles de enseñar, requieren un entrenamiento, un hábito.
Vuelvo a poner el ejemplo del deporte. Si tu a un chaval desde pequeñito le pones a jugar al fútbol, sin teoría alguna sino corrigiéndole la técnica sobre la marcha podrá llegar a ser un deportista. Si tú a un chaval le sientas y sólo le enseñas con un libro la teoría del deporte (las reglas, los músculos, los movimientos correctos…), cuando cuando llegue a la edad adulta nunca, nunca será un deportista.
Los conocimientos son fáciles y rápidos de asimilar. El ejemplo es: INTERNET. Lo que no se puede aprender solo es a razonar.

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Clara

En el currículo francés, este experimento está integrado en el curso. El currículo está diseñado para hacer este experimento. Yo creo que para que me entendierais deberíais ir al liceo francés (o al alemán por ejemplo, los demás sistemas no los conozco) y pedirles asistir a alguna de sus clases o coger uno de sus libros de texto o el boletín oficial (os puedo pasar referencias). Los currículos no son enciclopédicos, parten de lo que los chavales saben (sobre todo en los primeros cursos) como lo del yogur. Es difícil de explicar cómo está hecho, no se aprenden las cosas una detrás de otra en el orden lógico de un libro de texto (yo no lo uso a penas, el libro, sólo para las fotos en color).

Por otro lado, evidentemente no todo el tiempo hacemos experimentos como este. En biología/geología casi todo el rato sí, pero en física y matemáticas tienen que pasar un tiempo en enseñar más teoría.

A ver, por ejemplo. En 1ero de la ESO yo tengo que hacer el cuerpo humano. En vez de machacarles con un tostón, tenemos preguntas que resolver: ¿Por qué pasa la sangre por los órganos? ¿qué hace la célula con el O2 y la glucosa? ¿cómo se deshace el cuerpo de los deshechos?…. las preguntas se encadenan, cada vez que encontramos la respuesta a una pregunta, de forma natural surge la siguiente. Esa es la labor del profesor, hacer que todo fluya. Cada pregunta es contestada mediante un experimento (tenemos un laboratorio con ordenadores, sondas de o2, de CO2, de temperatura, material de disección, animales de disección…y con un técnico de laboratorio que nos ayuda) o mediante el análisis de experimentos históricos. Responder cada una de estas preguntas nos puede llevar de 1 a 3 horas de clase. Respondemos a las preguntas usando el método científico (hipótesis, experimento propio/ajeno, análisis de resultados, conclusión…). Así, en un mes a lo mejor hemos podido ver el sistema circulatorio pero sin aprender de memoria millones de nombres, definiciones, esquemas… A medida que van haciendo las actividades van adquiriendo el vocabulario mínimo que necesitan para hablar del tema en clase. ¿Para qué aprender más?

¿¿¿¿De verdad alguien piensa que tiene sentido aprenderse los minerales de memoria, todos los componentes de la célula, los tipos de volcanes, la clasificación de los animales (obsoleta por otro lado), todos los tipos de tejidos, etc.?????? Hay que aprender un mínimo de cómo funcionan las cosas y mucha, mucha metodología.

Para el que quiera os puedo pasar alguna de mis actividades (en francés, pero yo creo que se entienden).

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LeoLeo

Creo que es importante que el receptor no acepte lo que se le enseña como dogma o verdad revelada, si no que sepa de dónde proviene. Aquí es donde entra en juego la filosofía de la ciencia. Una idea que no debería dejar de resonar en las aulas es una de las máximas de Popper, que una vez postulada una teoría o conocimiento de manera sólida, lo racional (o científico) sería buscar los datos o hechos que la refutan, para ajustarla convenientemente o rechazarla.

Muy de acuerdo también con el último párrafo del comentario de Iñaki.

PastranecPastranec

Esa es la ventaja que tiene la cultura, que podemos transmitir el saber, y por lo tanto no nos vemos obligados a descubrirlo todo continuamente.

El problema no es, pues, el hecho de que la mayor parte de lo que sabemos sobre cuestiones científicas provengan de fuentes de autoridad, si no la actitud que tenemos al recibirlas, si nos las creemos tan solo por quien las dice, o ponderamos lo que se dice en función de otras cosas que sabemos o que dicen otros; y la confianza que tenemos en que eso que nos dicen las fuentes de autoridad, lo dicen porque les respalda una pruebas y un método.

No obstante no hay que conformarse con la transmisión del saber acumulado, además hay que:

a) hacer alguna pequeña investigación, desde cero (o cero simulado) para que el alumno descubra cómo funciona el método y que podría aplicarlo si quisiera o tuviera los medios.

b) poner en duda algo de lo que se les enseña, y tratar de hacer un experimento para corroborarlo o refutarlo.

En suma, como dicen por ahí arriba, además de transmitir el saber hay que ofrecer las dosis justas de escepticismo para que los alumnos no acepten sin más lo que se les dice.

P.D.: Ojo, que también depende de las edades de las que estamos hablando, no es lo mismo un niño de seis años, que uno de 12 o de 16.

jlcastillochjlcastilloch

Absolutamente de acuerdo. Con A), con B) y con todo lo demás.

Miguel EspinosaMiguel Espinosa

Pues hay que ponerse las pilas porque los meapilas llevan delantera con el BSOE.

Lorenzo Hernández

Es cierto que se suele predicar ciencia en vez de enseñarla pero hoy día existe una amplia bibliografía sobre didáctica de las ciencias que nos ayuda a evitar la pura transmisión de conocimiento.

Desde mi punto de vista, hay que usar el contenido como medio para enseñar ciencias, no como fin. Es decir, si hay que enseñar la teoría cinética de los gases la voy a usar para que aprendan a hacer y descartar modelos, algo que hacen los científicos, y lleguen ellos mismos a la conclusión de que los gases deben comportarse de cierta manera para explicar ciertas observaciones, en vez de que la acepten por autoridad.

Se puede aprovechar algún tema para enseñar a argumentar a partir de pruebas. Hay muchos ejemplos en este libro: 10 ideas clave:
Com petencias en argumentación y uso de pruebas, Jiménez Aleixandre.

Es cierto que parace imposible enseñar ciencia siempre se esa manera, sobre todo cuando hay que cumplir un temario.

Melli ToralMelli Toral

Estoy muy de acuerdo con astrolfo y con pastranec, yo con mis alumnos les propongo una situación y entre todos vemos por qué ocurre. Ellos dan sus opiniones y luego mediante una práctica comprobamos si ocurre lo que han opinado o no. A los alumnos no se les convence con lecciones magistrales sino haciendo que ellos encuentren la explicación. A veces son muy escépticos y viendo y entendiendo lo que de verdad ocurre es la única forma de que se convenzan de la verdad

Emilio MolinaEmilio Molina

Hace poco tenía el mismo problema a la hora de dar consejos a alguien que no supiera de un tema para que se informara por su cuenta, haciéndolo “bien”. Y como comentas, es dificilísimo hacerlo desde una tabula rasa sin un alto riesgo de acabar creyéndote cualquier cosa.

Desde mi perspectiva, la exposición de este problema es justo la mejor forma de exponer el problema y fomentar el pensamiento crítico. Es decir, fomentar el pensamiento crítico mediante la exposición de sus carencias. Una vez expuesto y entendido esto, cualquier explicación posterior se enmarcará ya dentro de un cuadro de “esto es el mejor modelo que conocemos hasta ahora para explicar esto”, “no es tan fácil”, “puedo estar equivocándome”, “no estamos seguros”, o los “disclaimers” similares que hagan falta cuando sea necesario.

La lectura de “El mundo y sus demonios” también es un buen punto de partida :)

FiQuiPedia

Buena reflexión. Yo creo que intento enseñar la autoridad del método científico, que incluye la experimentación hecha por alguien y realizable y contrastable por cualquier otro que pueda y quiera repetirlo, que muchas veces son muy pocos. Tras una afirmación científica sólida hay publicaciones que detallan experimentos revisados y contrastados.

Creo que un elemento clave es enseñar como a lo largo de la historia de la ciencia la autoridad de leyes o personas en ciencia se ha desmontado, y lo que manda es la experimentación. Yo les digo que lo que les enseño no es cierto, pero estadísticamente describe la mayor parte de lo que se puede comprobar experimentalmente, aunque quizá hay situaciones que no hemos visto. Les digo que no es cierto porque si viene un extraterrestre y nos enseña a realizar un experimento reproducible que no se nos ha ocurrido y que contradice nuestra ciencia (seguramente será en ciertas situaciones, no las habituales que ya hemos probado mucho), tendremos que revisar nuestras leyes científicas.
No usar directamente la experimentación no implica predicar ¿predican las publicaciones científicas o el CERN porque la mayoría no pueda reproducir sus experimentos? Un elemento clave es que en esas publicaciones hay validación por varias personas, y por ejemplo el CERN duplica experimentos en ATLAS y CMS. Predicar sería transmitir una afirmación inmutable o no contrastable, una revelación. Enseñar ciencia ahora mismo creo que obliga a citar materia oscura y energía oscura, enseñando a nuestros alumnos que no tenemos ciencia que sepa explicar el 90% de lo que nos rodea, pero que hay que averiguarlo utilizando el método científico, por algo que no sea predicar, sino explicar con experimentos / observaciones que puedan hacer varios independientemente. Sí que hay teorías diversas de cuerdas, axiones, multiversos y gaitas varias, pero mientras no se validen experimentalmente, contarlas no deja de ser muy distinto de predicar esperando que haya una aparición del santo del que has tenido una revelación.

MaríaMaría

Lo que hay que enseñar es a ser críticos no escépticos, y hasta donde humildemente sé, si no se hace entender a quien pretende adquirir un conocimiento de algo los fundamentos teóricos de lo que se está mostrando y/o demostrando (que son cosas distintas), lo que se está haciendo muchas veces es presentar cualquier cosa, ya sea un fenómeno experimental o una proposición de un modo en el que quien se supone que ha de aprender algo está en realidad sólamente memorizando, tal y como a mi entender parece querer señalar.

josecbjosecb

Precisamente si el fin último de cualquier investigación es la publicación es debido a que no se puede replicar cada uno de los experimentos cada vez que necesites citarlos o utilizarlos en tu vida, así que se tiene que presuponer buena fe. De ahí que algunos solo nos fiemos de los metanálisis (y no siempre, que algunos tienen tela), donde las mentiras se compensan unas con otras.

Massimo

Bueno hablando por mi experiencia en Divulgando. Lo que hacemos nosotros, es una mezcla de simular el método científico recreando experimentos con ellos planteando hipótesis. Ademas con narración sobre el proceso de los humanos que llegaron a diversos conclusiones y las teorías alternativas que existían en la época (por ejemplo Darwinismo vs Lamarkismo) Nos centramos en que es posible comprobar una hipótesis y generar conocimientos mientras vamos desglosando los modelos actuales. pero si reconozco que en ciertos temas hemos caído en “revelaciones” muy bueno el articulo, es algo que todos los que pretendamos hacer divulgación tenemos que pensar.

Clara

Soy presidenta de una asociación cuyo objetivo es sólo ese: enseñar cómo funciona la ciencia, Planeta Ciencias. Este debate está en lo más profundo de nuestras raíces. Los participantes ( niños y jóvenes) realizan actividades no para aprender contenidos sino para aprender a pensar como un científico y aprender los aspectos de la ciencia olvidados por nuestro sistema educativo: repetibilidad, aislamiento de parámetros, grupo control, comunidad científica, reproducibilidad, hipótesis… Se pueden trabajar todas estas cosas y generar debates con los participantes que desarrollan el espíritu crítico, claro que sí!

No pueden reproducir todos los experimenros de la historia, no se puede aprender todo el conocimiento científico de esta manera ya que nos podemos tirar 3 semanas sólo para demostrar que las burbujas contienen co2…. Pero ellos son capaces de hacer de científicos y de acabar pensando como un científico: diseñan sus propios experimentos, se dan cuenta de lo importante que es ser riguroso en la toma de datos, de poder reproducir un experimento…. Los enciclopédicos currículos españoles y la aberrante ratio en nuestras escuelas no dan cabida temporal a ninguna actividad de este tipo. Por otro lado, no dejamos de toparnos con docentes que no aceptan que, muchas, mucha veces, los experimentos diseñados por los chavales no funcionan…. A parte, la mayoría nunca ha sido formada en este sentido y no saben como hacerlo o no ven la utilidad.
Otra educación es posible, habría que empezar formando al profesorado.

Por otro lado soy profesora de biología y geología en el sistema francés. Mis clases no son magistrales. Todo concepto ha de ser deducido por los chavales gracias al análisis de experimentos históricos, o de los resultados de protocolos (que no experimentos). Yo rara vez hablo en clase….No es igual que si ellos definen su propio experimento pero da más cabida al debate, a la comprensión de cómo se construye la ciencia que en el sistema español en el que todo es “escupido” por el profesor. Evidentemente mi temario es como el 10% del español, tengo 20 chavales en clase, pero mis alumnos piensan y el resto….está en internet.

Todo esto para contaros que existen otras maneras más “acertadas” de enseñar ciencia y que lo que se hace en España es arcaico e incluso nocivo para lo que realmente importa en educación: desarrollar el espíritu critico.

Emilio MolinaEmilio Molina

Me parece un buen enfoque. Quizá se reducen las hojas del árbol que quieres enseñar, a costa de mejorar sus raíces para que pueda crecer correctamente.

Aquí nos encontramos ingenieros químicos que creen en la homeopatía, médicos que creen en el reiki, psicólogos que hablan de medicina cuántica… bueno, y allí también, la verdad (en mi época de vida en Francia no di con una sola farmacia que no vendiera homeopatía, y eran muy, muy abundantes los carteles de “profesionales” de osteopatía -que si no me equivoco, está oficializada como estudio universitario- y otras muchas pseudoterapias).

Algo está fallando mucho en muchos estamentos cuando pasa eso.

roberto xalabarderroberto xalabarder

COMPLETAMENTE DE ACUERDO !
Es el auténtico “retorno de los brujos”: homeopatía (“el agua recerda”….¡pero si en los globulitos ya se ha evaporado!… ah, es la lactosa la que ahora “recuerda”), reiki, siatshu, acupunctura, MMS, Qui.Qong, gematerapia, memoterapia (de memez, no de memoria)… hasta el infinito.
Si desaparecieran aumentaría el paro un 90%.

astrolfoastrolfo

Lo siguiente va sin acritud, pero es que veo que el espíritu crítico del que hablas sólo va hacia el sistema educativo español. Digo yo que algo tendrá también de bueno, y que también tendrá algún punto de crítica el sistema educativo francés, porque, si es un 10% del temario español lo que se enseña en clase, como tú dices, no parece que los chavales puedan entrar con ciertas garantías en una carrera de ciencias, por muy inculcado que lleven el método científico. Y es que la ciencia no sólo es método científico, sino también la preparación que uno tenga: parece claro que debe haber alguna proporcionalidad entre la dificultad de los problemas que uno puede resolver y su preparación.

Yo creo que las comparaciones en este tipo de discusiones son mejores si se hacen de forma constructiva, porque decir a alguien que ha escrito el artículo de arriba que el sistema español es arcaico no parece que le vaya a servir de mucho. Es mejor pensar en qué se puede hacer para mejorar el sistema de una forma realista (es decir, sin tirarlo abajo para empezar de cero). Y aunque estoy de acuerdo en que el método científico es algo de vital importancia, creo que no habría que renunciar a que los alumnos supieran suficiente física, química o matemáticas como para afrontar un primer curso de ciencias. Un método que no sacrifique demasiado ninguna de las dos cosas es lo que a mí me parece de interés.

Clara

Bueno, yo he dado clase en los dos sistemas y mi opinión es que el sistema educativo español es pésimo y debería tirarse abajo todo entero. Sólo enseña contenidos. Siento no tener una opinión más “constructiva”.
El sistema francés no es, ni de lejos, el sistema ideal. Es un sistema autoritario, frío, exigente, inhóspito y muchas otras cosas. No me extiendo, no es el tema.

La prueba de que con sólo 10% (es una aproximación muy burda, no lo he estimado nunca con exactitud) de los contenidos se puede llevar a cabo una exitosa carrera universitaria en España son los miles de alumnos que, después de cursar sus estudios en centros franceses han hecho sus estudios en universidades españolas (la gran mayoría de los alumnos de los centros franceses en el extranjero cursan estudios universitarios, ya sea por su formación o por el estrato social al que pertenecen). Lo mismo pasa con los que vienen de centros alemanes, británicos, “montesorianos”, etc. Esa es la prueba de que mucho, mucho de lo que se hace hoy en día en las clases españolas es inútil y contraproducente.

Heber Rizzo

Parece que casi todos los comentaristas estamos de acuerdo en que hay que enseñar no solamente la acumulación del conocimiento que podemos tener, sino también el escepticismo.

La diferencia está en en énfasis, y por eso considero que el mayor esfuerzo debe dedicarse al método científico en sí mismo, al escepticismo y a la duda ante cualquier afirmación que no contenga en sí misma la posibilidad de comprobación, y que hay ciertos aspectos que no pueden dejarse de lado, como el continuo desarrollo del conocimiento se basa siempre en la duda, en la contrastación de las conjeturas con la realidad y en meollo del autoengaño, en que correlación no implica causalidad y en que, principalmente, la ciencia es una búsqueda continua, que sus logros son apenas una aproximación a la realidad, que nunca puede aceptarse que cualquier tema ya esté totalmente debatido y cerrado, y que esa aproximación seguramente será bastante efímera hasta ser sustituida por otra aproximación más cercana a la realidad, y que por lo tanto la verdad absoluta no existe.

Clara

Sí, estamos de acuerdo pero según mi experiencia, el método científico no se enseña, se aprende con la práctica. Ahí es donde nuestro sistema escolar ha de cambiar.
Es como si intentamos que nuestros alumnos aprendan a jugar al baloncesto sentados en sus pupitres, aprendiendo de memoria las reglas, los trucos, la historia de dicho deporte…. Si nunca juegan al baloncesto, no sabrán nunca jugar.
Lo mismo pasa con el método científico: si no les ponemos en situaciones reales de investigación ( con aportación ínfima del docente, solo para indicar falta de rigor) en las que ellos diseñen sus propios experimentos, los realicen y los publiquen ( a su escala, claro) nunca, nunca sabrán hacer ciencia ni entenderán el valor del método, de la duda sistemática.

josecbjosecb

Aquí yo discrepo, conozco catedráticos con más de 300 artículos publicados, la mitad en revistas de alto impacto que sin embargo no tienen demasiada idea de metodología. ¿Por qué? Pues precisamente porque es algo que no se enseña en la carrera ni el máster e incluso en los doctorados antiguos tampoco se hacía y en los actuales se hace pero deja bastante que desear.

Por eso la mayor parte de esos artículos son de hace bastante y hoy en día se queja de que muchos se los rechazan pese a estar mucho mejor hecho, porque claro, antes te aceptaban cualquier cosa. Para conocer metodología no basta con practicarla, necesitas una base y en mi opinión la formación en metodología no basta, hace falta una fuerte base también en estadística. Confiar en el estadístico para que diseñe tu estudio no es una solución, él no tiene formación en tu campo, por mucho que sepa de metodología.

Un saludo

Manu Arregi Biziola

Tema complicado. Yo les suelo decir a mis alumnos que duden de todo, también de lo que les cuente yo. Que aprendan a pensar e investigar por si mismos. Si les llega la típica chorrada por algún medio electrónico, que aprovechen la red para averiguar, por si mismos, que hay detrás.
Un ejemplo claro de esto es el famoso vestido y sus colores. Se trata de conseguir que tus alumnos sean de los que no se conforman con la curiosidad y salten a la red en busca de información. En este caso, se encontraran con decenas de teorías, pero seguro que aprenden algo: que las percepciones nos juegan “malas” pasadas.
Algo que alguna vez he hecho, pero no con tanta asiduidad como el decirles que duden también de lo que yo les diga, es decirles que la ciencia, en realidad, está en continua construcción. No hay, por decreto, verdades eternas. Ejemplo claro es la Teoría de la gravedad de Newton, por encima de la cual tenemos ahora la Teoría de la gravedad de Einstein.
Total, que creo que habría que decirles, no a cada demostración que hagamos, pero si de vez en cuando, que la ciencia está en continua construcción y que, cosas que una vez se pensaba que eran de una manera, eran de otra. Y esa es, precisamente, la grandeza de la Ciencia. No hay verdades eternas ni principio de autoridad. Se puede (y debe) dudar de todo.

NadieNadie

El mayor problema es que para ensenyar ciencia de forma empirica hay que tener los medios necesarios para hacer experimentos en el colegio. Y para eso hace falta voluntad politica y mucho dinero, cosa que en Espanya suena a ciencia ficcion en este momento. Yo era profe interino de fisica y quimica y tuve que emigrar hace un par de anyos, ahora ensenyo fisica en Inglaterra (de ello la falta de tildes en el texto, con perdon) y esto es otro mundo. En mi colegio, para 800 alumnos, somos 7 profesores y 2 tecnicos de laboratorio exclusivamente dedicados a la fisica (quimica y biologia tienen mas o menos el mismo numero). Yo puedo pedir una demostracion o un experimento para toda la clase y los tecnicos me lo dejan todo listo para cuando entro en el aula (si es muy complejo lo montan todo ellos, si es asumible es mejor que lo hagan los propios alumnos). Esta misma semana (que es flojita porque el lunes hemos vuelto de vacaciones, solemos meter mas experimentos) hemos hecho con mis distintos grupos:

-Rail de aire con “light gates” y ordenador para medir la transformacion de energia potencial gravitatoria en energia cinetica
-Medida de la resistencia interna y la fuerza electromotriz de una pila usando un reostato.
-Jugar con varillas de distintos materiales, globos, etc para estudiar electrostatica, incluyendo electroscopios y coulombmeters (el Van de Graaf no dio tiempo, queda para la semana que viene -siempre se lo pasan en grande con el).
-Construir transformadores desde cero y medir con multimetros el cambio en el voltaje.
-Demostracion de la corriente alterna generada por un alternador usando un osciloscopio.
-Jugar con una bobina de Tesla (con la boca abierta se quedan con las descargas o al encender una bombilla fluorescente a distancia)
-Simular las lineas de transmision desde las centrales electricas a las casas, con cables largos, bombillas, dos transformadores y 8 multimetros para medir el voltaje y la corriente en los distintos puntos de la red.
-Tomar fotografias de galaxias con el Bradford Robotic Telescope de Tenerife para un curso extra de astronomia que los mejores alumnos del colegio hacen voluntariamente.

Y eso solo yo, otros profesores hacen experimentos distintos, los dos cursos de bachillerato tienen dos profesores por grupo, para dar dos temas a la vez. Por ahi he visto preparados en los laboratorios experimentos como el efecto fotoelectrico con luz ultravioleta y un electroscopio o el estudio de interferencias con dos emisores de microondas.

Si comparo esto con lo que tenia en Espanya (y eso que estaba en un buen colegio publico de zona media alta en una ciudad grande) la sola idea de volver a dar clase en las condiciones que tenia antes me da una pereza infinita. Aqui el sistema tendra sus mas y sus menos, pero hay un claro compromiso con ensenyar ciencia como es debido y se ponen los medios para ello. El dia que en Espanya se dependa menos de la heroicidad del profesor en un aula sin medios y se destine el dinero necesario para montar algo parecido no tendra tanto sentido pensar que solo predicamos la ciencia.

De hecho ya en la escuela primaria se incide en el metodo cientifico y se hacen experimentos sencillos para ilustrarlo. No hay alumno que entre en un colegio de secundaria que no sepa lo que es un “fair test”. Y como no estan permitidos los laboratorios en primaria, es frecuente que vengan de visita a un instituto para un dia de experimentos de fisica, quimica y biologia (este anyo les hemos preparado experimentos de optica en fisica, “flame tests” para identificar metales segun el color de la llama en quimica -con explosiones de globos y todo- y diseccionar el ojo de un cerdo en biologia). Los experimentos los hacen los ninyos con ayuda de nuestros alumnos de bachillerato, que son profesores por un dia.

Por cierto, aqui hay una escasez tremenda de profesores de fisica y de quimica, por si alguno se lo esta pensando. No hay gente, o no siempre gente lo suficientemente preparada. En mi cole hemos pedido un octavo profe de fisica para el anyo que viene, y de los 9 candidatos solo dos daban el perfil para una entrevista. Uno acababa de salir del Imperial College de Londres (ahi es nada!) y el otro era un doctor especialista en fisica del laser. Pero los rechazaron tras sus respectivas clases de prueba en la entrevista. Al primero por no dar el nivel exigido para un grupo de 15 anyos, y al segundo porque a mi jefa la clase que dio le parecio aburrida (fue una clase magistral, sin suficiente participacion de los alumnos). Era la primera vez que ambos daban una clase. Como digo, aqui la ensenyanza de la ciencia parte de unos supuestos que estan a anyos luz de lo que es posible ahora en Espanya, por desgracia.

Clara

Hola nadie,¿ podrías facilitarme tu correo electrónico o escribirme al mío, por favor?
Tengo muchas preguntas que hacerte (¿trabajas en lo público, privado? ¿en qué ciudad? ?¿quién administra la educación allí- gobierno central, regional, local?¿has oído hablar de los estudio school? ¿de dónde sacas ideas para tus clases – libros de texto , cuáles, páginas web, cuáles, etc?)
Te rogaría que te pusieras en contacto conmigo: clara.peregrin@gmail.com
Estas preguntas son por curiosidad y por encontrar nuevas fuentes de inspiración para mis clases en el sistema francés ( que se parecen bastante a lo que cuentas del sistema inglés) y para mi asociación.
Gracias de antemano!

ManuelManuel

Este dilema lo tuve siempre como estudiante. Nunca dudé de lo que decían los libros o el profesor pero siempre me quedaba con ganas de saber el por qué y el cómo. Por ejemplo, ¿cómo se sabe de qué elementos se constituye la materia? Ahora es sencillo meter una muestra de cualquier cosa y que una máquina te diga cuáles son sus componentes, pero los descubrimientos de los elementos son asombrosos y el hecho de que los científicos se equivocasen en sus hipótesis constantemente también pero es menos espectacular que el conocimiento que generaban con sus recursos de la época.

Ocurre algo parecido en historia, en mi opinión. Estudiar esa asignatura en el instituto es muchas veces tedioso y, con el paso del tiempo, aprendes a valorar los hechos según el contexto. Si nos hubiesen contado los problemas de los científicos durante la guerra fría y todas sus consecuencias, habríamos aprendido una buena dosis de historia y ciencia al mismo tiempo, de forma más apasionante.

Con respecto a los experimentos… supongo que nada es comparable al comentario anterior sobre Inglaterra.

un alumnoun alumno

Voy a intentar dar mi visión del tema como alumno que todavía soy
En mi caso particular no he tenido la suerte, ni en el colegio, ni en el instituto, ni ahora en la universidad de dar con ningún profesor que utilice métodos tan geniales como los que se han presentado en los comentarios para fomentar el escepticismo, de hecho, creo que la mayor parte de ellos ni si quiera son escépticos (he tenido buenos profesores también, pero creo que todos pecaban de importarles más el conocimiento que adquirías que el cómo habías llegado a ese conocimiento o qué otras preguntas te abría ese conocimiento, lo cual considero la base de la ciencia).
Ahora bien, he tenido la ”suerte” de contar entre mis profesores con algunos que han sido auténticos cafres, especialmente he de agradecer a aquellos que no sabían responder mis dudas cuando empezaba a tenerlas, o aquellos que me daban respuestas que no me convencían.
Recuerdo uno que me llamaba el ‘porqué y porquésí’ ya que nunca me convencían sus explicaciones.
Con esto quiero decir que si hubiera tenido profesores que no me hubieran inculcado el escepticismo pero me hubiesen dado explicaciones más convincentes yo no hubiera cuestionado esa autoridad y tal vez hoy sería como la mayoría de compañeros que tengo en la universidad, fervientes creyentes de la ciencia.
Retroactivamente pienso en estos profesores desastre como los auténticos responsables de mi escepticismo.
Se me ocurren a partir de esta experiencia ciertos métodos que podrían ser interesantes para fomentar el escepticismo de un modo más indirecto que los propuestos anteriormente.

Juani Ravaioli

La idea del artículo es muy buena, pero hay un problema de límite. Es imposible, para un ser humano, comprobar todo lo que considera cierto. O no tiene el dinero, la capacidad o el tiempo para hacerlo; en algún punto va a tener que creer en lo que le digan. Todos nosotros “creemos” en Ramsés II, que vivió en tal año e hizo tal campaña guerrera. Ninguno de nosotros comprobó que eso sea cierto. Porque no sabemos leer jeroglíficos, ni podemos pasarnos años estudiándolos para leer inscripciones y documentos antiguos, comprobarlo empíricamente y recién ahí, darlo por real.
Eso se aplica a cualquier otro campo del conocimiento que supere nuestra individual capacidad de comprobación. Y ahí SI O SI requerimos de la fe. De la fe natural, que es algo -valga la redundancia- natural a nuestra especie social. No la inventaron las religiones, necesitamos creer en otros con autoridad, para todo lo que no podamos comprobar. Claro, se puede creer firmemente en un error, por eso es tan importante la autoridad (moral, científica, lo que sea) de a quién se le cree.
Hagan la prueba: el 99% de lo que saben o dan por cierto es porque lo creen, no porque lo comprobaron ustedes empíricamente. Ante este hecho, hay dos posturas escépticas: la absoluta, que debería decir que el 99% de lo que sabemos puede ser o no cierto, porque no lo comprobamos NOSOTROS MISMOS. O la relativa, que admite que -en tanto individuos- no sólo no podemos, sino que jamás podremos comprobarlo y deberemos creer en alguien con autoridad.

Marisa CastiñeiraMarisa Castiñeira

Menuda cola trae esto, tardé unos días en comentar y a ver si tengo un “sitito”.
Enseñar Ciencia es difícil, reproducimos como profes nuestra experiencia de alumnos, cambiar esto nos cuesta, me cuesta, pero soy una convencida de que tengo que cambiar. En mis compañeros encuentro ayuda, son los que mas me motivan y enseñan.
Claro que hay que explicar cosas, conceptos, pero eso es más fácil.
Por supuesto me gustan y como “doy la vara” a mis alumnos con las historias de la ciencia.

DarylDaryl

Ya en las primeras frases estamos condicionando lo que es la propia ciencia. ¿Es ciencia SOLO lo que se puede reproducir en el Hormiguero?

“Es el experimento el que decide qué es cierto y qué no, qué ocurre y cómo ocurre, más allá de lo que pudiéramos pensar, creer o desear”.

Y sino es posible realizar fisicamente el experimento, bien porque este sea una construcción mental, sea inviable por su magnitud física o temporal o sea inmoral o ilegal ¿ya no hay ciencia?. ¿Solo es ciencia la física experimental, la quimíca y una parte de la biologia? ¿Un neurologo no pude hacer ciencia puesto que no puede rebanar cerebros humanos vivos para comprobar de forma controlada determinado efecto? ¿los geologos deben ser encuadrados en la rama de “letras” puesto que no son cientificos (¡la geologia no es una ciencia! -Sheldon, dixit)?.

El experimento es un punto de partida, pero no el único. El objetivo deberia ser transmitir una actitud, la de hacer preguntas ante un hecho o fenomeno y buscar respuestas. Y esto es lo dificil: indicar cual es el camino de las repuestas pues ese camino, el de la actitud critica y metodologia científica, parece no tener fin.

Y más que del argumento de autoridad creo que se abusa del argumento de “complitud” (menudo palabro), es decir: se muestra un fenomeno y se da una explicación completa del mismo cerrando la posibilidad a otras interpretaciones bien por la eleccion del experimento en si o por pereza “matando” todo atisbo de curiosidad, transmitiendo la idea de la “ciencia lo explica todo de una manera irrefutable”

Javier

Cuando digo experimento me refiero a lo mismo que tú llamas hechos, a cotejar con el mundo real, no al Hormiguero. Cualquier ciencia que se llame así parte de hechos medibles, y si no es otra cosa (incluidas las matemáticas, aunque eso es otro debate)

Alberto Aparici

Creo que es interesante esto que planteas, pero en mi opinión no hay que tratar con dureza al argumento de autoridad, como si fuera una forma inapropiada de transmitir conocimiento. Sin argumentos de autoridad, o si quieres sin confianza en la autoridad, pienso que no habría ciencia en absoluto. Este problema que señalas respecto a la enseñanza de la ciencia podría plantearse para la ciencia misma: yo no he analizado los datos del LHC en los que se encontró el bosón de Higgs, yo no he secuenciado el genoma humano… yo no he hecho, en realidad, prácticamente *nada*. ¿Debo entonces renunciar a todo ese conocimiento, relegarlo a una segunda categoría? Pienso que no.

Creo que un elemento clave de la ciencia es la confianza. Yo confío en que los físicos experimentales del LHC no se inventan los datos. Confío en que los laboratorios de secuenciación de ADN no trucan los resultados. Confío en que los astrofísicos que me cuentan que un cuásar es así y asá no me están choteando. La ciencia es empirismo, claro que sí, pero también, y sobre todo, es confianza.

Creo que es cierto que la ciencia progresa empíricamente, pero lo hace porque alguna fracción de la sociedad hace los experimentos, no porque todos los hagamos. El resto nos lo creemos. Confiamos en su buen hacer científico y en su honestidad. A veces las cosas salen mal y alguien nos engaña, nos engaña como científicos y como sociedad, porque precisamente por esta imposibilidad de que todos hagamos todo la ciencia es necesariamente un quehacer social.

Pero a los embusteros, a los tramposos, a los malos de esta película, en seguida se los encuentra. Se tarda meses, a veces años, pero se los encuentra. Los mentirosos no duran porque siempre hay alguien dispuesto a replicar el experimento, a ser una mosca cojonera y pensar “¿seguro que habéis hecho esto bien?”. De nuevo, no somos todos los que lo hacemos, pero alguien lo hace y el resto confiamos, porque la ciencia es más cosas que experiencia. Es experiencia, es integración de esa experiencia en modelos teóricos que permitan predecir, y también es confianza en que toda esa cadena se ha realizado de forma cabal. Sin confianza, necesariamente, no hay ciencia, o la ciencia se convierte en un quehacer limitadísimo, relegado a los límites de la mente de cada cual.

Eso no significa que a nuestros estudiantes les hayamos de decir “créeme porque sí, y si no lo haces estarás en contra de la ciencia”. Les hemos de decir precisamente esto, que un cierto grado de confianza es necesario, porque si no habrían de repetir los últimos 500 años para terminar el bachillerato. Pero también que confíen en su propio criterio, que si algo no les encaja pregunten, que lean y que no confíen en nadie hasta el punto de maltratar su propio criterio. El criterio de cada humano es relevante, aun cuando está equivocado. Un criterio equivocado, si está vivo y está abierto al cambio terminará dejando de estar equivocado. Ésta es, por lo menos, mi opinión.

IvánIván

Hola,
Llego unos meses tarde para comentar esto. Soy profesor, y cada año me pregunto ¿qué es lo que hago?

¿Enseñar ciencia? Hay que tener en cuenta que la inmensa mayoría de nuestros estudiantes no van a ser científicos, pero si ciudadano “libres”. La propia ley, la LOE y LOMCE establece como fin el crear ciudadanos libres con espíritu crítico. Y ahí es donde creo que el enseñar ciencia, y no la ciencia, puede aportar algo. En verdad, desde asignaturas de ciencia, lo que que se debería aportar es a observar el mundo y hacer juicios de valor basados en un razonamiento lógico-matemático. No, no convertir la ideas en números, pero sí aplicar un método crítico -parecido al científico- a nuestro entorno.

Para ello está bien hacer experimentos, pero lo importante es llegar a conclusiones coherentes. En ciencia se puede enseñar eso. Ya que lo que te permite decir si un razonamiento es coherente o no, es si se reproduce en la naturaleza. Y luego con la madurez, el estudiante podrá extrapolar esa forma de determinar conclusiones a otros entorno.

En España, lo que se ha hecho -debido a un sistema educativo basado en convicciones antiguas- es llenar a los estudiantes de contenidos. Y aquel que le dedicaba cinco minutos a pensar sobre los que estudiaba sacaba algo más en claro. Y siendo sinceros, de cuantos nos acordamos de lo que aprendimos en nuestra etapa educativa obligatoria, ¿del 5 o 10%?¿ menos? ¿Algo más?
Desde el punto de vista pedagógico, creo que son una burrada los contenidos que hay para un curso. Así pasa, que la mitad de una clase aún no habiendo llegado a una competencia, “the show must go on”. Y llega el fracaso, y además lo achacamos a que los chicos no trabajan lo suficiente en casa o los padres no les apoyan.

Enseñar ciencia, se puede hacer con pocos recursos. La imaginación y alguno recursos caseros permiten hacer experimentos. La cuestión es enseñarles a hacerse preguntas sencillas. Y luego, por supuesto, a que ellos mismo se las respondan.

En definitiva, enseñar ciencia puede aportar mucho pero no tanto en sí por la ciencia, sino por como la ciencia hace evolucionar los pensamientos y la sociedad. Por otro lado, quedaría hablar de la transversalidad en los curriculos, que influye mucho en como enseñamos ciencia y otras asignaturas. Pero eso creo que quedará mejor en otro post que Naukas haga para debatir los sistema educativos en general.

Un saludo
Iván

Javier CastañedaJavier Castañeda

Conversaba hoy con Javi sobre este problema. Yo decía que algo hacemos mal para que enseñándoles toda la ciencia del mundo en el sistema educativo, al final sigue habiendo gente que no vacuna a sus hijos, o que utiliza la homeopatía etc. Y Javi me contestaba que el problema era que tenemos que predicar ciencia y no se puede evitar. Al final tuve que darle la razón y en este post me encuentro intentos de salir de este problema. Que si el sistema francés, que si el inglés es mejor etc, pues no sé, pero en Francia e Inglaterra la homeopatía está financiada por la seguridad social o sea que si nosotros hacemos algo mal, ¿qué no hacen ellos?
La cosa estaría en darles herramientas para que pudiesen diferenciar la ciencia de la no ciencia, y en ese sentido no es el método el criterio de demarcación: mil verificaciones de mi teoría no la hacen verdadera, solo la falsación las diferencia. ¿Se le puede enseñar a un alumno a utilizar el criterio de falsación? Pues probablemente no, por lo menos no de forma práctica, por lo que al final estamos igual de vendidos. Cualquiera con un bata y un estudio bajo el brazo tendrá el mismo efecto sobre nuestros alumnos que cualquier cosa que nosotros les digamos, porque al final es imposible no decirles:”esto es así porque unos tipos que tú no conoces lo han dicho y probado”.

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