Profesor, ¿qué te funciona?

Este post se publica simultáneamente en La Ciencia para Todos

¿Qué técnicas usas? ¿Qué te funciona? ¿Con quién?

Sabemos que un único caso con un grupo de alumnos quizá no sea generalizable y que un cuestionario pasado un día a unos chavales que no conoces quizá tampoco pruebe mucho.

Cuéntanos en los comentarios qué te funciona y cómo lo haces y quizá entre todos podamos sacar conclusiones valiosas.

Empiezo yo:

1. Si cuando un chaval hace lo que no debe tomo una medida cercana en el tiempo, proporcional, sobre algo que le importe y sin enfadarme, es más efectiva.

¿Te animas?

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16 Comentarios

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José Luis Castillo Chaves

1. Pregunto: “¿qué sientes?”. Porque no tiene NINGÚN sentido trabajar aprendizajes si no sabes cómo se siente la gente que quieres que aprenda (a no ser que te importe más la materia que las personas…).

2. Les pido que creen preguntas sobre un tema. ¿Para qué trabajar las respuestas si no están las preguntas o no son suyas? (a no ser que te importe más la materia que las personas…).

3. Pido que estén atentos a qué aspectos de su personalidad están desarrollando con ese aprendizaje (a no ser que te importe más la materia que las personas…).

4. Les solicito que piensen qué relación hay entre.el aprendizaje y cómo quieren que sea la ciudad del futuro en la que quieren vivir (para poner la ciencia donde debe estar, al servicio de las personas, sus problemas y sus necesidades.

Jesus AlvarezJesus Alvarez

¡Estupendas ideas de José Luis, en particular la coletilla (a no ser que te importe más la materia que las personas)!
Sin embargo, ¡el mundo no es así!
Al mundo las personas no le importan. A la sociedad las personas no le importan. Al sistema económico, las personas no le importan. Al sistema educativo, las personas no le importan.
Al alumno más vale que le importe la materia porque, de lo contrario, va a tener un montón de problemas, entre otros suspender.
El profesor no es el encargado de preocuparse por las personas, sino por sus resultados.
El sistema educativo no “apoya”/”sostiene” al profesor que se preocupa por las personas que tiene a su cargo, sobre cómo se sienten, etc…
El profesor que preferencia a la persona antes que a su materia se adentra en territorio fuera de su control, más frustrante si cabe.

Odio esto que escribo pero lo pongo como contrapunto a estos ideales inalcanzables que hacen desviar energías en pos del Santo Grial.

DavidDavid

Algunas cosas que procuro hacer:
– Tratarles con mucha educación. No me canso de pedir las cosas por favor.
– Dejar muy claro lo que espero de ellos.
– Hacerles interactuar en clase lo máximo posible.
– Preparar las clases mucho.
– Paciencia infinita. Escucharles.
– Nuevas tecnologías siempre que aporten algo y les sorprendan. Dinamizar las clases.
– Relacionar lo que van a estudiar con alguna noticia, algún hecho importante históricamente, socialmente, con su experiencia…
– Tener un hilo conductual claro.
Esas son algunas cosas que trato de hacer, no siempre todas funcionan. Sobre todo adaptarme a sus necesidades y a las circunstancias.

José Luis Castillo Chaves

¿Por qué es inalcanzable? Yo en mis clases lo alcanzó. No las he puesto porque sean deseables, sino porque las llevo a cabo. Me siento incómodo si eso se compara con el Santo Grial, la verdad… Me cuesta un curro lograrlo, me ha costado un curro formarme para llegar ahí, pero es factible. Yo recomiendo probarlas y luego decidir si son utópicas.

Jesus AlvarezJesus Alvarez

José Luis! No es mi intención poner en tela de juicio tus actuaciones. Estoy totalmente de acuerdo con ellas (alguna, como hacerles que hagan preguntas o mostrarles las implicaciones de lo que estudian las he puesto en práctica en mis clases) pero mi experiencia es que, un profesor tiene que elegir entre la persona o la materia y el sistema no le deja mucha elección. No le da tiempo a ambas.
Sinceramente te felicito si consigues lo que buscas porque, sin duda, mucho trabajo te habrá costado.
Yo no puedo! Profesor de secundaria, me esfuerzo a diario a animarles a que aprendan pero debería dedicarle 24 horas solo a eso. Sin duda, las personas y no los contenidos, deben ser el objetivo. Pero no ahora, no en nuestra sociedad, no con nuestro sistema. Hay que intentarlo pero no frustrarse al no conseguirlo. Por eso lo llamo el Santo Grial!
Al practicar tus consejos con mis chavales me encuentro desánimo, desinterés, vaguería, inseguridades y muchas otras necesidades más urgentes que participar del contenido de la materia.

No creo en alumnos “inmaculados” y “maleables”. Son más bien “tozudos” y ya “maleados” por la sociedad que les rodea. Los profesores no somos titanes y debemos centrarnos en la materia y no en la persona.

DavidDavid

Tema espinoso el que tratáis. En mi opinión es importante tratar de empatizar con el alumnado, pero sin perder de vista la materia. Debemos conocerla lo suficiente como para saber exprimirla y obtener herramientas que nos permitan “jugar” con nuestros alumnos, disfrutar con ellos en el aula y hacer que aprendan sin caer en utopías.

Curioseantes

Iba ha hacer otro tipo de comentario, apuntando a la consigna del autor del hilo, pero leyendo a Jesús Alvarez, se me ocurre contar lo siguiente:

Como enseño en una escuela técnica (en una pequeña ciudad perdida en el interior de Argentina), donde las oportunidades laborales no abundan, mis alumnos suelen preguntarme a menudo:
-” Profe, ¿para qué sirve el título que nos dan en éste colegio?”

A lo que siempre respondo de la misma manera:
– ” El título no sirve para nada… ¡a lo sumo para colgarlo y tapar algún agujero en la pared!”.
… y luego, les digo:
-“Lo que “sirve” no son los títulos, lo que sirve son las personas. Cuando vayas a buscar trabajo calificado, te exigirán que tengas tal o cual título o formación… pero luego, te juzgarán como persona. Si eres honesto, responsable y cuidadoso… si enseñas a otros lo que sabes y aprendes de los que saben más que tú… si muestras interés por capacitarte y aprendes de tus errores… entonces tendrás el trabajo y podrás hacer carrera. Serás tú el que es valioso, independientemente del título que poseas, sea de doctor, licenciado, ingeniero o técnico… Tú vales más que ese papel.”

Tal vez no sea del todo cierto lo que les digo, y el mundo real sea un tanto mas complicado… pero prefiero que egresen con ese concepto bien metido en sus cabecitas, a hacerles creer que su título les garantiza algo que ellos mismos no sean.

José Luis Castillo Chaves

Lo que yo percibo más espinoso en este tema es calificar de utópico lo que uno no hace. Me gusta la idea original, de aportar. Y la de coger lo que se desee. No termino de encontrarme cómodo en la de juzgar las aportaciones.. Especialmente si se usa el término utópico para algo que es realizable en el horario laboral. Es como lo veo. Pero no entendáis acritud en esto. Solo asertividad. Acepto vuestro trabajo y leo para enriquecerme, y me interesa este post en su vertiente más constructiva.

DavidDavid

Disculpa si te ha molestado que hablase de utopías, es la percepción que yo tengo sobre la aplicación por mi parte de algunos procedimientos en el aula. En absoluto juzgo a nadie y comparto el interés en enriquecerme y la actitud constructiva que me lleva a comentar.

Curioseantes

Volviendo al tema del hilo… me funciona bastante bien hacer que mis alumnos le pierdan el miedo a equivocarse. Les trato de inculcar que del error se aprende mucho más que del éxito, que equivocarse significa intentar, y solo quien no intenta no se equivoca.

Por otra parte, me funciona hacer hincapié en conceptos más que en definiciones. Prefiero un concepto medianamente entendido que una definición estudiada “de memoria”. Trato de que, al final del día, uno o dos conceptos hayan quedado plasmados en sus cabecitas adolescentes, y que hayan podido imaginar algunos ejemplos cotidianos de cómo aplicarlos… obviamente no siempre lo logro, pero lo intento.

Curioseantes

Quiero compartir una experiencia de hace un rato nomás… mientras estaba dando clase en el último años del colegio técnico donde enseño.
Varios de mis alumnos están comenzando el cursillo nivelador para el ingreso a la universidad. Uno de ellos hoy me dice:
– ” Profe, ayer fuimos al cursillo… vimos que cuando nos preguntaban algo, la mayoría de los asistentes opinaba sobre la respuesta!”

Esto viene a colación de un concepto que he intentado inculcarles a mis futuros Técnicos:
– “Hay dos clases de personas: Las que opinan, y las que miden y calculan. Los técnicos no opinan.”

Sentí que el mensaje había llegado, y ya tenían claro el concepto.
Parte de mi trabajo había dado frutos.

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