Soy un inca

Déjame contarte una historia… la historia de Tawantinsuyu.

Es la historia de un pueblo cuya cultura dejó profundas huellas en toda América, y aún hoy prevalece, entre mitos y leyendas, en cada poblado andino, en cada campesino, en cada tejedora, en cada canto lugareño.

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Tal vez no lo sepas, pero el origen de mi pueblo se remonta a lo profundo de los tiempos, allí en Tiahuanaco, donde vivieron mis ancestros hace más de dos milenios.

Cuenta la leyenda que el dios Sol, compadecido de las miserias y penurias de los hombres, hizo emerger del lago Titicaca a sus hijos Manco Cápac, y Mama Ocllo y los envió con una vara de oro a fundar un pueblo, allí donde la vara se hundiera totalmente en la tierra.

Ocurrió entonces que llegando a un valle en las márgenes de un pantano fundaron el pueblo al que llamaron Cos’co (o Cuzco) que significa “El ombligo del mundo”. Ese pequeño poblado se convertiría con los siglos en la capital de un imperio y la ciudad mas importante de toda América… y allí comienza mi historia.

Los primeros tiempos.

No es fácil nuestra vida… debemos defender el poblado de muchos ataques. Otros pueblos quieren conquistarnos, pero con disciplina y organización podemos prevalecer. Manco Cápac es nuestro Cápac Inca, líder supremo y conductor junto con su hermana y esposa, Mama Ocllo. Ellos construyeron el primer Inticancha (templo del Sol) en donde residen gobernando con sabiduría.

Después de él llegarán otros Incas, que harán floreciente nuestra cultura y construirán el imperio que será orgullo de toda América.

Pero no es de la historia de nuestros Incas que quiero hablarte… sino de algo más profundo que está dentro de nosotros mismos. Quiero contarte la razón profunda de nuestra grandeza, que no puede medirse en conquistas o posesiones, sino en valores.

Nuestro Idioma.

Nuestra cultura se transmite de generación en generación, mediante cantares que se repetirán durante siglos, en cada ceremonia, en cada festejo, en cada ofrenda, hasta el fin de los tiempos.

No conocemos la escritura alfabética, pero nuestra lengua, el quechua, un conjunto organizado de varios dialectos e idiomas andinos, nos permite comunicarnos de manera efectiva entre millones de personas. Así, nuestros cantares quechuas son un registro histórico de toda nuestra cultura.

El Ayllu:

Tal vez te resulte extraño, pero el Ayllu era la base de nuestra cultura.

El Ayllu es nuestra comunidad y nuestra familia. En él organizamos toda nuestra vida de manera comunitaria. El Ayllu nos une y nos da pertenencia… sin él no somos nada.

Cada integrante del Ayllu tiene derechos, siempre que cumpla con sus obligaciones. Cada Ayllu posee una fracción de tierra para sustento propio y para ayuda comunitaria. Es deber de los miembros de cada Ayllu cuidar, labrar y proteger su tierra, pero también trabajar una parte de las tierras comunitarias, destinadas a alimentar a los gobernantes y a los combatientes que defienden las fronteras, así como a los ancianos y los enfermos que no pueden sustentarse por sí mismos.

Si alguien de un Ayllu vecino te ayuda, tienes la obligación de responderle con reciprocidad y ayuda, o los miembros de tu propio Ayllu te considerarán indigno de pertenecer.

Si alguien en tu Ayllu (sea o no familiar tuyo) está enfermo o desvalido, procurarás todo lo que esté a tu alcance para ayudarlo… porque él hará lo mismo por ti, algún día.

Obtendrás todo lo que necesites para tu sustento y el de tu familia de los campos de tu Ayllu. Los excedentes de la cosecha (maíz, papa, porotos y otros vegetales) se resguardan convenientemente para épocas de emergencia en los depósitos comunitarios.

Cada ayllu facilita los hombres requeridos para construir caminos, puentes y edificios, los que deben ser mantenidos y reparados frecuentemente en un territorio tan agreste como el andino. Cada hombre sabe que de su esfuerzo y cuidado depende la vida de los viajeros que transitan por el imperio.

Cada Ayllu tiene su curaca, quien organiza el trabajo de todos y vela por que cumplan sus obligaciones y sean respetados en sus derechos. Solo tienen ese título los ancianos o los más sabios, o aquellos que por sus virtudes lo merezcan.

Por lo tanto, nuestro trabajo se reparte en beneficio de nuestra familia, de la comunidad y del imperio… cada quien de acuerdo a sus capacidades y saberes, hará lo mejor para todos, y por ello será respetado.

El poder.

Puedes pensar que el poder de los Incas es supremo como el de un monarca que ordena con arbitrariedad a su antojo por los cuatro confines del imperio, y que el curaca es una especie de capataz, satisfaciendo sus caprichos y deseos… pero te equivocas. Para entender nuestra cultura, debes comprender que “poder” no significa para nosotros “posesión” o “dominio”, sino “ejemplo”.

Por lo tanto, desde el Supremo Inca hasta el mas humilde de los curacas, deben ejercer su liderazgo desde la sabiduría y el ejemplo, o perderían todo su prestigio, y por lo tanto, su poder sobre sus súbditos.

Ningún inca obedece a quien ha sido desprestigiado por sus propias acciones.

Ningún inca respeta al ladrón, al arbitrario o al injusto.

De igual modo, cuando “conquistamos” otros pueblos, no es la fuerza y la opresión nuestro método, sino el ejemplo de nuestra cultura que pacíficamente subyuga, y lentamente elimina cualquier posible rebelión.

No hay batallas épicas ni héroes en nuestra historia… solo escaramuzas y pequeños combates circunstanciales para poner las cosas en orden, y dejar que la sabiduría de nuestros líderes y la firmeza de nuestros ejércitos hagan el trabajo de mostrarles que nuestra cultura es exigente pero generosa, que pueden compartirla, y que someterse a la autoridad del Inca puede favorecerlos.

Los conquistados lo comprenden rápidamente ya que sus derechos son respetados y pueden tener sus propios líderes o venerar sus propios dioses, y descubren que no es tan mala decisión pertenecer a una cultura donde el mérito y la sabiduría son valorados.

Cuando un pueblo se une a nuestra cultura, se comparte con ellos nuestras técnicas de agricultura, nuestros sistemas de riego, nuestra arquitectura, nuestra alfarería, nuestras técnicas y herramientas de labranza para asegurarles abundante sustento.

Nuestras mujeres comparten su experiencia en los telares, y sus secretos para obtener los colores más brillantes de las plantas y piedras de la región y poder teñir sus alegres vestimentas. Nuestros cantares los incluyen, nuestros dioses los aceptan.

Muy pocos son los que se rebelan, y por lo tanto, cada vez somos más a través de territorios mas y más extensos. Por ello el Tawantinsuyu se divide en cuatro regiones, cada una con sus culturas y dialectos, pero todas bajo el mando de un mismo Inca, todas unidas en el centro a Cuzco, la capital del imperio Inca.

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Nuestra tecnología.

Nuestra infraestructura es gigantesca, y es nuestro mayor orgullo. Tal vez no te des cuenta, pero construimos miles de kilómetros de caminos de cornisa, centenares de puentes y refugios, ciudadelas en las cúspides de los cerros, una inmensa red de canales de riego, depósitos, postas y puntos estratégicos de vigilancia, formando un sistema de comunicación que une todo el imperio.

Un mensajero puede recorrer a pie la distancia de Cuzco a cualquier punto del imperio a centenares de kilómetros en solo unos pocos días, cruzando los Andes, a miles de metros de altura.

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Y sin embargo, no conocemos la rueda, ni tenemos animales de tiro… solo nuestras manos, nuestros brazos y piernas, nuestras herramientas y nuestras técnicas.

Nuestro calendario nos orienta en todas las actividades agrícolas: Nos indica cuándo sembrar, cuándo espantar los pájaros de los sembradíos, cuándo cosechar, cuándo secar el maíz para poder guardarlo, cuándo roturar la tierra, cuándo regarla y cuándo dejarla descansar. También nos indica cuándo hacer los festejos y las ofrendas.

La ceremonia del “chacraconacuy” marca el momento de la fertilización de la tierra, la limpieza y reparación de canales y acequias y el tiempo de las ofrendas a la «pachamama».

Sembrar y cosechar en las montañas no es sencillo, así que debimos desarrollar un sistema de terrazas, quitando las rocas, fertilizando la tierra, construyendo canales para regarlas… y así, dominamos a la montaña para que Pachamama nos premiara con sus frutos.

Allí cultivamos el maíz y la papa, fuente principal de nuestro sustento, junto con otros vegetales y hortalizas… además de la “hoja sagrada”, la coca, que cultivamos en las regiones más altas y nos provee de la fortaleza necesaria para soportar las jornadas de trabajo en la extenuante atmósfera de la puna.

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Secar el maíz es sencillo… solo debemos esperar un tiempo en la época correcta para poder guardarlo durante varias lunas.

Con la papa es distinto, debimos inventar un proceso para secarla, deshidratándola durante las frías y secas noches de invierno, y convertirla en chuño para poder almacenarla. Es curioso saber que tu ciencia hoy haya redescubierto aquel saber ancestral, y lo use en tus alimentos…

Así, a lo largo de nuestras rutas y caminos, siempre disponemos de alimento para los viajeros en depósitos de reserva y puestos de vigilancia. Si tuvieras que caminar de una punta a la otra del imperio, siempre tendrías un lugar donde guarecerte y reponer tus fuerzas con los frutos de nuestra tierra. Siempre tendrías cálidos ponchos para protegerte en las frías noches, un refugio, alimento y agua. Nadie está desamparado en la inmensidad de los imponentes Andes si transita un camino inca.

Para fertilizar nuestros campos de siembra, caminamos hasta la costa y recogemos el guano que las aves marinas depositan en las rocas donde anidan, pero nunca tomamos mucho, sino apenas lo necesario para cada siembra, cuidando de ese modo que tengamos para el próximo año. Luego lo distribuimos entre todos los Ayllu para que cada uno pueda tener una buena cosecha.

Domesticamos a las llamas las vicuñas y las alpacas, que además de su carne nos ofrecen su valiosa lana para nuestra vestimenta. Sin embargo, cuidamos mucho que los animales tengan tiempo de reproducirse, y solo los consumimos si hay abundancia, en algunas épocas del año.

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Nuestra cultura

Nosotros somos una dualidad. Nunca existe una sola palabra para definirnos.

Somos «hanan o urin», «alaasa o massaa», «uma o urco», «allauca o ichoc».

Somos hombre y mujer, somos adentro y afuera, somos cerca y lejos, somos delante y detrás… somos distintos pero complementarios.

Nadie está solo y nadie es perfecto por sí mismo. Somos duales.

Cada Inca tiene su Colla, cada jefe su complemento, cada curaca su contraparte y ambos toman decisiones juntos.

Nuestra sociedad es jerárquica pero distributiva. Cuanto más poder tienes mas obligaciones debes respetar. Si bien existe la nobleza de sangre para los herederos del Inca, también puedes ser noble de privilegio, por tus méritos y servicios.

Si conquistamos una nueva región, nuestros hijos formarán pareja con las hijas de los conquistados, y mantendremos lazos familiares que nos unan. Respetaremos sus dioses y posesiones, les enseñaremos nuestras técnicas de labranza y conservación, pero les solicitaremos reciprocidad y asistencia en el sostenimiento del imperio.

Nuestros hijos son criados en el Ayllu y a medida que crecen van teniendo pequeñas obligaciones y tareas, asignadas por sus padres. Cuando los hijos toman esposa, se transforma en un hatun runa (hombre mayor) y forma parte de la población del imperio, adquiriendo obligaciones para con el estado, según sus capacidades y saberes.

Toda nuestra economía se basa en dos pilares: Correcta administración de recursos y justa redistribución de los mismos.

Nadie toma lo que no es suyo o no le corresponde. Nadie ejerce un poder ilegítimo sobre otro. Nadie toma de la tierra más de lo que necesita. Nadie deja desvalido a un necesitado. Si estás enfermo o lisiado, otros te ayudarán… y tendrás obligación de ayudarlos cuando ellos te necesiten. La posesión de la tierra es un derecho y también un privilegio. Debes cuidarla y mantenerla viva, para que todos puedan beneficiarse de ella. Si no eres merecedor de poseerla, el Inca la cederá a otros que tengan el mérito de poseerla. Se te entregará la cantidad de tierra que necesites para mantener sin problemas a tu familia y tu Ayllu, pero también deberás trabajar las tierras del estado y las del culto a los dioses.

Si necesitas algo que no tienes, siempre puedes intercambiar algo que tengas en exceso. Así conseguirás pescado, ropa de lana, algodón o sal… solo debes ir al mercado.

Cada Ayllu entrega al Inca sus excedentes, y recibe a cambio protección y asistencia en épocas de escases. En época de plagas o catástrofes, otros pueblos te proveerán de sustento y ayuda hasta que puedas retomar tu producción habitual, y el estado te ofrecerá los hombres necesarios para recuperar tus tierras.

Nuestra arquitectura se basa en la piedra. Con ella nuestros talladores levantan paredes haciendo encajar perfectamente una sobre otra sin el menor espacio entre ellas. Así aseguran su fortaleza ante los frecuentes temblores de tierra.

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Nuestros arquitectos planifican las obras haciendo maquetas de barro que luego serán reflejadas en las obras públicas de cada centro administrativo, en cada región del imperio. En las costas, donde no abunda la piedra, el adobe es nuestra materia prima.

Nuestros dioses son quienes nos cuidan y protegen, y a ellos les debemos respeto y tributo, ellos nos reconfortan en la desgracia y premian nuestros méritos con la abundancia.

Nuestro arte es colorido… nos gustan los tonos fuertes y las plumas brillantes.

Nuestras mantas y vestidos reflejan nuestra alegría y contagian nuestra cultura.

Nuestros orfebres conocen las técnicas para trabajar la plata y el oro, y nuestros artesanos dominan la producción del cobre, bronce y hierro para fabricar nuestras herramientas.

Nuestra música tiene cinco notas, y nos acompaña en nuestros cantares con las quenas , las tinyas, y la zampoña.

Para administrar nuestras cosechas, nuestros recursos y posesiones, para distribuir los excedentes y ser justos en el reparto de alimentos, nos ayudamos de quipus y yupanas para hacer los cálculos.

Mediante nudos y colores, podemos representar toda una variedad de cálculos y conceptos que nos ayudan a transmitir órdenes y conservar registros de todo el imperio.

Tan eficiente son como instrumentos que con su variedad de cuerdas, posiciones, colores y nudos, permiten más de ocho millones de combinaciones. Un quipu bien anudado es más completo que cualquier escrito que conozcas. No necesitamos entonces una escritura alfabética como la que usas para poder comunicarnos y mantener al día nuestra economía.

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Solo los quipucamayoc eran responsables de los quipus, y su conocimiento y destreza muy respetados. Solo los mas ancianos llegaban al dominio perfecto de la técnica de registro, para conservar la estadística de todo el imperio.

Es curioso que el hombre blanco tuviera temor de éste conocimiento y destruyera nuestros quipus, y con ellos gran parte de nuestra historia.

Hablando de tu raza… creo que no hace falta que te cuente lo que hicieron con mi pueblo. Seguramente lo sabes, y no es grato recordarlo.

No te preocupes ahora, no te juzgo por lo que hicieron tus ancestros… ellos no comprendían nuestra cultura, o quizá no les interesaba comprenderla. Estaban más ocupados en conseguir nuestro oro y plata, o en imponernos un dios que no nos pertenecía.

Solo permíteme, como cierre de ésta historia, no ser yo el que hable… voy a dejar que lo haga el ultimo descendiente de los conquistadores que conoció nuestra cultura: Don Mancio Serra de Leguisamo, quien en 1589 escribía:

… que entienda Su Majestad Católica que los Incas los tenían gobernados de tal manera, que en todos ellos no había un ladrón ni hombre vicioso, ni hombre holgazán, ni una mujer adúltera ni mala; ni se permitía entre ellos ni gente de mal vivir en lo moral; que los hombres tenían sus ocupaciones honestas y provechosas; y que los montes y minas, pastos, caza y madera, y todo género de aprovechamientos estaba gobernado y repartido de suerte que cada uno conocía y tenía su hacienda sin que otro ninguno se la ocupase o tomase, ni sobre ello había pleitos…

… y que los Incas eran tenidos y obedecidos y respetados por sus súbditos como gente muy capaz y de mucho gobierno…

…y que en estos hallamos la fuerza y el mando y la resistencia para poderlos sujetar y oprimir al servicio de Dios nuestro Señor y quitarles su tierra y ponerla debajo de la real corona, fue necesario quitarles totalmente el poder y mando y los bienes, como se los quitamos a fuerza…

… y que entienda Su Majestad que el intento que me mueve a hacer esta relación, es por descargo de mi conciencia, y por hallarme culpable en ello, pues hemos destruido con nuestro mal ejemplo gente de tanto gobierno como eran estos naturales, y tan quitados de cometer delitos ni excesos, así hombres como mujeres, tanto por el indio que tenía cien mil pesos de oro y plata en su casa, y otros indios dejaban abierta y puesta una escoba o un palo pequeño atravesado en la puerta para señal de que no estaba allí su dueño, y con esto, según su costumbre, no podía entrar nadie adentro, ni tomar cosa de las que allí había…

…y cuando ellos vieron que nosotros poníamos puertas y llaves en nuestras casas entendieron que era por miedo a ellos, porque no nos matasen, pero no porque creyesen que ninguno tomase ni hurtase a otro su hacienda; y así cuando vieron que había entre nosotros ladrones y hombres que incitaban a pecado a sus mujeres e hijas nos despreciaron.

…y esto toca a Su Majestad, para que descargue su conciencia, y se lo advierte, pues no soy parte para más; y con esto suplico a mi Dios me perdone; y muéveme a decirlo porque soy el postrero que muere de todos los descubridores y conquistadores, que como es notorio, ya no hay ninguno, sino yo solo en este reino, ni fuera de él, y con esto hago lo que puedo para descargar mi conciencia

Ya no estamos… nos hemos ido.

Quizá tu puedas mantener vivo nuestro recuerdo en tu estirpe.

Si puedes hacerlo, si permites que tus futuras generaciones sepan de nosotros, de algún modo sobreviviremos…

y los incas te estaremos agradecidos.

Nota de autor: “Este NO es un relato histórico sino una hipotética narración subjetiva hecha por un inca, describiendo aquella cultura desde su propio punto de vista.”

Este artículo nos lo envía Daniel Hazeldine. Ingeniero químico de profesión, docente por vocación, divulgador por pasión.Vive y hace docencia en un colegio técnico en una pequeña ciudad del interior de Argentina. Podéis visitar su blog Curioseantes y seguir sus actualizaciones en su twitter @curioseantes.

Puedes leer todos los artículos en Naukas de la serie “Soy…” de Daniel en este enlace.

Fuentes:

https://genderinincaempire.wikispaces.com/

https://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_incaico

https://es.wikipedia.org/wiki/Inca

http://organisocial-carlos.blogspot.com.ar/2012/04/los-hatun-runas-hatun-runa-era-el.html

http://martinalanya.blogspot.com.ar/2009/06/hatun-runa-el-individuo-en-la-economia.html


23 Comentarios

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jaimejaime

Demasiado naif, demasiada romántica esta visión.
¿porque no hablamos de los 200 conquistados, explotados, y desculturizados por los Incas…. o las continuas rebeliones de los Wankas con la opresión inka, o la resistencia de los Cayambis en ecuador durante 17 años, o cuando el Inka diezmo a la población de ChanChan…
un poco mas de historia por favor…

Curioseantes

Jaime:
No es éste un relato histórico (ni pretendía serlo), sino una hipotética narración subjetiva hecha por un inca, describiendo aquella cultura desde su propio punto de vista.

Sin embargo, pese a lo escueto del texto para tantos siglos de historia, he tratado de mantener referencia histórica documentada en las fuentes citadas.
Obviamente, como cualquier cultura humana, habrá motivos de orgullo y de vergüenza en su historia… pero en términos generales, se trata de una de las culturas más destacables de la historia humana. El registro escrito de los mismos conquistadores españoles así lo refrenda.
Gracias por comentar, y quedo a disposición para que aquí o en “Curioseantes” hagas las aclaraciones que creas convenientes.

GliptoGlipto

“Domesticamos a las llamas, las vicuñas y las alpacas”. Las Alpacas y llamas son domésticas, pero las vicuñas salvajes.
Los “barbáros y salvajes” españoles aprendieron de los de los “pacíficos y angelicales” incas algunas técnicas para lidiar con poblaciones rebeldes. Trasladarlas lejos de su región de origen para así cortar los vínculos con sus tierras.
El que escribió el artículo que investigue un poco. El imperio inca era un imperio expansionista y privilegiaba la sucesión al trono al que más territorios y victorias aportara al imperio.

Curioseantes

Glipto, reitero lo comentado antes:
No es éste un relato histórico (ni pretendía serlo), sino una hipotética narración subjetiva hecha por un inca, describiendo aquella cultura desde su propio punto de vista.

El imperio inca, como todo imperio, es (por definición) expansionista.
Todo expansionismo étnico ha causado daño a las culturas conquistadas. En algunos casos con consecuencias terribles y desastrosas; en otros (los menos) con mayor o menor grado de integración cultural.
El imperio inca, sin dudas, está entre éstos últimos, donde hubo un importante grado de integración en la mayoría de los casos.

Aquí en Argentina tenemos ejemplos claros:
Los Quilmes o los Diaguitas, por ejemplo, aún resistiéndose al dominio inca, sobrevivieron por siglos incorporando varios aspectos culturales incas… pero fueron diezmados por la conquista europea.
https://es.wikipedia.org/wiki/Diaguitas
https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_quilme

Uno de los mayores aportes incas a aquellas culturas originarias menos desarrolladas fue la incorporación de técnicas de agricultura y ganadería, así como de conservación de alimentos, de los que hoy aún quedan registros arqueológicos en el noroeste argentino.

Un solo detalle adicional: La vicuña no es un animal “salvaje”, sino silvestre. Dócil como pocos y poseedora de un extraordinario pelo del cual pueden hacerse los más tibios y delicados ponchos (tengo el placer de poseer uno heredado de mi abuelo).

Por lo demás, agradezco tu comentario y aporte.

kelmkelm

Lo habitual en la historiografía moderna. Yo no he hecho nada, europeos (españoles) malos.

Decir esto de que las conquistas “En otros (casos) con mayor o menor grado de integración cultural”. y poner ahí al imperio inca como ejemplo romántico de que no cortamos cabezas, los pueblos se unen a nosostros… pues no hay quien se lo crea.

Ya que pones tantas referencias a wikipedia, lee los primeros párrafos de esta referencia. ¿Se necesita un ejercito de 200.000 hombres para integrar culturalmente ecuador?

https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_civil_incaica

“Hacia 1490 el Sapa Inca Túpac Yupanqui inició la conquista de la región del actual Ecuador, sin embargo, el dominio no quedó asegurado. Su hijo y sucesor Huayna Cápac, alrededor de 1515, tuvo que organizar un ejército de 200.000 hombres para someter las constantes revueltas de los pueblos de la zona”

FaisanesFaisanes

Los incas, como los aztecas y otros pueblos americanos, conocían la rueda. Otra cosa es que no la usaban, por su nula o dudosa utilidad, en la escabrosa zona andina, sin caminos ni bestias de tiro. En Internet hay bien de información sobre este asunto.

Juan ManuelJuan Manuel

El relato esta muy bien, me han gustado las referencias, el texto y los nombres para conocer cosas curiosas.

Pero siento decirlo, me parece un poco muy del estilo de las pseudociencias.

El mito del “indio bueno” es el mismo que justifica la mayoría de las medicinas alternativas y creencias naturales-chamánicas que en esta web se desmontan día tras día con buenos artículos.

Ademas, la naturaleza humana es común al incaico y al europeo. Pensar otra cosa, es racismo en pura esencia. Los “blancos” no son mejores que otras razas, pero tampoco peores.

En fin, el relato me ha gustado pero no veo que encaje en ciencia, escepticismo ni humor

xareuxareu

La ciudad más importante de América creo que era Tenochtitlán, más que Cuzco. Y el influjo ” a toda América” de los incas no fue tal. No llegó a Mesoamérica, por ejemplo. Ya que se supone que está escrito desde el punto de vista “inca”, el concepto de América en sí tampoco tiene sentido.

pvlpvl

Y a todo eso añadir que no se mencionan los sacrificios humanos, comunes a la mayoría de pueblos precolombinos, incas incluidos.

Curioseantes

Bueno, veo que he logrado “remover el avispero” (como se dice por aquí en el sur de América) con esta entrada, por lo que creo conveniente decir algunas cosas:

1) Gracias a todos los que con sus observaciones aportan, critican o corrigen, ya que siempre lo han hecho con respeto y ánimo de contribuir, algo no muy común en internet.

2) Huelga repetirlo, pero lo hago: Este no es un relato histórico, sino un texto ficticio, hipotéticamente relatado por un inca describiendo su cultura.
La idea de hacerlo tuvo origen en los comentarios de otra entrada, en donde hablábamos de la influencia de los cereales en la cultura humana.

3) Todas mis colaboraciones con Naukas tienen un mismo formato:
Una visión subjetiva e hipotética de un hecho cultural o fenómeno natural, y por lo tanto meramente imaginaria, sin pretender rigurosidad absoluta ni capacidad de abarcar todos sus aspectos, lo que haría tedioso y poco interesante al artículo. Prefiero destacar en trazos gruesos las características que considero más destacables de algo, de un modo ameno y original… aún a riesgo de no ser objetivo.
(comprenderán que es bastante arriesgado intentar divulgar algo desde esa perspectiva)

4) Obviamente a veces escapamos del “envase” que propone un blog de “ciencia, escepticismo y humor”, y planteamos un texto por fuera de esas características, pero siempre consultando previamente a los responsables de Naukas sobre la factibilidad o no de publicar. Supongo que éste es uno de esos casos, y está bien que sea criticado.

5) Una mención particular sobre una de las objeciones mas frecuentes en ésta entrada:
Los sacrificios humanos y el sojuzgamiento por la fuerza de otras culturas.
No es que desconociera esos aspectos de la cultura inca, pero decidí ignorarlos porque no encontré la manera de que un supuesto interlocutor que describe aquella cultura pudiera presentar orgulloso éste tipo de hechos a un humano actual. La absoluta diferencia de culturas hace imposible “comprender” y analizar desde un punto de vista imparcial aquello que para muchas culturas del mundo (no solo americanas) era su modo “natural” de agradecer a sus dioses, o su forma de imponer su “supremacía” cultural.
Tratando de ser empático, me imagino los problemas que tendríamos los humanos del siglo XXI para explicarle a un inca, un egipcio o un ateniense que para “sojuzgar” a una cultura, hace menos de un siglo matábamos en cámaras de gas a ancianos, mujeres y niños… o que arrojábamos bombas atómicas sobre las ciudades, incinerando a millones en segundos…
…sería un tanto complicado de explicar culturalmente.
Por lo tanto, dado que ni los sacrificios humanos ni las ocasiones de acción bélica fueron la base de la cultura inca, y sí lo fueron otros aspectos muy destacables de su historia, decidí quedarme con éstos últimos en el relato.

Espero haber sido suficientemente explícito, pido disculpas si alguien se sintió ofendido, y agradezco a todos los que aportaron su comentario.

JavierJavier

O sin irnos crímenes de guerra, sería bastante complicado explicar a un inca que adoramos tanto la propiedad privada que, habiendo montones de casas vacías, hay gente que vive en la calle.
Porque claro, esas casas vacías son propiedad privada de alguien, y aunque estén en desuso nadie las puede aprovechar. Eso sería violar la sagrada propiedad privada.

kelmkelm

Entiendo lo que quieres decir, pero sin irnos tampoco a cámaras de gas o bombas atómicas, comprende las críticas…

Si se pusiera en boca de Pizarro los párrafos de mas abajo y “pudiera presentar orgulloso éste tipo de hechos a un humano actual. La absoluta diferencia de culturas hace imposible “comprender” y analizar desde un punto de vista imparcial aquello que para muchas culturas del mundo (no solo americanas) era su modo “natural” de agradecer a sus dioses, o su forma de imponer su “supremacía” cultural.”
———-
De igual modo, cuando “conquistamos” otros pueblos, no es la fuerza y la opresión nuestro método, sino el ejemplo de nuestra cultura que pacíficamente subyuga, y lentamente elimina cualquier posible rebelión.

No hay batallas épicas ni héroes en nuestra historia… solo escaramuzas (los trece de la fama no creo que pudieran afrontar batallas épicas, solo escaramuzas) y pequeños combates circunstanciales para poner las cosas en orden, y dejar que la sabiduría de nuestros líderes y la firmeza de nuestros ejércitos hagan el trabajo de mostrarles que nuestra cultura es exigente pero generosa, que pueden compartirla, y que someterse a la autoridad del emperador Carlos V (Inca) puede favorecerlos.
———

Esos párrafos servirían para Pizarro, pues lo que hizo era su “forma natural de imponer su supremacía cultural…” Por tanto sobrarían los párrafos de:

“Hablando de tu raza… creo que no hace falta que te cuente lo que hicieron con mi pueblo. Seguramente lo sabes, y no es grato recordarlo.

No te preocupes ahora, no te juzgo por lo que hicieron tus ancestros… ellos no comprendían nuestra cultura, o quizá no les interesaba comprenderla. Estaban más ocupados en conseguir nuestro oro y plata, o en imponernos un dios que no nos pertenecía.”

Saludos

Juan ManuelJuan Manuel

Sigo pensando que se simplifica demasiado y se focaliza solo un punto (bueno o malo) de los argumentos.

Por ejemplo, dejas de lado las guerras incas, los sacrificios humanos y las revueltas porque no fueron la tónica, pero pones de ejemplo las ejecuciones Nazis, que son un hecho aislado en la historia (ha habido innumerables guerras y genocidios pero no hay precedentes en la historia, y fueron perpetradas por una sola nación, de hecho el resto combatieron contra ellos entre otras cosas por temas como ese. Meter a todos los contemporaneos por las locuras que hagan unos cuantos en tiempos de guerra es simplificar mucho las cosas.

Pero hablando de los propios incas, que es de lo que va el tema… Si mis lecciones de historia y mi memoria no me engañan. Creo recordar que los “conquistadores” hicieron temblar los cimientos de los imperios americanos, no por las armas de fuego como muchas veces se explica, sino por saber apoyarse en las rivalidades y guerras internas y usar unas tribus contra otras. Luego se formarían ejércitos mas numerosos, pero en los primeros tiempos había solo unos pocos cientos de hombres y una inmensidad de territorio que “conquistar”.

curioseantes

Kelm, Juan Manuel:
Gracias por comentar. Entiendo el punto. Debería haber sido mas cuidadoso a la hora de “subjetivar” el relato, y limitarme a describir solo hechos culturales destacables… lección aprendida para la próxima oportunidad.
De todas formas, me remito a la suficientemente detallada carta de Mancio Serra de Leguizamo al Rey de España para destacar las virtudes incas.
Creo que una lectura de la misma, enlazada en la entrada, pondrá en claro lo que pretendía decir,

Solo a modo de comentario, quiero destacar un hecho quizás desconocido para muchos…
En la época de la independencia de las colonias de América por desvincularse de la corona española (principios del siglo XIX), los líderes de la revolución (San Martín, O’Higgins, Bolivar, etc) se plantearon sériamente la opción de convertir los entonces virreynatos del RIo de la Plata y del Alto Perú en un nuevas estructuras políticas.
Por entonces, había dos vertientes para un ordenamiento político de las naciones: Los tradicionales reinos, y la novedosa “república”.
La opción de crear uno o mas reinos en America era una de las opciones seriamente cosideradas, pero con un detalle muy particular:
El hipotético rey no sería un “criollo” (hijos de españoles nacidos en América) sino debía ser un rey originario de América: Un rey inca.

Con el devenir de los años se impuso la idea republicana, y todos los países de América se convirtieron en repúblicas, pero bien pudimos ser súbditos de un rey Inca, y el primero de ellos pudo ser Juan Bautista Tupac Amaru (http://argentinamundo.com/Historia-a...tro-rey/412),

Juan Bautista era hermano del desdichado Condorcanqui Tupac Amaru, quien murió descuartizado y decapitado por sublevarse al imperio español.
(https://es.wikipedia.org/wiki/T%C3%BApac_Amaru_II)

Eso puede darles una idea de lo importante y respetado que fue el imperio inca por éstos rincones de América.

kelmkelm

En ningún caso quiero minusvalorar al imperio inca. La importancia y respeto que le tuvieran son indudables (aunque para los pueblos conquistados por ellos, pueda que fuera respeto militar)

Sabemos que hicieron los conquistadores, también sabemos que hicieron los “indios”. Como en la guerra civil española, los dos bandos hicieron cosas que no se debieron hacer y, quien mas hace es quien gana, por desgracia.

Solo quería mostrar que el articulo era demasiado “romántico” y , no creible en determinados aspectos, pues los argumento tambien podian ser utilizados por la otra parte.

Ej.- descuartizamientos…. Desembarco en Tumbes, antes de la conquista del Perú:

“La primera balsa que llegó a tierra fue rodeada por los indios y los tres españoles que en ella iban fueron atacados y arrastrados hasta un bosquecillo, donde fueron descuartizados y echados sus pedazos en grandes ollas con agua hirviente.”

Tanto unos como otros hicieron cosas que no se entienden a día de hoy y, ocultar o infravalorar las de un lado…

curioseantes

Kelm:
Es cierto que “tanto unos como otros hicieron cosas que no se entienden a día de hoy” pero no pretendía “ocultar o infravalorar las de un lado”…

Entiendo que parezca eso, y acepto que mi forma de describirlo no fue la mas afortunada.

La diferencia que yo encuentro, sin embargo, es que los unos pretendían avasallar y conquistar un territorio y sus riquezas, mientras los otros lo estaban defendiendo.
Lo mismo vale para cuando los incas invadían y sojuzgaban a otras culturas de su entorno, y me planteo la misma diferencia… aquí en Argentina los diaguitas se resistieron por siglos a la invasión Inca, y ellos ejercieron el derecho de defenderse…pero nunca fueron aniquilados como cultura, sino mas bien que los diaguitas tomaron del invasor inca parte de su cultura para adaptarse.

Lamentablemente en el caso de la conquista no ocurrió lo mismo, y salvo honrosas excepciones (las misiones jesuíticas, por ejemplo), el objetivo era destruir una cultura previa para imponer otra.

En palabras simples, el imperio inca fue uno de los pocos casos donde su “política” no era la destrucción de la cultura preexistente, sino su “asimilación”, con un limitado uso de la violencia.
Fue realmente una de los pocos casos en la historia humana en que (en términos generales, y salvando excepciones) era esa la forma en que el imperio se expandía,
Es decir, un comportamiento (en terminos generales) opuesto al de los conquistadores (quienes también tuvieron honrosas excepciones, obviamente).
Eso es lo que me permite diferenciar una actitud de otra, y no meterlos en la misma bolsa.

Obviamente, no pretendo que compartas mi punto de vista, sino simplemente que lo entiendas.
Gracias por comentar.

kelmkelm

Curioseantes:
Creo que estamos de acuerdo en lo fundamental, pero hay ciertas frases en las cuales no…

ej. dices que: su “política” no era la destrucción de la cultura preexistente, sino su “asimilación”, con un limitado uso de la violencia.

¿limitado uso de la violencia según que parámetro? según una bomba atómica seguro que es limitado, pero para su época:

“Gobierno de Huayna Cápac: Se le considera el último soberano del incario. Durante su gobierno, continuó la política de su padre, Túpac Inca Yupanqui, en cuanto a la organización y fortalecimiento del estado. Para conservar los territorios conquistados tuvo que sofocar en forma sangrienta continuas sublevaciones.”

o este otro texto (cuando dice rey se refiere a Huayna Cápac):

“Huyeron llevándose la noticia los que quedaron, de que indignado el rey partió al punto con diestros capitanes, y aunque le resistieron los enemigos al cabo fueron deshechos y muertos más de 6,000 guaraníes; los pocos que quedaron huyeron sin parar hasta meterse en las montañas de los Charcas. Recibió Cantumarca muy gozoso a su rey Huayna Cápac y le hicieron grandes fiestas por sus victorias.”

Las tradiciones se pueden reescribir, lo se. Los españoles no estamos por ocultar lo que paso, pero insistir en la “visión romántica” del buen indio o buen Inca incluso en los comentarios… al menos a mi me lleva a decir, que si los incas hubieran tenido la tecnología española, el resultado habría sido el mismo, pero al revés…

De la guerra civil inca: “Otros cálculos indican que de los cincuenta mil miembros originales de la tribu al llegar los españoles quedaban apenas 12.000 sobrevivientes, ello fue el motivo de su apoyo a los conquistadores españoles.”

En mi opinión, los incas eran tan violentos como los españoles (tanto monta, monta tanto) la diferencia era la tecnología que tenían unos y otros. Y lo de la violencia limitada solo para las conquistas y no en las guerras civiles, pues…

Gracias por tu tono de respuesta respetuoso, cosa que cuando hablo (por internet) con personas de América no siempre es así. Ya sabes… los españoles somos prepotentes, asesinos históricos, inquisidores, etc.
y el resto de la humanidad: todas las culturas deberían haber ganado el Premio Nobel de la Paz o la Concordia.

Saludos

Curioseantes

jaja!
De acuerdo, conquistador!
😉

Debo renococer que a los “argentinos” se nos tilda bastante seguido de prepotentes y soberbios (y sin duda que algo de razón tienen…).
Pero, sabes qué? Argentina es un país muuuy grande, y en el interior profundo de las pampas, solemos ser bastante mas reflexivos que los porteños… salvando excepciones, claro!

Supongo que por allí será igual, si comparas un Madrileño con algún habitante de cualquier pueblito rural…

Bueno, no era para ponernos de acuerdo esta charla, sino para entendernos mutuamente y creo que lo hemos logrado.
Si deseas continuar conversando, y para no aburrir a los lectores de Naukas, te invito a hacerlo en Curioseantes… allí también está el tal inca.
Gracias también a ti por el respeto y la paciencia.

ricardo

Demasiado idílica la visión. Acá en Chile los incas dejaron pésimo recuerdo: en una guerra de invasión que duró 70 años, no pudieron pasar del Maipo. Para peor, cuando Pedro de Valdivia inicia la invasión con solo 50 españoles, venía con 3.000 incas de apoyo. Pero los Mapuche no eran fáciles de vencer (no como los incas, que cayeron en pocos días). Desde la derrota del 24 de diciembre (¡vaya día!) de 1598 a los españoles no les quedó otra que aceptar la independencia mapuche. Disculpen el orgullo que me dan esos datos.

Curioseantes

Gracias por el aporte, Ricardo.
De éste lado de los Andes, también los mapuches fueron un hueso duro de roer para los criollos en la llamada “Campaña del desierto”.
Los mapuches están íntimamente relacionados con muchos eventos de la historia argentina.
Sin embargo (justo es decirlo) además de combatir al “huinca” (https://es.wikipedia.org/wiki/Huinca) los mapuches también causaron estragos en muchas pequeñas tribus aborígenes de lo que hoy es Argentina, arrasando sus tolderías para incorporar ese territorio.
El mapuche no se dejó sojuzgar por los incas, pero tampoco se interesó en implantar su cultura, sino simplemente conquistar y defender nuevos territorios en las pampas…
Como sea, es muy interesante estudiar estas culturas y sus relaciones.
Saludos trasandinos.

ricardo

Estimado Curioseantes: que bien que alguien aporta con los datos completos. Acá en Chile los mapuche tuvieron su “aporte” en la desaparición de Cuncos (Chiloe) y Selknam, además de un cierto silenciamiento a los Huilliches. Por suerte, los mapuches actuales tienen conciencia de ello: el desastre luego de la “guerra de pacificación” (así se le llamó acá) fue terrible y ahí supieron lo que era la derrota. Estoy preparando un artículo sobre la migración posterior y como contribuyeron al Santiago actual. Soy vecino de algunos…(nota aparte: pensé que me iban a censurar mi comentario “anti-español” en un sitio español, jajaja)

kelmkelm

No he visto el comentario anti-español… si me lo pudieras señalar, me harías un gran favor (para aprender)
Hablar de historia no es anti-español. En unos tramos de la historia fuimos los buenos y en otros los malos.
Quien quiera ocultar los malos, allá ellos… como quien quiera ocultar los buenos (que también tuvimos y muchos mas que los malos).

Curioseantes

Por suerte este “sitio español” tiene la grandeza de permitir toda diversidad de voces, y es un orgullo para un simple “sudaca” 😉 como yo, poder colaborar en él.
Estos queridos “gallegos” (como les decimos afectuosamente a todos los españoles en Argentina, independientemente de su origen) están haciendo un GRAN trabajo divulgativo… y el hecho de que nos permitan debatir sobre las ancestrales culturas de América nos enriquece a todos.
Solo puedo estar agradecido.

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