Recordando al “otro padre” de Dolly 20 años después

Keith Campbell (23 de mayo de 1954 – 5 de octubre de 2012)
Keith Campbell (23 de mayo de 1954 – 5 de octubre de 2012)

Hace ahora 20 años de la publicación del artículo que describía la generación del primer mamífero clonado a partir de una célula adulta, la archifamosa oveja Dolly. Aquel artículo supuso una convulsión en el mundo científico, pero además capturó la imaginación de la sociedad que asistía entre fascinada y temerosa a las noticias que relataban con mayor o menor fortuna el hallazgo científico.

Se ha escrito mucho intentando explicar en qué consiste la clonación de un organismo superior a partir de una única célula adulta y sobre lo que supone este hito científico (algo escribimos ya por aquí en su momento). También fue objeto de debate la decisión del Instituto Karolinska de Suecia de dejar fuera de los premiados a Ian Wilmut, ampliamente conocido como el “padre” de la oveja Dolly. Ya discutimos aquí sobre la pertinencia de otorgar o no el Premio Nobel de Medicina o Fisiología a Ian Wilmut cuando dicho premio fue concedido a John Gurdon y Shinya Yamanaka por “su descubrimiento de que las células maduras pueden ser reprogramadas para convertirse en pluripotentes” en palabras de los académicos.

Sin embargo, mucho menos conocido es el papel del “otro padre” de la oveja Dolly, el también británico Keith Campbell, protagonista de una, sin duda, azarosa vida.

Nacido el 23 de mayo de 1954 en Meriden, cerca de Birmingham, Campbell estudió primero para técnico de laboratorio de diagnóstico clínico y posteriormente se licenció en Microbiología en el Queen Elizabeth College de la Universidad de Londres (hoy parte del King´s College). Tras licenciarse consiguió una beca Marie Curie que le sirvió para realizar su doctorado en la Universidad de Sussex, en Brighton, trabajando sobre el control de ciclo celular en organismos modelo como la levadura y la rana.

La oveja Dolly, de joven, posando junto a su madre de alquiler. Foto cortesía del Instituto Roslin, Universidad de Edimburgo.
La oveja Dolly, de joven, posando junto a su madre de alquiler. Foto cortesía del Instituto Roslin, Universidad de Edimburgo.

Con su título de doctor bajo el brazo, Campbell se desplazó a Escocia para continuar con su formación postdoctoral hasta recalar en 1991 en el Instituto Roslin, perteneciente a la Universidad de Edimburgo. Allí comenzó a trabajar en un proyecto que pretendía generar embriones de mamíferos empleando la técnica de transferencia nuclear, que posteriormente serviría para clonar a Dolly. Trabajando conjuntamente con Ian Wilmut avanzaron en las técnicas que permitirían dar el paso decisivo más tarde. Una de las claves del éxito del equipo del Instituto Roslin fue sincronizar la fase del ciclo celular de las células previamente a la extracción del material genético que debía ser introducido en los oocitos enucleados (es decir, a los que se les retiró su material genético), una idea que partió al parecer de Keith Campbell.

Los avances realizados durante esos años permitieron el nacimiento de Megan y Morag, los primeros mamíferos clonados a partir de células diferenciadas (con un destino e identidad establecidos). A diferencia de Dolly, el material genético que se implantó en el oocito enucleado procedía de una línea celular cultivada en el laboratorio. Dolly, por su parte, procedía de la inserción en un oocito del material genético de una célula obtenida de tejido mamario de la ubre de una oveja adulta que demostró ser capaz de desarrollar todo un organismo adulto entero, un clon.

Todos estos desarrollos llevados a cabo por Wilmut y Campbell no tenían como objetivo generar copias genéticamente idénticas de ovejas por diversión o curiosidad. El interés en clonar ovejas (y vacas y cerdos, entre otros) residía en poder generar animales modificados genéticamente de manera más eficiente. En lugar de producir un conjunto de individuos tras modificación individual de cada uno, clonar un organismo modificado genéticamente permitiría tener cuantas copias genéticamente idénticas se deseasen tras un único evento de manipulación exitoso. Culminando esta búsqueda, el nacimiento de Polly y Molly supuso la demostración de que era posible generar mamíferos nacidos a partir de una célula adulta modificada genéticamente para expresar un gen exógeno, en este caso concreto el que codifica el Factor IX, implicado en la prevención de la hemofilia.

La oveja Dolly duante una erogaría para seguir su embarazo. Foto cortesía del Instituto Roslin, Universidad de Edimburgo
La oveja Dolly duante una erogaría para seguir su embarazo. Foto cortesía del Instituto Roslin, Universidad de Edimburgo

Un acuerdo previo situó el nombre de Ian Wilmut el primero en la lista de autores del artículo en Nature que describía la generación de Dolly, una posición normalmente reservada para la persona más implicada experimentalmente en el trabajo descrito en la publicación. Sin embargo, Wilmut no realizó en realidad ninguno de los experimentos sino que llevó a cabo labores de coordinación y búsqueda de financiación, sin duda una labor crucial también para poder realizar la investigación. Keith Campbell por su parte, al parecer, tuvo un papel de mayor relevancia en cuanto a la contribución intelectual en el trabajo y aparece como último firmante del artículo, espacio reservado para el coordinador y máximo responsable de un trabajo. El artículo anterior al de Dolly, el de Megan y Morag, también publicado en Nature, tiene a Campbell como primer autor y a Wilmut como último firmante, parte de ese acuerdo por alternarse como primero y último firmante. Y la publicación que describe a Polly y Molly, esta vez en Science, tiene a Campbell de nuevo como último firmante y a Angelika Schnieke, hoy en día en la Universidad Técnica de Munich, en Alemania, como primera firmante. Pero de entre el rebaño salido de los laboratorios del Instituto Roslin, ninguna oveja acaparó las noticias de televisión y las portadas de los periódicos como la oveja Dolly, lo que encumbró a Ian Wilmut muy por encima de Keith Campbell. Tanto es así que Wilmut fue ampliamente reconocido y hasta fue nombrado “Sir” por la Reina de Inglaterra mientras Campbell pasó a un discreto segundo plano.

Dolly feliz madre de trillizos. Foto cortesía del Instituto Roslin, Universidad de Edimburgo
Dolly feliz madre de trillizos. Foto cortesía del Instituto Roslin, Universidad de Edimburgo

El mismo mes de julio de 1997 en el que se anunció el nacimiento de Polly y Molly, Keith Campbell dejó el Instituto Roslin para convertirse en Director de Embriología de PPL Therapeutics, una compañía biotecnológica que buscaba generar productos terapéuticos para uso humano a partir de animales genéticamente modificados y clonados. Sin embargo, en noviembre de 1999 Campbell dejaría la compañía para convertirse en Catedrático de Desarrollo Animal en la Universidad de Nottingham en donde continuó trabajando hasta su temprana muerte.

El 5 de octubre del 2012 a sus 58 años, Keith Campbell moría en lo que el forense dictaminó como “suicidio accidental“. Al parecer, y según relató su mujer, aquel día Campbell volvió de su trabajo en la universidad ya algo bebido. En casa continuó bebiendo y comenzó a discutir con ella, tratando de provocar una pelea. Keith cogió un cuchillo y amenazó con suicidarse pero ella evitó la confrontación ignorándolo. En un momento dado él lanzó una piedra contra una ventana del piso bajo de la casa desde el jardín y dijo que iba a su habitación y que no le siguiese ni intentase molestarlo. La mujer decidió recoger los cristales rotos y, de nuevo, no hacerle caso saliendo hasta la basura a arrojar los restos de la ventana destrozada; pero lo que observó desde fuera de la casa la alarmó, era Keith colgando de su cinturón en el dormitorio. Pese a que se apresuró a intentar bajarlo su esfuerzo fue inútil, Keith Campbell había muerto ya asfixiado. Al parecer esta actitud no era del todo extraña en él y su mujer, conociéndolo, había decidido que lo mejor era ignorarlo.

Su fallecimiento llegó pocos días antes del anuncio de la concesión del Premio Nobel de Fisiología o Medicina a Gurdon y Yamanaka, y la omisión de Wilmut. Muchos recordaron a Ian Wilmut esos días. Pocos a Keith Campbell.

 

Artículos científicos destacados:

Sheep cloned by nuclear transfer from a cultured cell line.

Campbell KH, McWhir J, Ritchie WA, Wilmut I. Nature. 1996 Mar 7;380(6569):64-6. PMID: 8598906

Viable offspring derived from fetal and adult mammalian cells.

Wilmut I, Schnieke AE, McWhir J, Kind AJ, Campbell KH. Nature. 1997 Feb 27;385(6619):810-3. PMID: 9039911

Human factor IX transgenic sheep produced by transfer of nuclei from transfected fetal fibroblasts.

Schnieke AE, Kind AJ, Ritchie WA, Mycock K, Scott AR, Ritchie M, Wilmut I, Colman A, Campbell KH. Science. 1997 Dec 19;278(5346):2130-3. PMID: 9405350

Web con los vídeos del simposium celebrando los 20 años de Dolly en el Instituto Roslin:

https://media.ed.ac.uk/channel/Dolly+at+20+Scientific+Symposium/50076361

Web celebrando los 20 años del nacimiento de Dolly:

http://dolly.roslin.ed.ac.uk

* Este post está inspirado en un comentario de una charla de Escépticos en el Pub – Santiago de Compostela dada por Manuel Vicente (@efervesciencia) y a él está dedicada.

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