Soy el tiempo

Te domino…y lo sabes.

No puedes escaparte de mí. Nunca podrás.

Me temes. Me amas. Me usas. ¡Me precias!… y también me desperdicias.

¡Pobre de ti! Aún no te das cuenta de la verdad: pese a todo, al final de cuentas… soy tu esclavo. Tal vez no entiendas de qué estoy hablando, así que, te contaré mi historia.

tiempo

El comienzo.

Cuando eras apenas algo más que un indefenso animal corriendo por la sabana, te percataste de mi presencia, y en un alarde de inteligencia, te diste cuenta que podías utilizarme a tu favor. De algún modo te las ingeniaste para calcular el ritmo del paso de los bisontes por el barranco, y así estimar el momento en que tú y tus compañeros de cacería debían dejar caer las rocas que cerrarían el paso de la manada.

Fue grandioso ver cómo aprendiste a usarme con astucia para vencer a animales mas grandes y fuertes que tu.

Al poco tiempo, cuando comenzaste a dejar de ser un nómada, te percataste de lo importante que sería poder medirme, y así organizar mejor tu vida… conocer el tiempo de labrar la tierra, el tiempo de la cosecha, el tiempo de los sacrificios y las ofrendas, el tiempo de cantar a tus dioses, el tiempo de dejar el hogar y buscar pareja, el tiempo de honrar a tus antepasados.

Entonces buscaste auxilio en tu estrella (al que llamas Sol), y en esa insignificante roca que orbita tu planeta (a la que llamas Luna), para medirme; usaste colinas y montañas, huecos y hondonadas, lograste primitivas referencias con las que comenzaste a medirme… y a pretender controlarme.

Pasaron los años y los siglos y cada vez fuiste más minucioso y obsesivo en mi medida. Primero solo importaban los días, luego las horas… debiste luego inventar los minutos y los segundos… y aún así seguías insatisfecho.

Aún me asombra ver hasta qué punto has llegado con esa obsesión.

La revolución.

Hubo un momento en que todo cambió. Decidiste explorar tu mundo. Decidiste inventar la tecnología. De pronto descubriste la ciencia, las matemáticas, la astronomía… en un instante el diminuto universo que creías controlar, se manifestó gigantesco frente a tus narices… y allí estaba yo, para ayudarte a entenderlo.

Estabas asustado. Tu rudimentaria forma de medirme no alcanzaba. Debiste recurrir a todo tu ingenio para encontrar, con nuevas herramientas, insospechadas maneras de poder medirme frente a los magnificentes pero sutiles cambios que la naturaleza te mostraba.

Llegó el momento de medirle el pulso a los átomos y a las estrellas… llegó el tiempo de las grandes hazañas de tu intelecto… hasta pensaste que habías descubierto mi secreto. Pobre iluso.

La incertidumbre.

No te dabas cuenta que mi esencia es mas profunda…

Hasta que llegaron los filósofos y se plantearon todas las dudas:

¿Soy una ilusión? ¿Soy una mentira? ¿Existo realmente o soy un truco de tu conciencia? ¿Por qué “viajo” solo en un sentido? ¿Por qué solo recuerdas el pasado?

Para empeorar las cosas, de pronto descubriste que ni siquiera era absoluto. Soy flexible (“relativo”, le dices)… ya no dependo de ti. Eso te perturba.

Poco a poco fuiste ensayando respuestas:

Cada respuesta te planteaba más dudas. Cada descubrimiento aumentaba tu incertidumbre… me sientes, me percibes, y aún así no puedes definirme.

Sin embargo, me sorprendiste con tu inteligencia maravillosa.

Aún sin conocerme, sin poder dominarme, lograste maravillas tecnológicas manipulándome… me llevas en tu bolsillo ya no como un simple reloj, sino como un dispositivo que te permite saber tu ubicación exacta en cualquier lugar del planeta, de manera instantánea, puedes maniobrar sondas interplanetarias a millones de kilómetros de distancia con precisión milimétrica, puedes medir y comparar eventos que ocurren en lejanísimas galaxias, puedes conocer a la perfección cosas ocurridas casi en el momento inicial del universo, puedes medir el tiempo de vida de las partículas subatómicas más efímeras…

¡Eres admirable!

Hace apenas un instante eras un homínido indefenso en los árboles… y ya te animas a descubrir los secretos de tu universo.

La pregunta.

¡Has logrado tanto en el afán por comprenderme!… pero aún no tienes la respuesta.

Y es interesante que no la sepas, por que eso hará que continúes en la búsqueda… y permitirá que tus logros sean aún más grandes de lo que imaginas.

Por eso, en lugar de respuestas, solo te dejaré más preguntas…

¿Recuerdas que para un fotón (o cualquier energía que se desplace a la velocidad de la luz) el tiempo se detiene…y por lo tanto, desde su propio punto de vista, pierde sentido su medida? ¿Y si solo la materia (sea un electrón o tu mismo) puede percibir el tiempo?

  • Si así fuera… ¿no sería tu presencia, paradójicamente, la razón última de mi existencia?
  • Si así fuera… ¿no sería el tiempo el precio que debes pagar por tu existencia?

Este artículo nos lo envía Daniel Hazeldine. Ingeniero químico de profesión, docente por vocación, divulgador por pasión.Vive y hace docencia en un colegio técnico en una pequeña ciudad del interior de Argentina. Podéis visitar su blog Curioseantes y seguir sus actualizaciones en su twitter @curioseantes.

Puedes leer todos los artículos de la peculiar y personal serie “Soy…” de Daniel en este enlace.


21 Comentarios

Participa Suscríbete

PedroPedro

El tiempo es simplemente una magnitud característica de un método de análisis.
Un método que se fundamenta en la observación de eventos que son objetos de estudio, obviando el resto de los eventos, en el olvido de un virtual espacio de falso vacío que está parametrizado como homogéneo, que se extiende para rellenar el mundo, y así poder hacer fácilmente un estudio específico de los eventos definidos como sí existentes.

PedroPedro

El tiempo es una magnitud. Es la medida de duración que tienen los procesos de cambio, obtenida de la cuenta del número de veces que se repite otro proceso, que tenga aparente periodicidad.
Pero los procesos de cambio o la evolución de cada manifestación, no se producen por ser medidos con la magnitud del tiempo. El tiempo es una cuenta y una cuenta no hace que sucedan los procesos de cambio.
Luego es incorrecto conferir al tiempo la acción que produce los cambios. La acción que produce los cambios está en la interacción entre todos los hechos y cosas.

El tiempo es una magnitud que tiene aún mucha relevancia en el modo de interpretar el mundo que nos rodea, pero la perderá en el avance de la conciencia humana.

AntonioAntonio

Estoy de acuerdo, Pedro, creo que el tiempo es un proceso de cambio, como bien dices, y ese es el fondo del tema, independiente de la conciencia; y que la duración del proceso de cambio es solo la medida que hace la conciencia humana; osea la interpretación o forma que le damos.

También pienso que la interpretación, aunque sea formal, nos es muy útil a los humanos, para muchas cosas, y no creo que pierda su importancia, creo que no hay razones para que pierda su utilidad o a mi no se me ocurren, sería de mi interés que explicarás como avanzará la conciencia para que la medida pierda su importancia formal.

PedroPedro

El tiempo perderá su relevancia, cuando el método de interpretar la realidad que nos rodea, sea distinto.

TheTouristTheTourist

El tiempo no tiene relación con la consciencia humana, ya que este puede ser registrado mediante un instrumento totalmente ajeno a esta.

PedroPedro

Los instrumentos que registran el tiempo, son herramientas que la conciencia humana elabora, porque los humanos las construyen. No existen los relojes como una realidad del universo, sino como una creación de los hombres.

Y el tiempo no es independiente de los números, que es un concepto matemático, invención de la conciencia humana.

MarioMario

Deacuerdo con Pedro. Creo que es posible definir el tiempo como una construcción de nuestra mente, que nos permite relacionar causas con efectos. No podemos dar una definición de tiempo Por que una definición implica un orden, y por tanto metemos el concepto a definir en su propia definición . El no poder definirlo nos recuerda, a cada instante, -jeje- que poco sabemos de la realidad. Somos un manojo de 6502 que no sabemos lo que es un program counter. Quizás simplemente el concepto clásico de definición no es aplicable, y hay que ir un poco más allá.

CarlosCarlos

Como bien sabeis, el tiempo local es sólo una de las dimensiones del espacio-tiempo. Es la dirección privilegiada por el vector de máxima variación (gradiente) de la entropía, del desorden. El tiempo pasa porque cambian las cosas.
Así pues, el espacio-tiempo se puede comprender como una variadad de cuatro dimensiones extensas (y casi seguro otras cuatro enrolladas pero eso es otra historia) en la que, localmente, el gradiente de entropía (que necesariamente es unidimensional) apunta en la dirección en que las cosas pasan, el futuro.

PedroPedro

El espacio del mundo real no es una estructura regular como es el espacio de tres dimensiones. Observando el mundo real, se hace evidente que nada en él está ordenado formando un espacio tridimensional.
El espacio tridimensional igual que el tiempo, son herramientas de estudio, no realidades del mundo.
Equiparar realidad con dimensiones es una grave equivocación, que está implícita en muchas teorías.

PedroPedro

Mirando a nuestro alrededor, y midiendo con un reloj el tiempo que transcurre en cada suceso que observemos.
Se verifica que hay miles de eventos que ocurren en el mismo momento, con distintos ritmos de cambio, cambiando unos respecto de los otros con diferentes magnitudes de tiempo.

Se comprueba también que todos los hechos interaccionan con los demás, y no hay uno solo que esté aislado y sea independiente del resto de sucesos.
El tiempo medido para cada hecho está relacionado con el tiempo de otros hechos, porque el tiempo medido de unos sucesos modifica el tiempo medido de otros sucesos, y viceversa. Siendo imposible determinar que haya un hecho concreto causante de la modificación del tiempo de otros hechos. En conclusión no hay ningún principio causante y no hay una dirección causa ergo efecto. Luego no es cierto la existencia de unas fuerzas que movilicen los procesos de cambios, hay una interacción universal de todo con todo.

El tiempo usado como una herramienta de estudio del mundo, nos devuelve resultados, que nos descubren una realidad distinta a la del tiempo concebido como una propiedad de la realidad

Mario RecioMario Recio

Pero es curioso que no hay que usar física para darse cuenta de que si utilizamos la palabra “cambio” para hablar del tiempo, la filosofía que nos viene de serie ya nos dice que algo falla no?

PedroPedro

La naturaleza cambiante del universo es una realidad observable, es una gran evidencia de carácter universal. Si el universo tuviera propiedades, el “cambio” sin duda sería una. Pero lo “físico” no sería una de sus propiedades, porque el cambio hace que lo físico sea una manifestación efímera.
Lo físico es algo que se desvanece por los cambios, pero no lo hace tan rápido como otros procesos de cambio.
Lo físico es un hecho producto del cambiar universal.

Por eso al estudiar el mundo desde el análisis del cambio, las conclusiones son distintas a la dinámica del movimiento físico y sus correspondientes magnitudes de tiempo. Es la diferencia entre la dinámica determinista y la dinámica de lo indeterminado.

mariomario

Yo tengo que decir que no estoy de acuerdo con lo de que el tiempo de Plank es el instante de tiempo más corto. Es desde que se pone verde el semáforo hasta que el agonías de detrás te pita.

AntonioAntonio

Muy interesante y por lo que he leído y reflexionado me han quedado unas ideas sugerentes:

1. El tiempo es una propiedad emergente: Es la relación entre dos cambios.
2. Según el modelo estándar los cambios son los campos cuánticos.
3. El tiempo no perderá su importancia.

Me surge la duda en relación la entidad “espacio-tiempo” : ¿El espacio es también una propiedad emergente o es un campo cuántico?.

¿Qué le ocurre a un fotón (campo cuántico) cuando llega al limite del espacio? Un fotón no puede llegar al limite del espacio, para eso existe la expansión cósmica, para impedírselo, porque el fotón no tendría donde ir.

Esto me sugiere pensar que el espacio es también una propiedad emergente como el tiempo.

curioseantes

Antonio:
Me estás llevando a terrenos donde ya no puedo acompañarte…
¡Pero, claro que son interesantes tus ideas!

y… ya que “soy el tiempo”… te repito:
“en lugar de respuestas, solo te dejaré más preguntas…”

😉

PedroPedro

Antonio, según tus ideas intuyo que consideras que el tiempo es algo más que una magnitud inventada por el hombre.

Dices que “El tiempo es una propiedad emergente: Es la relación entre dos cambios”
¿De qué cosa es una propiedad emergente?
Si es una relación entre dos cambios cualesquiera, entonces cómo encaja eso con la evidencia real, de que hay infinidad de cambios que suceden relacionados y conectados unos con otros.

Dices que “Según el modelo estándar los cambios son los campos cuánticos”
Los campos cuánticos son un modelo de partículas, pero un modelo hipotético para estudiar la realidad, no significa que los cambios observados en la realidad sean producidos por el modelo.
De hecho no conozco ninguna hipótesis que proponga una explicación para los cambios, solo se limitan a usar la magnitud del tiempo como marco de referencia, para observar y para construir teorías que relacionan unos cambios con otros, no explicaciones de la existencia de los cambios.

También dices que “El tiempo no perderá su importancia”
El tiempo es solo una herramienta como lo es una regla para medir distancias. Pero la importancia que perderá el tiempo es la idea de que es algo más. O puede que no; quién sabe las tendencias del pensamiento adoptado por la mayoría.

Preguntas “¿Qué le ocurre a un fotón (campo cuántico) cuando llega al limite del espacio?”
Los fotones son también una onda. En un medio de densidad homogéneo las ondas al alejarse del foco del que proceden se van atenuando hasta desaparecer, y cuando atraviesan un medio de densidad heterogénea éste también las degrada hasta que desaparecen.
El espacio real no es un espacio inocuo. El espacio inocuo es el espacio hipotético donde se mueven las partículas.

Deja un comentario

Tu email nunca será mostrado o compartido. No olvides rellenar los campos obligatorios.

Obligatorio
Obligatorio
Obligatorio

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>