¿Quién no ha experimentado lo difícil que resulta abrir una bolsa de plástico cuando está mojada? Las superficies de plástico parecen “pegadas” y se necesita aplicar una cierta fuerza para conseguir que se separen y el aire entre. La “fuerza” que se opone a abrir esas superficies húmedas al aire es la tensión superficial del agua, que tiende a mantener las moléculas del líquido –y las superficies a las que éste está adherido- pegadas entre sí. Traslademos ahora ese problema al trabajo de respirar, es decir a los miles de veces al día que tenemos que llenar nuestros húmedos pulmones de aire. Cada vez que inspiramos, y queremos aumentar el volumen de nuestros pulmones, tenemos que vencer la tensión superficial que se opone a que ampliemos la superficie que nuestros alveolos exponen al aire.

Si dejáramos caer unas gotas de lavavajillas dentro de nuestra bolsa de plástico mojada veríamos cómo la bolsa puede ahora abrirse prácticamente sin ningún esfuerzo. De una forma parecida solucionan nuestros pulmones el problema físico de la respiración. Hay células en los alveolos encargadas de producir una sustancia, el surfactante pulmonar, que actúa de forma análoga al detergente. Forma una película muy fina en la superficie húmeda de los pulmones, de manera que ya no es el agua la que está en contacto con el aire. Eso reduce drásticamente la tensión superficial y la tendencia de nuestros alveolos a “colapsar”, a pegarse y permanecer cerrados. Si nuestros pulmones no dispusieran de ese agente tensioactivo, necesitaríamos gastar alrededor de un 60% de toda la energía que obtenemos del alimento diario solo para el trabajo mecánico de la respiración. Gracias al surfactante, sólo aplicamos un 3% de esa energía al trabajo de respirar.

El surfactante pulmonar forma una fina película de lípidos y proteínas que reduce la tensión superficial en los espacios alveolares
El surfactante pulmonar forma una fina película de lípidos y proteínas que reduce la tensión superficial en los espacios alveolares

El sistema surfactante, que reúne lípidos y unas proteínas muy especiales, solo se desarrolla en las últimas etapas del embarazo, cuando los pulmones del bebé se están preparando para empezar a respirar aire tras el parto. En el vientre de la madre, los pulmones están llenos del líquido amniótico, pero eso no es un problema, porque el oxígeno que necesita el feto le llega a través del cordón umbilical. Inmediatamente tras el parto los pulmones deben vaciarse de líquido y llenarse de aire para que el bebé pueda empezar a respirar. Si los pulmones han madurado adecuadamente y contienen surfactante, el vaciado del líquido es fácil y los pulmones se airean adecuadamente desde el primer instante.

El 30 de septiembre de 2017 tuvo lugar en el CosmoCaixa de Barcelona la primera edición del evento BCNspiracy. Ya tenemos confirmada la siguiente edición para el 26 y 27 de octubre de 2018, y pronto os iremos contando más cosas. De momento, vamos a ir subiendo a nuestro canal de YouTube las charlas que se impartieron ese día, hoy os dejamos con la de Aníbal Bueno sobre viajes que, quizá no empezaron, pero sí acabaron como viajes científicos. Entre ellos, ¡cómo no!, el de Darwin a bordo del Beagle.

imagen-3-640x854

Lo del gluten se está yendo de las manos, así que la red tiende a reaccionar: De la sal «sin gluten» al champú «sin gluten»: no solo marketing de Déborah García Bello y NO Puede contener “sólo”gluten. de Gemma del Caño.

Los conceptos e ideas de la física tienen algunas aplicaciones en campo inesperados: Una teoría cinética para los sistemas financieros. Este artículo comprendeeste cronista que haya personas que no lo terminen de entender, más que nada porque este otro pone de relieve lo que es evidente a poco que uno se haya fijado algo: Muchos adultos son incapaces de realizar operaciones financieras básicas.

El conocido como ‘método de Ogino-Knaus’ se caracteriza por ser un modo de practicar sexo basado en los ciclos menstruales de la mujer y con el que no debería correrse ningún riesgo de embarazo (que sí que se corre y con un alto nivel de probabilidades) y que fue catalogado como ‘natural’, debido a que no había que colocarse nada (DIU, preservativo, crema espermicida, parche hormonales…) ni tomar ningún tipo de pastilla o producto farmacéutico de contracepción.

Kyusaku Ogino y Hermann Knaus (imágenes vía Museum of Contraception and Abortion muvs.org)
Kyusaku Ogino y Hermann Knaus (imágenes vía Museum of Contraception and Abortion muvs.org)

Este método lleva el apellido de dos investigadores científicos que en el primer tercio del siglo XX lo desarrollaron, pero independientemente el uno del otro. Por un lado se encontraba el ginecólogo japonés Kyusaku Ogino, quien centró sus investigaciones en descubrir los días fértiles de las mujeres basándose en sus ciclos menstruales (con el fin de poder facilitar el embarazo de sus pacientes) y presentando sus conclusiones en 1924.

Por otra parte y casi al unísono, el también ginecólogo (pero éste de nacionalidad austriaca) Hermann Knaus pasó largo tiempo estudiando todo lo contrario: los ciclos menstruales de sus pacientes para hallar cuáles eran los días infértiles de éstas y así conseguir que no sufrieran embarazos no deseados. Presentó sus conclusiones en una conferencia que tuvo lugar en la ciudad sajona de Liepzig en mayo de 1929.

quantum-robots-1-640x427

En una familia cuyos adultos son profesionales (profesores, médicos, abogados, etc.) un niño recibe 6 expresiones de ánimo por cada prohibición; en una familia que depende para subsistir de subsidios gubernamentales un niño rebibe 2 prohibiciones por cada expresión de ánimo. A esto a da en llamarse “la catástrofe temprana”. José Ramón Alonso en Surviving ‘the early catastrophe’

Inteligencia artificial, vale. Computación cuántica, de acuerdo. Juntas las dos y comienzas a prepararte para obedecer a tus nuevos amos: The Rise of Quantum Robots por Daniel Manzano.

La Ciencia y Tecnología de Materiales tiene por costumbre proveernos de prodigios que ayudan, mejoran, asombran y en ocasiones nos alienan. Por esto, los materiales han estado unidos al progreso de la especie humana desde sus orígenes. No en vano, las primeras civilizaciones toman sus nombres de aquellos materiales más utilizados, a saber: Edad de bronce, Edad de hierro, Edad de piedra…

Hoy en día la piedra y la espada están ya algo desfasadas y los avances en el área de los materiales se han tornado muy refinados, diseñando los materiales desde la escala atómica con resultados cada vez más sorprendentes y esperanzadores. Ejemplos de ello son el grafeno,1 al que los más sensacionalistas bautizaron como “el material del futuro” (sin andar muy desencaminados); los materiales con memoria de forma,2 que responden a estímulos externos con cambios en su morfología; los aerogeles, excelentes aislantes térmicos y ligeros como una pluma o todas las tecnologías derivadas de la nanociencia que poco a poco van calando en nuestra cotidianeidad.3

En esta línea, aparecen en escena unos nuevos materiales moleculares, cada vez más tendenciosos en multitud de áreas de aplicación. Hablemos de los metal-organic frameworks (MOFs) o, en castellano, entramados metal-orgánicos.

Hydrogen_eigenstate_n4_l3_m1-640x640

Algunas bacterias no son solo capaces de resistir a la fagocitosis, sino que usan a los macrófagos, células del sistema inmune, como caballos de Troya. NuRCaMein en A new pathway to avoid macrophage pathogenic infections

Los humanos no solo duermen menos que otros primates sino que, además, duermen menos de lo que deberían si se tienen en cuenta varios factores del estilo de vida. ¿Por qué? Rosa García-Verdugo en Humans, the non-sleeping primates

Colesterol, el Frodo de nuestra Tierra Media
Colesterol, el Frodo de nuestra Tierra Media

En los años 50, un profesor de la universidad de Oxford llamado J.R.R. Tolkien[i] revolucionó el mundo literario anglosajón, elevando hasta el olimpo de los Best Sellers el género literario de la novela fantástica, que hasta ese momento era casi inexistente. Tardó 20 años en crear unos de los libros más famosos de la historia, el conocido Señor de los Anillos[ii] (The Lord of the Rings). Poco hay que decir de esta saga que no se sepa… millones de libros vendidos en todo el mundo y varias películas, incluyendo la más oscarizada de la historia (11 premios para El Señor de los Anillos – El Retorno del Rey[iii]). La influencia sobre los autores de literatura fantástica posteriores es ineludible.

J.R.R. Tolkien fue uno de los miles de jóvenes británicos que lucharon en la terrible Primera Guerra Mundial (WWI). Se alistó voluntario con 18 años, como gran parte de los jóvenes ingleses, y pasó 3 años en las trincheras[iv]. Tolkien sobrevivió a la guerra, pero perdió gran parte de sus amigos de la infancia y tuvo secuelas durante toda su vida. En su libro subyace una moraleja poca gente conoce.

El personaje principal de esta historia es un hobbit llamado Frodo Baggins, un insignificante joven que vive en la Comarca, una de las zonas más pacíficas de la Tierra Media, donde son ajenos a los malignos devenires del entorno. La historia es conocida por todos: Sauron, un ser muy maligno, que quiere hacer daño a todo el que se le cruce, quiere recuperar su anillo, arrebatado cientos de años atrás por Elfos y Humanos. En un momento de la historia, cuando todos los grandes personajes se encuentran reunidos para decidir cómo van a destruir dicho anillo, Frodo se presenta voluntario para llevarlo hasta el Monte del Destino, en plena casa de Sauron, el maligno. Parece un acto intrascendente, pero para Tolkien supone el centro sobre el cual gira toda la historia.

baby-baby-feet-bed-733881

La pasada semana se coló en los titulares de la prensa generalista y medios de divulgación científica una noticia sorprendente: un aumento en los cuidados maternos a los recién nacidos (bueno, en crías de ratón) era capaz de disminuir el número de retrotransposiciones de elementos LINE-1 en las neuronas del hipocampo de las crías. Supongo que la mayoría de vosotros no habréis entendido gran cosa de la frase anterior y como titular no hubiera llamado tampoco la atención. Por ello, los medios titularon sus artículos con textos más espectaculares (El cariño de una madre cambia el ADN de su hijo, El cariño materno modifica los genes de los hijos) y acompañando las noticias con imágenes de madres y bebés humanos, cuando el artículo del que surgía la noticia se refería exclusivamente a ratones.

25-03-2018 17-59-17