Estructura de la proteína p53 alrededor de una molécula de ADN (Fuente: wikipedia).
Estructura de la proteína p53 alrededor de una molécula de ADN (Fuente: wikipedia).

El mundo CRISPR vive permanentemente en una montaña rusa. La continua aparición de novedades científicas y tecnológicas genera inusitadas expectativas y problemas potenciales por igual que exigen calma y sosiego para interpretar correctamente cada uno de los avances y descubrimientos que van produciéndose. El penúltimo de los sustos que acaban de sufrir las herramientas de edición genética CRISPR viene de la mano de dos publicaciones (1, 2) aparecidas en la revista científica Nature Medicine. La actividad de edición de genomas propiciada por el sistema CRISPR, a través de la proteína Cas9 (una endonucleasa que corta el ADN dirigida por pequeñas moléculas de ARN que actúan como guía) induce naturalmente daño en el ADN de las células que se quieren editar, puesto que está cortando la doble cadena del ADN en sitios específicos, en el gen que nos interesa editar. Ahora bien, esta agresión al ADN no pasa desapercibida por la célula, que tiene sus proteínas de vigilancia, que continuamente patrullan el genoma a la búsqueda de cortes o roturas inesperadas (como las que produce la proteína Cas9).

La proteína p53 es parte esencial de este sistema de revisión del ADN, y se encarga de mantener la integridad del material genético de nuestras células. Por eso se le ha llamado “Guardián del Genoma“. En realidad p53 es una proteína supresora de tumores (una de las que impide que nuestras células escapen al control y se dividan anómalamente, generando un tumor). La proteína p53 se encarga de detectar el daño en el ADN y reaccionar ante el mismo, activando los sistemas de reparación del ADN, cuando es posible; o deteniendo la división de la célula, si el daño es importante y pudiera ser peligroso; o incluso induciendo a la propia célula a suicidarse (apoptosis) si el daño es muy grande e irreversible. Naturalmente esta proteína p53 es esencial para el correcto funcionamiento de la célula y, cuando falta por mutación o eliminación, se induce la aparición de tumores.

Entonces, si la proteína Cas9 del sistema CRISPR agrede al ADN cortándolo, para iniciar el proceso de edición genética, y la proteína p53 se encarga de detectar esos mismos daños en el genoma resulta evidente que tenemos un conflicto, dos actividades opuestas. Una actividad de corte del ADN (Cas9), y otra actividad de detección y reparación de esos mismos cortes del ADN (p53). A pesar de ser un hecho conocido y de estar establecidas ambas actividades y su posible interacción entre ellas, la publicación de estos dos artículos en Nature Medicine (uno de ellos depositado en BiorXiv desde agosto pasado) ha vuelto a generar un nuevo problema en el mundo CRISPR. De nuevo, debemos aceptar que es mucho más lo que ignoramos que lo que creemos controlar de estas maravillosas herramientas editoras de genomas. Un nuevo toque de atención y cura de humildad que nos recuerda (como el reciente descubrimiento de la existencia de inmunidad anti-Cas9 en muchas personas) que debemos ir con prudencia, revisando cuidadosamente cada paso existente entre los prometedores resultados del laboratorio y las esperanzadoras aplicaciones en pacientes.

artículo

Estoy seguro que habéis escuchado por ahí que Hawking dejó un último artículo que fue publicado poco después de su fallecimiento. También estoy seguro de que habréis leído sobre lo que habla ese artículo. Tal vez hayáis leído que va sobre que el universo va a terminar, o que ha demostrado el multiverso, o que nuestro universo no es fractal… Tal vez.

En esta entrada, que no se espera que sea fácil de leer ni corta (aviso), vamos a desmenuzar de qué va este último artículo de Stephen Hawking. Solo eso.

172219_web

Esta semana hemos tenido un hype de esos a los que, lamentablemente, tan aficionada es la NASA en los últimos tiempos. Como si hiciese falta. La red lo ha digerido convenientemente: La modulación anual del metano en Marte por Francisco R. Villatoro y Curiosity descubre sustancias orgánicas antiguas en Marte por Daniel Marín.

Paco Bellido nos lleva de viaje por el espaciotiempo. Esta vez a Suecia durante los dos últimos siglos largos: Una visita al Real Observatorio de Estocolmo

Hace unos días publicamos en la revista Quaternary Geochronology los resultados de la primera datación directa de Homo antecessor, la especie humana fósil descubierta en el nivel TD6 del yacimiento de Atapuerca Gran Dolina (Burgos). Este trabajo nos permite proponer una datación entre 772 mil y 949 mil años, confirmando entonces la gran antigüedad de Homo antecessor previamente establecida de manera indirecta.

Restos de Homo antecesor encontrados en el nivel TD6 de Atapuerca Gran Dolina (Foto: : J.M. Bermúdez de Castro/M.N.C.N.)
Restos de Homo antecesor encontrados en el nivel TD6 de Atapuerca Gran Dolina (Foto: : J.M. Bermúdez de Castro/M.N.C.N.)

En este post, quiero explicar cómo llegamos a esta datación, y el (largo) camino que seguimos desde hace casi ya 3 años cuando iniciamos este trabajo colectivo. Es el resultado de una colaboración científica internacional y ha sido posible gracias a las aportaciones de muchas personas, investigadores procedentes de varias instituciones en España, Francia, China y Australia, y especializados en diversos campos como Geocronólogos, Paleoantropólogos, Geólogos y Arqueólogos.

Una metodología puntera

En la primera temporada de la serie “Westworld” se menciona la teoría de la mente bicameral, la cual es un modelo que intenta explicar el origen de la consciencia humana. Planteada en 1976 por el psicólogo estadounidense Julian Jaynes, a continuación os voy a contar detalladamente en qué consiste y algunos de los hechos científicos por los cuales es una teoría completamente descartada.

El 1 de junio, Business Insider ya lo adelantaba y Bloomberg prácticamente lo confirmaba un par de días después: Microsoft compra GitHub por 7.500 millones de dólares.

Chris Wanstrath (actual CEO), Nat Friedman (próximo CEO), Satya Nadella (CEO de Microsoft) y Amy Hood (directora de finanzas de Microsoft)
Chris Wanstrath (actual CEO), Nat Friedman (próximo CEO), Satya Nadella (CEO de Microsoft) y Amy Hood (directora de finanzas de Microsoft)

¿Qué es GitHub?

La forma más sencilla de describir GitHub es como una forja, es decir, una plataforma de desarrollo colaborativa de software. Pero es mucho más que un wrapper o envoltorio de Git, el sistema de control de versiones creado originalmente por Linus Torvalds para controlar el desarrollo del kernel de Linux. Estamos hablando de una red social de facto, con más de 28 millones de usuarios y más de 85 millones de repositorios de código. En GitHub puedes seguir a otros desarrolladores, repositorios, colaborar en repositorios de terceros, discutir sobre bugs o proponer mejoras o nuevas características. Es realmente esta comunidad la que hace que no sea una forja más, y que migrar un repositorio (por ejemplo a GitLab, que ha visto un considerable incremento de repositorios en estas últimas horas) sea más costoso de lo que parece a primera vista.

Pero GitHub no es sólo para simples programadores y científicos: tal es el atractivo de su comunidad que, de esos 28 millones de perfiles, 1,8 millones corresponden a compañías, entre las que podemos destacar a la propia Microsoft, Apple, Facebook y Amazon, que mantienen allí sus proyectos con licencias libres o, al menos, open source.

Hace tiempo que me ronda por la cabeza hablar sobre el humor a la hora de comunicar ciencia. Yo, en particular, suelo utilizarlo combinado con dibujos para aderezar contenidos sesudos y aligerar la seriedad que disuade a algunos neófitos. Me consta que todos los divulgadores que conozco lo usan en mayor o menor grado.

cerebro humor

Como dijo Winston Churchill, el humor es bromear sobre cosas muy serias y, como tal, es una herramienta de comunicación interesante que nadie debería subestimar; aunque, todo hay que decirlo, tampoco es la panacea: he visto con demasiada frecuencia cómo se usa en contextos equivocados, en dosis incorrectas o con enfoques discutibles. Pero, también es cierto, hay que probar para aprender.

Hace unos días, en horario “prime-time”, se emitieron tres programas especiales en la televisión pública australiana (ABC) dedicados exclusivamente a Astronomía, Astrofísica y Ciencias del Espacio. Presentados por la periodista australiana Julia Zemiro y el renombrado físico y comunicador científico Brian Cox, “ABC Stargazing Live” invitaba a todos los ciudadanos australianos a acercarse al mundo de la Ciencia de la mano de la Astrofísica y asomarse a ese cielo tan espectacular visible en esas latitudes. Esta iniciativa de la televisión pública australiana ha resultado un éxito sin precedentes, siendo líder de audiencia y promoviendo en niños, grandes y mayores, la ilusión por entender el mundo que nos rodea.

El Telescopio Anglo-Australiano (AAT) se ilumina de forma especial para los programas de televisión "Stargazing Live" en la televisión pública australiana ABC. Abajo a la derecha los presentadores Julia Zemiro y Brian Cox ensayan una pieza de piano que se tocó durante el primer episodio. Crédito: Ángel López-Sánchez.
El Telescopio Anglo-Australiano (AAT) se ilumina de forma especial para los programas de televisión “ABC Stargazing Live” en la televisión pública australiana ABC. Abajo a la derecha los presentadores Julia Zemiro y Brian Cox ensayan una pieza de piano que se tocó durante el primer episodio. Crédito: Ángel López-Sánchez.

No en vano, durante el segundo programa de “ABC Stargazing Live” se llevó a cabo una observación especial en todo el país. Con unos 150 eventos repartidos por la geografía australiana, durante 10 minutos más de 40 mil personas (según el conteo oficial) estuvieron mirando al cielo usando un telescopio de aficionado, batiendo el Récord Guinness de “el mayor número de personas dentro del mismo país observando el cielo”. Contando la gente que atendió a estas observaciones astronómicas sin telescopio se alcanzan las 100 mil personas, lo que muestra el éxito rotundo de convocatoria en un país con 24 millones de habitantes.

Los programas de “ABC Stargazing Live” se realizaron íntegramente desde el Telescopio Anglo-Australiano (AAT), el mayor telescopio óptico de Australia, localizado en el Observatorio de Siding Spring (Nueva Gales del Sur). El AAT, que pertenece al Observatorio Astronómico Australiano (AAO), es el telescopio en el que yo llevo trabajando en los últimos 8 años, por lo que también me vi involucrado en la organización de “ABC Stargazing Live” . Curiosamente se dio la circunstancia de que el proyecto científico que estaba programado en el AAT los días que se emitían los programas de televisión era el que yo lidero, que busca obtener espectroscopía de campo integral de galaxias enanas ricas en gas. Así que durante esa semana tuve que conjugar de forma muy intensa la divulgación astronómica con la investigación científica.