Narendra Nayak, durante una de sus demostraciones | Imagen: Indian atheist (Flickr)

Es profesor de Bioquímica y presidente de las Federación India de Asociaciones Racionalistas y desde hace tiempo lleva a cabo una particular cruzada contra la superstición y las creencias místicas tan arraigadas en la población india. Ahora, Narendra Nayak ha llevado su campaña al programa News 24 de la televisión india, que le ha cedido un espacio para desmontar las engañifas con que los “santones” indios suelen impresionar a las masas.

Aunque los vídeos están en hindi, en las imágenes se puede ver cómo Nayak desmonta algunos trucos habituales del circo santón: los sables que atraviesan la boca, el fuego que no quema, la mano que se introduce en aceite hirviendo o el truco de levantar a una persona entre cuatro con un solo dedo.

Igual que nuestro amazing James Randi, Nayak se dedica a demostrar a la gente cómo un sencillo truco o juego de manos puede ser utilizado para reclamar la existencia de supuestos poderes. Los santones, por ejemplo, bautizan a la gente con cenizas simulando que ésta aparece de la nada mediante un sencillo juego de manos más propio de un prestidigitador que de una persona santa. Nayak organiza actos colectivos en los que demuestra a la gente lo sencillo que es simular uno de esos milagros.

David Horat
David Horat | CERN

Su nombre es David Horat y es Ingeniero de Software en la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN) donde se especializa en Grid Computing y Tecnologías Web. Pero además es un buen amigo del blog y llega hoy para presentar una nueva sección en Amazings.es: “Instantáneas desde el CERN”

Un gran fichaje, cuya cláusula y contrato han sido unas cuantas cervezas la próxima vez que nos veamos, y que se encargará de descubrirnos los lugares y curiosidades menos conocidas del CERN.

Los grandes medios de comunicación siempre están al tanto de lo que acontece con el LHC, con los diversos proyectos que surgen desde Ginebra… él nos ofrecerá algo diferente… la parte invisible, los lugares menos comunes, un reportero de Amazings.es para la noticia que no aparece en los grandes medios.

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Dicen los expertos que el tiempo que una persona puede mantener al máximo su atención escuchando a otra es limitado. Algunos incluso, mediante test y experimentos con público, han cuantificado esa atención y han llegado a una conclusión: Nos aburrimos pronto, las cosas nos dejan de interesar, perdemos el hilo y nos despistamos.

Y con internet las cosas no han mejorado. La inmensa cantidad de información disponible, a tan sólo unos clicks de distancia, ha cambiado la forma en que tratamos y procesamos esa información. Lo dicen varios estudios: leemos en diagonal, pasamos de una página a otra en apenas unos segundos y sólo observamos las noticias con atención durante un tiempo determinado.

Por otro lado, estos datos también están obligando a adaptarse a la otra parte… la parte informadora. A la luz de esta nueva manera de procesar y tratar la información. Así están proliferando eventos con Conferencias rápidas y dinámicas (como TED Talks), Mesas redondas con intervenciones breves y directas. Aparecen programas debate en televisión con tiempos limitados, con micrófonos que se esconden… Si alguien se preguntaba por qué los videos de youtube tan sólo duran 10 minutos, aquí tiene una de las multiples razones.

Cambio de ruedas en Ere Hot | Imagen: Kramer 1647 (Flickr)

Es la típica situación que si no te la cuenta alguien que ha estado allí, creerías que es un chiste de Lepe. El tipo que veis asomarse por la ventanilla está a bordo de uno de los vagones del tren transmongoliano y los operarios de la parte inferior han levantado el tren en volandas y están cambiando literalmente todo el juego de ruedas del convoy. Pero, ¿por qué?

Adriano Morán, que se hizo esta misma ruta el pasado verano, me cuenta que la explicación está en el ancho de las vías. Las vías mongolas y las rusas se construyeron en su día con un ancho distinto de las chinas (en teoría como decisión estratégica para dificultar una supuesta invasión terrestre), así que cada vez que un tren cruza la frontera china desde uno de estos dos países, se ve obligado a detenerse durante unas horas hasta que los operarios lo levantan y le ponen ruedas nuevas a cada vagón. Ojo a la escena:

Si el tren viene de Mongolia, como en este caso, la parada obligada es la estación de Ere Hot, donde el tren se detiene durante alrededor hora y media. Los pasajeros tienen la opción de dar una vuelta o de quedarse en el interior del tren, como veis en las imágenes. La ceremonia se repite día tras día para sorpresa de algunos viajeros y seguirá así hasta que alguno de los países decida que es más racional cambiar las vías usar un sistema de adapatación que andar cambiando a los trenes de ruedas. Mientras tanto, seguirá siendo un ejemplo de que los humanos estamos un poco trastornados.

El gran telescopio. Grabado en Caras y Caretas (1900) | Fuente: Biblioteca Nacional de España

Esta es la historia de una máquina, un monstruo metálico que fue concebido casi como una broma, se llevó por delante un presupuesto nada desdeñable y, tras varios meses de gloria siendo objeto de admiración por parte de medio mundo, terminó sus días como vulgar chatarra. Una pena, ciertamente, porque aunque el gran telescopio de la Exposición Universal de 1900 fuera un fiasco, sólo por su tamaño y su original concepción, merecía un destino más amable.

Celebrada en París, entre el 15 de abril y el 12 de noviembre del último año del siglo XIX, la Exposición reunía todo tipo de sobresalientes obras de arte, edificios singulares que gritaban a los visitantes acerca de las bondades de los países que se habían encargado de su construcción y, además, entre una gigantesca esfera celeste y una noria que, según decían, contaba con un diámetro de cien metros y que pasó a mejor vida a finales de los años treinta sel pasado siglo, había un artilugio que llamaba especialmente la atención. Leer más

Problema de la mosca y los trenes. | Fuente imagen: Revistasacitametan.

John von Neumann (1903-1957) [matemático y científico húngaro, nacionalizado estadounidense] era bien conocido por su asombrosa y casi instantánea capacidad de cálculo. Para que el lector se haga una idea de esta increíble capacidad de von Neumann, expongo una anécdota relacionada con un problema matemático que tiene dos formas de resolverse, una sencilla y otra compleja. Veamos el enunciado:

Dos trenes separados por 200 kilómetros se mueven el uno hacia el otro por la misma vía. La velocidad de ambos trenes es de 50 kmh. En el momento inicial, una mosca situada en el morro de uno de los trenes comienza a volar hacia el otro, en viajes de ida y vuelta, a una velocidad de 75 kmh. Lo hace repetidamente hasta que ambos trenes chocan entre si matando a la mosca. ¿Qué distancia ha recorrido volando el insecto?

En realidad la mosca toca cada tren un número infinito de veces antes de morir aplastada, y uno podría resolver el problema a la manera difícil, usando lápiz y papel para sumar la serie infinita de distancias. Sin embargo el método simple funciona así:

Campaña de vacunación | fuente Unicef

No sé a vosotros pero a mí me parece la noticia del día. Sí, lo reconozco, le tengo pánico a las agujas… Me mareo, me quedo blanco y no puedo mirar ni siquiera cuando aparecen en alguna película. Y la verdad es que no lo podía entender: Hemos llegado a la luna, enviamos sondas a casi cualquier planeta, descubrimos los sorprendentes caminos de la mecánica cuántica y somos capaces de colisionar hadrones a velocidades cercanas a la luz… vale, muy bien: y ¿por qué seguía existiendo esa diabólica tortura medieval punzante? :)

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Los servicios ecosistémicos son algo esencial en nuestra vida. No los percibimos habitualmente, es cierto. Hasta que nos faltan o lo que nos dan se convierte en escaso. Es decir, hasta que hay que ponerles precio. De hecho, que un ecosistema (o algo que nos proporcione) tenga precio es una mala noticia. Significa que es escaso.

Hay una manera de averiguar qué nos suministra un ecosistema: quitándolo de en medio. No es una buena manera, pero es la que parecemos haber elegido.

Es el caso de la selva amazónica. Seguro que no tienes ni idea de si guarda alguna relación con tu vida, de si te proporciona algo. Ni yo. Ni la inmensa mayoría de la gente. ¡Pues nada, a quitarlo! A convertirlo en productos. De los cuáles sólo unos poquitos serán de primera necesidad. La mayoría, probablemente, serán perfectamente prescindibles.