Docena de Rosas por Hugh Turvey

Desde que a finales del siglo XIX el físico alemán Wilhelm Conrad Röntgen realizara la primera radiografía de la historia con la mano de su esposa Bertha, los rayos X se han utilizado para múltiples y ventajosas aplicaciones. Pero lo que nos ofrece este diseñador y director de arte llamado Hugh Turvey es un concepto algo distinto.

Turvey auna ciencia y arte, utilizando los rayos X para realizar composiciones artísticas llenas de contenido visual. Él mismo se denomina “X-ray artist” llagando al interior de las cosas mediante una mezcla de técnica fotográfica y radiografía.

Lirios por Hugh Turvey

Lleva más quince años perfeccionando sus trabajos, desde 1996 año en que utilizó por primera vez los rayos X para fotografiar un cráneo humano como un favor a un amigo músico que necesita una imagen para una portada del álbum. Ha realizado numerosas exposiciones (Aquí una referencia en BBCMundo de sus anteriores trabajos) y su nueva colección, como estáis comprobando está dedicada al mundo de las flores.

Imagen | Imaginariumsland

“Mi madre me ha dicho que su padre le contó que en los años 40 oyó a Churchill decir que los ovnis…”

Numerosos medios de comunicación españoles y extranjeros se han hecho eco en las últimas horas de cómo Winston Churchill, tras consultarlo en persona con el general Dwight D. Eisenhower, ordenó durante la Segunda Guerra Mundial (SGM) ocultar a la opinión pública un encuentro de un avión espía de la RAF con un ovni. Sin embargo, la información referente al suceso desclasificada ayer por el Ministerio de Defensa (MoD) británico no aporta pruebas de que esos dos sucesos -el avistamiento y la conversación entre los dos personajes sobre el mismo- tuvieran realmente lugar.

La historia se basa en dos cartas escritas al MoD el 14 de agosto y el 20 de septiembre de 1999 por un hombre que se identifica como “un científico interesado en la tecnología, la física y la astronomía”, y que manifiesta su rechazo hacia las creencias e interpretaciones populares sobre los ovnis. En sus misivas, relata que su abuelo, que sirvió en la RAF y fue guardaespaldas de Churchill, asistió en los años 40 a una conversación de éste con Eisenhower sobre un incidente ovni. Leer más

SeaKettle, la balsa salvavidas que genera agua potable. | Fuente imagen: MyModernMet

¡Ay! ¿Cuánto habrían dado los naúfragos que en el mundo han sido por una de estas balsas? No solo te ofrece una superficie flotante tras el hundimiento de tu nave, lo cual ya de por si es fabuloso, sino que además te ofrece un suministro constante de agua dulce a partir del inacabable océano que te rodea y del implacable sol que te golpea desde lo alto.

En efecto, SeaKettle (o tetera de mar, ¡qué nombre tan horroroso!) es la primera balsa salvavidas que desaliniza agua marina. El proceso empieza con el bombeo de agua de mar a un depósito de Goretex cubierto, donde se la expondrá al sol para su evaporación. El material empleado no es baladí, ya que el Goretex ofrece impermeabilidad y flexibilidad, lo cual es importante cuando tienes que transportar “plegado” el conjunto hasta que lo necesites. Como vemos, el agua evaporada por el sol golpea la tapa cónica que cubre la bandeja de evaporación y desciende por sus paredes – libre de sal – quedando almacenada en el reborde del cono. (Véase cómo funciona un cono de desalinización).

¿Cómo funciona? | Seakettle

Los fabricantes de la balsa sostienen que la SeaKettle es capaz de producir agua suficiente para que cinco tripulantes permanezcan suficientemente hidratados. Para este proyecto, su diseñador Kim Hoffman se inspiró en las múltiples historias de naúfragos que sufrieron deshidratación extrema, o que murieron de sed, mientras navegaban a la deriva en una balsa salvavidas tradicional. Hoffman cree que es absurdo morir de sed rodeado de agua, cuando el sol puede ayudarnos a desalinizarla.

Me complace comparar dos fotografías: las de las huellas de los australopitecos encontradas en cenizas volcánicas en Tanzania, que datan de tres millones y medio de años, y las de los primeros hombres que hollaron con su pie el suelo de la Luna, en el curso de la misión Apolo.

Si yuxtaponemos ambas fotos, disponemos, en resumen, de una visión completa de la historia de la humanidad: el camino que va desde las cenizas de Tanzania al polvo de la Luna en tres millones y medio de años.

Imagen | CERN

Ahora que el LHC, el gigantesco acelerador de partículas de Ginebra, lleva funcionando una par de meses; es momento de preguntarse qué es lo que esperamos que consiga este mastodonte franco-suizo.

Pese a que no es el motivo principal de la construcción del ciclotrón, cada vez que se habla de esta máquina, resulta inevitable hablar del tan cacareado Bosón de Higgs; renombrado de manera incongruente como Partícula de Dios por algunos periodistas demasiado sensacionalistas.

Es cierto que la determinación de la masa de esta partícula, o la demostración de su existencia al fin y al cabo; es uno de los experimento más importantes que se están llevando a cabo en el CERN, pero… ¿de verás sería tan maravilloso encontrar a este esquivo bosón? En realidad, este asunto no está tan claro.Leer más

Mide 1,97 m y ha sido visto en la costa de Mallorca | Foto: Roque Martínez (ABC)

Han sido los cronistas de la Corte los que han descubierto, alarmados, la señal sobre el cuello de don Felipe. Ahí le tienen, paseando tranquilamente por Palma con la marca de la abducción, como en aquella mítica película, “Invasores de Marte”, en la que un crío destapaba la conspiración alienígena.

Los síntomas empezaron a manifestarse hace unos meses, cuando el heredero de la Corona fue avistado con una #timopulsera en su muñeca y algunos empezaron a sospechar que era víctima de algún problema de “equilibrio”. Ahora, las pruebas hablan por sí solas: el Príncipe ha sido abducido por… ¡los magufos!

El último episodio lo resume muy bien la crónica de ABC:

Insectos fritos sobre lecho de arroz. | Fuente imagen: LasLentejas

Y es que la humanidad dedica ya un tercio de los terrenos de cultivo a alimentar al ganado tradicional, el cual por cierto es culpable de una buena cantidad de los gases invernadero que se emiten a la atmósfera. Y mientras tanto vivimos rodeadas de toneladas de proteínas comestibles, criadas según métodos sostenibles. Esto es lo que ha empujado al entomólogo belga Arnold van Huis a escribir un documento que en estos momentos está siendo considerado por la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación).

La recomendación que van Huis hace a occidente es que coma más insectos. Una granja en la que se cultivaran gusanos de la harina o grillo produciría 10 veces menos metano y 100 veces menos óxido nitroso que su equivalente en grandes mamíferos. Los insectos metabolizan el alimento de un modo mucho más eficiente, lo cual abarata considerablemente su cría y alimentación. Además, al estár tan lejos biológicamente de los humanos, el riesgo de que surjan enfermedades contagias como la tristemente famosa encefalopatía esponjiforme bovina (vacas locas) es mucho menor.

Existen más de 1000 especies comestibles de insectos, ricas en proteínas y calcio. Aquellos que las han probado afirman que muchas de ellas son deliciosas.

Más que a un premio Nobel, en realidad a diez premios Nobel… y a dos medallas Lorentz, y a dos premios Príncipe de Asturias… Lo cierto es que el plantel de conferenciantes que se va a reunir desde el 27 de septiembre al 01 de octubre en San Sebastián, en el marco de Passion for Knowledge, es simplemente espectacular.

Hace diez años que se inauguró el Donostia International Physics Center y para conmemorar esta efeméride se ha organizado un evento que unirá a dieciseis de los mejores investigadores de todo el mundo.

Una noticia de alcance nacional que además viene acompañada de una invitación: Amazings estará presente en esta gran reunión de ciencia gracias a la deferencia del comité organizador de Passion for Knowledge, al que desde aquí le damos las gracias.

Los ingenieros creen que lo saben todo, pero continuamente aparecen nuevos materiales, nuevas técnicas, nuevas formas de construir que ponen en jaque una y otra vez todo lo que se afirmaba antes. Por eso no se puede confiar en ellos nunca.

La ingeniería oficial es una gran mentira sostenida por poderosos intereses económicos que imponen “verdades” incuestionables sobre la base de un paradigma agotado, cientifista e inútil. Es hora de establecer un nuevo paradigma.

La ingeniería oficial ha matado a millones de personas. Basta ver cómo falló el 11 de septiembre en Nueva York. Y todos los días fallan presas, edificios y puentes, pero pese a ello la industria de la construcción sigue adelante con toda irresponsabilidad, cómplice de los gobiernos y los poderes más repulsivos que nos controlan. Basta ver las fortunas que hacen las constructoras y sus dueños (por no mencionar al Pocero persiguiendo periodistas armado con una pala) para que quede claro que todo es un montaje sucio.

Imagen de la Estación Espacial Internacional
Imagen de la Estación Espacial Internacional | Foto: NASA

La pregunta parece un poco tonta, pero seguro que a más de uno le hará pensar. Esta semana, el sistema de refrigeración de la Estación Espacial Internacional se ha averiado y ha causado algunos problemas a los astronautas, así que no está de más preguntarse para qué lo necesitan. Veamos.

La ISS orbita a una altura aproximada de 350 kilómetros. Allí arriba no hay atmósfera que amortigüe los rayos del sol ni circulación de aire que regule la temperatura: solo radiación pura y dura. De esta forma, explican en motherboard.tv, la parte de la estación que está expuesta al sol recibe los rayos ultravioleta de forma directa y podría alcanzar los 120 grados. Por el otro lado, la parte a la que no da el sol, la superficie podría llegar a ponerse bastante fría, a unos -157ºC aproximadamente.

Por fortuna, los ingenieros han pensado en estos inconvenientes y han recubierto la estación de una capa protectora que refleja las radiaciones y evita que las estancias de los astronautas estén expuestas a estas variaciones extremas . ¿Por qué hay que regular la temperatura entonces? En motherboard.tv aseguran que se debe a la presencia masiva de ordenadores y máquinas en su interior. No es solo que haya que refrigerar estos equipos, que también, sino que su actividad podría calentar tanto el espacio cerrado de la estación que lo harían inhabitable.