Darryl Cunningham, autor de las viñetas sobre la homeopatía que posteamos hace unas semanas, animado por el éxito de aquel cómic, se ha lanzado y ha vuelto a publicar una nueva serie de dibujos explicativos, en esta ocasión dedicados a la conspiración lunar.

Después de traducir al castellano aquella viñeta homeopática, os dejo también la correspondiente traducción de la nueva agradeciendo a Emtochka su ayuda en su elaboración, al propio Darryl Cunningham por permitirme que traduzca su trabajo al castellano, y se la dedico al amazing Eugenio autor del libro “La conspiración lunar, ¡vaya timo!” y del blog Ciencia en el XXI.El vuelo espacial Apolo 11 aterrizó con los primeros humanos en la Luna el 20 de julio de 1969. La misión, llevada a cabo por los Estados Unidos, se considera un logro mayúsculo en la exploración humana del espacio. Y una victoria en la carrera espacial con la Unión Soviética. Sin embargo, en las décadas siguientes ha aparecido una ruidosa minoría que afirma que los aterrizajes en la Luna nunca ocurrieron.Leer más

Lince | Wikicommons

Si le pide a unas diez personas a su alrededor que escriban el nombre de unas diez especies te puedo asegurar que habrá una gran mayoría de mamíferos, entre 7 y 8 por lista, y en mas de la mitad de las listas aparecerá el toro, el chimpancé, el águila, el león, el tigre, la ballena y alguno más bastante conocido. (Excepto si se lo pide a los frikis de Amazings que le meterán escarabajos, pulpos de ojos azules y hasta una planta)

¿Y a que se debe que aparezcan esos animales en tantas listas? Son animales con carisma, “especies bandera” o “especies emblemáticas”. No tienen que vivir en todo el planeta, ni siquiera ser conocidas por estar peligro de extinción pero para el gran publico son simpáticas, atractivas, famosas y pueden convertirse en un gran aliado a la hora de proyectar planes de protección o campañas de sensibilización. Una “especie bandera” puede ser tan carismática, que un país la reconozca como símbolo nacional.

El oso panda, el flamenco, el lince ibérico, el chimpancé… son los “relaciones públicas” del mundo animal. La gente se siente mas predispuesta a apoyar un plan de conservación que incluya a alguna “especie bandera”.

Al parecer tenemos un día muy eléctrico porque después del espectacular video que nos dejaba Maikel del rayo a 9.000 frames, ahora yo os sugiero esta verdadera pasada de fotografía que recoge más de 50 relámpagos en una sola imagen.

Nos cuenta su autor que es una foto secuencia de 42 tomas, recogidas durante aproximadamente 30 minutos (de 1:16 a las 1:48) en medio de una tormenta eléctrica el pasado 28 de Junio.

Para los amantes de la fotografía también deja algunos datos sobre la cámara utilizada, una Canon EEOs 550D con 3.2 segundos de velocidad de apertura, 4.0 apertura de diafragma e ISO 100. (Lens Canon EF 15mm f/2.8, Focal Length 15.0 mm)

Un científico o científica tiene incentivos para desarrollar su carrera. Lograr proyectos de investigación, formar jóvenes investigadores, lograr financiación, conseguir admisión de patentes… Y, por supuesto, publicar. Nada es ciencia hasta que no esté publicado. Y no en cualquier sitio, sino en revistas al efecto, no dirigidas a la población general sino a aquellos que trabajan en el mismo campo. Revistas con un filtro previo; en las que otros científicos leen, corrigen, juzgan y finalmente admiten el trabajo de sus compañeros y compañeras de profesión (lo que se llama revisión por pares o peer-review).

Gracias a todo ello crea el científico su currículum.

Viñeta | Clay Bennet

¿Ves en esos méritos algo relacionado con comunicar sus investigaciones a la población? No hay nada. No reciben ningún mérito por divulgar a la población general. A pesar de que no es fácil traducir una investigación a lenguaje asequible, hacerla llegar a través de un medio adecuado, convertirlo en un hábito… Además, muchos investigadores no creen que sea necesario, o ni siquiera se han planteado la necesidad de hacerlo, o directamente piensan que no es posible.Leer más

Dormir, comer y el resto de actividades forman parte del ciclo fisiológico de 24 horas conocido como ritmo circadiano. Este reloj interno es controlado por las neuronas de una región cerebral llamada núcleo supraquiasmático (NSQ), y en condiciones normales, la “reprogramación” de este reloj se basa en la luz.

Eso explica que cuando viajamos de una zona horaria a otra, el cuerpo termina por adaptarse a los ciclos noche-día del nuevo territorio (aunque en el proceso se sufra el famoso “jetlag”).

Sin embargo, todo aquel que haya fumado marihuana alguna vez ha experimentado un cambio de ritmo en la percepción del tiempo, (de hecho para algunos, esto forma parte del encanto de esta droga).

Imagen | Flickr Creative Commons

La pupila de nuestros ojos, que parece un punto negro, no es más que un agujero para dejar que entre la luz, está protegida por la Córnea por delante, y una especie de lente llamada Cristalino dentro del ojo.

El Iris es la membrana coloreada que cambia de tamaño para permitir que entre más o menos luz en nuestros ojos para permitir una buena visión.

En la mayoría de los animales, el iris se expande y se contrae de forma circular, permitiendo cierto rango de apertura máxima y mínima, como el diafragma de las cámaras fotográficas.

Imagen | MRO

La famosa cara de marte que tanto y tanto ha dado que hablar desde que en julio 1976 fuera captada por la Viking 1 no es más que una meseta en el planeta rojo. Procedentes de la Mars Reconnaissance Orbiter, nuevas imágenes mucho más detalladas de la supuesta cara se han hecho públicas este pasado miércoles desmontando así todas las locas conspiraciones que sobre ella se habían montado.

Puedes conocer todos los detalles en el artículo de L.A.Gámez en Magonia.