Por su despiadada capacidad para sobrevivir en los exámenes para los que no había estudiado (cuenta la leyenda que aprobó un examen oral diciendo "sí" de manera tan rotunda que convenció al examinador) se licenció en Medicina. Cuando pensó que por fin iba a tener algo de tiempo libre que aprovechar haciendo el imbécil en su blog, descubrió que no le iban a pagar por ser licenciado, al parecer, había que trabajar. Un error informático, propició que empezara a trabajar en uno de los hospitales de Tenerife (las autoridades sanitarias de la isla no desvelan en cual de ellos se encuentra para evitar la desbandada). Él avisó del error, pero no le hicieron puñetero caso. Actualmente, hay días en los que tiene tiempo hasta para respirar.
Contábamos el otro día la previsible y educativa historia de la muerte, a plazos, del sedentario y buen califa “al-Mustansir Bi-llah” al-Hakam II pero también nos dejamos muchas cosas por el camino. Porque, amiguitos, el bueno de al-Hakam tuvo dos ictus —eso lo tenemos claro— pero, ¿sabemos lo que es un ictus?
En 2003 se realizó mediante entrevista telefónica […] Leer
El buen al-HakamII era un califa honrado, más propenso a destrozar la cabeza de un buen bogavante o partir la pierna de una suculenta res, que a partirlas o destrozarlas en la batalla. Leía y pensaba… y mira si habremos retrocedido desde entonces.
Era un tipo de pelo blanco tirando a rojo, de grandes ojos negros, nariz aguileña, voz fuerte,piernas […] Leer
San Vito, santo de aquellos que padecen danzomanía, San Avertino, santo de los epilépticos y de los que padecen de vértigo. No hay santos para los que mueren o quedan lisiados, no, si es que le había llegado la hora. Échale pelotas.
Los santos han sido ágiles para evitar lo que no se cura o lo que no es reversible. […] Leer
Iba de un lado a otro a paso lento y trabajoso, inclinando hacia delante la parte superior del cuerpo y arrastrando los pies. Le faltaba el sentido del equilibrio […] De la comisura de sus labios goteaba a menudo la saliva
Hablábamos el otro día del inquieto geólogo, inoculador de vacunas, mentiroso a tiempo parcial y radical James “Old Hubert” Parkinson. Hablamos de él pero no de la enfermedad que describió y a la que finalmente prestó nombre. Lo haremos hoy, si les parece.
Realmente, Parkinson no descubrió la enfermedad de Parkinson (como tampoco la padeció, el bueno de James murió […] Leer
El bueno de James Parkinson, de los Parkinson de toda la vida (y nunca mejor dicho, su abuelo, su padre y su hijo fueron cirujanos/boticarios en el mismo barrio londinense sucediéndose en el cargo), era una mente inquieta.
Cierto es que siguió los pasos de su padre y educó a su hijo para que siguiera los suyos, pero en el […] Leer
Estaba paseando por un sendero con dos amigos. Se puso el sol. Sentí un ataque de melancolía. De pronto el cielo se puso rojo como la sangre. Me detuve y me apoyé en una barandilla muerto de cansancio y miré las nubes llameantes que colgaban como sangre, como una espada sobre el fiordo azul oscuro y la ciudad. Mis […] Leer
Unos dos años después de que Colón se tropezara con América en viaje al Oriente, aún permanecía sin conquistar la isla de Tenerife. Las anexiones de nuevos territorios a la corona de Castilla se sucedían una tras otra pero Las Afortunadas parecían resistirse a correr el mismo destino que el Nuevo Mundo.
Si bien la conquista de Lanzarote, Fuerteventura y […] Leer