Descubren fósil viviente en aguas del Atlántico

El gusano de la imagen es un enteropneusto recién descubierto, una nueva clase de los así llamados gusanos bellota, que se alimenta en los sedimentos marinos a una profundidad de 2.700 metros. Este gusano forma parte de los hallazgos descubiertos por una misión biológica cuyo último viaje finalizó el pasado 3 de marzo, comprendida en…

Crédito imagen: David Shale

El gusano de la imagen es un enteropneusto recién descubierto, una nueva clase de los así llamados gusanos bellota, que se alimenta en los sedimentos marinos a una profundidad de 2.700 metros. Este gusano forma parte de los hallazgos descubiertos por una misión biológica cuyo último viaje finalizó el pasado 3 de marzo, comprendida en el proyecto MAR-ECO. Los biólogos recorrieron la Dorsal Mesoatlántica, una cadena montañosa submarina que recorre el Atlántico de norte a sur, dividiéndolo en dos.

Los científicos encuentran realmente interesante al gusano bellota porque es una forma transicional (Nota: no usar nunca la expresión eslabón perdido) en la evolución hacia los cordados. Me explico, estos seres son gusanos, y como tal carecen de columna vertebral, pero cuentan con una serie de rasgos que los marcan como «primos» de los cordados, y es por eso que podrían ayudarnos a entender la historia de la aparición de estos últimos.

Monty Priede, biólogo marino de la Universidad de Aberdeen (Reino Unido) y uno de los líderes de la expedición comenta: «En ellos puede apreciarse un final de la cabeza y de la cola, y se establece el plan primitivo del cuerpo de un animal cordado. Lo que vemos aquí son los primeros pasos en la evolución de los animales con movilidad, bien sea arrastrándose o nadando»

Visto en New Scientist y en National Geographic.

Autor de la imagen David Shale.

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