La chinche con rostro humano

Supongo que a la mayoría de los lectores les sonará el cangrejo Heike o cangrejo samurái (Heikea japonica), una especie que habita en Mar Interior de Seto, un mar situado entre las islas japonesas de Honshū, Shikoku y Kyūshū, y que el gran divulgador Carl Sagan dio a conocer en Cosmos. Aunque hay otro pariente suyo que vive en el sur de Japón y China y que también se extiende por el Océano Índico, África oriental y Australia que no le va a la zaga: Dorippe sinica. Los dorípidos, familia a la que también pertenece el cangrejo samurái, se caracterizan porque algunas especies tienen relieves en los caparazones que recuerdan a rostros.

De hecho, el nombre en japonés para esta especie que puede alcanzar los 16 centímetros es kimen-gani, cangrejo con máscara, o cara de demonio, ya que recuerda a algunas máscaras de demonios del teatro noh.

Dejando a un lado los cangrejos, hay una chinche cuyo dibujo sobre su tórax y abdomen es aún más impresionante si cabe.

Se trata de Catacanthus incarnatus, la chinche con rostro humano.

Este insecto, perteneciente a la familia Pentatómidos o chinches escudo, vive en India y en sudeste asiático y fue descrita por el entomólogo inglés Dru Drury en 1773.

Catacanthus
Imagen de South East Botanical Gardens

Quizá así, nuestra protagonista parece una chinche normal y corriente pero, ¿qué pasa cuando la vemos boca abajo como en la imagen invertida de la izquierda? Las líneas negras en las alas anteriores (hemiélitros) se convierten en ojos, los pliegues perfilan una nariz, la separación entre el tórax y el abdomen, una boca, las alas posteriores que sobresalen por la parte inferior (la parte superior en la imagen invertida) se convierten en el cabello y los bordes del abdomen en las patillas.

Ahora, comparemos la chinche con un personaje de ukiyo-e (pinturas del mundo flotante, una técnica de xilografía muy popular en Japón durante los siglos XVII a XX). A la derecha tenemos un detalle del grabado de 1794 Komazō Ichikawa III como Daishichi Shigano, de Sharaku Tōshūsai.

catacanthus
Uno no puede evitar sorprenderse ante el parecido de las alas y el borde del abdomen con el chonmage, el peinado tradicional masculino (y de los samuráis) durante el Período Edo (1600-1868) y de los luchadores de sumo actuales.

Por cierto, también hay una versión «con bigotes» 🙂



Por Entomoblog
Publicado el ⌚ 9 julio, 2010
Categoría(s): ✓ Biología