El espejo que te dice cómo estás de salud

“Tiene usted mala cara, señor Martínez”. Imagina que te levantas de la cama, te diriges al baño y cuando te pones delante del lavabo el espejo revisa tus constantes vitales y realiza un diagnóstico de tu estado de salud esa mañana. La imagen la hemos visto en muchas películas, pero empieza a ser una realidad gracias a trabajos como el del estudiante del MIT, Ming-Zher Poh, quien explica en este vídeo cómo funciona el prototipo que ha diseñado.

Básicamente el espejo tiene una cámara digital, un ordenador que recoge todos los datos y un software que los interpreta. La cámara analiza la cara del usuario, la temperatura, el pulso, la respiración y mantiene un registro diario de tus constantes vitales que puedes ver mientras te peinas. Este registro puede resultar útil para detectar alteraciones e incluso para enviárselas a tu médico, cuando te puedan hacer un seguimiento desde tu propia casa.

¿Cómo funciona este cacharro? (Ampliación 3/10/10)

Como explican los autores del trabajo, presentado a principios de 2010, lo que ellos han desarrollado es un sistema de bajo coste para monitorizar las variaciones del pulso de una persona sin necesidad de contacto, mediante una sencilla webcam y un programa matemático que corrige las variables de movimiento. El sistema es una mejora de una técnica ya existente y conocida como Fotopletismografía (PPG), que sirve para medir las variaciones de sangre u oxígeno del cuerpo mediante un método óptico.

Lo que se hace con esta técnica es medir las variaciones de luz sobre la piel para calcular cuándo está fluyendo la sangre, de modo que se puede establecer el ritmo cardíaco. Hasta ahora, este sistema es caro y complejo, pero este grupo de investigadores del MIT ha realizado los cálculos para ponerlo en práctica con una sencilla webcam y simplificarlo.

En su trabajo, relatan cómo han tenido que introducir distintos algortimos para contrarestar las variaciones de luz que se producen cuando el sujeto se mueve, y explican cómo compararon los resultados con las mediciones de un pulsómetro convencional. Además, realizaron pruebas con hasta tres sujetos simultáneamente, para probar que el dispositivo podría tomar referencias de más de una persona. Como ellos mismos indican, en el experimento sólo han probado a medir el puslo cardíaco en la imagen facial del sujeto pero, según ellos, sería fácilmente aplicable a la respiración y otros parámetros de salud.

* Aún me tiene que ir contestando algunas preguntas, así que esta entrada seguirá ampliándose. Siento haberla publicado antes de tiempo.

Enlace: Non-contact, automated cardiac pulse measurements using video imaging and blind source separation (PDF)

Te invitamos a comentar y conversar sobre este artículo en nuestras redes sociales: Facebook y Twitter.