Divulgación 1.0

Este año he tenido la oportunidad de participar en dos grandes eventos centrados en la divulgación científica celebrados en España.

El primero de ellos fue el V Congreso para la Comunicación Social de la Ciencia, celebrado en Pamplona el pasado mes de abril, que reunió a unas 300 personas relacionadas con el tema procedentes fundamentalmente de España y América del sur aunque era de carácter internacional.

El segundo, bautizado como Media For Science Forum, y también internacional, se celebró en Madrid en mayo, aunque en este caso los asistentes procedían sobre todo de España y Europa.

La diferencia fundamental entre ambos congresos estuvo en que en el primero participaba más bien gente relacionada con la divulgación científica desde museos e instituciones similares, mientras que en el segundo el perfil de los asistentes se correspondía más con profesionales del mundo de los medios de comunicación, aunque en ambos había profesionales de ambos campos.

Pero si una cosa me llamó la atención tanto en uno como en otro fue la escasez de personas que estuvieran usando herramientas de lo que se ha venido en llamar la Web 2.0 durante ellos para comunicarse e interactuar, ya no sólo entre los presentes, sino también con gente que estaba fuera de la sala y que los seguía a través de Internet.

Como se puede ver en la listas creadas por Miquel Duran de twitteros activos en csc5 y por Alex Gerber de los que estábamos en el MFSF, en ninguno de los dos foros estuvimos muchas personas tuiteando lo que pasaba.

Fuente imagen

Al parecido pasa con las fotos en Flickr del CSC5 (cuidado, hay alguna un poco fuera de tema), y del MFSF.

Me preocupa especialmente en lo que muestra respecto al estado de la divulgación científica que se hace desde los centros de ciencia, que si bien supieron hace unos años cambiar radicalmente su discurso con la apertura de numerosos centros en los que se anima a la gente a tocar las cosas como el Explortatorium de San Francisco, huyendo de la tradicional concepción del museo a dónde se va sólo a mirar, creo que en general no estamos sabiendo aprovechar las herramientas de la web 2.0.

Porque tener una web no es estar en la web 2.0, igual que no lo es tener una cuenta en Flickr o en YouTube, por citar un par de servicios.

Echo de menos en el uso que hacen -hacemos- estos centros de estas herramientas el dinamismo que ofrecen y que demuestran a diario en manos de particulares, aunque soy consciente de que a menudo son las trabas burocráticas o la escasez de recursos, o más bien una combinación de ambas cosas, las que no permiten al personal de estos centros de ciencia sacar más jugo a estas herramientas.

Por eso, cada vez estoy más agradecido de que la Web 2.0, o mejor aún, la web de los usuarios, esté permitiendo que divulgadores brillantes que de otro modo habrían pasado completamente desapercibidos salgan a la luz.

Es, como ya he dicho en más ocasiones, el triunfo de los aficionados, pero de los aficionados en el mejor sentido de la palabra, aunque no desespero de que las cosas puedan mejorar.

Geek a tiempo casi completo, aerotrastornado confeso y sin remedio, y fotógrafo aficionado. ¡Ah, sí! También tengo un blog 😉



Por Wicho
Publicado el ⌚ 13 octubre, 2010
Categoría(s): ✓ Divulgación