La sorprendente araña «tampón»

Las arañas son la razón por la que todo el mundo conoce el término “arácnido”: tan llamativas, variadas, atractivas o siniestras, tan listas.

Colin Tudge, La variedad de la vida

Con más de 42.000 especies descritas, las arañas son el orden más diverso dentro de los arácnidos, grupo que incluye a los omnipresentes ácaros, a los carismáticos escorpiones, a los discretos opiliones, a los «terroríficos» solífugos, a los misteriosos amblipigios y a los «acéticos» uropigios, por citar los más conocidos, y también uno de los animales más temidos y recurrentes en la mitología mundial.

Entre tanta diversidad, uno se puede encontrar un gran número de arañas curiosas y fascinantes entre las que figuran las protagonista de esta entrada: las arañas de trampilla del género Cyclocosmia.

Izquierda: ¿Qué es esto? Parece el dibujo de un tampón... Derecha: ¡Mil millones de arácnidos! ¿¡Quién ha sido el desalmado que le ha hecho esto a la araña!?

Las arañas de trampilla

Antes de entrar en materia, creo que merece la pena hablar un poco de las arañas de trampilla, un grupo heterogéneo de arañas de varias familias (lifístidos, ctenízidos e idiópidos) que se han especializado en la emboscada a la hora de conseguir sus presas. Estas arañas construyen madrigueras que excavan con la ayuda de sus quelíceros. Después las forran de seda para reforzar las paredes y conseguir un ambiente interior estable y se esconden en ellas cerrándolas con una puerta con bisagra. El diseño de las puertas varía desde una sencilla cubierta de seda hasta estructuras más sofisticadas construidas con arcilla reforzada con seda y provistas de una bisagra también de seda. La parte superior de la puerta suele estar camuflada de forma que resulta prácticamente indistinguible del entorno, aunque hay especies que se las arreglan sin ningún tipo de puerta.

Algunas especies detectan a sus presas por las vibraciones y otras, como las del género Liphistius, colocan siete hilos dispuestos radialmente que abarcan un poco más de la mitad de la entrada de la madriguera y funcionan como sensores de movimiento, de forma que cuando detectan a una presa, salen de un salto y se abalanzan sobre ella, arrastrándola hacia su guarida.

David Attenborough nos explica cómo se las arregla esta Liphistius (familia Lifístidos) de Malasia para cazar. Los lifístidos, que pueden alcanzar hasta 6 centímetros de longitud, se consideran las arañas más primitivas y su rasgo más característico e inconfundible es que aún conservan señales de segmentación en su abdomen (u opistosoma, si queremos ser más exactos).

Las hembras tardan varios años en llegar a adultas y pueden llegar a vivir hasta 20 años en una misma madriguera. Los machos son más pequeños y cuando llegan a la madurez abandonan las madrigueras y salen a buscar hembras para aparearse. Después de haber cumplido su función reproductora, mueren al cabo de poco tiempo.

Y aquí tenemos a la simpática Gorgyrella (familia Idiópidos) de Tanzania, que aparece por arte de birlibirloque sorprendiendo a un infortunado grillo que no puede hacer nada cuando una enorme masa rojiza con ocho patas se abalanza sobre él.

El universo de una araña de trampilla es muy reducido. Desde el momento en que empieza a construir su madriguera, sólo abandona brevemente las paredes de seda de su mundo subterráneo para capturar alguna presa o para aparearse. Todo cuanto sabe del mundo exterior se limita a las vibraciones de los animales cuando pasan cerca de la entrada de su casa. Con estas señales, sabe perfectamente si se trata de una posible presa, de un pretendiente o de un depredador.

Debido a su vida sedentaria, las arañas de trampilla son presa de muchos enemigos naturales entre los que se encuentran las avispas parásitas o algunos ciempiés. Para hacerles frente, muchas especies han desarrollado un «plan de contingencia» consistente en cámaras sin salida dentro de la madriguera, salidas de emergencia y cavidades laterales que pueden cerrarse con una trampilla interior.

El ingenioso método de Cyclocosmia

Aquí es donde retomo a la protagonista de la entrada. Cyclocosmia es un género de arañas de entre 2,5 y 3,5 centímetros, perteneciente a la familia Ctenízidos, del que se conocen siete especies: C. truncata, C. torreya (Estados Unidos), C. loricata (México y Guatemala), C. ricketti, C. latusicosta (China), C. lannaensis (China y Tailandia) y C. siamensis (Tailandia).

Cyclocosmia es única entre las arañas de trampilla porque ha desarrollado una defensa morfológica frente a los depredadores: su abdomen acaba abruptamente en un disco endurecido bordeado de pelos y reforzado por una serie de nervaduras separadas por surcos estrechos, creando un relieve que recuerda a un tampón para estampar sellos (a otros con una imaginación más desbordante les sugiere un dios zapoteca). Las especies se pueden distinguir por los detalles del relieve, el número de nervaduras del disco abdominal y la disposición de los pelos en el borde del disco.

Relieves del disco abdominal en algunas especies de Cyclocosmia.

Cuando la araña se retira hacia el interior de su madriguera, el disco abdominal se ajusta perfectamente a paredes circulares, taponando la madriguera y creando un falso fondo impenetrable. Cyclocosmia es extremadamente difícil de localizar y suele construir madrigueras verticales de entre 7 y 15 centímetros de profundidad en los bancos de arena de ríos y corrientes.

Izquierda: Entrada de una madriguera de Cyclocosmia latusicosta.

Existen otros dos géneros de arañas de trampilla que presentan una modificación similar: el género africano Galeosoma posee un abdomen truncado pero el disco abdominal no tiene ningún relieve y el género australiano Idiosoma tiene un abdomen parcialmente truncado con un relieve con nervaduras y surcos.

Galeosoma - Idiosoma

Referencias

Life in the Undergrowth. David Attenborough. BBC Books, 2005.

Biology of Spiders, 3rd Edition. Rainer F. Foelix. Cambridge University Press, 2011.

A revision of the trapdoor spider genus Cyclocosmia (Araneae, Ctenizidae). Willis J. Gertsch y Norman I. Platnick. 1975. American Museum Novitates, 2580, pp. 1-36.

Rare spiders of the genus Cyclocosmia (Arachnida: Araneae: Ctenizidae) from tropical and subtropical China. M. S. Zhu, J. X. Zhang y F. Zhang. 2006. The Raffles Bulletin of Zoology, 54 (1), pp. 133-139.

 

 



Por Entomoblog
Publicado el ⌚ 12 julio, 2011
Categoría(s): ✓ Biología • Curiosidades