Tituláridos: Curiosity podría haber encontrado vida en Marte y yo podría ser monje cartujo

Ayer empezó a hervir Twitter a cuenta de una entrevista que John Grotzinger, investigador principal de la misión MSL Curiosity, dio a la radio pública estadounidense NPR. Los habituales de la información planetaria se tomaban su afirmación de que el descubrimiento (pendiente de confirmación) que Curiosity habría hecho en Marte podría “reescribir los libros de historia” con mucho humor. Humor revelador de un más que comprensible escepticismo, no hay que olvidar patones monumentales presuntamente históricos como la vida arsénica.

Sin embargo en España el ABC no puede resistir la tentación y su redactor Jose Manuel Nieves, colaborador habitual de Iker Jiménez, lanza el titular de que Curiosity “podría” haber encontrado vida. Lo más probable es que esa piscina no tenga agua.

Titular de ABC – 22 Noviembre 2012

Reescribir los libros de historia se hace en ciencia todos los días, otra cosa es que sea trascendente. Veamos.

Si el SAM de Curiosity que, no lo olvidemos, es un laboratorio químico, que no biológico, y más geoquímico que bioquímico, hubiese encontrado algo, ¿qué podría ser que reescribiese los libros de historia? Podría ser metano, pero ello no haría más que confirmar descubrimientos anteriores y zanjar una cuestión y abrir otras.

Un bombazo sería que encontrase cualquier compuesto orgánico nitrogenado, lo que se escribiría con su propio capítulo en la historia de la exploración espacial; pero ello no supone prueba alguna de la existencia de vida.

Puestos a dejar la imaginación volar, podría haber encontrado una cadena peptídica, las precursoras de las proteínas, pero, y este es un gran pero, las últimas versiones de los experimentos de Urey y Miller con mezclas ricas en dióxido de carbono (como la atmósfera marciana) son capaces de obtener no sólo grandes cantidades de aminoácidos, sino también de ácidos grasos, por lo que la detección de estos compuestos en Marte podría tener un origen completamente abiótico. Y más allá no puede ir SAM.

Ya explicamos en su momento por qué un simple laboratorio químico no puede encontrar vida. A otros parece que les puede el amarillismo de un titular aún a costa de demostrar lo poco que saben de lo que escriben. Hasta que no hable la NASA, mucha prudencia, y aún cuando hable, más.

Esto es ciencia, no malvender periódicos.

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