Sobre ética farmacéutica

Por Iñaki Úcar, el 7 diciembre, 2012. Categoría(s): Medicina

Pongámonos en situación. Una persona sale del médico con sus recetas y un dolor de muelas de los que no dejan dormir (quien dice dolor de muelas, dice cualquier tipo de infección bacteriana que conlleve dolor, mucho dolor). El susodicho encara hacia la farmacia con unas ganas terribles de irse a su casa y tomarse el siguiente chute de ibuprofeno, que tocaba hace una hora pero que no se ha tomado porque estaba en la consulta. En esto que le toca el vendedor con título de Farmacia de turno y le «aconseja» (con veinte comillas): «Mira, este antibiótico es muy fuerte [estamos hablando de amoxicilina], por lo que te va a bajar mucho las defensas y te va a dar diarrea. Yo te aconsejo que te tomes también esto». Redoble de tambores.

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¿Resultado? El pobre sujeto ni mira lo que compra, se fía del señor serio de bata blanca que hay tras el mostrador; así que venga, padentro que hay prisa por ir a gimotear a otra parte. Así que, mediante mentiras, le acaban de endosar una gran mierda pinchada en un palo por el módico precio de 14,5 euros: un puto complemento dietético.

Sí, me ha pasado hoy a mí, y efectivamente, cuando me pongo malito me vuelvo automáticamente gilipollas, como cualquier hijo de vecino. Por lo menos, dentro de lo que cabe, yo soy un tipo escéptico, y una vez en casa, me he puesto por fin a mirar qué cojones había comprado. Y han saltado todas las alarmas de las dos neuronas que todavía funcionaban. Y he preguntado y me he informado, para llegar a finalmente a la poco agradable conclusión de que me la habían metido doblada. Por lo menos, dentro de lo que cabe, he vuelto allí, me he despachado a gusto y me han devuelto el dinero.

Ahora imaginaos cuántas personas entran allí (aquí, por cierto, una farmacia que está justo al salir de un consultorio médico) y no se hacen tantas preguntas, ni siquiera a posteriori; simplemente se fían de que el señor de bata blanca que hay tras el mostrador está velando por su salud. Multiplicad por 14,5 euros. No voy a preguntar si es ético que esto suceda, porque tengo muy claro que no lo es. Voy a preguntar, en su lugar, ¿es ético que se permita que esto suceda? ¿Es ético que esto no sea denunciable? ¿Es ético, siquiera, que se venda en una farmacia algo que no es un medicamento?



Por Iñaki Úcar, publicado el 7 diciembre, 2012
Categoría(s): Medicina

 

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