Felinos y herbívoros retratados en las paredes de la cueva Chauvet. Nuestros más lejanos antepasados ya eran capaces de abstraer y figurar el mundo que les rodeaba. Y desde aquellos lejanos tiempos, en los que buena parte de Europa estaba habitada por osos cavernarios, leones y rinocerontes, el ser humano no ha parado de ejercitar esta capacidad.







