Alerta magufo: La Universidad de Córdoba no se toma el cáncer en serio

Durante los días 2 al 5 de mayo se va a celebrar en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba el III Curso Intensivo de Homeopatía Veterinaria (todos los detalles aquí). Sí, pseudociencia pura y dura en una Universidad, lo que debería ser impensable pero que desgraciadamente es muy frecuente; a La lista de la vergüenza os remito.

La doctora veterinaria Coral Mateo, presidenta de la Sociedad Española de Homeopatía Veterinaria forma parte del equipo docente.

Pues bien, para que quede claro el lodazal en el que se mete toda una Universidad, quiero que veáis los conocimientos las opiniones que tiene esta mujer al respecto de ese conjunto de enfermedades tan agresivo con la humanidad al que llamamos cáncer. He ido tomando apuntes de lo que se dice en el vídeo; debajo los comento. Es un fragmento de un programa de Discovery Salud, ese estercolero intelectual disfrazado de divulgación:

“[El tumor] es un órgano nuevo que funciona como un crematorio para eliminar los contaminantes, el tumor se traga esas moléculas que nos están haciendo daño (…), un cubo de basura fabricado ex profeso por nuestro organismo”.

Caramba, cualquiera diría que en el mundo actual, donde la contaminación es uno de los principales problemas medioambientales, también en las ciudades, tener un tumor es toda una suerte. El tumor se va a encargar de destruir (lo de la incineración es una metáfora, sí) las moléculas que nos agreden. Mucho mejor que otros órganos con los que nacemos -como los riñones, el hígado, la piel…- y que se encargan de ello, dónde va a parar. Por otro lado, entiendo que deberíamos dejar de considerar al tumor como un enemigo que aparece en nuestro cuerpo: es un órgano, y como el resto de los órganos tiene una función importante, por supuesto.

Ojo a esta otra perla:

“Destruir los tumores de los enfermos de cáncer es un sinsentido”.

Que no debería sorprendernos si el cáncer es un órgano tan digno como los demás. Pero eso los oncólogos no lo saben, y ahí los tenemos erre que erre empeñados en extirpar los tumores de manera que no quede ni una sola célula tumoral. Esta es la explicación de porqué no hay que quitarlos; porque cuando terminan su labor desaparecen por arte de magia:

“Si el tumor principal desintegra todo el material tóxico y no hay más aporte de residuos tóxicos, ese tumor puede desaparecer, nosotros lo hemos visto”.

Además los tumores salen donde deben, qué os creíais:

“El organismo procura construir los tumores donde menos molesten: mamas, útero, ovarios, próstata… y nunca en el corazón”.

Una bendición, un tumor en cualquiera de esos órganos sin apenas importancia… no como los pulmones, el estómago o el cerebro, donde jamás se ha documentado la presencia de tumores, ¿no es así?

La señora Mateo no niega que, a veces, ese regalo llamado tumor se descontrola produciendo metástasis, pero no hay que preocuparse en exceso:

“Cuando hay metástasis, es el tumor principal quien las mantiene a raya y las dirige (…). Costaría un poco más de trabajo pero sí se podría dar la vuelta atrás”.

Finalmente, y como bien sabe Steve Jobs (espera… murió), el cáncer se supera perfectamente corrigiendo el estilo de vida, nada más. Porque el cáncer son toxinas, y nada tiene que ver con la compleja regulación de los oncogenes:

El cáncer son toxinas provocadas por el sufrimiento, el estrés, o por contaminantes externos. Se cura, por tanto, cambiando el estilo de vida.

En fin, creo que queda muy claro con la oferta de este curso que la Universidad de Córdoba no se toma el cáncer en serio. Además estamos hablando de un curso sobre homeopatía, no lo olvidemos. Eso sí, todavía hay tiempo para rectificar.

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