Cambio de hora: ¿donde está el ahorro?

Por El Navegante, el 21 octubre, 2013. Categoría(s): Divulgación
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Ya está aquí, como todos los años, el polémico cambio de hora en España. En la madrugada del sábado 26 al domingo 27, a las 3h, habrá que retrasar los relojes y serán las 2h. Los medios de comunicación llenaran páginas y minutos con el tema. Curiosamente la polémica surge, sobre todo, en el cambio de hora del último domingo de octubre. En marzo, cuando se realiza el cambio inverso, lo asumimos con más naturalidad y la polémica ocupa mucho menos espacio en los medios. Y eso que en aquel cambio perdemos una hora de sueño. Paradójico.

La semana pasada, Don Mostrenco –al que le hemos robado una imagen para este artículo– publicaba aquí mismo un interesante artículo, España está que se sale: el meridiano y la hora oficial. Al hilo, como complemento, trataremos de explicar aquí las razones del cambio de hora. Y de nuestro huso horario, razones históricas al margen.

El cambio de hora se hace en nombre del ahorro. Para aprovechar mejor las horas de Sol, dicen. Pero nadie parece tener muy claro donde está ese ahorro, en qué momento se produce. No es la intención del presente artículo defender una postura o la contraria. Ni entrar a discutir si realmente hay ahorro o no. La idea es aclarar, de una vez por todas, que pasaría en caso de no cambiar la hora. Y que sucedería de pasarnos al huso horario que, supuestamente, nos corresponde, es decir, el de Gran Bretaña y Portugal. Trataremos de hacerlo sencillo.

Aclaración previa: los horarios que daremos corresponden, aproximadamente, al centro de la península. En las zonas más al este los amaneceres, por ejemplo, suceden 20-30 minutos antes. En las zonas más al oeste, 20-30 minutos después. Partimos del huso horario en el que está la península ahora. Y tratamos, al final, que cambios tendríamos de situarnos en el mismo huso que portugueses y ingleses

Caso 1: ¿Qué sucedería si no retrasamos una hora los relojes a finales de octubre?

Para entenderlo, lo mejor es irse a los extremos. En diciembre, cuando más larga es la noche, en el centro de la península amanece entre las 8-8:30. Si no hiciéramos el cambio de hora de octubre, esto sucedería una hora más tarde, 9-9:30.

Por la tarde, en diciembre, es de noche alrededor de las 17:30-18:00. De no hacer el cambio de octubre, anochecería una hora más tarde, a las 18:30-19:00

En este caso, es difícil defender que se ahorre energía en un caso o en el otro. El aprovechamiento de las horas es similar. Si en la situación actual las horas de luz son entre las 8:30 y las 17:30, pasarían a ser entre las 9:30 y las 18:30

Caso 2: ¿Qué sucedería si no adelantamos una hora los relojes a finales de marzo?

Volvamos a los extremos. En junio-julio, cuando más corta es la noche, en el centro de la península amanece hacia las 6 de la mañana. Si no hiciéramos el cambio de hora de marzo, esto sucedería una hora antes, alrededor de las 5 de la mañana.

A cambio, si ahora oscurece entre las 22:30-23:00, anochecería una hora antes, entre las 21:30-22:00.

Ahí está el ahorro. Aprovechamos por la tarde una hora de luz que, de otra manera, se perdería por la mañana, cuando hay poca gente despierta.

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Siempre tendemos a pensar que son los otros los que hacen las cosas bien. Tal y como lo hemos explicado, no parece que sea una locura lo que hacemos. En Portugal e Gran Bretaña , en verano, empieza a amanecer  a las 5-5:30 de la mañana (en Inglaterra incluso antes) y no hay nadie para verlo. Quizá, por una vez, son los otros los que se equivocan. Igual Gran Bretaña y Portugal deberían de tener nuestra misma hora y el resto de Europa, una hora más. Si habéis viajado en verano por Europa habréis visto como, en los países más al este de nuestro huso horario, las primeras luces del día comienzan incluso a las 4-4:30 de la mañana.

Hay quienes aducen que nuestro organismo sufre trastornos en los cambios de horario. Ahí no entraremos. El problema sería, en caso de mantener el horario que parece más lógico desde el punto de vista del aprovechamiento de la luz, el de verano, que en invierno amanecería tarde, 9-9:30 de la mañana. Hay quien estima que eso no es conveniente, porque supondría que los niños/as irían de noche al colegio. Tampoco entramos a debatir eso.

Lo que de ninguna manera parece lógico es mezclar huso horario y costumbres. Es lo que, en mi opinión, han hecho quienes han presentado la propuesta de cambiar el huso horario. Racionalizar los horarios españoles y mejorar la conciliación puede ser una buena idea…que nada tiene que ver con el huso horario.



 

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