Física de partículas, conspiraciones y el poder de los medios

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Siempre he sido partidario de ignorar a los magufos, los locos y los “haters” de la ciencia que pueblan la red desde que el desarrollo de la world wide web y las redes sociales proveyese de visibilidad a toda opinión, por minoritaria o absurda que esta fuera. Sin embargo, y debido al delicado momento que vive la investigación científica en nuestro país, acosada por recortes absurdos y presiones por “buscar la eficiencia y la utilidad”, donde el entrecomillado refiere a lo ridículo que es hablar de eficiencia y utilidad en ciencia; creo que es momento de alzar la voz respecto a la visibilidad que muchos medios de comunicación están dando a ciertos odiadores y conspiranoicos que denigran el trabajo colectivo de mucha gente a base de mentiras y ayudan a mantener y aumentar la brecha creada artificialmente entre sociedad y científicos con la idea de que “la ciencia es difícil, peligrosa e irresponsable”.

Concretamente, quiero referirme al caso de Antonio Ruiz de Elvira, quien, manteniendo un blog sobre cambio climático asociado al diario “El Mundo”, no es la primera vez que es noticia debido a lo polémico de muchas de sus opiniones para nada relacionadas con su supuesta disciplina científica, como las, literalmente, burradas catastrofistas que pronuncia en este vídeo en el que, además de nombrarse automáticamente como portavoz de todos los científicos, se presenta como experto en física nuclear, algo que, por supuesto, no es (vía @shagaiyo)

Sin embargo, el caso del que quiero hablar hoy es mucho más reciente y está relacionado con mi propia especialidad científica, la física de partículas (aunque yo me dedico a una parte tangencial más relacionada con gravedad) y es el de este artículo en el blog de Ruiz de Elvira

Diciéndolo de manera clara, este post que acabo de enlazar es un ejemplo de ignorancia y proselitismo anticientífico como pocos he visto anteriormente (sólo al mismo nivel del libro que recomienda al final de su artículo, al que Lubös Motl ya dedicó una no-muy-agradable crítica en su momento (en inglés)).

No hace falta más que leer el final del primer párrafo para entender que el autor lanza las pelotas fuera admitiendo su desconocimiento de lo que habla y recurriendo enseguida a la argumentación filosófica y no a la científica en un salto que ya querría Hulk (tildes añadidas para la versión Naukas)

Si es así, se puede explicar el porqué protones y electrones tienen masa, pero lo único que hacemos con esa explicación es retirarla una etapa. ¿Por qué existe el campo de Higgs? ¿De dónde sale?

Primero, deberíamos dejar claro que el campo de Higgs no confiere masa al protón, pero ese es un error común ya comentado por Francis en su momento. Lo que se ha de destacar en este párrafo es la comentada lanzada de balones fuera ¿por qué existe el campo de Higgs?

Debemos recordar que la ciencia es una construcción que busca, con los mínimos elementos posibles, explicar una variedad cada vez más grande de los fenómenos que se producen a nuestro alrededor. Contestar a la pregunta de por qué existen los campos, por qué existe el electromagnetismo, por qué existe la gravedad, a dónde vamos, de dónde venimos… no es un objetivo de la ciencia, si no de la filosofía o de un grupo de rock gallego. Las respuestas de la ciencia se reducen a explicar cómo ocurren las cosas y no por qué. Y eso es lo que se hace en física de partículas y que el señor Ruiz de Elvira no parece entender.

El artículo sigue con un párrafo digno de un charlatán desvía-atención

Se supone que los bosones de Higgs han sido detectados. El bosón de Higgs, si se crea (si se enciende la luz) dura 0.0000000000000000000001 (10**(-22)) segundos, y no se puede detectar por si mismo. Los fotones pueden durar la vida del universo, miles de millones de años. Se supone, en el modelo al uso de la física de este tipo de partículas, que el Higgs, cuando desaparece, genera otros dos bosones, el W y el Z, que desaparecen a su vez en 0.000000000000000000000001 (10**(-25)) segundos. Estos bosones son a su vez indetectables y solo se supone que han existido porque ciertos neutrinos han interaccionado con protones y electrones, y han dejado algún rastro en una cámara de burbujas. La existencia de Ws, Zs, y bosones de Higgs se deriva del modelo al uso para estas partículas, modelo que se supone validado si estas partículas se detectan, pero su detección solo se asume si se acepta el modelo, en un argumento circular que se muerde la cola.

La ciencia no funciona porque usan números muy raros; eso es lo que parece decir este párrafo. Sin embargo, el valor absoluto de un número no tiene ningún sentido si no se le compara con la herramienta de medida que utilicemos y, en este caso, los físicos de partículas no se dedican a medir estos tiempos ínfimos, la física de aceleradores no funciona así, como bien explicó Javier Santaolalla en Bilbao (a partir de 5:30)

La física de partículas funciona destrozando la materia de la misma forma que romperíamos un reloj y deduciendo, de los trozos resultantes, el mecanismo interno que conformaba el objeto completo. Los físicos de los experimentos ATLAS y CMS en el LHC no se dedican a mirar tiempos de vida o mágicos neutrinos que atraviesan cámaras de burbujas (que no se utilizan desde los años 70, por cierto) si no que observan los rastros de partículas (electrones, fotones, muones, etc…) resultantes de colisionar dos protones e intentan deducir lo que ocurrió en la colisión utilizando modelos teóricos. De hecho, los neutrinos a los que Ruiz de Elvira se refiere ¡nunca se observan!.

Pese a que Ruiz de Elvira insiste, no existe ningún tipo de argumento circular en la detección de partículas en el LHC. Al contrario, la detección experimental y el trabajo teórico van por libre y sólo se juntan en la última etapa, cuando se intentan dilucidar las causas de un fenómeno. Es decir, tras analizar los datos del experimento, lo que los físicos trabajando en los detectores dicen es que han encontrado “cierta cantidad de este tipo de partículas con esta energía, este momento, etc… ¿qué modelo puede explicar esto?” y es en este punto cuando se comparan las medidas con las predicciones de aquellos modelos teóricos que han sobrevivido al escrutinio y las pruebas que miles de físicos les han puesto durante años y, de todos aquellos que estén de acuerdo con la medida, se acepta como válido el más sencillo. No hay ningún argumento circular por mucho que algunos insistan.

En los últimos años, la popularización de la ciencia ha traído cosas buenas y cosas malas. Por un lado, todos estamos de acuerdo en que es una necesidad que el trabajo científico se filtre en la sociedad, pues es una forma de crear ciudadanos más responsables y con una mayor calidad democrática. Sin embargo, la popularización y lo llamativo de varios conceptos, ha hecho que cierto tipo de gente (a los que comúnmente se denomina “crackpots”) se aprovechen de esta oleada de noticias para vender libros o ganar popularidad utilizando el más que viejo argumento de ir contracorriente, el intentar vender que sólo ellos y los pocos privilegiados que leen sus libros (a un módico pero no pequeño precio, por supuesto) son capaces de acceder y comprender el secreto que es inaccesible al resto de la humanidad y que implica que toda la ciencia conocida está mal, que ellos y sólo ellos son más listos que Einstein, Newton y otros gigantes de la historia de la historia.

Por ello, desde diversos blogs y grupos de divulgación científica insistimos en que hay que fomentar el espíritu crítico y el escepticismo y llamar la atención ante estos vendehumos sacacuartos. Porque, seamos sinceros, el mayor logro en la carrera de un científico es ser capaz de cambiar el paradigma de su disciplina… si todo fuese mentira ¿no serían los propios científicos los que hubiesen destapado la conspiración?

Finalmente, no quiero terminar este artículo sin comentar las dos perlas finales del post de Ruiz de Elvira. La primera de ellas

Entre los premios Nobel de física desde 1950 hasta hoy hay unos cuantos que se dieron por descubrimientos que posteriormente no pudieron ser confirmados, o por teorías que aún están esperando su validación en el laboratorio.

Ojalá fuese capaz de poner un sólo ejemplo que apoye su argumento. Yo no lo he encontrado. De hecho, la razón de que hayan tardado tanto en concederle el premio a Higgs y a Englert es que los Nobel sólo se conceden a investigaciones con respaldo experimental… con lo que la última frase del párrafo de Ruiz de Elvira es literalmente falsa.

Lean, si quieren, el libro de Alexander Unzicker: ”The Higgs Fake”. Se puede conseguir en Amazon. Vale la pena.

No. No lo hagan. No la vale.

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