#TertuliasCiencia

Hace unos meses @2qblog me habló de un proyecto que tenía in mente, organizar verdaderos debates de literatura científica on-line. Usando sus mismas palabras:

Lo mismo no es el momento, estamos liados pero alguna vez esa idea habrá que desarrollarla porque creo que es muy buena.

#tertuliasciencia

Como yo estaba de acuerdo, nos pusimos manos a la obra y a intercambiar e-mails. Íbamos a proponer un libro de divulgación científica, y nos turnaríamos ambos para resumir cada semana un capítulo, con el objetivo de que más gente se fuera animando a comentar y a participar. Teníamos que decidir qué libro sería el primero, y por tanto, el “objeto” de nuestro experimento. Estuvimos leyendo los primeros capítulos de varios, e intercambiando las ventajas e inconvenientes, hasta que finalmente elegimos El tío Tungsteno de Oliver Sacks, y lo anunciamos por Twitter. Empezamos una verdadera campaña de avasallar para que se sumaran tertulianos.

¿El resultado? El resumen del primer capítulo recibió 900 visitas y 40 comentarios. ¡Y ya no estábamos solos para resumir!, pusimos en marcha un calendario para reservar los capítulos porque teníamos un montón de voluntarios animados a resumir. El formato cristalizó en una breve reseña del capítulo (que sirviera de recuerdo para los que lo habían leído, o de pauta para los rezagados que no lo hubieran hecho) y en proponer una serie de temas de debate a raíz de lo que se había leído. Obviamente, cada uno somos de nuestro padre y nuestrjetia madre, así que los resúmenes y, en general, las aportaciones de todos eran muy dispares. Pero desde el principio se creó un clima de respeto y de ganas de aprender, de manera que se estaba muy a gusto, y salían temas interesantes.

¿De qué hablábamos cada domingo? Del libro, de la química que es protagonista principal de él, pero empezaron a salir cuestiones más divergentes e incluso polémicas: ¿existe la realidad? ¿Hay alguna metafísica racional? ¿Cómo mejorar la enseñanza de las ciencias? ¿Cómo acercar la ciencia a la sociedad? ¿Cómo podemos cambiar el mundo? ¿Qué podemos hacer para que la gente de calle entienda qué es una pseudociencia y por qué no tiene fundamento ninguno? Cada domingo argumentábamos y discutíamos, enlazando artículos científicos, o blogs de divulgación, planteando las dudas personales, o recomendando libros para leer. Y de las discusiones han salido también artículos de divulgación (de muestra, aquí y aquí).

Lo siguiente fue… que se nos quedó corto, y no teníamos suficiente…, así que nació una nueva sección dentro de estas Tertulias literarias de Ciencia: #practicando, con el objetivo de proporcionar material didáctico y experimental para que profesores de Secundaria se animaran a realizar prácticas sencillas de laboratorio en sus clases. Estábamos tan enganchados que decidimos que no pararíamos ni en verano, y extraordinariamente (¿o no tanto?) aquello siguió vivo aunque muchos no tuvieran acceso a Internet en sus vacaciones, y es que como dijo una de la más fieles comentaristas: “hacéis más científicos mis fines de semana”. ¡Olé!, primer objetivo conseguido.

Acabamos el libro en noviembre con 14000 visitas al blogs (algunos posts alrededor de las 900 visitas), 775 comentarios totales, y con muchas ganas de seguir disfrutando leyendo sobre lo que más nos gusta: la Ciencia. Así que hicimos un parón navideño, y volvimos a la carga con Una breve historia de casi todo de Bill Bryson. Estamos los de siempre, más muchos nuevos que se han enganchado después de la brasa que hemos dado en las redes sociales con el hashtag de #TertuliasCiencia, y en los respectivos blogs de cada uno. Así que para acabar, solo me resta animaros si este loco proyecto os parece interesante. Aunque tenemos a un abogado y a un filósofo entre los participantes, la mayoría somos científicos, investigadores o docentes. Os confesaré que yo no pierdo la esperanza de que se nos unan gente del área de humanidades, y conseguir enganchar al carro de la Ciencia no solo a los que ya somos adictos, sino a los que no saben de qué estamos hablando.

Te invitamos a comentar y conversar sobre este artículo en nuestras redes sociales: Facebook y Twitter.