De viaje por el interior de una neurona

Por Rosa García-Verdugo, el 6 mayo, 2014. Categoría(s): Divulgación • Neurociencia
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Fotograma de "Inner Life of a Cell"
Fotograma de “Inner Life of a Cell”

Los recuerdos… parece que fue ayer cuando estaba sentada en un aula de Universidad flipando con los super detallados dibujos de mi profe de citología y sin embargo, desde que hace unos años la Universidad de Harvard junto con Xvivo, una empresa de animaciones científicas, empezara a sacar sus vídeos con reconstrucciones tridimensionales sobre las estructuras subcelulares nada ha vuelto a ser lo mismo.

Empezaron por mostrarnos el interior de un linfocito en su viaje desde el interior de un capilar hacia el tejido donde se extravasa, y allí pudimos ver algunas de las proteínas especializadas en transporte como las kinesinas, son eso que parece tener patitas y cargar con el mundo a sus espaldas. Y que no es sino una vesícula. Por otra parte, el camino por el que se desplaza es un microtúbulo, una estrucutra protéica que además de servir para el transporte es parte del citoesqueleto.

Os dejo el vídeo narrado y con subtítulos -en inglés porque no los encontré en español- para que podáis seguir paso a paso lo que ocurre. No tiene desperdicio.

Como aún quedaba mucha tela por cortar, y mucho dentro de la célula por mostrar, después vino la mitocondria. El compartimento subcelular responsable de la producción de energía. Y por último, hace unas semanas nos encontramos con una neurona. Y en este caso nos llevan a su interior a través de un canal iónico de membrana y una vez dentro nos encontramos con algo diferente a lo que vimos en los otros vídeos. Todo se mueve, todo vibra. Y es que así se encuentran realmente las moléculas en el interior de las células y si parece que es un caos y que hay muchas cosas, en la simulación aún han dejado cosas fuera para que podamos ver algo, en realidad la célula está llena de moléculas vibrantes sin apenas espacio entre ellas. No verlo así en el primer vídeo era algo que los creadores querían solventar en esta última simulación para acercarse aún más a la realidad.

De lo primero que vemos es una proteína de colorines, tipo spaguetti retorcido que se acerca a una estructura como con forma de barril hexagonal que se la traga y escupe trocitos más pequeños del espaguetti de colores. El barril es el proteasoma, implicado en la degradación de proteínas y cuyo fallo se ha relacionado con enfermedades como el Alzheimer, por ejemplo. Seguimos en nuestro viaje por la neurona y volvemos a encontrarnos con la kinesina cargando con una vesícula enoooorme y sufriendo a cada paso. Si os fijáis antes de dar un paso parece que se acerque volando una pequeña partícula amarilla que se pega a la patita y se funde con ella. Esa cosita amarilla es ATP, la moneda energética celular, y cada vez que consume una de esas monedas consigue dar un paso.

Más adelante en el vídeo vemos unas estructuras verdes como con forma de trisquel acumularse sobre una superficie y cubrir una vesícula que emerge del Golgi. Después se desprenden de esta vesícula, que si os fijáis bien es la misma que llevaba la kinesina en planos anteriores. Las proteínas con forma de trisquel se llaman clatrina y como vemos en el vídeo median procesos de evaginación y transporte de vesículas dentro de la célula.

Ya sabéis lo que se representa en el vídeo pero me gustaría que probarais a hacer el siguiente experimento: ver el vídeo sin sonido, y sin ideas preconcebidas mirar ¿qué os sugiere lo que véis? A mí desde el momento que entramos en la célula me parece estar dentro de un arrecife, es como estar contemplando el caos de vida y movimiento del interior de este ecosistema, con su variedad de colores, su incansable movimiento…El difícil avance de la kinesina me recuerda a un pequeño crustáceo de fondo intentando caminar contra la corriente mientras que las clatrinas bien parecen algas removidas al salir por uno de esos peces que se esconden bajo la arena. Llamadme loca, pero eso es también lo que veo.

En cualquier caso me alegro de que existan estos vídeos, aunque ya sea tarde para que los usen conmigo en la Universidad, porque no sólo son una obra de arte sino que nos acercan mejor a ver y entender cómo de verdad es el interior de una célula. Nuestra unidad mínima independiente.



 

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