Hitos en la red #38

Erdos-2

Si hay algo que caracterice a los que se dedican a la exploración espacial de forma profesional es la imaginación. Hay que reconocer que siempre encuentran un prisma diferente para cada situación. Un ejemplo estupendo en Un viaje tripulado a Venus… en dirigible por Daniel Marín.

En general, cuando dejas a los ingenieros sueltos suelen venir con propuestas muy creativas: un par de ejemplos más en Ingeniería sin fronteras, por Javier San Martín.

Los físicos parecen necesitar el consurso de bares y cafés, la historia está llena de ejemplos, para poder expresar su pensamiento de forma inteligible. Desde este prisma nace un nuevo experimento tabernario llamado, en un alarde de originalidad navarra adoptiva, Ciencia en el bar, de Joaquín Sevilla y Javier Armentia.

Aunque, bien pensado, el acabose de la imaginación es un matemático con tiempo libre: El número de Erdős-Bacon-Sabbath, por Marta Macho. Esos si que tienen prismas y saben cómo usarlos.

Con todo, es la realidad la que más nos sorprende. ¿O no te sorprende si te digo que hay hielo de agua en Mercurio? ¿Y nuestra falta de memoria que permite que una noticia resurja bajo diferentes prismas? La sonda MESSENGER descubre hielo en Mercurio… otra vez, por Dani.

Sorpresas las que podemos esperar de la New Horizons visitando objetos del cinturón de Kuiper La New Horizons ya tiene un nuevo objetivo más allá de Plutón, por Dani, o el estudio de los rayos gamma del centro de la galaxia, El desconocido centro de la Vía Láctea. Pero si lo tuyo son los prismas que nadie posee, los secretos militares y la conspiranoias lo que tienes que leer sin falta es la historia de este discreto, que no secreto (como los masones), proyecto Finalizó la tercera misión del misterioso X-37B, por Dani también.

Está claro que una cosa es cuestionarlo todo y otra el rigor con el que se hace este cuestionamiento. Añadiendo que las agencias de noticias generalistas buscan primero el titular y luego el rigor, ya tienes el lío formado cuando se publica algún artículo científico que puede ser pasto de una clase en sí misma de amarillismo llamada “rotura del paradigma” (como, primero, si los paradigmas existiesen, y, segundo, si en el caso de existir se pudiesen romper; un prisma que, por asentado, no deja de expresar ignorancia de lo que se habla). Esto es lo que ha sucedido hace poco con un artículo en el que se negaba la existencia de los agujeros negros. Nos los cuenta Francisco R. Villatoro en La física Laura Mersini-Houghton y un “perdón por haber nacido” para La Buhardilla.

Por cierto, el descubrimiento de Herschel usando un prisma de vidrio narrado por Ambrosio Liceaga en El termómetro como descubridor de la belleza si que contribuyó a un cambio de paradigma (asumiendo, repito, que existan y que, de existir, cambien). Como también lo hizo la nueva mecánica cuántica, De los cuantos (III). Incluso el poder medir la consciencia también puede que abunde en otro, Midiendo la consciencia.

¿Podemos considerar una rana marina que come cangrejos una rotura de paradigma o solo la excepción a una regla? La rana que come cangrejos, por Juan Ignacio Pérez Iglesias. Es una cuestión de prismas.

Y premios Prismas son los que han recibido la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco, de la que el Cuaderno de Cultura Científica es uno de sus medios y Naukas Bilbao uno de los eventos que patrocina, y nuestro Chuck Norris particular, Arturo Quirantes. Dentro de los colaboradores Naukas también han merecido mención de honor Jose Manuel López Nicolás por Scientia y los hippies de The Big Van Theory. ¡Enhorabuena a todos ellos y al resto de premiados!



Por César Tomé López
Publicado el ⌚ 19 octubre, 2014
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