Hitos en la red #44

Por César Tomé López, el 30 noviembre, 2014. Categoría(s): Enlace Recomendado
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Hoy día podemos ver con mucha facilidad cosas que hace un siglo solo era posible en laboratorios especializados. Por ejemplo, usando un láser de esos que usan los gamberros para fechorías oculares varias, una jeringa y un plato Javier Armentia y Joaquín Sevilla son capaces de ver en la barra de un bar la vida microscópica que bulle en una gota de agua tomada de un charco: La vida en una gota de agua.

Sigue siendo cierto, sin embargo, que incluso para ver cosas interesantes que los demás no ven la mente tiene que estar preparada. Es lo que pasó a Robert Kiehn mientras se relajaba al borde de una piscina en Brasil, ¿cuántas personas no habrán hecho lo mismo que él antes?, y vio algo que o había pasado desapercibido para todos los demás o no le habían dedicado la atención suficiente: defectos topológicos en la superficie del agua originados por sus propias caderas al salir de ella; defectos relacionados con la ¡teoría de cuerdas! Francisco R. Villatoro nos explica el origen del nombre que les dio e incluye un vídeo delicioso explicando el fenómeno muy fácilmente. Este es un artículo y vídeo ideales para un domingo: El fútbol y los solitones de Falaco.

Hay mentes preparadas para ver mucho más lejos que incluso las mentes preparadas estándar. Se le suele llamar intuición matemática a lo que no es más que la expresión suprema de un fenómeno cognitivo conocido como “mente de experto”, y en algunas personas llega casi a parecer magia como en el caso de Ramanujan…o Perelman. Nuevos resultados sobre flujo de Ricci y la conjetura de Poincaré por Francis.

Para el común de los mortales también son necesarias personas que sepan capaces de ver lo fundamental y traducirlo a imágenes que los menos preparados podamos entender. Algunos dibujantes de cómics tienen este don, como en este ejemplo que recoge Marta Macho en Repasando algunos objetos matemáticos notables.

Con todo, la clave está en ver lo fundamental y argumentarlo. Por ejemplo, una cosa es que Robert Hooke viese unas estructuras que llamase células y otra es afirmar que la célula es la unidad de la vida: De la célula (I); o una cosa es jugar a la lotería y otra es darse cuenta de la relación que existe con la segunda ley de la termodinámica, El peso de la mediocridad, por Pablo Rodríguez; una cosa es ver que los materiales monocapa hexagonales (como el grafeno) tienen una estructura que podría ser permeable al hidrógeno y otra es explicar por qué algunos no son permeables, La permeabilidad del grafeno al hidrógeno y las pilas de combustible por Francis; o una cosa es ver Gorriones esféricos, por Juan Ignacio Pérez, y otra entender por qué se vuelven esféricos. Creo que queda claro el argumento.

Pero hay veces que la gente ve lo que quiere ver. Y ya la tenemos liada cuando entran en acción la credulidad del respetable y la conspiranoia generalizada, como El caso de Bernard Heuvelmans y la criptozoología, por Eduardo Angulo.

Después está lo que será interesante de ver y que ya se anticipa, aunque sea la expresión de movimientos geoestratégicos, como las próximas estaciones espaciales chinas (que no, en principio, internacionales más allá, si acaso, de Rusia) Más detalles sobre las próximas estaciones espaciales chinas, por Daniel Marín.

Todo lo anterior está muy bien, pero si hay algo que a punto de comenzar el mes de diciembre de 2014 queremos saber ya es ¿Cuándo se publicarán los nuevos datos del telescopio espacial Planck de la ESA?, por Francis.



Por César Tomé López, publicado el 30 noviembre, 2014
Categoría(s): Enlace Recomendado

 

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