Hitos en la red #47

14-330a_0-580x435

Esta semana ha sido, sin lugar a dudas, la del metano y compuestos orgánicos (con cloro en su composición) en Marte. Y la de las especulaciones variadas sobre lo que su presencia implica para la posible existencia de vida microbiana en Marte. Este cronista, que da la casualidad que ha estudiado algo el asunto, sin descartar nada, se inclina más a un proceso geoquímico como factor más probable. En su línea habitual Daniel Marín ofrece una información muy equilibrada, dosis de entusiasmo incluida (no es para menos), en ¡Curiosity detecta metano en Marte! (Bitácora de Curiosity 43). Es lo mejor con diferencia que he leído en castellano sobre el tema. En inglés hay que irse a un Nature para algo equivalente, no digo más. Por cierto, que confirmar la presencia de metano era uno de los objetivos de la misión, por lo que era una sorpresa previsible, si bien esto no le resta un ápice de interés.

En otro orden de cosas, es impresionante lo que el ingenio humano es capaz de conseguir con objetos averiados y dados por inservibles. Hasta ayudar a detectar planetas extrasolares, El primer planeta de la misión Kepler K2, por Dani. Otra sorpresa previsible.

Y hablando de telescopios, no deja de ser sorprendente (pero tampoco deja de ser previsible) que los avances en física teórica permitan a algunos ver objetos que emitieron su luz hace más de 13.000 millones de años, como nos muestran Javier Armentia y Joaquín Sevilla en ¿Cuál es el objeto [conocido] más lejano del Universo?

Y más sorpresas previsibles: se ha detectado la señal de la mitad del universo que faltaba por detectar. Sí, suena raro, lo sé. Para explicarlo está Francisco R. Villatoro, La otra mitad del universo. Por cierto, que se ha determinado la curvatura del universo con una precisión sin precedentes (¡sorpresa! 0,000 ± 0,005) y parece más que posible que la mancha fría detectada por WMAP en el fondo cósmico de microondas se trate de (¡sorpresa!) una fluctuación estadística (Boltzmann tiene que estar relamiéndose de gusto en su tumba), todo ello según la primera tanda 2014 de datos de Planck (la que no trata de los modos de polarización) que nos presenta Francis en Los resultados Planck 2014 publicados en Ferrara (Parte 1).

Posiblemente el relato mas sorprendente de esta semana (aunque el final sea previsible) es el de Raúl Ibáñez titulado El extraño caso del matemático Shalosh B. Ekhad. Este cronista no quiere destripar el texto de Raúl, merece la pena que te sorprenda, pero cuando lo leas te darás cuenta de que esto terminará en lo que ya apuntan algunos (Stephen Hawking dice que es el principal reto para su supervivencia al que se enfrentará la humanidad) pero seguimos investigando en esa dirección y obteniendo resultados previsiblemnete sorprendentes: Circuitos neuromiméticos capaces de aprender y olvidar.

Lo que tienen en común todas estas sorpresas previsibles es, como vemos, que aún siendo cosas esperables la obtención del resultado no deja de crear emociones. De todo tipo. Permitidme dos ejemplos dispares. A este cronista le sigue llamando poderosísimente la atención que se siga recaudando dinero para la educación y la sanidad de los niños de un país con armas atómicas y capaz de esto: Primer lanzamiento del nuevo cohete indio GSLV Mk-3, por Dani; aquí la emoción sería muy similar a la del primo del timo de la estampita. Y arrobo es lo que se experimenta al encontrar una de las mejores explicaciones sin fórmulas del efecto Meissner en un comentario a un programa de radio Programa 120 – Buhardilla 2.0 – El origen del efecto Meissner y la intensidad de la luz (por cierto alguno de los conceptos que usa Francis aparecen en Del electrón). Nada no previsible y, sin embargo, sorprendente.

En fin, que en nuestro afán por promocionar la Cultura científica (de Fernando Frías) nos dedicamos a seleccionar cerezas, sorpresivas y previsibles, a pesar de que Mariajo Moreno diga que Hay que evitar recoger cerezas.



Por César Tomé López
Publicado el ⌚ 21 diciembre, 2014
Categoría(s): ✓ Enlace Recomendado