Hitos en la red #51

Tetas-en-el-espacio

Da igual la edad y tamaño del universo, que haya una alarma de riesgo vital en la ISS, Evacuado el segmento norteamericano de la ISS por Daniel Marín, que una sonda china se ponga en órbita lunar después de una vuelta por la Tierra, La sonda china Chang’e 5-T1 entra en órbita lunar por Dani, o que un Falcon 9 falle por poco un aterrizaje y se estrelle, Así intenta aterrizar un Falcon 9 de SpaceX por Dani, o que encuentren la Beagle 2, Resuelto el misterio de la sonda marciana Beagle 2 por Dani.

Todo da igual si nos tocan los instintos primarios. Y a pesar de ser tan comunes (hay más de una por habitante adulto del planeta) nada los toca como los senos femeninos, vulgo tetas. Esta semana la red ha estado dominada por el #lunesTetas…y sus consecuencias.

La cosa empezó en la lista de correo de Naukas y se adquirió visibilidad con la convocatoria que hizo pública Arturo Quirantes, profesor en una universidad de cuyo nombre no quiero acordarme hasta que se pronuncien los abogados, en #lunesTetas. Bien, pues cuando llegó el famoso lunes empezaron a aparecer artículos de divulgación en los que de una manera o de otra se hablaba de glándulas mamarias en el más amplio sentido de la expresión.

Así, el propio Arturo publicaba un relato titulado gráficamente Tetas en el espacio, Francisco R. Villatoro se hacía eco de un problema que afecta a algunas adolescentes en #LunesTetas: Impacto psicológico de las tetas asimétricas en las adolescentes, Javier Peláez daba paso a sus filias y hablaba de la evolución de las ubres en #LunesTetas: Monstruos con tetas y Daniel Marín se enfrentaba a las cuotas femeninas para todo en #LunesTetas: La relación entre las tetas y el viaje a Marte (o por qué es más probable que la primera persona en pisar el planeta rojo sea un hombre).

La relación completa de entradas participantes la podéis encontrar aquí.

Bueno, pues la cosa parecía haber sido un éxito cuando esas personas que se escandalizan antes de leer, esas que no comprenden que el escándalo está en los ojos y prejuicios del escandalizado y no en el objeto de su escándalo, esas que han elevado aspectos puramente biológicos y funcionales a la altura de lo sacrosanto, unas que se arrodillan ante trozos de madera pintados y vestidos y a los que coronan e imponen condecoraciones y otras tan acérrimas de la políticamente correcto que han perdido la comprensión lectora; esas personas esencialmente hipócritas, sepulcros blanqueados, papanatas con tiempo libre, esas, se dedicaron a buscarle las cosquillas a Arturo. Lo cuenta él mismo en Las secuelas del #lunesTetas.

Este tipo de cosas hace que disfrutar de Cuadrados latinos, matemáticas y arte abstracto por Raúl Ibáñez, considerar cómo podríamos educar mejor a nuestros hijos en Los nórdicos no siempre hacen las cosas bien, o sí por Mariajo Moreno, curiosear cómo se come cuando estás en una expedición oceánica, Cómo se comía en la Expedición Malaspina 2010, o extasiarse antes las capacidades para la maniobra que tiene la estructura de algunos peces, La paradoja de la hidrodinámica del pez cofre amarillo por Francis, se haga entre ataquitos de indignación.

¿Y cómo reaccionan los divulgadores ante estas situaciones? Muy fácil, escribiendo: Bienvenidos al #lunesPollas, por Francis, profesor de la Universidad de Málaga (a ver si también en esta hay pánfilos y pánfilas que protesten).

Comunicador científico. Químico de formación (UGr’89), trabajo con la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU y escribo cosas para el Donostia International Physics Center.



Por César Tomé López
Publicado el ⌚ 18 enero, 2015
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