Un truco con gafas

¿Cómo se quedaría el lector si, con un simple vistazo a sus gafas, un amigo adivinase que usted padece hipermetropía y astigmatismo, por poner un ejemplo?

Esta clase de “adivinaciones” son bastante fáciles de ejecutar y causan un efecto parecido al de un truco de magia. Les contaré cómo hacerlas y, si tienen la paciencia de acompañarme hasta el final del artículo, les contaré también por qué funcionan.

El truco es bien sencillo, aunque no infalible; basta seguir estos pasos:

  1. Es recomendable aplicarlo solamente sobre sujetos menores de 40-45 años, pues en tal caso corremos el riesgo de toparnos con alguien con presbicia, cosa más difícil de “diagnosticar” de un vistazo a las gafas.
    • Si las gafas hacen los ojos más grandes: hipermetropía.
    • Si las gafas hacen los ojos más pequeños: miopía.
    • Si no estamos seguros… prestar atención al borde de la cara visto a través de la gafa. Si ni así logramos decidirnos, mejor no intentar el truco.
  2. El toque final: independientemente de si nuestro sujeto padece hipermetropía o miopía, añadir siempre “y astigmatismo”. Esto último es un truco más de mago que de científico, pero funciona de maravilla.

Para practicar, os dejo un par de imágenes de la película Mortadelo y Filemón, en la que aparecen dos casos bastante extremos y caricaturescos:

Mortadelo es hipermétrope, y Rompetechos miope. Ambos tienen, seguramente, astigmatismo. Imágenes tomadas de mortadelo-filemon.es y emiliogavira.com
Mortadelo es hipermétrope, y Rompetechos miope. Ambos tienen, seguramente, astigmatismo.
Imágenes tomadas de mortadelo-filemon.es y emiliogavira.com

Para entender todo esto, en primer lugar debemos comprender qué son la miopía y la hipermetropía. Ambas son ametropías, esto es, deformaciones del globo ocular que causan un enfoque inadecuado en la retina, dando lugar a visión borrosa.

La miopía consiste en que el ojo tiene demasiada potencia óptica, esto es, curva demasiado los rayos. La hipermetropía consiste en el efecto contrario, los rayos no se curvan lo suficiente.

El modo en que unas gafas arreglan este problema es compensar la forma en la que los rayos inciden sobre el ojo. Un ojo hipermétrope necesitará una lente que “cierre” el pincel de rayos (esto es, que le ayude a hacerlos converger… pues el ojo se queda corto de potencia), mientras que un ojo miope necesitará lo contrario (que los rayos lleguen más divergentes, pues se pasa de potencia).

00_Ametropías

La lente para un ojo hipermétrope será pues una lente de aumento, mientras que la lente para un ojo miope tendrá el efecto contrario. Además, las lentes de aumento son de aumento se mire por uno u otro lado, de modo que también aumentan el tamaño aparente del ojo para el que lo mira.

¿Y qué hay del astigmatismo? Bien, el astigmatismo es un efecto que se debe a que los ojos son, al contrario de cómo los hemos dibujado, tridimensionales, y pueden tener más o menos potencia óptica dependiendo del plano de incidencia de la luz (el plano en el que los hemos cortado para hacer los diagramas). Es relativamente improbable que la miopía o la hipermetropía se den sin producir también al menos un poco de astigmatismo… simplemente porque por lo general los errores refractivos del ojo no suelen ser simétricos.

Curiosamente, a pesar de ser la parte más fácil de «diagnosticar», suele ser el detalle que más impresiona.

Probadlo, y no dudéis en dejar comentarios contando qué tal os ha funcionado.



Por Pablo Rodríguez
Publicado el ⌚ 28 abril, 2015
Categoría(s): ✓ Curiosidades • Física