Se acerca la Selectividad: Consejos para futuros estudiantes universitarios

Los exámenes de acceso a la universidad están al caer (en España, al menos). Son unos días breves pero intensos para los estudiantes, que marcan el fin de su educación secundaria.

Entre las muchas fuentes de estrés, se encuentra la de verse en el trance de escoger una carrera. Por un lado, la elección no es del todo libre, pues depende de condicionantes como la nota de corte o la disponibilidad de la carrera en universidades cercanas. Y por el otro, a menudo el estudiante no tiene aún muy claro qué carrera escoger.

Es sobre este último punto sobre el que quisiera dejar algunas reflexiones personales e intransferibles:

Tu carrera es tuya

La carrera que escojas va a condicionar tus próximos cuatro años, y seguramente muchos más.

No pretendo desautorizar a tus seres queridos, a los que ni siquiera conozco, pero te debo prevenir: hay mucha, muchísima gente, que da pésimos consejos sobre la universidad, aunque sean bienintencionados. La mayoría de las veces se debe a sesgos de sus propios años universitarios, o a que conocen a alguien “que estudió ingeniería de caminos (hace 20 años) y le fue muy bien”

Está bien que escuches y valores los consejos de las personas de tu entorno, pero no olvides que tienes derecho a veto. ¿Permitirías a tu padre que decidiese tu pareja por ti?, ¿dejarías que tu madre designase a tus amigos?

Al final eliges tú y solamente tú.

Las salidas

Las salidas laborales tienen su importancia, pero son mucho más impredecibles de lo que imaginas (piensa, por ejemplo, en los que entraron en Arquitectura poco antes del estallido de la burbuja). Sin embargo, el contenido de la carrera sí que es predecible, y si no te gusta, probablemente tengas un desempeño mediocre y sean cuatro años duros, o incluso abandones.

Además, un desempeño mediocre en una carrera “con salidas” también te dificultará encontrar trabajo.

Es solo mi opinión, pero yo le daría mucho más peso al gusto personal que a las (supuestas) salidas laborales.

Que unas notas altas no elijan por ti

Muchas veces he visto a estudiantes dejar de lado su verdadera vocación debido a que obtuvieron, felizmente, notas altas que les permitían acceder a otras carreras. No deja de ser paradójico… una buena noticia que se convierte en una faena para el estudiante.

Tu carrera es tuya, elige tú. La nota de corte solo puede elegir por ti cuando desgraciadamente tu nota no es lo suficientemente alta para entrar en la carrera que quieres. Es decir, tu nota puede hacerte una putada por ser demasiado baja, pero no permitas que te la haga por ser demasiado alta.

Además, hoy te resulta difícil creerlo, pero tu nota en las pruebas de acceso dejará de importar en cuanto seas admitido en una universidad. Para siempre. En serio.

Comete tus propios errores

¿Y si me equivoco?, ¿y si la carrera que pienso que me va a gustar no me gusta?

Pues nada, no pasa nada. Como mucho, perderás un año (y puede que ni eso, pues la mayoría de asignaturas de primero son comunes a una infinidad de carreras).

Perder un año parece algo muy grave, pero no lo es. Cuando cumplas 30 hablamos de lo que dura un año.

Y sobretodo…

Una vez dentro, a empollar.

Participantes_do_Enem

Mucha suerte, y que no os haga falta.

Pablo Rodríguez (Guadalajara, España, 1984) se siente inclinado de un modo casi suicida hacia las cosas complicadas. Esta cualidad le ha llevado a convertirse en físico, malabarista, ilusionista aficionado y humorista de cuarta categoría. Actualmente está finalizando un doctorado en matemática aplicada en la Universidad de Wageningen (Países Bajos). Más información aquí



Por Pablo Rodríguez
Publicado el ⌚ 8 junio, 2015
Categoría(s): ✓ Actualidad • Miscelánea