Soy un fotón

Soy un fotón
Soy un fotón

Acabo de ser creado en un improbable pero posible evento cuántico en lo profundo de una estrella, a la que ciertos homínidos del tercer planeta llaman Sol.

Son unos seres extraños, curiosos, un tanto primitivos pero ciertamente inteligentes, aunque aún estén en sus primeras etapas de desarrollo tecnológico.

Al menos ya conocen el fuego y manejan algunas herramientas de hueso y piedra, pero miran a mi estrella con reverencia y temor… algunos creen que es su creador y le rinden tributo.

En cierto sentido, aunque no del modo que lo imaginan, tienen razón.

El lugar es un tanto incómodo para moverse.

Trillones de otros fotones han sido creados como yo, y pugnamos por salir de este ambiente infernal en el que estamos inmersos.

No es fácil, hay millones de kilómetros por recorrer, y todo es demasiado denso y caliente.

Creo que me llevará un tiempo bastante largo poder abandonar mi cuna.

El tercer planeta ha dado más de cien mil vueltas a mi estrella desde que nací.

Ya casi estoy en la superficie, y en pocos minutos lograré abandonar definitivamente éste lugar.

Es curioso ver que aquellos primitivos homínidos han evolucionado y ya dominan su planeta. Han creado inmensas ciudades, tienen una cultura fantástica y ya están dando sus primeros pasos en el espacio.

Han visitado su Luna y tienen extraños aparatos que han llegado a casi todos los demás planetas que orbitan mi estrella. Incluso dicen que han lanzado uno de esos aparatos fuera de la heliosfera.

También han estudiado a mi estrella y muchas otras, y han logrado desentrañar los secretos de mi nacimiento. Se preguntan por el espacio y el tiempo, describen modelos que tratan de explicar el universo…aunque también mantienen ciertos resabios de violencia y crueldad; supongo que ya lo superarán.

Interesantes criaturas.

¡Ya salgo!

Al fin estoy libre!

Ahora comienzan realmente mi camino. Fue demasiado tiempo atrapado allí, pero era necesario. No había otra forma de salir, que no fuera a los empujones… muchos de mis hermanos aún no están ni cerca de lograrlo!

Los homínidos del tercer planeta ya conocen mi velocidad, y saben que tardo ocho minutos (en su manera de medir el tiempo) en llegar a ellos.

Han creado una interesante manera de medir distancias a partir de mi velocidad: le llaman “años-luz”. Creo que me siento orgulloso de que me hayan elegido como una unidad importante en su sistema de medidas. ¿Será porque mi velocidad es constante?

Por esas casualidades del destino he llegado al tercer planeta. Los homínidos han logrado capturarme y hacen experimentos conmigo. Me divierto cambiando frente a ellos.

Son perspicaces y ya saben que a veces me parezco a una onda y otras a una partícula, pero que en realidad no soy ninguna de las dos cosas.

Lo interesante para mí es que, aunque lo saben, les sigue fascinando que así sea mi naturaleza. Ellos dicen que “colapso” cuando me miden. Es muy gracioso.

Sospecho que ya infieren que, después de todos, solo soy “algo” en un campo cuántico, pero aún sin comprenderme por completo, logran manipularme.

Creo que me divertiré un rato.

Después de jugar un tiempo con ellos, he logrado escaparme con uno de mis trucos favoritos… aunque creo que ya saben que puedo cambiar mis propiedades y manifestarme como calor.

En fin, ya abandoné el tercer planeta y sigo mi viaje por el universo… quien sabe qué nuevas criaturas encontraré en el camino.

Una de las cosas mas curiosas que descubrí con los homínidos es que han logrado desentrañar uno de mis más preciados secretos: ya saben que mi tiempo no es el mismo de ellos, y que para mí el tiempo no existe.

Escuché que un homínido muy famoso lo descubrió cuando yo aún estaba pugnando por salir de mi estrella.

No recuerdo su nombre, pero él comprendió por primera vez que el tiempo depende de la velocidad a la que viajes, y que si lo pudieras hacer a mí velocidad (no lo intentes… no podrás) tu tiempo se detendría para siempre, y viajarías instantáneamente a cualquier lugar del universo, por mas lejano que sea. Pero claro, antes deberías convertirte en pura energía, y así poder alcanzar mi velocidad… no creo que, aunque pudieras, fuera saludable para ti.

…en fin, el tercer planeta ya ha dado un par de millones de vueltas a mi lejana estrella, y yo ya estoy llegando a la galaxia mas cercana.

Es sorprendente saber que mi viaje, que para mí ha sido solo un instante imperceptible, signifique tanto tiempo para el tercer planeta.

¿Existirán aún aquellos homínidos? ¿hasta dónde habrán llegado?

Me gustaría saberlo.

Eran unas criaturas fascinantes.

Este artículo nos lo envía Daniel Hazeldine. Ingeniero químico de profesión, docente por vocación, divulgador por pasión.Vive y hace docencia en un colegio técnico en una pequeña ciudad del interior de Argentina. Podéis visitar su blog Curioseantes y seguir sus actualizaciones en su twitter @curioseantes.

Fuentes de inspiración:

https://es.wikipedia.org/wiki/Fot%C3%B3n

http://eltamiz.com/2007/06/10/esas-maravillosas-particulas-el-foton/

http://francis.naukas.com/2016/05/20/que-son-las-particulas-del-modelo-estandar-en-teoria-de-cuerdas/

https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_la_relatividad_especial

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