Mae Jemison, la astronauta que quiso ampliar la visión que los extraterrestres tienen del mundo

Al igual que la mayoría de las niñas y niños de su edad, Mae Carol Jemison había respondido la misma pregunta al menos un millón de veces. Podía “olerla” antes incluso de que la pronunciaran. Le llegaba con ver la cara de los adultos, cómo se inclinaban para mirarla a los ojos, sonreían con expresión bobalicona y se frotaban las manos, encantados de repetir por enésima vez aquella cuestión con voz de tiple desafinado:

¿Y tú Mae, qué quieres ser de mayor?

Quien formulaba la pregunta aquel día era la profesora. De pie, en el centro del aula, animaba a los alumnos a que uno a uno compartiesen sus vocaciones. Cuando le tocó el turno, Mae ya tenía la respuesta en la punta de la lengua. En realidad llevaba tiempo allí, lista -como un cohete en su lanzadera- para todo el que quisiera interrogarla sobre sus planes de futuro.

La niña se puso de pie, apoyó las manos en el pupitre y clavó sus enormes ojos castaños en los de la profesora.

  • Quiero ser científica.
  • ¿Científica? -la maestra arrugó la nariz. Igual que si hubiese olido algo desagradable, pensó Mae. Luego dio un respingo- ¡Ah, quieres decir enfermera!
  • No, me refiero a ser un científico.

Durante sus años de colegio Mae Jemison (1956) ya intuía que algunas cosas no encajaban. No tenía sentido por ejemplo que su maestra del jardín de infancia se sorprendiera cuando ella decía que quería ser científica. Tampoco que todos aquellos cohetes que despegaban rumbo al espacio estuviesen siempre pilotados por el mismo tipo de astronautas: hombres blancos, de rostros rubicundos y la apariencia de padres de familia.

¿Y si había extraterrestres siguiendo a lo lejos el periplo de aquellos cohetes? ¿Qué impresión se llevarían de la Tierra? Desde luego la de que era un lugar aburrido, lleno de hombres de ceño fruncido, casi fotocopias unos de otros. Salvo el pequeño zoo de monos, moscas, orugas, tortugas, perros… que habían salido rumbo al espacio desde 1947, los únicos que se subían a las naves espaciales eran señores. ¿Por qué no mujeres? ¿Y por qué no afroamericanos? Y rizando el rizo… ¿Por qué no iba a hacerlo una joven afroamericana, como la propia Mae?

Durante años Mae rumió todas aquellas cuestiones. A la vez hizo cuanto estaba en su mano para darle en las narices a su incrédula profesora del jardín de infancia. Primero su tío la inició en los secretos de la antropología, la arqueología, la evolución y la astronomía. Después se interesó por la ingeniería biomédica. A los 16 ingresó en la Universidad de Stanford, de donde salió cuatro años más tarde con un título de ingeniera química y estudios afroamericanos bajo el brazo.

En 1977, estrenada la veintena, Mae ya había conquistado su sueño de niña. Era una científica. Quedaban aún por responder sin embargo las preguntas que se había planteado cuando en 1969 seguía con la nariz pegada al televisor los primeros saltos de Neil Armstrong por la superficie rugosa de la Luna.

Aún con la ropa impregnada del olor de las aulas de Stanford, la joven se matriculó en la escuela de medicina de Cornell, en Ithaca (Nueva York). Durante unos meses trabajó como voluntaria en un campamento de refugiados camboyanos en Tailandia y de allí dio el salto a Kenia en 1979. Dos años después obtenía su grado en Medicina, con el que empezó a trabajar primero en Los Ángeles y más tarde en África Occidental. En el continente negro Mae se sumó a las filas de Peace Corps y a la embajada de EE UU. Entre los proyectos en los que se embarcó destaca la investigación para el desarrollo de la vacuna contra la Hepatitis B.

Todos aquellos logros sin embargo sabían a poco a Mae -ahora la doctora Jemison-. Con 30 años decidió que era hora de que los extraterrestres ampliasen su concepto de quiénes habitan el planeta. Aunque desde su época de colegiala en Chicago la carrera espacial había ganado en diversidad -ya no era coto exclusivo de señores blancos- aún había camino por recorrer.

En 1983 había despegado rumbo al espacio el primer astronauta afroamericano: Guion Bluford, un joven ingeniero de Filadelfia que se embarcó en la misión STS-8. Tres años antes ya había surcado los cielos en una Soyuz el cubano Arnaldo Tamayo, el primer cosmonauta de ascendencia africana. Décadas atrás -en 1963- Valentina Tereshkova había abierto caminos al convertirse en la primera astronauta mujer al despegar desde el Cosmódromo de Baikonur. Pero… ¿Y las afroamericanas? Mae se propuso ser la primera en ceñirse el casco y subirse a una nave.

De regreso a EE UU, a finales de 1986, se convirtió en uno de los 15 escogidos para incorporarse a la NASA. Acceder a la prestigiosa agencia espacial no resultó sencillo. Mae tuvo que competir con cerca de 2.000 candidatos. Durante varios años trabajó en Cabo Cañaveral, hasta que la seleccionaron para sumarse a una misión conjunta entre EEUU y Japón.

Su aterrizaje en la NASA no coincidió con la mejor etapa de la institución. Poco antes -en enero de 1986- el transbordador Challeger se había desintegrado solo 73 segundos después de su lanzamiento. En el accidente murieron los siete tripulantes. Entre ellos, dos mujeres: Judith Resnik y Christa McAuliffe.

El 12 de septiembre de 1992 Mae logró su sueño: se subió al Endeavour en la misión STS-47 y se convirtió en la primera astronauta afroamericana. Durante ocho días -190 horas, en total- realizó experimentos como especialista en misiones científicas. A lo largo de su semana en el espacio estudió la ingravidez, los efectos del mareo o las células óseas. Según detalla la NASA, antes de regresar a tierra el equipo completó 44 experimentos conjuntos entre EEUU y Japón.

La doctora Jemison dejó la NASA en marzo de 1993. Desde entonces ha fundado compañías tecnológicas e imparte clases. En un guiño del destino a sus apuros en el jardín de infancia, hoy presta su nombre a una escuela de Detroit. “No permitas que nadie te robe tu imaginación, creatividad o curiosidad. Es tu lugar en el mundo, tu vida. Continúa y haz todo lo que puedas con ella. Haz que sea la vida que deseas vivir” -explicaba la exastronauta en noviembre de 2009 durante una conferencia que impartió ante estudiantes- “Nunca te veas limitado por la imaginación limitada de otras personas… Si adoptas sus actitudes, entonces la posibilidad no existirá porque ya la habrás cerrado.”

Este artículo nos lo envía Carlos Prego Meleiro. Carlos es un periodista gallego. Escribe tan cerca del mar que las olas de las Rías Baixas casi, casi pueden salpicar su teclado cuando lo aporrea. Desde hace años tiene la gran suerte de dedicarse a lo que más le gusta: escribir historias. Desde 2010 trabaja en el periódico Faro de Vigo. La principal razón de este artículo es la de dar a conocer su campaña Crowdfunding para sacar adelante el libro “Científicas que conducían ambulancias en la guerra y otras mujeres en la ciencia“.

En Científicas que conducían ambulancias en la guerra Carlos busca recoger episodios y pequeños destellos biográficos que nos acercan a algunas de las mentes más grandes la historia, desde Hipatia hasta Maryan Mirzakhani. Sus textos están escritos con aspiración literaria: de forma clara y accesible, pero sin renunciar a la originalidad. Lo que buscan es despertar en el lector la misma sed de saber que le inculcaron a él algunos de los grandes historiadores de la ciencia, como Isaac Asimov o John Gribbin. El volumen se compone principalmente de artículos, pequeñas píldoras para saborear y disfrutar con calma.

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Bibliografía

Lindsey, Vickie. “She had a Dream: Mae C. Jemison, first african american woman in space” en Smithsonian National Air and Space Museum. 12/09/2010

Taylor Redd, Nola. “Mae Jemison: Astronaut Biography” en Space.com. 17/08/2012

Smith, Kiona N. “Astronaut Mae Jemison Made History 25 Years Ago Today”. Forbes. 12/09/2017

Web oficial de Dra. Mae C. Jemison: http://www.drmae.com

Perfil en la web oficial de la NASA: https://www.jsc.nasa.gov/Bios/htmlbios/jemison-mc.html

Perfil en la web Biography.com: https://www.biography.com/people/mae-c-jemison-9542378

National Geographic: http://www.nationalgeographic.com.au/people/dr-mae-jemison-bio.aspx

Enciclopedia Britannica: https://www.britannica.com/biography/Mae-Jemison

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