Taque de vacío conteniendo el espectrógrafo infrarrojo de CARMENES. Este tanque es idéntico al que se ha diseñado para el brazo óptico. Ambos tienen unos 3 metros de largo y un diámetro de 1.5 metros, con los componentes optomecánicos en su interior. Cada tanque de vacío está en una sala climatizada para mantener la temperatura muy estable. Crédito: Consorcio CARMENES.







