Figura 3. La función clave de la coenzima Q10. La estructura de la coenzima Q10 le permite introducirse entre las dos capas de fosfolípidos de la membrana mitocondrial interna. La cola isoprenoide estabiliza la molécula mientras permite a la cabeza polar cierta movilidad, que depende de su estado redox. En la CTE de la mitocondria, el NADH cede sus 2 electrones al complejo I. Este complejo es una estructura transmembrana compuesta por 45 subunidades que canaliza los electrones hacia una molécula de CoQ10 en estado oxidado (rojo), que al reducirse (negro) modifica su orientación en la membrana desde la matriz hacia el exterior. Las moléculas reducidas se mueven en la membrana para interaccionar con otros componentes de la CTE. En este ejemplo, con el complejo III. La coenzima Q10 reducido (negro) cede los electrones al complejo III y se oxida (rojo) para cerrar el ciclo de transporte. El complejo III usa los electrones para reducir al citocromo c, un segundo transportador de electrones de la CTE, pero de tipo soluble. El coenzima Q10 muestra aquí su importante función, transportar electrones a través de un membrana que es impermeable a las moléculas o partículas cargadas, como es el caso de los electrones y los protones.







