Vladímir Mijáilovich Komarov, el primer hombre en morir en una misión espacial

Vladimir Komarov | Imagen

La seguridad en los viajes espaciales es un tema al que se le presta mucha atención y pocas veces ocurren accidentes graves. Sin embargo, siempre existe una pequeña probabilidad de que surja un error inesperado que arruine la misión.

Y, por desgracia, esos pequeños errores también pueden acabar con la vida del astronauta que las lleva a cabo, como le ocurrió a Vladímir Mijáilovich Komarov, el primer hombre que murió en una misión espacial.

Komarov nació en Moscú el 16 de mayo de 1927. El inicio de su carrera como cosmonauta empezó en la década de 1960, coincidiendo con un momento de gran desarrollo espacial: El lanzamiento de las misiones Vostok.

Las Vostok eran las primeras expediciones espaciales soviéticas y del mundo entero (de hecho, la misión Vostok 1 fue el viaje de Yuri Gagarin, el primer hombre en salir al espacio exterior). Komarov tuvo su primer contacto con las misiones Vostok al trabajar como suplente de Pavel Popovich en la Vostok 4. Sin embargo, sus servicios no fueron necesitados y Komarov quedó simplemente relegado misiones secundarias en la base de control.

No fue hasta el lanzamiento de la nave Voskhod 1 en el año 1964 cuando Komarov pudo por fin cumplir su sueño de abandonar la Tierra. En su primera misión espacial, ostentó el cargo de comandante piloto y fue acompañado de otros dos cosmonautas: El ingeniero Konstantin Feoktistov y el doctor médico Boris Yegorov. En realidad, esta fue la primera misión en la que más de un astronauta (o cosmonauta en este caso) viajó en la misma nave.

El objetivo de esta misión soviética era el de vencer a los estadounidenses, que estaban llevando a cabo del programa Gemini, logrando así el hito de poner en órbita a un equipo de tripulantes en vez de a sólo un hombre. La misión fue finalmente un éxito: Los cosmonautas aprovecharon para hacer investigaciones biomédicas y, sobre todo, al modo de organización que debía tener un grupo de varios tripulantes en una misión espacial.

La Voskhod 1 volvió a Tierra tras 24 horas en el espacio y la comunidad internacional la calificó como un logro muy importante en la carrera espacial. Parece que la carrera de Komarov como cosmonauta iba viento en popa y tenía un gran futuro por delante tras su éxito en esta misión.

Por desgracia, no fue así y Komarov ganó su puesto en la historia debido a otra razón mucho más triste.

La misión que acabaría con su vida: Soyuz 1

Todo comenzó cuando la Unión Soviética decidió poner en marcha la misión Soyuz 1.

Representación gráfica de la Soyuz 1 | Fuente

La Soyuz 1 tenía como objetivo probar y planificar el sistema de intercambio de astronautas entre dos naves.

¿Qué quiere decir esto? Es muy sencillo: La Soyuz 1 despegaría y, una vez que estuviera en el espacio, una segunda nave, la Soyuz 2, se acoplaría a ella para que sus pasajeros hicieran un intercambio de naves. Era una misión con objetivo experimental, para dominar los principios básicos de cómo debían ser estos intercambios.

La Soyuz 1 sólo iría tripulada por un cosmonauta. Tras muchas discusiones, se decidió que Komarov, quien ya tenía experiencia en otros viajes, sería el responsable de la la nave. Además, el suplente de Komarov en caso de que éste no pudiera volar era uno de los héroes más importantes de la astronáutica soviética: El ya mencionado Yuri Gagarin. Sin embargo, Komarov tenía muy malos presentimientos con esta misión y estaba asustado: Todos los vuelos de prueba no tripulados que se habían realizado habían fracasado estrepitosamente.

En total, cuatro naves no tripuladas que debían haber hecho la función de la Soyuz 1 habían fracasado en sus misiones (la nave Cosmos 133 se había quedado sin combustible a mitad de camino; la nave Cosmos 140A explotó antes de despegar; la nave Cosmos 140 experimentó problemas de altitud y abusó de sus reservas de combustible; y la nave Cosmos 154 se quemó y se desintegró al intentar regresar a la Tierra).

Como vemos, las cuatro naves de prueba que habían precedido a la Soyuz 1 dejaban un muy mal sabor de boca en los astronautas soviéticos, que todavía no se veían preparados para lanzar la nave tripulada y lo consideraban una locura. ¿Qué les impulsó entonces a arriesgarse a mandar una nave tripulada y poner en riesgo la vida de un experimentado cosmonauta? La razón parece ser, evidentemente, política.

Según parece, el dirigente soviético Leonid Brézhnev y el militar Dmitri Ustínov fueron los responsables del desastre. Como ya sabréis, la Unión Soviética estaba continuamente compitiendo con Estados Unidos para superarle tecnológicamente en la carrera espacial, por lo que necesitaban avances rápidos que les dieran ventaja frente a sus competidores.

De hecho, hay una anécdota que cuenta que cuando Komarov mostró su desacuerdo con la idea de que lo enviaran tan pronto al espacio, Ustínov le dijo enfadado que si no accedía a pilotar la nave sería capaz de “quitarle las estrellas del pecho y los galones de los hombros”.

El director del programa Soyuz, Vasili Mishin, debido a las presiones políticas, también les obligaba a sus hombres para que trabajaran más deprisa y cumplieran con los plazos acordados. Y, si alguno de los científicos mostraba su desacuerdo con enviar a Komarov al espacio, les gritaba: “¡No quiero cobardes en mis naves!“. Era una carrera a contrarreloj.

Teniendo en cuenta estas presiones, es fácil imaginarse la falta de comprobaciones de seguridad con la que partió la Soyuz 1. De hecho, una semana antes del despegue, Komarov dijo en un tono desesperanzador:

Si yo no vuelo, mandarán al piloto de reserva. Yuri morirá en mi lugar.

Sea como sea, lo cierto es que finalmente Komarov tuvo el suficiente valor como para embarcarse en la misión y aceptar el puesto como piloto. El día 23 de abril de 1967, despegaba la Soyuz 1.

En un primer momento todo fue bien. El despegue se realizó sin problemas aparentes y entró en órbita con facilidad.

Pero a partir de ese momento, todo fue de mal en peor: Al abrir los paneles solares que tendrían que apoyar energéticamente a la nave, uno de ellos se quedó bloqueado y no consiguió desplegarse. Este gran fallo, además de reducir considerablemente las reservas energéticas de la nave, conllevaba grandes problemas: Creaba un problema de simetría en la nave, desestabilizaba los radares, dificultaba el control térmico de la nave…

Komarov intentó hacer cualquier cosa por solucionar el problema. Incluso probó un sistema de emergencia que consistía en darle patadas al panel solar para que se desplegara. No obtuvo resultados. Desesperado, les gritó a sus compañeros:

Maldita máquina. ¡Nada de lo que hago funciona!

Mientras tanto, en tierra, los ingenieros veían un futuro muy negro para la misión. Intentaron buscar alguna solución para el problema, llegando incluso a plantearse la posibilidad de enviar antes de lo previsto a la Soyuz 2 para que sus tripulantes repararan la primera nave. Esta idea, a pesar de parecer bastante buena a primera vista, era muy difícil de realizar: El tiempo tormentoso era bastante molesto para el lanzamiento, las posibilidades de que llegara a tiempo eran escasas…

Finalmente, se decidió no lanzar la Soyuz 2 y se optó por otra idea más sensata: Hacer que la Soyuz 1 volviera a la Tierra lo antes posible. El plan de actuación se puso en marcha. La escena parecía sacada de una película de acción: Desde Tierra, Yuri Gagarin le transmitía las órdenes a Komarov para su regreso; el director de la expedición, Vasili Mishin, le deseaba suerte; el primer ministro soviético Alekséi Kosygin se presentaba en persona para darle ánimos a Komarov; y finalmente, en privado, su esposa contactaba con él mientras Komarov se despedía para siempre.

La batería proporcionaba a la nave de energía suficiente para lograr dos órbitas más alrededor de la Tierra, y la reserva especial que se activaba en caso de que la primera se agotara, permitía otras tres órbitas terrestres. Las maniobras de parada de la nave se iniciaron mientras orbitaba en el lado nocturno de la Tierra: Usando un perioscopio y tomando a la Luna como referencia para orientarse, Komarov hizo que la cápsula girara sobre sí misma para estabilizarse y comenzar el frenado.

Entonces, cuando la nave estaba frenándose, el combustible se acabó bruscamente y el sistema de navegación ordenó el apagado de los motores. La situación ahora era de vida o muerte: La nave estaba entrando en la Tierra en modo balístico. En ese momento, Komarov abrió los paracaídas de la nave.

Para su desgracia, el compartimento de los paracaídas, debido al enorme calor al que estaba siendo expuesto con la entrada a la Tierra, se había fundido. Esto provocó que los paracaídas principales (los cuales también tenían fallos de diseño) no se desplegaran correctamente y que el paracaídas de repuesto se enredara y no consiguiera desplegarse.

Básicamente, la explicación del fallo con los paracaídas es la siguiente: El paracaídas principal debía de haberse abierto cuando un paracaídas más pequeño (el paracaídas guía) tirara de él; sin embargo, el paracaídas guía (el cual sí consiguió abrirse) no aplicó la suficiente fuerza y el principal se quedó atascado.

Restos calcinados de la Soyuz 1 | Fuente

La nave se estrelló contra la superficie terrestre a una velocidad de 200 Km/h, quedando así destrozada y acabando con la vida del valiente Komarov. Las últimas palabras de Komarov fueron prácticamente inaudibles, pero se cree que maldijo a los diseñadores de su nave espacial y a los controladores que lo dirigían (aunque probablemente esto sólo sea un error debido a la mala comprensión de la grabación y al romanticismo del que los medios impregnaron después la historia).

Los restos que se encontraron del cosmonauta fueron enterrados en la muralla del Kremlin, donde reposaban los restos de algunos de los más importantes personajes de la unión Soviética, tales como Lenin o Stalin. En su honor han sido nombrados diversos objetos astronómicos: El asteroide Komarov (número 1836), el cráter lunar Komarov

Komarov también tiene en su honor una obra sinfónica de Brett Dean llamada “Komarov’s fall”, que se puede encontrar en el disco The Planets. Más recientemente, en abril de 2010, el grupo estonio Allan Vainola le dedicó una canción a Komarov, “Planeetidegi raskus kehtib vahel”, la cual podéis escuchar aquí.

Y para terminar, dejo un rumor más que divulgaron algunas fuentes: Según se dice, Yuri era un gran amigo de Komarov y siempre había existido un gran compañerismo entre ellos. Por eso, cuando se enteró de que las causas de su muerte habían sido políticas, le tiró un copa de champán en la cara al dirigente soviético Leonid Brézhnev. Por supuesto, como en todos los rumores, no se puede confirmar la veracidad de este dato, pero lo cierto es que Yuri siempre se sintió profundamente afectado por la muerte de su colega, el primer mártir espacial.

Monumento en honor a Komarov en Moscú | Fuente

Fuentes y más información
——————————
An Analysis of the Soyuz-1 flight
Soyuz-1: A tragic ending
Vladímir Mijáilovich Komarov – Wikipedia (English)
Voskhod 1 – Wikipedia (English)
Soyuz 1 – Wikipedia

45 Comentarios

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Ivan Vihe

Que gran artículo, como siempre, bien redactado e interesante.

Me ha gustado mucho la calificación de Komarov como “valiente”. Ciertamente, le define perfectamente esa palabra.

No conocía yo la historia de la Soyuz 1… me ha gustado leerla.

Siempre Amazings! :)

Cendrero

Muchas gracias Ivan Vihe, me alegro mucho de que te gustara :) Un valiente como Komarov merece más reconocimiento del que tiene en la actualidad, la verdad.

Saludos.

ÁtroposÁtropos

Grandísimo post, bravo.

Una pena la muerte de Komarov por insensatez política (una más).

Un apunte de redacción: se ha colado una “r” en el primer Gagarin, dice Gargarin.

Un saludo a todos.

Arturo Quirantes

En el libro “The Puzzle Palace”, de James Bamford, se añade algo más. Dicho libro trata de la NSA norteamericana y sus capacidades de interceptación electrónica por el mundo. En la estación de espionaje de Karamursel (Turquía), escucharon las conversaciones entre Kamarov y tierra. Según uno de los operadores que escucharon:

“No podían conseguir que funcionase el paracaídas que frenaba la cápsula en la reentrada. Sabían que el problema estaba ahí durante dos horas … y luchaban para corregirlo. Estaba todo en ruso, por supuesto, pero lo grabamos y lo escuchamos luego un par de veces. Kosygin le llamó personalmente. Tuvieron una videoconferencia. Kosygin lloraba. Le dijo que era un héroe y que había conseguido la mayor hazaña en la historia rusa, que estaban orgullosos de él, y que sería recordado. La esposa del tío también se puso. Hablaron durante un rato. Le dijo a ella cómo arreglar sus asuntos y qué hacer con los niños. Fue algo estremecedor. Hacia los últimos minutos, comenzó a venirse abajo, diciendo ‘No quiero morir, tenéis que hacer algo’. Hubo un alarido cuando murió. Imagino que se incineró.”

También leí en uno de sus libros que, en una ocasión, los soviéticos perdieron contacto con una de sus naves tripuladas (no recuerdo cuál). Para encontrarla, se ordenó activar todos los sistemas de radar que tenían a mano, civiles, militares, todo. Ni que decir tiene que los americanos se pusieron las botas grabando señales.

En otro orden de cosas, pero aún en la misma temática, el diario Público saca ahora una miniserie de la BBC de cuatro capítulos titulada “La carrera espacial”. Incluye muchos detalles de la carrera a la luna, no solamente desde la perspectiva norteamericana sino también desde la soviética. Os la recomiendo vivamente. Salu2.

Cendrero

Gracias por el aporte, muy buen fragmento. Tuvo que ser bastante triste, y sobre todo Komarov tuvo que padecer una angustia terrible… En fin, esperemos que con los avances en la tecnología y la seguridad cada vez haya menos accidentes de este tipo.

De todas formas, como he comentado en el post, las últimas palabras que tuvieron con la nave no están del todo claro, y probablemente puedan variar según el receptor que lo haya oído. Si sumamos las malas comunicaciones, la angustia con la que tendría que hablar Komarov y los distintos idiomas… nos salen miles de interpretaciones diferentes de lo que pudo ocurrir :-/ Pero sí, ciertamente la declaración de Turquía parece bastante creíble.

Ah!, y habrá que estar atentos a la mini-serie que sacará Público, a ver qué tal está.

Saludos.

Dani

Muy buen artículo. No debemos olvidar al gran Komarov.

Por aportar algo, me gustaría comentar los resultados de la comisión estatal que investigó el accidente de la Soyuz 1 (los resultados permanecieron en secreto hasta décadas después). La comisión comprobó que el paracaídas no se pudo desplegar por dos motivos:

1- cuando se cubrió la cápsula con una resina sintética para el sistema de protección térmica, los paracaídas aún no estaban instalados (al contrario que en las anteriores misiones no tripuladas) por lo que algunas partículas se colaron en los dos contenedores de los paracaídas (principal y de reserva). Esto provocó que las paredes del contenedor fuesen más rugosas de lo previsto y no se pudiera desplegar el paracaídas principal con la fuerza que ejercía el paracaídas piloto. Este defecto afectó también a la Soyuz 2. De haber sido lanzada, sus tres ocupantes seguramente habrían muerto igual que Komarov.

2- la comisión consideró que el diseño del contenedor (de forma cilínidrica) no era el más adecuado para garantizar el correcto despliegue del paracaídas principal. Como consecuencia, las siguientes cápsulas (SA) Soyuz incorporaron unos contenedores más grandes y de forma cónica. También se cambio el diseño del paracaídas piloto y a partir de entonces estaría formado por dos pequeños paracaídas.

Por otro lado, lo de dar patadas al panel solar para que se desplegara me temo que no es más que una leyenda urbana 😉

Saludos.

Cendrero

Gracias Dani, muy buenos los dos aportes que das. Nunca viene mal ampliar esta gran historia. Sobre todo, el segundo aporte confirma que, al menos, la muerte de Komarov sirvió para mejorar la seguridad de futuros viajes espaciales, no murió en vano… Aunque su muerte se podría haber evitado si no hubiera sido por las presiones políticas :(

Por lo menos, los tres astronautas de la Soyuz 2 se salvaron y evitaron una muerte similar (la verdad es que las posibilidades de sobrevivir con esos fallos de diseño son bastante reducidas).

Respecto a las dudas sobre la solución de “emergencia” para desplegar el panel solar, te responderé en el comentario-respuesta a Paco Arnau, ya que él menciona el mismo punto que tú.

Saludos y de nuevo gracias 😉

Dani

Un gran artículo, Cendero. Y una historia muy triste, la verdad. Has narrado muy bien el desarrollo de los hechos, y personalmente al leer el post, he captado la angustia que pudo haber sufrido Komarov cuando veía que no había solución posible…sobre todo, la soledad. En fin.

Muy bien contado, amigo, y buen análisis sociopolítico de la época. Excelente estreno en Amazings.

Saludos! :-)

YunniYunni

Es “Cendrero” señor Dani ¡Ja ja ja! ¡Excelente articulo señor Cendrero!

Así es la maldición en ruso de Komarov:

Ебля машины. Ничего я работает!

Asi se lee fonéticamente:

[Yeblya mashiny. Nichego ya rabotaet!]

(¡Bueno, según San Google).

Cendrero

Jaja, gracias Yunni por la traducción sobre el comentario desesperado de Komarov, es interesante poder ver cómo sonó en realidad.

En directo debió de haber sido una experiencia increíble. Tanto para Komarov como para los seres queridos que le esperaban en Tierra sabiendo que el futuro pintaba tan negro…

Saludos.

Cendrero

Gracias Dani, esta historia siempre me pareció muy épica y casi con un ambiente “de película”, así que quería hacerle un homenaje 😀 Me alegro de que gustara y que en general haya salido bien, muchas gracias por tus palabras.

Soledad… y angustia la que debió de sufrir Komarov, sabiendo que se iba a morir en cuestión de minutos. En su situación, más de uno sufriría un ataque de histeria y sería incapaz de controlarse. Cuando digo que fue un valiente, lo digo de verdad :S

¡Saludos!

Paco Arnau

Buen artículo. Sólo añadir dos apuntes (uno de ellos coincidiendo con nuestro amigo Daniel Marín):

1.– Lo de “dar patadas” al panel solar para que se despliegue es físicamente imposible desde el interior presurizado de estas naves (que aún siguen en activo). Los paneles solares de las Soyuz están ubicados en el exterior, fijados al módulo de servicio en la “popa”. Es imposible acceder a ellos desde el puesto del cosmonauta en el interior de la nave; sería como cambiar una rueda sin salir del coche. Para llegar a esos paneles —o para patearlos— habría que realizar una EVA (actividad extravehicular).
2.– Lo de Gagarin arrojando champán a la cara de Brézhnev, como bien apuntas, se trata de un rumor. Yo añadiría que es además absolutamente delirante. No hace falta ser un “sovietólogo” para pensar que algo así no podría haber ocurrido en ese espacio-tiempo en el que se desarrolla tu relato.
Un saludo y reitero mi felicitación.

Cendrero

En primer lugar, muchas gracias por el comentario y por la felicitación 😀

1- Creo que en este punto no me expresé del todo bien. Según parece, Komarov realmente le dio patadas a un dispositivo de emergencia que activaba el panel solar. El problema reside en si este dispositivo estaba directamente conectado al panel solar (como yo supuse) o indirectamente. Sea como sea, gracias tanto a ti como a Daniel Marín por fijaros en el detalle, una buena lectura crítica por vuestra parte 😉

2- El rumor es bastante improbable, es cierto. Pero, como se puede leer aquí, fueron varias las fuentes que difundieron este rumor, por lo que me pareció destacable hacerle una mención. Pero vamos, de todas formas, mejor dejémoslo sólo en la categoría de “rumor” :)

¡Saludos!

Cendrero

Gran frase de Komarov, eso sí que es valentía. Sin duda, se merece un buen reconocimiento, debería de ser más famoso de lo que es ahora :)

Buen enlace el de Yuri, como siempre 😀

Saludos de nuevo Dani.

AlfonsoAlfonso

Pobre hombre! Prácticamente condenado a morir desde el comienzo por las insensateces políticas de la época. Realmente pude sentir la desesperación de Komarov al leer el post, aún sabiendo cuál iba a ser su final.

Un excelente debut, Cendrero. Espero que continúes tan bien como hasta ahora (y no te olvides de nosotros en tu blog jejeje :P)

Cendrero

La verdad es que, como bien dices, estaba prácticamente condenado a morir, y él lo sabía. Por lo menos murió con honor y se hicieron varias cosas en su honor. Aunque claro, todo habría ido mejor si los políticos hubieran dejado que la ciencia avanzara a su propio ritmo, sin meter prisas.

Muchísimas gracias por tus palabras Alfonso, me alegro de que te gustara. Y tranquilo, nunca me olvidaría de vosotros 😉

Cendrero

Buenos enlaces los que apuntas, gracias por las molestias de buscarlos :) La entrada del blog zemiorka no la conocía, a pesar de que sigo al blog y a su autor en twitter.

Ahora mismo escucho el audio.

Saludos de nuevo Paco :)

Cendrero

Gracias, muy amable 😀

Lo cierto es que esta historia no es demasiado conocida, a pesar de lo apasionante que es. Komarov debería de ser recordado más a menudo.

Saludos. Me alegro mucho de que te gustara, especialmente si la carrera espacial es un tema que te interesa.

Pepe Cahiers

Desde luego, echando la vista hacia atrás, en aquellos tiempos de una carrera espacial de incipientes comienzos, se necesitaba ser algo más que un hombre con valor para emprender semejantes misiones, la inmensa mayoría con un elevado riesgo de fracaso. Todos los inicios son difíciles.
Le deseo toda la suerte del mundo en su nueva etapa amigo Cendrero.

raul peraltaraul peralta

Que buen reportaje,lastima que siempre la politica sea mas importantesque las vidas humana,y que amor de amigos tan grande al ofrecer la vida por uno de ellos. gracias por el reportaje,me gusto.

AliveAlive

Vaya, no conocía esta historia. Muy bueno el artículo, y también los comentarios :)

PD: Público se está ganando cada vez más mi respecto (algo inusual en los medios tradicionales). Primero Carl Sagan y Cosmos y luego Space Race.

Saludoss.

FranciscoFrancisco

¿Qué hubiera sido de la carrera espacial si los científicos rusos no se hubieran tropezado constantemente con la política?

Yuri

El primero de los nuestros perdido más allá de la Tierra que nos vio nacer. Por desgracia no fue el último: llevamos dieciocho. :( Dani ya ha puesto más arriba el enlace al post que hice algún tiempo en plan homenaje.

Gloria, honor y memoria a todos ellos. No importa bajo qué bandera volaran: son héroes de la Humanidad, caídos en la aventura más difícil y extraordinaria de todas, en el nombre de todos nosotros.

PrimipilusPrimipilus

Lo que me parece mas irónico, es que los soviéticos teniendo muchos menos medios y cometiendo muchas mas irresponsabilidades durante la carrera espacial con los estados unidos tengan bastantes menos muertos… al menos esta claro cual es una de las ventajas de la Soyuz (3 tripulantes) frente al transbordador espacial (7 tripulantes)

Paco Arnau

Siento decirte, Primipilus, que tu teoría de la “ventaja” no resiste un análisis estadístico riguroso:

– Soyuz > 4 fallecidos (108 vuelos)
– Shuttle > 14 fallecidos (132 vuelos)

Fallecidos en accidente por vuelo realizado:

– Soyuz: 0,037
– Shuttle: 0,106

Vemos entonces que el Shuttle prácticamente triplica este siniestro ratio de fallecidos por vuelo en relación con las Soyuz, diferencia que netamente favorece a las naves soviético-rusas y que no hará sino aumentar teniendo en cuenta que los Shuttle se retiran a principios del año que viene (si es que no hay más “contratiempos” en su programación que impidan el despegue) y que las Soyuz seguirán en activo, al menos, otros cinco años.

En cuanto a lo que dices de las “irresponsabilidades” cometidas por los soviéticos no encuentro forma de hacer una estadística de algo tan opinable y subjetivo. Por tanto, en este aspecto me remito a las cifras que acabo de exponer.

Un saludo, Primipilus. 😉

[Aprovecho para reiterar mi felicitación a Cendrero por esta reivindicación de la memoria del valiente Komarov]

AlfonsoAlfonso

No entiendo por qué decís que eso de la “ventaja” de las Soyuz frente al transbordador no es real, cuando justamente con tu análisis lo que haces es confirmar esa idea.

Paco Arnau

Me refería a la supuesta “ventaja” de los tres tripulantes frente a siete cuando Primipilus hablaba de seguridad o “irresponsabilidad” de los soviéticos. Los Shuttle no triplican el número de tripulantes de una Soyuz pero sí su estadística de siniestralidad mortal. :(

Paco Arnau

… la ventaja de las Soyuz sería más bien la siguiente:

Soyuz: 108 naves > 2 accidentes mortales
Shuttle: 5 naves > 2 accidentes mortales

PrimipilusPrimipilus

Yo cuando hablaba de la “ventaja” de la soyuz, estaba siendo algo mas pragmático, solo me refería a que mientras que en el shuttle mueren 7 astronuatas en un accidente, el la nave rusa solo son 3.

Ademas mencionaba el shuttle por ser la nave en servicio en el programa estadounidense, pero en el programa Apolo también murieron 3 astronautas

Luego serian 4 astronautas muertos por el lado ruso frente a 17 del americano.

Aunque los soviéticos no son santo de mi devoción, hay que reconocer que su nave es a prueba de bomba. Frente a incendios, explosiones y desintegraciones en la reentradaa a la atmósfera. Ellos solo tienen un fallo en la apertura del paracaídas (si, de acuerdo fueron mas cosas, pero eso fue lo mato al piloto) y una fuga de aire. El accidente de la soyuz 11, es casi de risa comparado con la espectacularidad de los norteamericanos, si tan solo hubieran llevado trajes presurizados (hablando de irresponsabilidad)
hoy día estaríamos hablando de 1 cosmonauta ruso muerto frente a 17 de los estados unidos.

Saludos.

P.d.: Perdón por responder tan tarde se me olvido completamente.

0 (0 Votos)
CarlosT.CarlosT.

Lo que esta claro es que hoy por hoy, las Soyuz son las más seguras naves para ir a la orbita. Incluso he leido (no me acuerdo donde) que hasta los astronautas americanos prefieren ir a la ISS en las Soyuz que en el Transbordador…
Ya lo dicen las leyes de Murphy: si algo funciona para que cambiarlo. Y sí, las Soyuz funcionan muy bien y son seguras.
Saludos

Iván Leonel Dawidowski

Congoja y angustia, esos son los dos sentimientos que me embargan al escribir este comentario. Como ya se ha dicho antes, cuando se contraponen la carrera política por sobre las posibilidades científicas o los límites humanos, terminan ocurriendo este tipo de desastres.

Por otro lado, me sumo a los comentarios elogiosos por la forma en que redactaste este post. Transmitió interés desde el principio hasta el fin.

Saludos desde Argentina.

TALsite

Buen artículo Cendrero. Grande Komarov, el primer cosmonauta que salía al espacio por segunda vez.
Siempre me llamó la atención que cuando todavía se planteaban el lanzar la Soyuz-2, nunca contemplaran el lanzarla con sólo dos cosmonautas (Bykovski y Yeliseyev o Khrunov) e intentar mediante una EVA que Komarov regresara en la Soyuz-2. Sí planeaban que Yeliseyev y Khrunov intentaran desbloquear el panel durante el paso a Soyuz-1….
…pero como decía Dani (de Eureka) de haber sido lanzados, todos hubieran muerto pues el fallo estructural estaba en ambas naves por igual.
Un saludo.
Carlos

MarioMario

Excelentisimo y muy informativo el artículo. Una historia y un personaje digno de no olvidar y de profunda admiración por la valentía que demostró aun sabiendo que eso iba a ser su muerte.

Qué hombre!!

Gracias por la nota, me gusto mucho leerla.

Lewis SantosLewis Santos

Que triste que esto haya pasado. Lamentable cuando por ideologías se den casos como el de este siniestro espacial.

junior mirandajunior miranda

The photo in wich the caption says: Representación gráfica de la Soyuz 1, is in fact the Soyuz 19. This model – 7K-TM – was used in the Apollo-Soyuz Test Project in 1975. Soyuz 1 was of the 7K-OK model.

DAVID FABIANDAVID FABIAN

heroe y valiente y gran camarada… que puso el valor de la amistad ante todo…,un grande con letras mayusculas,en donde estes gran cosmonauta,que seguro estaras por el cosmos como soñabas ,aca desde la tierra en un rincon y varios mas resaltan como tambores tu nombre sinonimo de HEROE y que la conquista del espacio esta en deuda contigo. saludos… :-)

Juan CarlosJuan Carlos

Gran artículo y bien escrito como siempre en este blog. Una lástima lo que pasó con Komarov. Tanto la URSS como USA estaban locos por ganarle al otro pero creo que en USA nunca pusieron en serio riesgo la vida de nadie. En USA nunca dejaron que los políticos dedidieran aspectos claves de una misión mientras que tengo entendido que en la Union Sovietica mandaron tres astronautas en una capsula para dos (con el consiguiente riesgo) por orden de los políticos sólo por el efecto propagandístico que eso tendría sobre EE.UU. que en ese momento enviaba al espacio naves de dos tripulantes (Géminis)

daviddavid

gran verdad lo de tu comentario juan carlos.. triste verdad de la historia…

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