Vida en un meteorito… reloaded

La FOX news anunciaba ayer a bombo y platillo que se ha descubierto vida en un meteorito y que esto demostraba que la vida en el planeta Tierra vino desde el espacio. Su artículo no podía comenzar de manera más sensacionalista:

We are not alone in the universe — and alien life forms may have a lot more in common with life on Earth than we had previously thought.

No estamos solos en el universo – y las formas de vida extraterrestre pueden tener mucho más en común con la vida en la Tierra de lo que hubieramos pensado previamente.

El germen de esta noticia es un artículo publicado en la revista Journal of Cosmology, una publicación de Internet con nulo factor de impacto y que además, anunció su cierre hace dos semanas. No parece el medio más adecuado para tal anuncio y aun así alguien podría preguntarse… ¿Estamos ante la evidencia de que somos extraterrestres? ¿Esto avala la teoría de la panspermia? No lancemos las campanas al vuelo.

Primero decir que el artículo no forma parte de ninguna investigación llevada a cabo por la NASA, sino por un astrobiólogo de la NASA, a título personal.

En la publicación se muestran unas estructuras asegurando que son microbacterias, pero claramente fallan los controles. Podrían ser microbacterias, pero también contaminaciones posteriores, o incluso estructuras minerales peculiares. No hay que olvidar que un experimento es tan bueno como lo son sus controles.

Y ahora vamos a poner las alertas magufo en marcha: Un descubrimiento tan gordo, ¿por qué no se publica en una revista importante en lugar de en una oscura publicación de Internet? Es decir, en una publicación científica donde sepamos cuál es el proceso de revisión que se ha seguido.

Otro motivo de sospecha, el editor de la revista es Chandra Wickramasinghe, junto con Fred Hoyle, defensor de la teoría del estado estacionario (es decir, detractor del origen del universo en el big bang, algo que está más que aceptado por la comunidad científica), y además impulsor de la teoría de la panspermia. Según él, la vida no se pudo crear en la tierra de forma espontánea, sino que fue sembrada por moléculas, o incluso bacterias, procedentes del polvo interestelar.

Por lo tanto ¿qué tenemos?… ¿Una actualización de lo que pasó en el año 1996 cuando la NASA publicó en Science que habían microfósiles en un meteorito procedente de Marte? Más bien una versión cutre y chabacana: una revista de internet, con un proceso de revisión raro que publica una artículo que, casualmente, confirma las teorías del editor, y que es anunciado a bombo y platillo por una cadena ultraconservadora: Fox news.

Por cierto, como decimos, la revista cierra en breve, por lo que siendo malpensados podríamos sospechar que publicar un bombazo como este sería una forma de atraerse publicidad y evitar el anunciado cierre.  El mensaje de despedida, como todo lo de la revista: rarito.

Life on Earth, Came From Other Planets, and this is something the Bible-thumpers, the “leadership” at NASA, and the status quo, do not want the public to know.”

Es decir, da por seguro algo que no esta demostrado. No aporta ninguna prueba irrebatible de sus propuestas sino que acusa con un tono conspiranoico a la ortodoxia científica de no aceptarlo…  una actitud propia de los que dicen que el cáncer se cura con imanes o que el SIDA no existe.

Por lo tanto, y salvo que en el futuro aporten pruebas más convincentes, de vida en los meteoritos, de momento, poquito.

Profesor titular de biotecnología (área de bioquímica y biología molecular) en la Universidad Politécnica de Valencia, Director del Máster de Biotecnología Molecular y Celular de Plantas (CSIC-UPV) e investigador en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP) un instituto mixto que depende del CSIC y de la UPV. Divulgador de temas relacionados con la biotecnología y la alimentación. Autor de “Comer sin Miedo” y “Medicina sin Engaños” (Destino) y de “Los productos naturales ¡vaya timo!” (Laetoli)



Por J. M. Mulet
Publicado el ⌚ 6 marzo, 2011
Categoría(s): ✓ Astronomía • Biología • Divulgación