Vamos a realizar un pequeño “experimento”. Echa un vistazo por tu casa, ahora mismo si quieres, y busca una caja que tenga todas sus caras distintas. No, no te vale una caja de zapatos, ya que sus caras son (habitualmente) iguales por parejas. ¿Encuentras alguna?
Posiblemente no, ya que normalmente las cajas que tenemos a mano suelen tener todas forma de cuboide (la de zapatos). Aunque bueno, puede que alguno de vosotros tenga por ahí alguna con una forma extraña que nos pueda servir como ejemplo de caja con todas sus caras distintas, ya que en realidad sí pueden encontrarse cajas con esta característica. Por ejemplo, podemos tomar un cuboide y cortarle un trocito de la siguiente forma:

Evidentemente, cuando hablamos de “caja” en este contexto queremos decir poliedro (es decir, una figura geométrica en tres dimensiones cuyas caras son planas (polígonos) y el volumen interior es finito) convexo (es decir, que cumple que todo segmento que une dos puntos del poliedro está contenido en el interior del propio poliedro). Pero en lo relativo a que sus caras sean todas distintas vamos a afinar un poco más. Hemos visto que hay poliedros que tienen todas sus caras distintas, pero ¿habrá poliedros cuyas caras sean todas polígonos con un número distinto de lados? Es decir, buscamos un poliedro donde no se repita ningún polígono en lo que a número de lados se refiere: que no haya dos o más triángulos, ni dos o más pentágonos, etc. ¿Podremos encontrar ahora algún poliedro con esta característica?
Antes de responder intentad que no os influya la idea de regularidad poliédrica que solemos tener en la cabeza (lo que comenté antes de que habitualmente las cajas que tenemos cerca son esencialmente iguales) y pensad en la tremenda variedad que podemos encontrar en el mundo de los poliedros, y también en la barbaridad de polígonos que pueden hacer de cara de un poliedro…
…¿lo habéis pensado ya? Bien, pues ahí va la respuesta: no se puede encontrar ningún poliedro cuyas caras sean todas polígonos con números distintos de lados. ¿Os lo creéis? ¿Así, sin más? ¿Tan fácil ha sido? Hombre, quizás sería necesaria una demostración, ¿verdad? Bien, pues vamos a ver una que aparece en el libro Mapas del metro y redes neuronales, de Claudi Alsina.
Supongamos que tenemos un poliedro convexo que tiene un número de caras igual a
Vamos a llamar
a la cantidad de números naturales
para los cuales el poliedro
tiene al menos una cara con
aristas. Por ejemplo, un cubo tiene
, ya que solamente hay un número natural para el cual el cubo tiene caras con esa cantidad de aristas: el 4. Y llamemos ahora
al número de aristas que tiene la cara de
con más aristas. En el cubo tendremos que
, ya que ésa es la mayor cantidad de aristas que tiene una cara de un cubo.

Veamos otro ejemplo para aclarar un poco más el asunto. Si es el prisma de base hexagonal que podemos ver a la derecha, se tiene que
, ya que hay dos números naturales para los cuales este prisma tiene al menos una cara con esas cantidades de aristas: el 4 y el 6. Por otro lado,
en este prisma, que es el mayor número de aristas que tiene una cara del mismo.
Bien, aclarado esto vamos a jugar un poco con estos números. Evidentemente tiene al menos una cara con
aristas (ya que
era el número máximo de aristas que tenía una cara de
). Pero cada arista de dicha cara es también arista de otra cara de
, lo que nos da
caras más. Por tanto, el número de caras de
es, al menos,
(la que tiene
aristas más las
caras correspondientes a dichas aristas). Con esto llegamos a la primera expresión interesante:
Por otra parte, las caras de podrán tener 3 aristas (no pueden tener menos, no serían polígonos), ó 4 aristas, ó 5,…,ó
(que era el número máximo de aristas de una cara de
). Si todas las caras tuvieran un número distinto de lados, todos esos números serían alguno del conjunto
, conjunto en el que hay
números. Pero hemos dicho antes que
es la cantidad de números
para los cuales hay una cara con
aristas. Por tanto
no puede ser mayor que
. Y esto nos da una segunda relación
que vamos a escribir así:
Ya casi hemos terminado. Tenemos estas dos relaciones:
De ellas obtenemos lo siguiente:
Es decir, debe ser .
Pero, y aquí está la clave, pensemos en cómo sería todo esto si nuestro poliedro inicial tuviera todas sus caras con un número distinto de lados. Hemos dicho que es su número de caras y que
es la cantidad de “números de lados distintos”, es decir, de nuevo el número de caras (recordemos que estamos suponiendo que todas las caras tienen números de lados distintos). Esto significa que en un poliedro como el nuestro debería ser
, expresión que entra en contradicción con la obtenida hace unos instantes,
.
La conclusión de todo esto es que, como comentamos antes, no hay poliedros convexos en los que todas sus caras tengan un número distinto de lados. Por tanto, señores virtuosos de la papiroflexia, ni os molestéis en intentar construir una caja tan rara porque no podréis. Parece que por mucho “desorden” que tenga un poliedro en lo referido al número de lados de sus caras, este “desorden” nunca será “completo”, hecho que, por otra parte, seguro que más de uno considera inquietante…
Este post sirve como aportación a la Edición 3,1415926 del Carnaval de Matemáticas, cuyo anfitrión es Ricardo en su blog Series Divergentes.

















Cuando he empezado a ver “Supongamos que tenemos un poliedro convexo P que tiene un número de caras igual a C.” ya he empezado a perderme
Yo no soy muy bueno en matemáticas, y lo cierto es que me he perdido un poquillo en tu demostración (la releeré otra vez a ver si la pillo del todo). Me metía a comentar una cosilla que me tiene preocupado: el cubo del principio no tiene todas sus caras planas . Como digo, no sé mucho de matemáticas, pero me pasé un año dibujando cortes en geometría descriptiva y la cara superior de ese cubo es una superficie reglada, seguro.
Con un dibujito se explicaría muy fácil, pero lo intentaré con palabras. En cuanto el corte de la cara de la izquierda es paralela a las aristas del cubo en la axonométrica, los cortes adyacentes tienen que ser iguales. ¿Por qué? Porque para que el plano corte de esa manera al cubo, tiene que ser un plano de perfil, es decir, que visto el cubo en alzado desde el frente, el plano se vería como una línea. Con lo que cortaría las caras adyacentes de la misma manera.
Sólo por aclarar, R es el número de poliedros diferentes que forman el prima, ¿verdad? Es que está definido de una forma un tanto rebuscada.
Sí, es algo rebuscada la definición de R, pero no es lo que has comentado. R es la cantidad de números de lados distintos que tiene el poliedro. Con el prisma2 se ve bien. Fíjate que ese primas tiene 8 caras, pero su R es 2. ¿Por qué? Pues porque tiene seis caras con 4 lados y dos caras con 6 lados. ¿Cuántos números distintos de lados hay? Dos números: el 4 y el 6. Por eso R es 2.
¿Entendido?
La solución ‘tramposa’ es que el poliedro tenga infinitas caras. Si C y R son infinitos entonces se cumple que C=R+3. No me pidas que te lo dibuje.
¿Y dónde se ha usado que P es convexo?
Parece que tan sólo se usa que las caras no son degeneradas (i.e. polígonos adyacentes coinciden sólo en una cara) y que son, al menos, triángulos.
Llevo pensando en el tema desde que vi tu comentario, y el caso es que no se me ocurre nada que obligue a que el poliedro sea convexo…aunque puede que se nos esté pasando algo.
Seguiré pensando
Muy chulo. Ahora, la de arena:
Creo, igual que Dani arriba, que el prisma1 de la primera imagen hace trampa: no tiene la cara superior plana. Tres de sus vértices determinan un plano, pero el cuarto vértice no está contenido en él, si lo estuviese, los lados serían paralelos dos a dos… Esa cara está curvada. Pero, aún así, creo que lo que está “viciado” es la imagen, no la teoría.
PD: denominar P al poliedro solo añade una letra más a recordar para seguir la demostración, ya que en la misma, nunca se “opera” con P…
Cierto, Dani y tú tenéis razón. El dibujo falla en lo que comentáis, pero no encontré nada mejor. De todas formas también es cierto lo que comentas, lo que falla es el dibujo, no la teoría.
Y sí, lo de añadir la letra P no era necesario, fue “deformación profesional”
.
Y con números reales
Interesante resultado, lo pienso plantear en los coles que vaya, con el juego Polifieltros 3d, donde las piezas pueden doblarse!
Magnífico José Luis. Cuando lo hagas podrías contarnos qué tal la experiencia
.