La quimiofobia y los alimentos totalmente naturales

En las recientes vacaciones de verano (que son en el fin de año en el hemisferio Sur), el profesor de química de instituto James Kennedy que enseña en Melbourne, Australia, concibió la idea de hacer un cartel con los ingredientes de un plátano “totalmente natural”. Su objetivo era implicar a sus alumnos y demostrarles que la química está a todo nuestro alrededor. Después decidió compartirlo en Internet para que otros educadores pudieran usarlos y demostrar que la química orgánica es divertida e interesante. Fue un éxito instantáneo en redes sociales como Reddit.

Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar
Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar

Estos carteles están creados acudiendo a fuentes fiables de la química y estudios de ingredientes como estudios de espectrografía de gases de los compuestos aromáticos volátiles en las frutas. Lo que les da su olor y sabor característicos, pues.

El profesor Kennedy nos ha autorizado, entusiasta, la traducción de los cuatro primeros carteles (y seguramente de los siguientes en el futuro), como una aportación a la lucha contra la quimiofobia en la que están empeñados varios colaboradores de Naukas y que ya hemos tocado en entradas como El código del bocata de jamón serrano aquí en Naukas, o la traducción, en El retorno de los charlatanes, de un proyecto similar de Klaas Wynne, de la Escuela de Química de la Universidad de Glasgow sobre los ingredientes de una manzana.

El profesor Kennedy nos dijo sobre sus carteles:

Quería erosionar el miedo que muchas personas tienen a los ‘químicos’, y demostrar que la naturaleza hace evolucionar compuestos, mecanismos y estructuras mucho más complicados e impredecibles que cualquier cosa que podamos producir en el laboratorio”.

La química ha sufrido de una imagen negativa en los últimos años. Los pesticidas, los venenos, las drogas y los explosivos parecen dominar la percepción que tiene el público de la química, mientras que las otras ciencias son vistas bajo una luz mucho más positiva. Esto se debe principalmente a que la química carece de un profesor público carismático como David Attenborough o Brian Cox, que actualmente inspiran a los alumnos a entrar en la biología y la física, respectivamente. La química sólo tiene a Walter White, de Breaking Bad, y le ha hecho mucho daño al ramo.

Estos carteles pretenden mostrar que la química no es artificial y peligrosa, sino que es natural y está en todas partes. La química de los objetos divertidos, amables y cotidianos como los plátanos es más complicada y más fascinante que la de, digamos, una bomba.

Éstos son los carteles. Además, aquí puede descargar versiones PDF de cada uno:

Plátano: ingredients of a banana SPANISH

Huevo: Ingredients of an All-Natural Egg SPANISH

Arándanos: Ingredients of All-Natural Blueberries POSTER SPANISH

Fruta de la pasión: Ingredients of an All-Natural Passionfruit SPANISH

La distribución de los carteles originales y de la traducción que hemos hecho es libre bajo licencia Creative Commons. Cópielos, distribúyalos, imprímalos, cuélguelos donde sea, difúndalos y recuerde que la ciencia es asunto de todos.

Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz

Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar
Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar
Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar
Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar
Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar
Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar
Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar
Carteles originales: James Kennedy. Traducción: Mauricio-José Schwarz | Click para ampliar

[Edición: A petición de algunos interesados aquí os dejamos los PDF con mayor resolución:]

A3 ingredients of a banana SPANISH CITED

A3 Ingredients of All-Natural Blueberries SPANISH CITED

A3 Ingredients of an All-Natural Egg SPANISH CITED

A3 Ingredients of an All-Natural Passionfruit SPANISH CITED

35 Comentarios

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JuanRJuanR

Muy bueno e interesante!
aunque se echa de menos la composición en minerales. Siempre se dice que los tenistas comen plátano por su alto contenido en potasio. Claramente no es más que una leyenda urbana, pues un bocado de plátano cada 3 sets no te sacan de un apuro, para eso toman las bebidas isotónicas que llevan de colores también en gran cantidad cada 3 sets. La función real de dar dos bocados de plátano es su capacidad de producir saciedad, lo que disminuye la sensación de hambre y por tanto la percepción de fatiga durante el ejercicio físico.
salud

MiguelMiguel

Muy bueno. Eso sí, no comparto eso de que Walter White le haya hecho algún daño a la imagen de la química o la percepción de esta.

renecoreneco

Lo de totalmente natural es incomprensible, Hace 10000 años que el hombre ha modificado su medio ambiente como para asegurar que todo lo que comemos ya ha sido alterado y dejado de ser natural

Herpes simplexHerpes simplex

Una clase de química orgánica perfecta. Muy didáctico para hacer comprender al lector poco informado de que todo es química. Para tratar esa especie de quimiofobia que late en el fondo de la gente. Pero se olvida de los miles de compuestos químicos de origen artificial que entran en la cadena alimentaria. Es decir, a mi juicio le faltarían a estas ilustraciones la infinidad de pesticidas y otros residuos (dioxinas, bisfenoles, PCBs, etc…), procedentes de los tratamientos agrícolas o veterinarios y de la contaminación del aire y del agua que, aunque en cantidades mínimas (¿dentro de los límites legales que van bajando año tras año?), podrían tener efectos perjudiciales para la salud (1+1 no son 2). “Desconocemos el impacto real de los contaminantes en la salud a través de la dieta”. José Luis Domingo Roig, director del Laboratorio de Toxicología y Salud Medioambiental de la Universidad Rovira i Virgili (URV).

TxemaTxema

Quimifobia vs. Integrismo Químico.

Efectivamente, en este universo todo es un compuesto químico (o elemento aislado, en su caso, para los puristas), y por tanto, no es justo estigmatizar a la ciencia química por existir. Muchos grandes avances y beneficios que la Humanidad ha recibido a lo largo de su breve y destructiva existencia se deben a la química, directa o indirectamente, y tiene intervención intrínseca en otras ciencias, como la física, biología, medicina, etc.

Sin embargo, de la misma forma que no veo con buenos ojos la quimifobia irracional, tampoco estoy nada cerca del integrismo químico, según el cual, no sólo “lo químico” no es malo, sino que siempre es bueno y deseable. A ver si nos vamos a creer que por ser capaces de sintetizar compuestos que hacen lo que queremos, la omnisciencia nos rodea y estos compuestos no hacen nada más que lo que pretendemos inicialmente, o incluso que lo que pretendemos que hagan es bueno y adecuado. A estas alturas del conocimiento humano, todavía estamos metiendo la mano en cosas que no comprendemos más que superficialmente, aunque algunos crean lo contrario.

Sin ir más lejos, hace no demasiado tiempo (a escala evolutiva) unos señores demostraban confiados a una audiencia espectante lo inofefnsivos que eran sus nuevos “inventos”… Y no mucho después hubo que prohibirlos porque el Ozono de la atmósfera se estaba yendo a hacer puñetas, y supongo que todos sabemos de lo que estoy hablando.

En definitiva, que mal a quien rechaza la química “porque sí”, y mal también al que la defiende “porque sí”, o porque se gana las alubias con ella. Creo que como seres racionales que se supone que somos, deberíamos aprender de muchísimos errores del pasado (esos que han dado mala fama a la química mediante infinidad de “inventos” que han resultado ser tremendamente perjudiciales para el ser humano y para el entorno en general) y ser más prudentes a la hora de afirmar que algo es adecuado e inocuo, o que únicamente hace lo que pretendemos y nada más.

Cierto es que la Naturaleza está llena de compuestos químicos, pero la Vida en su conjunto (y el ser humano como parte de ella) se ha desarrollado en ese entorno, adaptándose a él, y cualquier alteración no tiene por qué ser positiva (ni negativa). Está bien hacer campaña para defender las bondades de la química, pero tampoco hay que pasarse al lado contrario y convertirse en sectarios químicos. Un término medio y una considerable dosis de prudencia creo que son más constructivos a largo plazo.

De lo contrario, puede acabar pareciendo que se defiende el gremio por pertenecer a él, aunque coman niños.

Un saludo.

Mauricio-José Schwarz

No veo que nadie sostenga como afirmación lo que llamas “integrismo químico, según el cual, no sólo ‘lo químico’ no es malo, sino que siempre es bueno y deseable”. No alcanzo a imaginarme un solo ejemplo de nadie que dijera, no sé “respirar grandes cantidades de monóxido de carbono es buenísimo” o “una cucharadita de alfa neurotoxinas con el café del desayuno te vuelve guapo” o “tú come plomo, fortalece los dientes”. Vamos, que incluso antes de que Boyle fundara la química ya se sabía que hay sustancias –y muchas– que no son “buenas y deseables”, y nadie argumenta lo contrario.

Lo que sí debe señalarse es que es la propia ciencia la que nos enseña cuáles sustancias son dañinas y por qué lo son y cómo provocan esos daños. No los profesionales de miedo, que ignoran todo sobre química pero salen en los medios y desbordan Internet diciendo que todo nos va a matar, todo lo natural es bueno, todo lo artificial es malo, cualquier cosa causa cáncer y quienes se ocupan de la ciencia y la tecnología son psicópatas que sólo buscan el genocidio… todas ellas afirmaciones que sí podemos encontrar en miles y miles de páginas web quimiofóbicas.

TxemaTxema

Evidentemente, nadie se va a clasificar a sí mismo o a sus ideas como “integrismo químico” o de “taliban de la química”, ni va a manifestar públicamente que todo lo químico es deseable sin excepción, y mucho menos vender las bondades de ingerir venenos conocidos.

El problema está (a mi modo de ver, que puede ser equivocado total o parcialmente, como el de todos), en quienes apoyan o se oponen a “lo químico” sin más base que su posición inicial.

Claro que nadie defiende la alimentación a base de venenos. Pero empezamos a ver diferencias cuando al lanzarse una sospecha, justificada o no, sobre una sustancia, algunos la defienden antes de investigar profunda e imparcialmente sus efectos, y otros la persiguen sin más. En casos como estos, creo que lo ideal es, y siempre en función de la sospecha (no es lo mismo sospechar efectos leves a largo plazo que efectos graves a medio plazo, y los efectos graves a corto ya se habrían visto en la mayoría de los casos, si nadie los oculta), utilizar el principio de precaución y reducir su uso en la medida de lo posible, por si acaso, hasta estar suficientemente seguros.

Sé que tanta precaución puede acabar con la paciencia de quienes se podrían llenar los bolsillos a corto plazo, pero si alguna ley obligase a éstos a usar sus productos en sus personas en dosis que garantizasen que en caso de haber efectos negativos, los sufrieran mucho antes que el resto de la población, seguro que cambiarían los conceptos y se tomarían más precauciones.

Como bien dices, es la misma ciencia la que nos enseña que sustancias son dañinas, cómo y por qué, y en lo que a ciencia pura y dura concierne, no hay reproche posible. El problema es que en general, y por desgracia, la ciencia está al servicio de patentes y empresas que pretenden sacar el mayor beneficio en el menor tiempo posible, sin dar tiempo a la ciencia a conocer en profundidad suficiente cada nuevo descubrimiento.

Y en cuanto a los profesionales del miedo que comentas, son el otro lado de los que ganan dinero con la “química porque sí”, éstos lo ganan con la “química porque no”. Y cuando uno ha visto en los medios de comunicación generales a periodistas decir (implícitamente) que 1000 metros cuadrados son un kilómetro cuadrado, entre otras barbaridades varias, lo prudente es coger esas informaciones con guantes y pinzas hasta asegurarse de su veracidad… Como cualquier nuevo compuesto que se pretenda utilizar.

Y para acabar, como dije en mi primer comentario, estoy completamente de acuerdo en desterrar la idea de que lo químico es malo, pero sin pasar al lado contrario. En este sentido, creo que cuentan mucho las formas, y si alguien convencido de lo pernicioso de la química ve un blog como este, donde se acuña el término “quimifobia”, y en otras entradas se habla de sus discípulos con cierto desdén o incluso desprecio (intencionadamente o no), lo único que se consigue es que al primer párrafo, el indirectamente aludido se sienta reforzado en su religión y sienta más rechazo hacia lo que sea que se defienda en el foro, y por supuesto, o no lea el resto, o lo lea con la mente cerrada a nuevas ideas y razonamientos ajenos, y buscando la contra. En definitiva, estaríamos haciendo lo contrario de lo que pretendemos.

Uno puede pensar distinto, puede estar equivocado, puede incluso basarse en ideas absurdas, o no basarse en razonamiento alguno, pero si alguna posibilidad hay de que ese alguien se cuestione siquiera sus pensamientos, no será por medio del rechazo o el ridículo, sino desmontando lo más imparcial y asépticamente posible sus argumentos.

Siempre estará el caso de quien no tiene argumentos, en cuyo caso poco se puede hacer a corto plazo, y siempre podremos tener opiniones personales hacia los demás en función de su manera de pensar o de razonar con o sin comillas, es algo humano, pero si queremos llegar al conocimiento de más verdad para los demás y para nosotros mismos (siempre podemos estar equivocados, no perdamos eso de vista), creo que debemos hacerlo con cierta mano izquierda.

Perdón por la extensión del comentario.

Un saludo.

juanjojuanjo

Txema, creo tu argumentación y planteamiento son perfectos. El caso es que si existen los “quimiófobos” como etiqueta, por supuesto que también existen los “talibanes de la química”. Ambos igualmente irracionales, solo que los últimos suelen ser, además, cargantemente arrogantes por un supuesto conocimiento y monopolio de una “verdad científica única”.

Lo racional y lo sensato pasan ineludiblemente por el método científico, lo que incluye la duda y el escepticismo sistemáticos como principio director. Claro que el problema está en los intereses creados. Quienes tan aguerridamente se proclaman “quimiófilos” y denostan a “quimiófobos” no lo suelen hacer por un fuerte sentido de la evidencia científica, sino con demasiada frecuencia como portavoces de industrias que buscan crear un estado de opinión contrario a toda regulación ambiental o alimentaria. Porque, argumentan, por ejemplo, que “comemos mejor que nunca antes en la historia” y otras simplificaciones. Es decir, están exigiendo “manos libres y sin normas”. Y obvian que si comemos (últimamente) mejor que hace 200 años es precisamente en gran medida por las regulaciones creadas a raíz de los problemas creados por el uso indiscriminado de compuestos con potencial demostradamente tóxico. Usan argumentos y estrategias no muy diferentes a los de la industria del tabaco.

Mauricio-José Schwarz

No he visto a nadie que exija “manos libres y sin normas”, al contrario. Pero ese tipo de acusaciones, como decir que quien no está de acuerdo con los conspiranoicos es “portavoz de industrias” (la tontería de “te paga Monsanto”, vaya, que no es un argumento ni es nada) y la comparación con la industria del tabaco (que decían que era todopoderosa y fue derrotada por la ciencia, no por los conspiranoicos) sólo sirven para desprestigiar precisamente a los científicos, presentarlos como psicópatas sin principios ni moral, que dicen lo que sea por dinero. Eso junto con la idea de que el conocimiento científico se presenta como “verdad única” (¿a diferencia de qué?, ¿de lo que lee alguien en la Biblia o de los delirios de gente ignorante y con miedo que emprende cacerías de brujas?) convierten en humo la idea de que “lo racional y lo sensato pasan por el método científico”. ¿Cómo vamos a saber si un compuesto es dañino? Pues como hemos sabido que lo son otros, porque se ha investigado más allá de las acusaciones irracionales y temerosas. Pintar todo como un enfrentamiento entre dos extremos (quimiofóbicos, que los hay, y quimiofílicos, que se los inventan para denigrar a quienes se basan simplemente en lo que sabe la química) es demagogia, y como toda demagogia, acaba dañando a mucha gente sin hacer ningún bien.

TxemaTxema

Hombre, es que sería tener mucha cara exigir “manos libres y sin normas” así, de forma que alguien pueda decir que lo ha visto exigir…

Lo de la industria del tabaco, a falta de conocer con mucho más detalle el proceso, dudo mucho que así, sin más, alguien dijera desde su laboratorio que respirar humo (con sus correspondientes aliños) causa enfermedades, y la industria se plegase responsablemente. Personalmente, creo que el camino seguido se parece más a que la observación de que pocos fumadores llegaban a viejos llevó a quejas (de conspiranoicos, por supuesto) hasta un nivel difícil de ignorar.

De todas formas, que alguien me explique si no es todopoderosa la industria del tabaco (o casi), si una vez todos tenemos claro (espero) que el tabaco no aporta beneficio alguno, y sí miles de perjuicios, sigue estando autorizado por los gobiernos su venta y consumo. Me pregunto si el balance económico entre lo que gana esta industria (y los gobiernos, vía impuestos), y la industria farmacéutica, y lo que se gasta la sanidad pública en tratar a los fumadores tiene algo que ver en que un veneno siga siendo de tráfico y consumo legal.

Científicos desprestigiados… También hay algo que comentar en esto. Bien es cierto que hay extremistas, de un lado y de otro. Unos se escudan en su título para ganar dinero a costa de la salud de los “ignorantes”, y otros utilizan como excusa barata su salud para que los poderosos ganen cuatro duros menos (…). Personalmente, creo que no hay peor desprestigio para el gremio que cuando uno de ellos se vende por unas monedas.

También es cierto que en ciencia, y en investigación, lo normal es encontrar opiniones distintas, sin que haya nada oculto en la base de ninguna de las partes, sino observaciones distintas, o distintas interpretaciones de los mismos hechos, que todavía no se conocen con suficiente profundidad. No hay que confundir estas discrepancias normales y deseables con las causadas por intereses ajenos a la ciencia, y la distinción es en muchas ocasiones difícil de demostrar.

Ya que el tema principal es la química, pondré un ejemplo de química. ¿Qué pasa con el bisfenol-A? Desde los años 30 sospechando sus peligros, y a día de hoy todavía sigue permitido, salvo en algunos paises, en los que han tenido la cordura de aplicar el principio de precaución y prohibirlo hasta que se demuestre su inocuidad. Y ahora pregunto, ¿Tarda la Ciencia 80 años en determinar si un compuesto es perjudicial para la salud humana, o tanto retraso en una investigación definitiva está motivado por otras cosas?

Dejando a un lado los extremistas, no creo que nadie esté en contra de la ciencia, ni de los científicos, en general. Más bien, el problema es que ante los abusos de las industrias que sacan ingentes beneficios a costa de productos que no son necesarios hasta que “los hacen necesarios”, perjudicando la salud de la población, tienen que surgir movimientos que protesten por semejante atropello.

Evidentemente, estos movimientos son inicialmente despreciados por los grandes poderes (son unos pocos muertos de hambre), luego desprestigiados (son unos ignorantes que no conocen la Ciencia), luego perseguidos (técnicas varias, en función del grado de penetración en otros poderes fácticos). En todo este jaleo, la ciencia ve manchado su nombre por los que se dejan seducir para concluir que dosis a los que ni ellos ni sus descendientes se verán expuestos, son inocuas para el populacho. Pero la ciencia sigue siendo la misma, y la Ciencia es imparcial, cuando es Ciencia.

Finalmente, eso de que los “quimiofílicos inventados para denigrar se basan en lo que sabe la química”… Hay muchas formas de basarse en lo que sabe la química. Uno puede basarse en que no hay estudios concluyentes que demuestren que una exposición a un compuesto es perjudicial para afirmar que el compuesto es inocuo, o bien puede concluir que puede ser perjudicial o no mientras no haya algo definitivo. Es como tirar una piedra y decir que eres inocente mientras no demuestren que lo has hecho, con la salvedad de que en Ciencia no hay presunción de inocencia… ni de nada, por eso es Ciencia. Por interés o por necedad, unos científicos caen de un lado, y otros del otro. Para afirmar que algo existe, o no existe, hay que demostrar que existe, o que no existe. La falta de demostración de que algo no existe no demuestra que no exista.

Un saludo.

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Emilio MolinaEmilio Molina

Es que el resumen es:
“Lo malo es malo por ser malo, no por ser químico.”

Sin mayores implicaciones.

AnaAna

No me considero quimiofóbica, pero me parece una “campaña” un poquito manipuladora. ¿Alguno de esos productos tiene el potenciador del sabor glutamato de sodio, por ejemplo? ¿Alguno tiene restos de pesticidas? Pues no. Así como no todo lo natural es bueno para nosotros tampoco lo es toda la química. Creo yo.

AlejandroAlejandro

El tomate y otros alimentos contiene naturalmente ácido glutámico…. ¿adivina que pasa cuando en la presencia de sal? Glutamato monosodico.

David

Es como dijo “Walt” el personaje ficticio de Breaking Bad en una de sus clases de química mediocres, “Esto está hecho de carbón, el pizarrón tiene carbón, ella, tú y el estamos hechos de carbón”, todo en too el universo es química, es el centro de todo lo que somos, la sangre, cada cabello, inclusive toda la información cibernética se mueve a través de la química, es la magia de la ciencia, junto con otras más ciencias que la acompañan, en fin, no debe haber quimiofobia, debemos aceptar lo que nos rodea y lo que consumimos.

Brais

El usuario de a pie no percibe que la biología y la física saque productos al mercado al nivel que lo hace la industria química o la industria farmacéutica, de ahí la mala imagen. La química está en todo por lo que tiene mala prensa en la misma medida que tiene buena prensa, pero es mucho más difícil de transmitir esta última y nunca se han hecho grandes esfuerzos. Decir que todo lo que lleve química es perjudicial es falso, al igual que decir que lo natural siempre es mejor. Pero los abusos de las industrias en ciertos aspectos no contribuyen a crear esas ideas en el consumidor.

Y por otro lado no creo que W.W. haya hecho daño a la imagen de los químicos. Antes de Breaking Bad ya me preguntaban por hacer drogas, ahora lo siguen haciendo, y por otro lado genera otro debate, el que seas un buen químico no te convierte en un próspero científico.

ManuelManuel

Me gustaría saber en el caso del plátano en forma de que compuesto se encuentra el Potasio, tan publicitado en esta fruta

Joan

Muy interesante el tema del desglose de los alimentos supuestamente naturales.
Porqué luego está el concepto de ‘natural’, o ‘ecológico’ —más abstracto aún— que mantienen a la población absolutamente apartada del significado real de las palabras, llegando a pagar un dineral por productos de peor calidad.

LaureLaure

Hola, soy químico y, aunque a veces de manera inconsciente, pero me siento “más cerca” de los “integristas químicos” que de los quimiofóbicos. Pienso que campañas como estas (a favor de la química) son necesarias en este momento. Primero por el desconocimientos general que hay por parte de la población y sobre todo porque, nos guste o no, la opinión pública, está actualmente más inclinada hacia el lado de la quimiofobia.
Lo paradógico es que es precisamente es la industria, esa industria que antes mencionaban de las patentes y a cuyo servicio está la ciencia, la que se está encargando de fomentar la quimiofobia. Como lo “natural” vende, ya se encargan ellos de decir que sus productos son “naturales”, que no llevan conservantes ni colorantes ni aditivos (qué malas cosas, por cierto), “sin azúcares añadidos”, enriquecidos con calcio “procedente de la leche”, y un sinfín de eufemismos que lo que persiguen es simplemente vender el producto. Ya solo les falta decir que el producto “no lleva nada de química”, de este modo se lo podrían vender mejor a las abuelas.
Nada más, no debemos discutir, solamente informar para al menos equilibrar la balanza un poco más hacia la Química. Que falta hace.

Un saludo

EndimionEndimion

Una cosa es que todos los alimentos esten hechos de compuestos quimicos… y otra que los añadidos,, y repito, añadidos sean saludables. Estamos hartos de oir la cantidad de azucar que llevan muchas bebidas, si ese azucar que esta en la remolacha (sacarosa) y que por a o por b no es saludable… las grasas trans que tambien por a o por b… son malas. Las bebidas energeticas (que supongo que todo lo que llevan esta mas que aprobado) Tanto las grasas trans como los azucares estan 100% aprobados. Se sigue vendiento Tabaco!! con todo lo que lleva, y donde la regulacion se centra principalmente en el etiquetado. Y los que fabrican y producen aditivos quimicos quieren llamarnos a los criticos, quimiofobicos o conspiranoicos. Acaso alguien aqui se puede creer que con lo que acabo de decir, la regulación protege nuestra salud??. Porque nos siguen vendiendo tanta azucar, tanta grasa trans? pues tan sencillo porque como sabe bien, se vende. Y los aditivos para que estan? dar sabor, aroma, dar textura, camuflar una posible baja calidad del producto y que se venda. La excusa de proteger nuestra salud solo se aplica a los conservantes que son solo la puntita del iceberg, lo demas maquillaje de burra. Alguen aqui se cree que se puede comparar la composición de un platano con una lata de patatas pringles? pringlaos!!

EndimionEndimion

Conoceis el aceite acalorico ordesa? aceite de parafina, como no se absorbe no tiene calorias. Un poquitin, eso si, de aceite de verdad para dar sabor. Eso hay que tener cuidado porque te puede dar diarrea como te pases. Permitido, buen provecho.

Carlos Eduardo FernándezCarlos Eduardo Fernández

Y que digan claramente que se obtiene del petróleo, o por síntesis, a partir del gas natural

IreneIrene

El aceite Ordesa está considerado como medicamento sin receta, no como alimento o complemento, sólo se puede vender en farmacias. El envase induce a confusión y algunos farmaceuticos sin escrupulos lo venden como lo que no es y lo tienen a mano del cliente en la sección de complementos alimenticios.

KanguroKanguro

Hola. Quería hacer una pregunta que seguramente a la mayoría os parecerá un poco tonta, pero precisamente por eso, porque algunos no tenemos las cosas del todo o nada claras, lanzo la pregunta:

¿Cómo se entienden los porcentajes de los ingredientes?. Se puede leer, agua 75%, fructosa 48%, etc. Cuando yo leo los ingredientes en algunos productos del supermercado, siempre he creído, que es el porcentaje de ese ingrediente en lo que compro, pero evidentemente, los porcentajes suman más del 100%.

¿Alguien puede aclararme esta duda?. Gracias.

mehmeh

Si te fijas el primer porcentaje és el del grupo: Agua 75%, azucares 11% de estos el 100% de reparte en fructosa 48%, etc.

OsoOso

Hola, Kanguro. :3

Te contesta Oso. >.<

Lo que te parece complicado de entender en el fondo es muy sencillo, solamente hace falta cambiar la perspectiva del enfoque.
Te explicaré con números para que te quede claro.

Se dice que en una solución, por ejemplo, se encuentran varios compuestos, supongamos que hay azucares en un 50% y aminoácidos en otro 50%.
Pero con “azucares” se alude a un grupo de compuestos como la galactosa, la fructuosa y la sacarosa (por mencionar algunos), ahora imagina que dentro de nuestra solución en el grupo de los azucares tenemos solamente 2; tenemos Ribosa y Glucosa en proporciones iguales, es decir tenemos 2 cucharadas de glucosa y 2 cucharadas de ribosa, esto quiere decir que el porcentaje de glucosa es del 50% y el porcentaje de ribosa es del 50% dentro del porcentaje de azucares, ¿entiendes la línea? no interesa que “azucares” tenga un porcentaje del 50% dentro de la solución total ya que éste a su vez está compuesto por más partes (ribosa y glucosa en nuestro ejemplo) y que, por supuesto, también tienen un porcentaje dentro de éste.

Ahora, analicemos el caso de los aminoácidos, supongamos que dentro de la solución tenemos 4 aminoácidos: triptófano, lisina, valina y treonina en proporciones iguales (1 cucharada de cada uno) esto quiere decir que el porcentaje individual de cada uno es del 25% dentro de los aminoácidos. (Piensa que el 50% es ahora como decir el 100%)

Finalmente si quisieras saber el porcentaje de lisina dentro de la solución y no dentro del grupo de los aminoácidos es una cosa diferente (creo que es en este punto en donde se genera tu confusión), entonces, sabemos que la solución tiene una totalidad del 100% que a su vez está dividido en 2 porcentajes iguales del 50%, dentro de uno de los porcentajes (el de los aminoácidos) tenemos 4 componentes en proporciones iguales (triptófano, lisina, valina y treonina) entonces es suficiente saber que cada porcentaje equivale a 1/4 del porcentaje real de aminoácidos (50%) esto es igual a decir 50/4 o a decir 12.5%

En suma, deduciríamos que el porcentaje del resto de aminoácidos es el mismo (12.5%) y el de los azucares individualmente sería del 25%, finalmente sabríamos que el porcentaje de cada cosa en la solución real sería el siguiente:

25% Ribosa.
25% Glucosa.
12.5% Lisina.
12.5% Triptófano.
12.5% Valina.
12.5% Treonina.

Y sumándolos te darías cuenta de que tienes el 100 % de la solución. :)

KanguroKanguro

Oso. Muchas gracias por la respuesta. Aunque era sencillo de ver, no había caído en ello. Todo aclarado.

TxemaTxema

Más sobre las bondades de suponer que algo es definitivamente bueno mientras no se demuestre lo contrario, en vez de que puede ser perjudicial mientras no se demuestre honestamente que no lo es…

http://www.rtve.es/alacarta/videos/d...os/1830110/

(disponible hasta el 21 de agosto de 2014: Documental titulado “¿Programados para ser gordos?”).

EduardoEduardo

Excelente artículo. La gente tiende a pensar que los productos químicos presentes en las frutas y vegetales son distintos a los que puede producir el hombre.

Erick

Hola, gracias por publicar este artículo tan útil. Tomé ciertos datos de tu información para ponerlo en una entrada que escribí en una revista mexicana de cocina, este es el enlace http://mexico.is/quimicos-en-la-comida/ espero que no te moleste que haya tomado parte de tu información. Saludos

IgnacioRV

Quizás me equivoque, pero no me ha parecido ver en la lista de compuestos naturalmente presentes en las distintas frutas ningún producto artificialmente añadido, ni tan siquiera procedentes de fertilizantes, pesticidas u otros.

El lenguaje es, muchas veces, clave para entender un tema, y en éste en concreto creo que existe una gran discrepancia en el uso de la palabra química que se utiliza en el lenguaje “coloquial de la calle” con respecto al que usamos en el mundo científico. Me explico: cualquier persona de a pie es consciente de que las frutas contienen por ejemplo azúcar, sin embargo nadie se refiere a dicha azúcar como un químico; por tanto, es falaz decir que una persona que afirme no sentirse segura o preferir no consumir alimentos que contengan químicos no sabe de lo que habla porque la sacarosa presente en un plátano es tan química como el fertilizante que se usó en la plantación de la que salió la fruta.

Por tanto, antes de comenzar este tipo de discusiones deberíamos determinar el público al que van destinadas y cómo hacemos uso del lenguaje para referirnos a dicho público.

Decir que todo es químico es equivalente a decir que el azúcar es tan químico como el cianuro: correcto. Decir que todo lo químico es saludable es equivalente a decir que el azúcar es tan saludable como el cianuro: ¿correcto? No, ¿verdad? Entonces, no nos emocionemos tanto.

Hemos avanzado mucho en términos de seguridad alimentaria y tecnología de los alimentos como para salirnos ahora por la tangente de esta forma. Creo que quedan aún muchos años de investigaciones para determinar como afectan ciertos compuestos a nuestra salud, y aunque ya tenemos claro que ciertos elementos pueden llegar a ser muy perjudiciales (y no tenemos que irnos muy lejos, una de las sustancias más perjudiciales para la salud son los azúcares simples en exceso, nada sintetizado en un laboratorio), queda por saber mucho sobre los efectos a largo plazo de tantos aditivos que inundan nuestra comida.

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