La culpa es de Hollywood: Spielberg y los aliens

La cultura popular está impregnada de mitos, leyendas y supersticiones. Gran parte de éstas, aun revestidas de antiguas y milenarias, son bastante recientes y han calado en el imaginario colectivo a través de los medios de comunicación de masas como la radio, la televisión y el cine. Quiero revisar en este artículo una de ellas, los ovnis y los extraterrestres, y plantear una hipótesis: la culpa es de Spielberg.

Esos pequeños hombrecitos verdes grises de Encuentros en la tercera fase (1977)
Esos pequeños hombrecitos verdes grises de Encuentros en la tercera fase (1977)

Seguro que el primer humano que miró hacia arriba y se planteó que estaba de pie sobre una esfera enorme similar a las esferas que veía en el cielo, la Luna y el Sol, enseguida extrapoló y pensó que sobre esas otras esferas también podría haber otros seres como él. Bueno, probablemente no el primero, pero alguno sí. De hecho, la primera referencia de extraterrestres en la literatura es de un tal Luciano de Samosata, quien en el siglo II después de Cristo, en su obra Historia verdadera, escribió sobre una guerra entre los habitantes de la Luna y los habitantes del Sol, quienes luchaban por conquistar la “estrella de la mañana”.

Los alienígenas de las primeras obras de ciencia ficción sobre extraterrestres son básicamente humanos, con aspecto, culturas y civilizaciones similares a las que conocía el correspondiente autor, quizás con algunos ligeros cambios. Por ejemplo cuando Dyrcona, el héroe imaginado por Cyrano de Bergerac, llega al Sol, se lo encuentra habitado por pájaros inteligentes que le ponen a prueba. Durante los siglos XVII y XVIII el posible origen de los alienígenas se diversifica con los descubrimientos de los planetas del sistema solar y empezamos a tener, esencialmente, marcianos y venusinos, también algún joviano, algún saturnino, e incluso alguno viene de las lunas de Júpiter. Pero siguen siendo esencialmente humanos. Es a partir del siglo XIX y la diseminación de las ideas sobre la evolución de Darwin que los autores de ciencia ficción se plantean cómo los aliens pueden haber evolucionado según las condiciones del planeta en que viven. La obra cumbre en esta época, y que marca el género para siempre, es La guerra de los mundos de H. G. Wells.

Los marcianos de Wells son muy distintos de los humanos en aspecto, pero probablemente no tanto en intenciones colonizadoras. Vienen a conquistar el planeta, a aniquilar a la humanidad y ocuparlo ellos. Pero no contaban con que su evolución no les había hecho resistente a las bacterias terrestres y acaban perdiendo la batalla gracias a los terrestres más pequeños: los unicelulares. Wells introdujo el concepto de invasión extraterrestre.

Treinta y tantos años más tarde, Orson Welles versionaba la idea de H. G. Wells al medio radiofónico retransmitiendo una invasión extraterrestre como una serie de reportajes en directo, inventando así, de paso, el falso documental.

El género explota en los años 40 y 50, especialmente con la ciencia ficción de formato popular, como las revistas pulp de ciencia ficción, los cómics y el cine de serie B.

En general en esta época los aliens siguen siendo seres monstruosos que vienen a cargarse la humanidad. Hay alguna excepción muy humana, súperhumana, incluso, pero no creo que Supermán se pueda considerar un alien, aunque haya nacido en otro planeta, ya que pertence en esencia a otro subgénero de la ciencia ficción, el de los súperhéroes, y su lugar de nacimiento en el universo es puramente circunstancial y sólo una excusa para sus poderes.

Tenemos entonces aliens robots, aliens que son mujeres semidesnudas, ejércitos de hombres verdes pequeñitos, masas viscosas (The Blob (1958))… El aspecto en general depende las intenciones de la visita. Si vienen a mala leche, se parecerán más a insectos, arácnidos o reptiles, posiblemente antropomorfos. Si vienen con buena intención, ya sea aparente o real, tendrán más apariencia de humanos, o con características de aves o mamíferos. De esta época me gusta cuando la invasión alienígena es subrepticia, ya sea en foma de babosas que se adhieren a la nuca y toman control de su huésped (The Puppet Masters, novela de Robert A. Heinlein), o clonando a las personas en vainas extraterrestres y substituyéndolas, en todas las versiones de La invasión de los ultracuerpos. Estas formas de invasión se interpretan en la época en clave política, dentro del contexto de la guerra fría, como una crítica al comunismo.

Hay otro fenómeno que ocurre a finales de los cuarenta, con la popularización de la aviación, algunos pilotos reportan haber visto en el aire objectos que no pueden explicar. No sé cómo se produce el salto de no poder explicar algo a que tengan que ser alienígenas que vienen a la Tierra, pero de ahí aparece el fenómeno OVNI: las naves marcianas serán desde ahora circulares, planas, rápidas y con muchas lucecitas.

Al mismo tiempo la ciencia avanzaba y empezaba a quedar claro que las características de los demás planetas del sistema solar los hacían bastante inhabitables, al menos no por seres mínimamente parecidos a nosotros. En la ciencia ficción los alienígenas tenían que empezar a venir de más lejos, otros sistemas solares, otras estrellas. Se empezaban también a explorar los posibles problemas de comunicación y cómo podríamos averiguar si las ondas de radio recibidas desde el espacio podrían contener información generada por seres inteligentes. También llegamos a la Luna y constatamos el carácter desierto de ésta. Las opciones reales de un encuentro cercano con extraterrestres se diluyen bastante en esta época, a pesar de que divulgadores y autores como Carl Sagan sigan creyendo firmemente en la posibilidad de establecer contacto, como desarrolla en una obra con ese mismo título.

Y pasan los sesenta y llegan los setenta y el new age buenrollista está plenamente asentado en la sociedad americana, y Steven Spielberg, después de un par de películas de terror y una comedia loca sobre la segunda guerra mundial, decide mandarnos el mensaje de que los alienígenas son buena gente. Eso sí, lo hace con una película en la que nos la pasaremos sufriendo por si abducen al niño, destruyen la casa o sacan al coche de la carretera, pero al final nos queda claro que sólo venían a comunicarse con nosotros y saludar. Encuentros en la tercera fase (1977) de buen rollo. El segundo intento de Spielberg de hacer una película de extraterrestres no se anda con indirectas, el alien es tan buena gente que se hace el mejor amigo de un niño, quien le ayuda a comunicarse por teléfono con los suyos para volver a su casa. Desde ET (1982) sabemos que si el alien tiene los ojos grandes y azules, le podemos abrazar como a peluchito que nos va a querer mucho.

Por suerte, la línea narrativa del alien malo nunca se perdió, y Ridley Scott hizo una maravilla del cine de terror como firme respuesta a los Encuentros cercanos de Spielberg, y nos hizo Alien, el octavo pasajero (1979).

En los ochenta las películas sobre aliens bondadosos siguieron con Spielberg en la producción, con Cocoon (1985) y Nuestros maravillosos aliados (1987). Los malrolleros fueron representados por La cosa (1982), la secuela de Alien, Aliens (1986), y Depredador (1987).

Entre ambas líneas queda Enemigo mío (1985), donde un humano y un extraterrestre se encuentran solos en un planeta y tienen que aprender a sobrevivir el uno con el otro. El alien no humano de la película (donde ambos son aliens, ya que ninguno de los dos es originario del planeta donde están) es un Drac, y su aspecto tiene caraterísticas de un reptil antropomorfo. Curiosamente por esos años, pero en la televisión, una serie, V (1984-1985), nos explicaba una visita extraterrestre mundial y simultánea, pero en son de paz, donde se descubría que eran lagartos disfrazados de humanos con intenciones no tan pacíficas. El alien antropomorfo con propiedades reptilianas es el resultado de una especulación de ciencia ficción bastante obvia: ¿cómo hubieran evolucionado los dinosaurios de no extinguirse y desarrollar inteligencia? Ya sea ocultos desde tiempos antiguos en ciudades subterráneas o como visitantes del espacio, los reptilianos como raza infiltrada entre los gobiernos y poderosos del mundo para dominarnos es una de las teorías de la conspiración más entretenidas que podemos encontrar.

Hoy en día poca gente cree en los aliens, entendido como seres inteligentes que vienen a la tierra de visita. Es comúnmente aceptado que dados los miles de millones de galaxias del universo, con sus correspondientes miles de millones de estrellas y sistemas planetarios, es muy improbable que no haya muchos de ellos que haya desarrollado vida como lo ha hecho el nuestro. ¿No es posible entonces que algunos de ellos hayan desarrollado una civilización tecnológica avanzada capaz de viajar hasta nosotros? ¿No debería, de hecho, ser algo altamente probable? A esta idea se le llama la paradoja de Fermi, y tiene múltiples posibles respuestas que no desarrollaré (El ínclito Sergio Palacios una vez quiso escribir cincuenta entradas sobre el tema y llegó a dos o tres docenas antes de por desgracia borrar su blog de entonces), pero una de las que me gusta más es que cualquier civilización suficientemente avanzada como para explorar el espacio se acaba autodestruyendo antes de poder salir de su propio sistema solar a conquistar otras estrellas.

De momento parece que sólo podemos confiar en nostros mismos para salir ahí fuera y ver qué nos podemos encontrar. Este año hemos llegado con sondas espaciales a un cometa y a Plutón, y tenemos algún que otro robot explorando Marte. También estamos descubriendo que muchas de las estrellas que vemos desde aquí en las noches claras son parte en realidad de sistemas planetarios como el nuestro, con planetas que podrían tener características similares a nuestra querida Tierra y albergar vida.

Quién sabe. Si conseguimos no autodestruirnos, puede pasar que en un par de siglos seamos nosotros los que les visitemos a ellos.

26 Comentarios

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En parte creo (o quiero creer) que “Encuentros en la Tercera Fase” va de la incapacidad (y terror) que produce intentar comunicarse con un ente (o varios) totalmente alejados (casi totalmente alejados) de cualquier cosa en común. Es el terror por el vacío, por no saber que demonios ocurre. Y luego, cuando te enteras de que va la cosa, pues no era para tanto. “Unas birras y lo hablamos en el bar”.

p.d: Decía el otro día por el tuiter Vigalondo (creo que fue él) que en Alien, los aliens éramos nosotros. Nosotros somos el cuerpo invasor. Lástima que ninguna peli de la saga haya tomado ese punto de vista (creo recordar que hay un episodio de Star Trek New Generation que sí va de eso. De humanos abduciendo a pobres personas que son incapaces de entender que estaba pasando).

AbraxasAbraxas

Yo soy un Trekkie de culto y no recuerdo ningún episodio con ese tema. Ni en ninguna de las otras series.

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“Casi” seguro que es de la etapa de Picard. Básicamente porqué luego reutilizarón parte de la trama en una de las pelis de la NG. “Juraría” que la peli era “Star Trek: insurrección” pero tampoco me haga mucho caso.
Ya sabe, el caso es que según las normas no pueden intervenir en la evolución de ningún planeta y llevar a personas heridas a la nave esta mal y eso. Y se lía (supongo, no recuerdo mucho mas del episodio).

AbraxasAbraxas

Hay un capítulo en TNG en el que están observando a la gente de un poblado en un planeta. Por un accidente técnico son descubiertos y uno de los habitantes resulta herido y lo suben a la nave. Resumiendo, son incapaces de entender la tecnología y piensan que son dioses, hasta que al final comprenden que con la evolución llegarán a poseer esos conocimientos.

LetaLeta

Yo si que lo recordaba. He investigado y lo he podido encontrar.

Temporada 4, capítulo 15, “Primer Contacto”. Estrenado el 18 de febrero de 1991.

“William T. Riker es herido durante una misión de incógnito en un planeta con el que la Federación no ha realizado todavía el primer contacto. Cuando algunos habitantes del planeta descubren que no se trata de uno de ellos, se pone en serio peligro la primera directriz de la Flota Estelar.”

La información completa, aquí:

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:...raci%C3%B3n

AbraxasAbraxas

Pero en ese capítulo nadie abduce a nadie, que es el tema que estamos tratando. Ahora bien, si entendemos retención por abducción entonces acepto pulpo.

eduardeduard

“(creo recordar que hay un episodio de Star Trek New Generation que sí va de eso. De humanos abduciendo a pobres personas que son incapaces de entender que estaba pasando).” Me suena más a un par de capítulos de Stargate

josepzin

Este tema es muy bueno :)

Conozco unos cuantos que estan convencidos que somos visitados, que los ovnis son naves de extraterrestres y que ellos ya etán aquí, etc.
La gente no es capaz de entender la cantidad de opciones que hay antes de llegar al marcianito en su plato volador, desde chiringuitos montados para atraer turistas, pasando por autosugestion, ilusiones opticas, influencia del alcohol/drogas hasta el chalado que realmente se cree que fue abducido.

La fría realidad es que no sabemos ni siquiera si hay otras civilizaciones ahí afuera, en esos millones y millones de estrellas… podemos decir que es altamente probable, pero confirmarlo y asegurarlo… no.

SaraSara

Claro, claro, y la tierra es plana y el Sol gira alrededor de la Tierra…

MikelMikel

Te has olvidado de los ‘Marcianos’ de ‘Mars Attacks!’, o es que los aliens no pueden tener sentido del humor?

Alex Méndez Feliu

Me encanta esta peli. Y agradezco que la nombres. Te aseguro que estaba en el primer borrador de esta entrada, pero la quité porque ya salía demasiado largo y tampoco encajaba con lo que quería contar.

Gerardo DíazGerardo Díaz

Muy buena entrada,
Algo que no tienen en cuenta los “creyentes” en extraterrestres que las supuestas pruebas o evidencias evolucionaron en diseño o estética tal como lo ha hecho el cine o la TV.

En la misma linea propongo otra entrada:
La culpa es de Hollywood: Matrix y las conspiraciones

Alex Méndez Feliu

Lo de Matrix y las conspiraciones no lo veo, me lo has de explicar.

Si esto tiene continuidad, y se llega a tratar el tema de las conspiraciones, yo creo que la película madre de toda conspiranoia es JFK.

Gerardo DíazGerardo Díaz

Básicamente la trilogía de Matrix trata el problema de lo real y el problema de la libertad.
En la primera se dicen frases que hoy son habituales en cualquier discurso “conspiranoico” como por ej:
“El mundo como lo conocemos, es una mentira”
Sólo las personas que “despiertan” pueden saber la “verdad”
“Cualquier persona que no ha “despertado” se puede convertir en un agente”

En este post (en ingles lo resume muy bien):
http://thesoapboxrantings.blogspot.c...piracy.html

Todo esto sin entrar en las perspectivas filosóficas o incluso religiosas que se aprecian claramente en la película.

FernandoFernando

Las conspiraciones no existen. Por eso, todas las personas condenadas por conspiración por los tribunales, han sido víctimas de un error judicial.

Orbatos

Siempre me llama la atención, la casualidad de que la enorme mayoría de los “aliens” tienen simetría bilateral, estructura con extremidades de vertebrado bipedo y en algunas películas incluso se ve claramente que las hembras de los aliens son mamiferas
O si no, no se para que serán esas glándulas mamarias que les ponen.
Luego está ya el tema de que hablen perfectamente ingles. Ya nos lo decían en el colegio, que el inglés vale para hablar con todo el mundo

ConfliConfli

No recuerdo donde leí o escuché que la moda de los años 40-50 de los “platillos volantes” surge a raíz de un aviador que contó ver unos objetos que se movían en el cielo como platos rebotando en el agua (estos guiris tirando platos en lugar de piedras :) ). El transcriptor de la noticia cambió el significado por el significante y de allí a la locura ufoilógica.

Ralkai ShagttenRalkai Shagtten

Según escuché yo en una charla, todo fue “culpa” de un piloto de avión al que le habían encargado buscar otro aparato que se había supuestamente estrellado. Durante el vuelo vio una serie de objetos con forma de bumerán que se movían como platillos en el agua, y puesto que eran los años de la Guerra Fría y se veían espías soviéticos por todos lados, fue a dar parte a la oficina de la CIA de la ciudad. Pero era tarde ya y estaba cerrada, y ante la urgencia de avisar sobre posibles espias rusos en aviones en territorio americano, decidió contarlo al periódico local esperando que ellos dieran la voz de alarma. El periodista decidió resumir la descripción del piloto y voilà, tenemos fenómeno OVNI basado en una errata.

Ralkai ShagttenRalkai Shagtten

Rayos, llevaba siglos intentando averiguar el título de la peli aquella de alienígenas que ví de pequeño en la que un humano y un alien intentaban construir una choza (única escena que recordaba xD). Por fin descubro que se llama Enemigo Mío. ¡Gracias!

Orbatos

Otra película donde el alienigena, a pesar de haber nacido en otro planeta, en un entorno diferente y a partir de ancestros diferentes, tenía mas o menos la misma estatura, dos brazos, dos piernas, dos ojos, nariz, boca, y se alimenta y respira lo mismo
Que encantadoras coincidencias ¿verdad? XD
Al menos no tenía sexo femenino y enormes pechos

MnemidisMnemidis

“Al menos no tenía sexo femenino y enormes pechos”. Seguro que el personaje de Dennis Quaid no pensaba lo mismo.

PedroQPedroQ

Otra excepción a la regla de los extraterrestres antropomorfos es la que se plantea en la novela “Solaris” de Stanislav Lem, con dos versiones cinematográficas bastante correctas.

“Solaris” plantea la imposibilidad de la comunicación con un ente extraterrestre por no tener nada en común. El ente es un océano de no se sabe qué, que ocupa toda la superficie de un planeta. Se supone que está vivo pero no se sabe como interactuar con él.

Orbatos

No es una opción a despreciar. A menudo creo que se subestima mucho la dificultad que puede llegar a entrañar el intentar comunicarse con alguna forma de vida completamente alienigena.

Se supone que los delfines tienen una especie de lenguaje rudimentario, y somos incapaces de comunicarnos con ellos. Y eso que somos mamiferos y vertebrados como ellos. Como para ser optimistas con otras formas de vida con las que no compartamos nada

HernanArgHernanArg

Muy buen análisis. Como aficionado a la astronomía y al cine, me llegó mucho.
Saludos desde Argentina!

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