Por qué escribimos sobre Ciencia

La pregunta la lanza Ed Yong en Not Exactly Rocket Science y ha conseguido que participen algunos de los periodistas científicos y blogueros más destacados del mundo. Su idea era dar respuesta a las cuestiones que a menudo le plantean a él los que empiezan en esto: por qué decidieron escribir sobre Ciencia y qué consejos les darían a aquellos que quieran dedicarse un día a hacerlo. Las respuestas son de lo más variopinto, desde los que nunca imaginaron que acabarían haciendo algo así hasta los que ya estaban locos por la Ciencia desde pequeños, pero componen una colección de consejos y experiencias personales más valiosa que muchos manuales de periodismo científico. Aquí os dejo un resumen de las aportaciones más interesantes, por todo lo que nos pueden ayudar a aprender.

“Me divierte transmitir lo maravillosa que es la Ciencia”, asegura Mark Henderson, editor de Ciencia de The Times. “Siento que estoy escribiendo para gente como yo – quiero decir para gente como era yo antes de que mi trabajo me descubriera la riqueza, el valor y lo fascinante que es la investigación científica…Ojalá me hubieran enseñado de niño lo que me he apañado para aprender sobre Ciencia desde que empecé a cubrirla”. Para Tim Radford, editor de The Guardian, escribir sobre temas científicos “ofrece al periodista la oportunidad de escribir algo que nunca ha sido escrito antes, y en ocasiones hasta de escribir algo que nadie podría haber imaginado que se iba a escribir”. “No es un privilegio pequeño”, asegura. “Los reporteros de deportes, economía o política no pueden decir lo mismo”.

“¿Por qué me hice escritor de ciencia?”, se pregunta Brendan Maher, de Nature. “La respuesta corta es que estaba suspendiendo Química”, asegura. Algunas de las mejores anécdotas giran en torno a aquello que les empujó a escribir de Ciencia. Mary Carmichael, periodista de Newsweek, atribuye su vocación a un profesor de Biología creacionista, que le hizo rebelarse y pensar por sí misma y a su experiencia “torturando” erizos de mar en el laboratorio. “Pensé que mejor me dedicaría a escribir”, dice, “porque no puedes matar a ninguna criatura viva con palabras (qué poco sabía sobre las palabras)”. El propio Ed Yong, premiado en varias ocasiones por su labor divulgadora, asegura que el impulso que le hizo plantearse escribir de ciencia nació en una noche de copas: “Un amigo me dijo en un pub que era bueno explicándole cosas complicadas”.

Otros como el primatólogo Eric Michael Johnson, lo tenían más claro: “Escribo de esto porque no tenía elección. Hay algo que me hace sentir obligado a comunicar las cuestiones que me debato por responder”. Y una buena parte de ellos, como Steve Silberman, de Wired, citan su fascinación por la poesía o la ciencia ficción como uno de los motores que les arrastró a la ciencia. “Estaba fascinado por la Ciencia de pequeño”, escribe Silberman, “pero una manera mejor de decirlo es que estaba fascinado por el Universo y por cómo funciona”.

Algunos buenos consejos para escribir de Ciencia

Lo mejor del artículo, en mi opinión, son los consejos que dan estos fantásticos comunicadores sobre cómo escribir de Ciencia y hacerlo bien. “No tienes que tener formación científica para escribir sobre esto”, dice por ejemplo Mark Henderson, “pero tienes que entender cómo funciona la Ciencia”. “Habla con toda la gente que puedas”, aconseja, “un periodista de cualquier campo es tan bueno como lo son sus fuentes”. Y “aprende de tus errores”, añade.

“El conocimiento de la materia es bueno”, dice Yudhijit Bhattacharjee, de la revista Science, “pero por la propia definición de noticia tendrás que escribir inevitablemente sobre cosas que tú – y por extensión la mayoría de tus lectores – no conoces. (De otra forma ese asunto no sería noticia, ¿no?)”.

“No hay escritores innatos”, dice Jonah Lehrer, “uno tiene que practicar y practicar… Y, si tienes suerte, tus frases serán un poco mejores, un poco más transparentes y legibles. Dirás más con menos palabras. Pero no hay atajos”

“Necesitas las habilidades mentales de un científico”, explica Mary Carmichael. “Deberías entender las estadísticas (toma unas clases)… Debes explicar las cosas tan bien como un profesor… y debes emocionar a tus lectores como un novelista… Y lo más importante: diviértete. Cubre aquello que amas y ama aquello que cubras: ganarse la vida escribiendo de ciencia es un tremendo privilegio, como demuestra la cantidad de gente que lo hace gratis”.

Sobre el uso de las nuevas tecnologías, Ivan Oransky, de Reuters, lo tiene claro: “bloguea y tuitea”, dice, “Lanza tu periodismo ahí fuera… Ayuda a la comunidad de gente que crea contenidos y esa comunidad será tu mayor apoyo”. “Lánzate a hacerlo”, aconseja James Randerson, editor de la sección de Medio Ambiente de The Guardian, “escribe un blog, para tu revista universitaria, caza historias para tu periódico local, lo que sea… Sé breve… y sé encantador”. “Lee mucho y presta atención”, concluye Ed Yong en su propia entrada, “mantén un ojo en el periodismo y otro en la blogosfera, y así todo el rato – estas dos áreas están cambiando tan rápidamente que puede que parpadees y el paisaje haya cambiado. Pero intenta cerrar un ojo cada vez”.

La idea del post de Ed Yong me parece tan interesante que me he animado a reproducirla aquí y he pedido a los colaboradores de Amazings – y a todo aquél que quiera sumarse – a explicarnos en los comentarios por qué escriben ellos sobre Ciencia. ¿Participas? 🙂

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